jueves, 19 de noviembre de 2020

Armando el pesebre 3/ Belénes en pandemia

¿Cómo y porqué adecuarlos?

Un pesebre en pandemia, reflejo de nuestra actualidad y esperanza renovada 

Por Miguel Carrillo Bascary

La Navidad en pandemia

La Navidad 2020 se presenta a un mundo sumergido en el drama de la pandemia que enfrenta a la Humanidad con su propia contingencia. Este mal evidencia la transitoriedad de nuestras vidas frente a la aparición de esa pequeñísima partícula que llamamos virus.

No será ni la primera ni la última Navidad en la que una enfermedad planetaria condicionará las tradiciones con que solemos festejarla. Lo que es una verdad insoslayable radica en que los 7.700 millones de humanos que hoy pueblan el planeta no registran memoria vital de un evento similar.

Por esta razón, la parafernalia de costumbres, comidas, bebidas y todo tipo de ceremonias que con pasmosa diversidad ofrece cada cultura se verán ciertamente modificadas.

Despojada la Navidad de muchos de sus componentes adventicios y condicionada en las formas externas con que se manifiesta, es factible que para muchos recobre su sentido primario, esto es celebrar la encarnación del Hijo de Dios en la pequeñez del Divino Niño acabado de nacer. Un misterio con que la revelación nos informa que, en ese pesebre de Belén y en un momento histórico concreto, se presentó al mundo el Emanuel, como una sola persona, dotado de una verdadera naturaleza divina y de otra humana, igualmente verdadera. O bien, dicho de otra manera, como verdadero Dios y verdadero hombre.

No pretendo abundar acá sobre el significado de la Navidad, solo intento avocarme al terreno que me resulta conocido, es decir, el simbolismo entrañable de esa composición plástica que en algunas naciones se llama “pesebre” y en otras, “belén”.

Desde que San Francisco de Asís presentó la primera recreación estilizada del misterio de la Navidad, el pesebre mantiene su mensaje de alegría; como evidencia de sencillez y de pureza, alentando la esperanza sobre nuestras historias particulares ante el cambio de año civil que se avecina.

En 2016 compartí en este Blog mis experiencias sobre la costumbre universal de armar los belenes y hoy resulta muy válido recordarlo, como referencia para quienes pudiera interesar (ver nota al pie).

Más allá de lo dicho, vuelvo al común presente, donde la pandemia es parte de nuestra realidad y no parece oportuno que la representación del Nacimiento ignore las preocupaciones de la hora. No se da la espalda a las durezas de la vida, corresponde asumirlas desterrando el facilismo de negarlas.

De esto tratan las reflexiones que comparto, las que definirán los conceptos consecuentes. 

Desde la perspectiva de la edad

No olvidemos que el Santo Francisco creó su primer belén para manifestar la magnífica noticia evangélica al espíritu sencillo de los campesinos de su entorno. De esto se hoy se hacen eco los niños, con sus espíritus plenos de pureza y abiertos al asombro.

Los que a la fecha transcurrimos la madurez o el ocaso de su vida, cargados de los años vividos; aquellos que enfrentan el futuro desde sus proyectos aniquilados; quienes experimentan las tenazas dolorosas de la enfermedad; la opresión de la soledad o transitan situaciones límites; las víctimas de la guerra, del hambre, de la ignorancia, de la violencia, de la incomprensión y de las injusticias; al llegar la Navidad inevitablemente nos retrotraemos a esos primeros años, donde mirábamos arrobados las figuras que representaban al Niño Jesús; a su Madre; a San José, los pastores y reyes; mientras los coros angélicos proclamaban “Os ha nacido en la ciudad de David el Salvador que es el Cristo, el Señor” (Lucas 2; 11).

Precisamente, pensando en los niños de hoy, considero que los belenes/ pesebres podrían captar la realidad donde estos comienzan a conocer la dureza de ciertos aspectos de la vida. Por eso entiendo que cabría reflejar las conductas sociales marcadas por la pandemia, en el armado de los pesebres, como un mensaje propedéutico particularmente dirigido al presente de los niños.

Pautas para adecuar su armado 

Sin más preámbulos entonces, sugiero como oportuno y pertinente que, cuando próximamente se armen los pesebres consideremos representar a algunas de sus figuras con cubre bocas, al igual que se nos pide por razones sanitarias. Veamos de qué manera:

·      Los pastores y los reyes magos; sus servidores y cualquiera otra figura humana debería mostrarse con cubre boca/barbijo o máscara, según se denomina a este objeto en nuestras diversas sociedades. Aquí se resaltará el sentido solidario que entraña el uso del adminículo y la responsabilidad hacerlo, como una muestra de amor para con nuestros semejantes.

·      Lo mismo vale para el San José, en tanto que, como celoso custodio del Niño Jesús, se nos antoja que habría sido el primero en cumplir con las previsiones sanitarias. Esto servirá para resaltar la responsabilidad paterna en la observancia de los cuidados necesario y como modelo del acatamiento a los preceptos que regulan la vida en sociedad.

·      En cuanto a la madre del Salvador, la Virgen María, vale lo mismo que lo dicho para José pero, para diferenciarla, cabría hacerlo con un rasgo distintivo que nos permita sentirla más cercana, como que también somos sus hijos (Juan 29; 16). Para esto propongo que su tapa boca sea transparente, como también al algunos de uso cotidiano. Lo observado puede servir de disparador para que los niños reflexionen en lo especialísimo del vínculo entre Cristo y nuestra Madre Común; así como en la enorme dimensión del amor materno/filial; al par que concitará la observancia de María como modelo de entrega a Dios.

·      Como seres espirituales es obvio que no corresponde que los ángeles lleven sus “bocas” cubiertas. Con esto se podrá ilustrar a los pequeños sobre su naturaleza inmaterial y explicarles que, si bien los representamos como figuras humanas aladas se trata de un convencionalismo cultural.

·      Como un reflejo de la realidad actual, donde los bebés no usan cubre boca y como certificación patente de la divinidad del Niño, tampoco se lo debe presentar cubierto. De esta forma se reforzará el concepto del poder y de la eternidad del Niño Jesús; protagonista de la historia; vencedor del demonio; la muerte y de todo mal.

·      La otra prevención sanitaria con validez universal es el distanciamiento social, que también cabría respetar en la preparación de los belenes. Para esto bastará distanciar las figuras, de tal modo que los niños adviertan la diferencia respecto de las presentaciones de años anteriores. Eventualmente podría reflejarse el concepto de “burbuja”, con lo que los Reyes podrían agruparse entre sí, al igual que los pastores. De entre las conductas sanitarias que se nos requieren, el distanciamiento social posiblemente sea el que más nos cuesta y el que menos entendemos; por lo que la ocasión será buena para patentizar la necesidad de observar la conducta; con todo lo que esto implica, particularmente, la responsabilidad social para con los otros.

·      Otro detalle propedéutico, no sin reconocer su evidente anacronismo, sería la opción de colocar entre los partícipes alguna figura ataviada como médico o personal sanitario. De esta forma se patentizará el sacrifico de los profesionales que velan por la salud de los millones de afectados por la pandemia. También se podrían sumar otros participantes, que en su carácter de “personal esencial” coadyuvan a la presente situación, incluso a riesgo de sus vidas. 

En cuanto a la ejecución

Atención, no toda figura del belén admitirá la colocación de cubre bocas. Se evitará hacerlo con aquellas que por sus características sean de naturaleza patrimonial, particularmente las de antigua data, ya que podría dañarse su pintura o ciertos detalles del dorado a la hoja que tienen algunas.

Por lo demás, el aditamento puede confeccionarse con facilidad recortando una etiqueta autoadhesiva blanca, de esas que se usan para tareas escolares o prepararlo con una cinta plástica. Para el que use la Virgen bastará un fragmento de celofán o cinta traslúcida engomada, si la pieza fuera pequeña; en el caso que tenga un tamaño algo mayor puede improvisarse también con un recorte de plástico transparente.

La preparación de las figuras es una tarea que se presta como actividad lúdica de la que podrán participar hasta los más pequeños. Un factor de integración familiar que cabe capitalizar.

Cuando se trate de un belén instalado en un espacio público; en la vidriera de un negocio o en algún sector de un centro comercial, la presentación de las figuras pertinentes con cubre bocas cumplirá el mismo objetivo ejemplificador que el que se ha popularizado presentando los monumentos y estatuas con estos adminículos. 

Terminando

La diversidad de situaciones; disponibilidad de piezas; amplitud de espacio y otro sinnúmero de circunstancias determinarán variantes a la propuesta. En la composición de los pesebres la creatividad siempre ha sido la regla.

Por supuesto que lo fundamental será explicar a los niños las razones que inspiran estas innovaciones respecto del clásico modelo de pesebre, para lo que adaptará el lenguaje y se buscará hacerlo con formas accesible a sus realidades particulares. Para cumplir esta delicada función ¿qué mejor que los padres y eventualmente, los abuelos?

Lo propio ocurrirá con los referentes de otros conjuntos sociales en donde se presenten pesebres. Por ejemplo: municipios; parroquias; merenderos; establecimientos escolares que se encuentren habilitados y similares.

Cabrá comunicar el mensaje desde el asumir las duras circunstancias del presente proyectándolas en la dimensión de esperanza que implica la venida del Salvador a la historia humana y a nuestras historias particulares.

Obvio que la habitual composición del pesebre sin dudas que será la opción mayoritaria pero las referencias previas parecen oportunas para acompañar las circunstancias de la vida en el presente.

Nota:

Posición de las figuras en el pesebre navideño: http://banderasargentinas.blogspot.com/2016/12/posicion-de-las-figuras-en-el-pesebre.html

El “Niño Dios” ¿se coloca en el pesebre o se espera hasta Navidad?: http://banderasargentinas.blogspot.com/2017/12/el-nino-dios-se-coloca-en-el-pesebre-o.html

lunes, 16 de noviembre de 2020

Banderas locales, opciones superadoras

 Las banderas con doble diseño

Lomas de Zamora, bandera de izar y de ceremonia

Por Miguel Carrillo Bascary

En los últimos años se multiplicaron en Argentina las banderas municipales o comunales, pero es lamentable que por falta de un adecuado apoyo profesional muchas incumplen las pautas de diseño que aconseja la Vexilología (disciplina que estudia estos emblemas)

Apoyo profesional en Vexilología

Si bien son pocos los vexilólogos serios que existen en el país, esto no debería ser obstáculo para que un municipio o comuna pueda contar con un prudente asesoramiento. Entre otros aspectos positivos, un diseño de mejor concepción aumentará la posibilidad de que el símbolo alcance la trascendencia que de él espera.

La especificidad de la temática es de significación; implica vastos conocimientos de diversas vertientes que confluyen en la Vexilología.

Digamos desde ya, que las competencias profesionales de un licenciado en diseño no son suficientes. Tampoco un graduado en Comunicación; ni en Publicidad; ni en Bellas Artes; ni en Ceremonial cuentan con la capacitación objetiva que les permita diseñar una bandera acorde a las reglas vexilólogicas.

Como en cualquier orden además de un título universitario de base se deberá analizar la trayectoria laboral, como evidencia de competencia y de la responsabilidad implicada en la adopción de un emblema que representará a un conjunto social institucionalizado como municipio o comuna, nada menos.

Una dura realidad

Son verdaderamente excepcionales las ordenanzas que disponen modelos patrones de banderas confeccionados en forma acorde a las escalas de colores estandarizadas a nivel internacional; también es muy común que no contengan imágenes vectoriales, las que deberían asegurar la exacta reproducción del emblema. Además, muchísimas veces se omite disponer sobre las proporciones del paño; así como las características y colores de la corbata; del tahalí y de las bandas para escoltas.

¡Parecen ser demasiados olvidos para la importancia que se espera de una bandera municipal o comunal! Sin embargo, en la práctica suele haber urgencias políticas que demanden apurar los “tiempos” de los proyectos, lo que incide en el resultado final. En otras, los aspectos técnicos inherentes conspiran para el trámite de la norma por cuanto los legisladores dudan a consecuencia de no contar con asesoramiento idóneo.

Es lógico que cada comunidad adopte la bandera que ella misma decida. Generalmente lo hará a través de un concurso. Como evidencia de la autonomía de la voluntad, la decisión merece el condigno reconocimiento; pero no deja de ser una pena cuando vemos algunos muy pobres resultados.

En lo cotidiano es muy común que se aprueben enseñas que cargan en sus paños emblemas muy complejos. Más aún, algunas contienen excesivos elementos que se transforman en una mezcolanza ininteligible, particularmente cuando se izan en lo alto de un mástil.

A título de ejemplo se muestran algunos diseños de banderas locales, todas ellas de Argentina, que muestran un notorio alejamiento de los cánones vexilográficos:

San Antonio (Misiones)                              Ullum (Mendoza)

Pto. Gral. San Martín (Sta. Fe)           José C. Paz (Bs. Aires)

Colonia Protestante (Entre Ríos)            Cañada de Gómez (Santa Fe)

Va. Constitución (Santa Fe)                  Los Antiguos (Santa Cruz) 

En ocasiones la complejidad es de tal grado que el costo de los ejemplares llega a cifras considerables, debido a la gran cantidad de bordados o de los muchos colores que requieren. Este factor crematístico conspira contra la amplia difusión del símbolo. condición de base para que arraigue en el conocimiento popular. A mediano plazo el importe de las reproducciones determina que se abandone el uso de la enseña.

Procedimiento superador

En esta oportunidad me dedicaré a explicar uno de los medios que podrían mejorar el diseño de una bandera, sea que esta ya se encuentre en uso o que surja por medio de un concurso. 

Consiste en oficializar que el paño tenga sus cargas en dos dimensiones, ya sea de ceremonia o de izar. En consecuencia, constituirá una “bandera de doble diseño”, sobre lo que abundaré seguidamente.

Desde ya que existen dos opciones; ya se trate de la adopción de una nueva bandera o bien, que se procure reformarla, perfeccionándola.

a) Bandera en proceso de concurso

En este primer caso las bases del concurso se redactarán de tal forma que, contando con el asesoramiento vexilológico adecuado, la autoridad municipal pueda introducir algún cambio en el diseño que resulte ganador. Cabe descontar que la gestión que encare el proyecto aspira a que el emblema tenga la calidad técnica-vexilológica necesaria y que anhela que sea positivamente aceptado y mantenido por la comunidad.

En este caso, el pertinente asesoramiento permitirá corregir algún detalle de la composición para adecuarlo a los cánones requeridos, sin que el autor de la iniciativa deba verse molestado por la mutación y preservando a la autoridad local de todo cuestionamiento que pudiera generar un artista. Hay experiencias donde la sociedad misma se fracturó en torno a una controversia en la materia.

Un ejemplo paradigmático es la bandera de la provincia de Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur. Del pertinente concurso fue seleccionado el proyecto de la arquitecta Teresa Martínez.                                    

Antes de ser aprobado se me consultó y sugerí una ligera modificación que permitió la confección de la para que resistiera mejor los fuertes vientos de la región. De haberse mantenido el diseño original los ejemplares de flameo habrían sido más susceptibles al desgarro. A la larga el ahorro presupuestario que esto implicó debe haber sido considerables. Las siguientes imágenes dan cuenta de lo que se adelantó:

  
                         Diseño original                                          Modelo oficializado

b) Banderas ya oficializadas

En el segundo caso cabrá dictar una ordenanza que reformule parcialmente la norma que oficializó el símbolo, en atención a las reglas que inspira la Vexilolografía.

Cuando una bandera vigente tenga una característica disvaliosa, puede ser factible superar el déficit sin incorporar una modificación sustancial al diseño que ya cuenta con la adhesión primaria de la población.

Lo primero será analizar el diseño para determinar si puede perfeccionarse el símbolo. Si así ocurriera, corresponderá dictar una ordenanza complementaria, aunque esto demandará una redacción técnica y jurídica forma muy cuidadosa.

Una forma de superar el problema de visualización de la bandera izada consiste en amplificar el emblema que cargue el paño y, eventualmente, modificar algunos de sus trazos. A veces la mutación será tan mínima que no será advertida por quien no esté en materia.

Un ejemplo muy interesante radica en la bandera del partido de Lomas de Zamora, provincia de Bs. Aires, cuya imagen abre esta nota. Fue concebida para solemnizar los 150 de la creación del partido (Ley provincial N°336 de 1861). Se preseleccionó a cinco diseños, de los que finalmente surgió el que se adoptó. Se presentó oficialmente el 9 de julio del año 2011. La propuesta ganadora correspondió a las niñas: Laila Castillo; Camila Ciccone y Carolina Gaja, alumnas del 3º Año de la modalidad “Arte” del Instituto “Presbítero Dr. Antonio Sáenz”, establecimiento que pertenece al Obispado de Lomas de Zamora.

Si se analiza detenidamente ser verá que el emblema central del ejemplar para izar es de mayores dimensiones que el que corresponde a la bandera de ceremonia. Con esto resulta fácilmente advertible por el observador que la contempla al pie del mástil o a la distancia. Por otra parte, el menor desarrollo de la carga en el paño de ceremonia, disminuye la magnitud del bordado y con ello se abarata el costo; además resulta una composición más delicada, menos masiva, que si tuviera el diámetro de la versión usada para izamientos.

 

Un ejercicio de aplicación

Para que el procedimiento sea más claro tomaremos la bandera de Turkmenistán en ella existe una guarda lateral que la convierte en una de las más complejas del mundo, ya que en ella se reproducen cinco diseños, típicos de las alfombras que enorgullecen a esta nación, los que representan a las etnias de mayor presencia en el país; con la sumatoria de las ramas de olivo que aparecen en la enseña de Naciones Unidas.

Cuando se exhibe en un mástil los detalles de la guarda son prácticamente ininteligibles. Izada en el mástil monumental emplazado en Ashgabat que con sus 133 metros es el quinto en el mundo, la aplicación se hace aún más confusa, pese a las dimensiones del paño. Lo que se agudiza si el viento no es suficiente para desplegarlo.

Mástil de Ashgabat

Eventualmente la legislación local podría autorizar que cuando se traten de banderas de izar de uso no oficial, se empleen ejemplares con rasgos simplificados (opción 1) o, más radicalmente, eliminarlos, quedando el color rojo ocupe todo el segmento (opción 2).

Turkemistán, diseño oficial

Variante 1, para izar                                   Variante 2, para izar

En definitiva, cuando existe voluntad política de perfeccionar la estructura oficializada,  las opciones son muchas. Hemos visto una de ellas. Lo fundamental será lograr un buen asesoramiento para intentar no incurrir en nuevos desvíos.

viernes, 13 de noviembre de 2020

Banderas en balcones y ventanas

Reglas para exhibirlas

Por Miguel Carrillo Bascary

Si bien las banderas deberían presentarse siempre en mástiles o astas, es poco probables que en un domicilio particular existan estos elementos; por lo que en estos casos se admite presentarlas pendientes de balcones y ventanas.

Siempre será loable esta costumbre, aunque no dejo de señalar que algunos países limitan que los particulares exhiban sus banderas; otros solo lo autorizan en ciertas fechas y en algunos no es factible hacerlo. Sin embargo, la regla es la liberalidad, lo que posibilita mostrar el orgullo de vincularse con la nación de que se trate.

Para mantener la dignidad de los símbolos deben cumplirse ciertos requisitos que puntualizo para mayor claridad.

  1. Antes de hacerlo, verificar que presente buenas condiciones de higiene, si no fuera así no hay ningún inconveniente en lavarla con antelación.
  2. Exhibirla sin pliegues ni dobleces, para esto bastará un planchado, cuidando de no hacerlo con una temperatura adecuada para que el paño no se dañe ya que es lo habitual que las banderas de uso familiar tengan un alto contenido de fibras sintéticas.
  3. Cuidar de hacerlo mostrando el anverso del paño.
  4. Colocarla en forma correcta, no es poco usual que se haga de manera invertida.
  5. Suspenderla desde el lado de la driza, aunque también se admite hacerlo desde los ángulos superiores, en cuyo caso es muy factible que también deba fijarse en un punto medio entre ambos extremos (ver última foto)
  6. Las ataduras tienen que ser firmes para evitar que el viento pueda desprender el paño.
  7. Si se instala sobre la reja de un balcón debe ir hacia el exterior, nunca por detrás (ver última foto)
  8. Si la propiedad tiene varias aberturas, colgar la bandera en la principal.
  9. Instalarla en el centro de simetría del balcón (ver última foto)
  10. De colocarse varias banderas, respetar el debido orden de precedencias. Si es en número par, la enseña principal irá a la derecha (considerando la posición de una persona que se encuentre en el balcón). Si es en número impar la principal irá en el centro y las siguientes alternativamente a su derecha e izquierda.
  11. Procurar que tenga una vista franca, de manera que no quede oculta parcialmente por plantas; marquesinas u otros elementos (ver última foto)
  12. Un detalle muy importante, que el paño no cubra el pasamano (ver foto al inicio)
Ejemplo del mal aspecto que presenta una bandera cuando no se la exhibe debidamente planchada:


Buen ejemplo de como posicionar una bandera en el balcón de una residencia familiar, lástima que se olvidaron de plancharla:






jueves, 12 de noviembre de 2020

Libro digital de regalo:

“Belgrano y su tiempo”

 Actas del Congreso

Portada del libro 

Esta entrada se elaboró en base a la info proporcionada por la Academia nacional de la Historia, organizadora del evento

 La publicación comprende las Actas del Congreso “Belgrano y su tiempo”, convocado por la Academia Nacional de la Historia en ocasión de cumplirse 250 años del nacimiento de Manuel Belgrano y el bicentenario de su paso a la inmortalidad, que debió concretarse en la ciudad de Rosario en el curso de este pandémico 2020.

La estructura temática comprende tres grandes ejes: el hombre, su tiempo y su legado.

En atención a su vigencia y proyección pública, se ha dado cabida a análisis sobre la actualidad de las propuestas económicas, sociales y culturales de Belgrano, la función pública, la administración del Estado y el bienestar común; la participación de la sociedad civil y la construcción de ciudadanía, los desafíos para la integración y el desarrollo de la Argentina, entre otros tantos aspectos.

El índice de esta publicación es por demás de elocuente de la diversidad de aspectos de una trayectoria como la de Belgrano, polifacética e intensa al servicio del terruño y la América toda.

No dudamos que la publicación contribuirá a una mayor difusión de las ponencias en los más variados ámbitos que la tecnología permite en la actualidad acceder. Con ello se acerca a los lectores el conocimiento de uno de los próceres más notables de la emancipación americana.

El libro se encuentra disponible en el Repositorio Digital ANH accesible desde el siguiente link: https://repositorio.anh.org.ar/handle/anh/303

Nota: atento a la especialidad del Blog se destacan con un asterisco aquellas ponencias que tienen una temática específicamente vinculada a las banderas

ÍNDICE

 Prólogo del Presidente de la Academia Nacional de la Historia, Dr. Fernando Enrique Barba

 Prólogo a las actas del Congreso “Belgrano y su tiempo”, Dr. Miguel de Marco (h)

 

EL HOMBRE

Manuel Belgrano y el reglamento para el régimen político y administrativo y reforma de los treinta pueblos de las misiones - Marcela Aspell

Belgrano en los orígenes del constitucionalismo patrio - Carlos Egües

Guerras cruzadas y causas enfrentadas. Los acuerdos entre López y Belgrano de 1819 - Alejandro Damianovich

Notas sobre la espiritualidad de Manuel Belgrano - Horacio Sánchez de Loria

Belgrano y la importancia de conocer el territorio del país - Gregorio Caro Figueroa

Los estudios de Belgrano en España - Patricio Clucellas

Belgrano y la conducción estratégica de la campaña al Paraguay - Alejo Díaz

“La tierra querida que dejo”. El último año del General Belgrano -Roberto Colimodio

Manuel Belgrano y Manuel Lacunza S.J.: una conexión intelectual enigmática -Juan Carlos Priora

Comentarios a los escritos económicos de Manuel Belgrano -Rito Germán López

La “Bandera Nacional de la Libertad Civil”: significado, descripción y articulación didáctica - Miguel Carrillo Bascary

Manuel Belgrano y las mujeres en el contexto revolucionario del Río de la Plata -Berta Catalina Wexler y Graciela Sosa

Entorno familiar catamarqueño de María de los Dolores Helguero, madre de Manuela Mónica Belgrano - Marcelo Gershani Oviedo y Javier A. Berdini

Manuel Belgrano. Algunas de sus contribuciones al pensamiento económico -Rinaldo Colomé

Manuel Belgrano, en puño y letra: análisis de su vida al servicio de la Patria a través de sus escritos -Ulises Lanza

Belgrano y la función económica de la educación - Alejandro Herrero

La amistad que nos legó un símbolo patrio: Manuel Belgrano y la familia Echevarría - Silvina Balma

Belgrano en Salta. Confrontación y conciliación - María Irene Romero

Manuel Belgrano: educar a mujeres y varones para una nueva sociedad - Vilma Bidut y Liliana Capoulat

 

SU TIEMPO

El despertar del patriotismo criollo en el ocaso del Imperio Español - María Sáenz Quesada

Cuyo: entre la guerra y el debate del régimen político San Martín, Vera y Pintado y Godoy Cruz - M. Cristina Seghesso

Notas complementarias sobre el espectro de ideas económicas en el entorno temporal belgraniano (siglo XVIII y principios del XIX) -Miguel Asensio

Belgrano, la Guardia de Luján y el camino trasandino - María Mónica Brown

Educación y ciudadanía en tiempos revolucionarios - Fabiana Puebla

Juana Azurduy Llanos y las americanas del ejército belgraniano - Berta Wexler

Belgrano y los guerreros catamarqueños de la independencia, entre la memoria y el olvido - Claudio Caraffini, Ezequiel Fonseca y Cristian Melián

Vigencia y proyección del pensamiento belgraniano: el reglamento orgánico de Misiones - Armando Márquez

Francisco Luis De Chas Pombo, emigrado afortunado - Vicente de la Fuente García y Eduardo de la Fuente Marqués

Entre Salamanca y las presiones de la guerra: el reparto de parcelas en el Tucumán de 1818 - Juan Pablo Bulacio

La ciudad de las noticias falsas. Manuel Belgrano en el San Miguel de Tucumán revolucionario. 1812-1819 - Facundo Nanni

Escritos políticos de Felipe Senillosa, 1815-1820 - Guillermo Quinteros

 

SU MEMORIA

“Belgrano, el héroe modesto de las democracias”, la apropiación de su ejemplo en la literatura escolar argentina, 1885-1945 - Adriana Eberle

Construir a Manuel Belgrano en la Argentina de la segunda mitad del siglo XIX. Domingo F. Sarmiento en homenaje a la bandera (1873) - Hernán G. Fernández

Belgrano y la construcción de la Educación Patriótica - Laura Guic

Los usos de un monumento: la estatua de Belgrano en Rosario entre la integración internacional y la construcción del nacionalismo - Gabriela Couselo y Alex Ratto

La celebración del primer centenario del fallecimiento de Manuel Belgrano - Enrique Robira

Belgrano en “El Hogar”: apropiación de su figura por parte de la revista en ocasión del centenario de la creación de la bandera - Mariela Trujillo

Manuel Belgrano en las ideas de tres historiadores. Aportes para su estudio – Graciela Martínez Araoz