lunes, 23 de julio de 2018

3er. Congreso Internacional - Crónica

3er. “Congreso Internacional sobre Comunicación y Organización de Eventos”

(CODE 2018 - Tucumán)


Por Miguel Carrillo Bascary

En este post vuelco algunas impresiones sobre el CODE 2018 desde mi personal perspectiva.

El evento

Fue la tercera edición de esta realización que reunió expertos de todo el país para estudiar, debatir, aprender y disfrutar sobre diversos aspectos de la especialísima temática objeto del encuentro, "El Protocolo desde la perspectiva de la organización". La actividad fue declara de interés oficial por parte de varios estamentos estatales, cuya participación se puso en evidencia en distintos aspectos. 

Organización

Sus logros, responsabilidad de la Fundación Innovas, orientada por Graciela Leguía de Posadas (Misiones) y secundada por el calificado equipo local liderado por Catalina Navarro queda expresado en la variada concurrencia que reunió participantes llegados desde Tierra del Fuego; Corrientes; Misiones; Buenos Aires; Entre Ríos; Córdoba; Neuquén; Mendoza; San Juan; Chaco; Formosa; Santa Fe; de todas las provincias del Nor-Oeste y seguramente de alguna más que se me escapan en este momento. Desde Rosario concurrieron la doctora Gabriela Baldarenas y el licenciado Norberto Martínez, titular de la Dirección de Ceremonial del Concejo Municipal de esa ciudad.

Graciela Leguía y Catalina Navarro

A juzgar por el entusiasmo de los participantes y por la nutrida asistencia que siguió todas las actividades programadas, el éxito fue alcanzado con creces. Profesionalmente son pocas las veces he podido ver un clima tan grato como el que se consiguió, esto es mérito de todos. Durante los dos días del Congreso se vivió y se respiró en sintonía con las variadas ofertas de la planificación.

Puedo aseverar que más allá de mi participación personal gusté de cada momento, lo que justifica mi profundo reconocimiento al equipo organizador.

Programa Académico, lo reproduzco para su completo conocimiento:
 

Sede
Correspondió a la ciudad de San Miguel de Tucumán, "ciudad histórica de los argentinos" (Ley Nº25.275) Las deliberaciones se cumplieron en el Hotel Catalinas Hyatt, lindante con el impresionante parque “9 de Julio”. Tucumán hizo honor a su proverbial amabilidad. Afortunadamente el clima asoció su calidez, sobre todo para los que llegábamos del frío en el Sur.

 

Expositores

Pude escuchar con mucho provecho las presentaciones de: Carlos Fuente (España), Protocolo y ceremonial avanzado” y “El Protocolo en los eventos no oficiales”; Antonio Di Génova, “Claves para comunicar y comercializar un evento”; Natalia Olivieri, “La discapacidad en los eventos. Procedimiento y Protocolo con invitados”; Beatriz Silverstein, “Marketing personal y expresión oral” y Patricia Ibazeta de Posse, “Ceremonial de Estado”. Lamenté mucho no poder escuchar a Eduardo Sadous. “Ceremonial y Comercio exterior”; María del Carmen Vega, “Cuerpo, emoción y lenguaje en un evento” y otros, ya que debí atender otros compromisos. 

Un grupo de expositores

Mi aporte

En lo particular desarrollé mi exposición sobre “Tratamiento dinámico de los símbolos Patrios”, sobre lo que no me corresponde detenerme por ser directo interesado. Agradezco el interés demostrado por decenas de participantes que a lo largo de toda la actividad me requirieron de diversas maneras. Espero poder haber dado debida respuesta a sus inquietudes. Confieso que me empeñé para hacerlo.

Exponiendo ante los presentes

La ocasión fue propicia para difundir la segunda edición de mi libro “La Bandera Nacional de la Libertad Civil, su historia y su pueblo”, editado por el Instituto Belgraniano de Jujuy. En él se recopila el marco histórico que dio lugar para que el general Belgrano creara esta divisa y la entregara a Jujuy como testimonio de su sacrificio en las jornadas de 1812 y 1813; su trayectoria a lo largo de más de doscientos años hasta llegar a su reconocimiento como símbolo patrio histórico. Próximamente realizaré su presentación en la ciudad de Rosario.

A quienes no pudieron acceder a la publicación se les entregó una reseña impresa sobre esta bandera histórica de reciente oficialización como símbolo patrio histórico. Gracias a la colaboración de la organización se está haciendo llegar a todos los participantes el “Ceremonial de la Bandera de la Libertad Civil”, que comprende el uso conjunto de la enseña oficial de la Nación con la bandera legada; espero que sea una eficaz guía hasta que pueda componerse un instructivo más desarrollado.

Asimismo, se distribuyó otro material relativo a la evolución de nuestra Bandera nacional; sobre el “Monumento Nacional a la Bandera”, como destino de las peregrinaciones patrióticas y otras publicaciones sobre la historia de Rosario; que fueron cedidos por el “Programa Rosario cuna de la Bandera y ciudad de la inclusión”, de la Municipalidad de Rosario.

Visita especial

Los organizadores programaron una actividad especial para los interesados en las banderas, que consistió en conocer el “Museo Histórico del templo de San Francisco”, donde se preserva la bandera más antigua del país; la casulla que utilizó San Francisco Solano y el mobiliario empleado por los congresales de 1816 en la “Casa Histórica de la Independencia”. Un lugar que no debe ser omitido en las recorridas turísticas por el “Jardín de la República”. Las restauradoras Cecilia Barrionuevo y su colaboradora, Olga Sulca nos explicaron el proceso que precedió a la puesta en valor de aquella reliquia vexilológica.

La histórica bandera del Templo de San Francisco

Otros aspectos

Solo debió de lamentarse, fuera de toda posibilidad para los organizadores, la digna derrota que sufrió la Selección Argentina a manos de Francia por el Mundial de Futbol.

También hubo un espacio para reconocer la trayectoria de diversos ceremonialistas, entre los que se contó el Lic. Norberto Martínez, a quien vemos recibiendo el diploma que así lo testimonia.


En horas de la tarde la Dirección de Turismo había preparado un interesantísimo tour por sitios de interés en la ciudad de Tucumán que comprendió: la plaza “General Belgrano” (donde se libró la batalla del 24 de septiembre); la recreación de la “Casa Belgraniana” (donde residió el prócer); la basílica de la Merced; la Catedral; la plaza Independencia y su entorno; la finca “Villa Guillermina” (que fue propiedad de los filántropos Guillermina Leston y Alfredo Guzmán); y otros lugares de significación.

Un grupo de congresistas en la plaza “Belgrano”, ante la pirámide que recuerda el triunfo de Tucumán

La actividad culminó en el “Museo Casa Histórica” donde los participantes al CODE fuimos invitados por sus autoridades para protagonizar el arrío del pabellón nacional (un momento cargado de gran emotividad) Aquí fuimos muy bien atendidos por Dilma Toconas, jefa de Extensión Cultural de la Casa.

El autor, arriando la Bandera nacional, en el tercer patio de la “Casa Histórica”, 
al fondo, la basílica de Santo Domingo

Seguidamente pudimos asistir al cambio de guardia a cargo de los efectivos del Reg. 7 en traje de época,

Un momento durante la ceremonia de cambio de guardia

Y finalmente, fuimos invitados a suscribir el libro de visitantes; momento en el que se me dio la posibilidad de realizar el primer asiento de la jornada. Fue entonces, que dejé como testimonio la siguiente frase: “Desde Rosario, cuna de la Bandera un abrazo a San Miguel de Tucumán, cuna de la Independencia nacional”.
 
Suscribiendo el libro de visitas; a la derecha, Norberto Martínez

Asientos en el Libro de Visitas de la “Casa Histórica”

Foto de familia de algunos de los participantes al CODE presentes en la “Casa Histórica”

Un párrafo especial para el invitado de lujo, Carlos Fuente Lafuente, que brindó su segunda exposición sobreponiéndose a un complicado cuadro de salud que solo evidenció cuando hubo terminado. Una conducta de profesionalismo extremo que lo precia y lo hace merecedor de la gratitud de quienes pudimos escucharlo ¡Gracias Carlos!, sigue mejorando tu salud.

Carlos Fuente Lafuente
(Blog: http://carlosfuente.es)

martes, 17 de julio de 2018

Ceremonial para tradicionalistas

Ceremonial Gaucho en Tucumán

Una periodista del Canal, José M. Posse; Víctor H. Abdala y Miguel Carrillo Bascary

En una reciente visita a Tucumán tuve la oportunidad de ser invitado por la para dar un seminario sobre el “Ceremonial Gaucho de los símbolos nacionales”. Todo fue organizado por el doctor José María Posse, en su carácter de subdirector de Patrimonio Histórico y Cultural de la Municipalidad de Yerbabuena, en conjunto con la “Agrupación Gaucha Bernabé Aráoz” que es presidida por Víctor Hugo Abdala.

Estandarte de la Agrupación Araoz

Pese al exiguo tiempo con que la actividad debió ser convocada el auditorio de la Sociedad Sirio-Libanesa se vio colmado por referentes de diversas entidades tradicionalista de Tucumán; historiadores; docentes e incluso de personas llegadas de provincias vecinas lo que generó un grupo sumamente variado que contribuyó al excelente clima de camaradería.


Abrió la presentación el presidente de "la Araoz" que destacó el rol del tradicionalismo en la actualidad y la necesidad de cooperar en pro de su fomento. 


Posteriormente habló el doctor Posse quién referenció a Bernabé Araoz como paradigma de los criollos que lucharon por la libertad de la Patria secundando al general Belgrano en la batalla de Tucumán y en todas las campañas del Ejército del Norte. Cabe destacar que José María Posse es autor del libro “Bernabé Araoz, el tucumano de la Independencia” un aporte fundamental al conocimiento de la personalidad del prócer.


Posteriormente me correspondió desarrollar el tema objeto de la reunión. En primer lugar, quise explicar a los presentes que mi interés por los usos y costumbres gauchas me viene del ejemplo de mi abuelo, Enrique Bascary, quién me enseñó a andar a caballo y a conocer, pero por sobre todo a respetar y a querer las cosas del campo durante mis vacaciones de niño en Tafí del Valle. Él fue un cultor apasionado de este particular aspecto de la argentinidad, más allá de ser un renombrado obstetra que ejerció la Medicina social y la atención de su clientela particular, con un espíritu de servicio proverbial.

La exposición se desarrolló sobre la base de un power point que fui comentando explicando las diversas peculiaridades del Ceremonial de la Bandera nacional adaptado a la gente de a caballo.

Posteriormente se abrió un rico espacio para el diálogo con los asistentes, que enriquecieron la experiencia con sus aportes. Finalmente se concretó la presentación de la segunda edición de mi libro “La Bandera Nacional de la Libertad Civil, su historia y su pueblo”, editado por el Instituto Belgraniano de Jujuy. Fue también la oportunidad para referenciar la participación que me cupo como iniciador de la ley que consagró la bandera provincial de Tucumán y de explicar por qué se aprobó un diseño diferente al de la enseña que se guarda en el templo de San Francisco, que era la que yo consideraba que merecía el honor en mérito a su probada antigüedad y significado.

Al finalizar se intercambiaron presentes y, recibí un ejemplar de poncho tucumano de manos del contador Abdala.


Habían pasado ya dos horas desde el inicio del evento cuando fue oportuno atender la tentación que implicaba el vino de honor dispuesto por los organizadores. En definitiva, un momento muy significativo para todos.



lunes, 16 de julio de 2018

Belgrano vivió en Rosario

Belgrano vivió en Rosario



Por Miguel Carrillo Bascary

Da cuenta la tradición rosarina y certifican las inferencias que pueden realizarse que entre el 7 de febrero y el 2 de marzo de 1812, vivió en Rosario el general Manuel Belgrano, fue en ocasión de haber sido designado por el Gobierno para construir y guarnicionar las baterías defensivas en las barrancas e islas fronteras al villorio, oportunidad en que creó la Bandera nacional.

Así lo indica un señalamiento histórico colocado sobre la actual calle Córdoba a la altura del 400, frente mismo al Monumento Nacional a la Bandera, sobre la fachada del hoy “Liceo Nicolás Avellaneda” antiguamente Hotel de “Francia e Inglaterra”, que ocupó el solar donde se halló el domicilio de la familia Vidal-Echevarría.

Solar en cuyo frente se colocó la referencia histórica

Belgrano fue condiscípulo de Vicente A. Echevarría, decidido patriota que desempeñó altos cargos en los primeros años de la administración revolucionaria y que acompañó al prócer en su misión diplomática al Paraguay.

María Catalina Echevarría en su ancianidad

Esta relación justificó que Belgrano se alojara en la que era casa de la hermana de aquél, María Catalina, casada con Juan Manuel Vidal. Ella fue la persona que la tradición señala como quién confeccionó la primera Bandera nacional que Belgrano mandó izar en la plaza de armas de la batería “Libertad”, el 27 de febrero de 1812.

Hoy, a consecuencia del proyecto generado desde el “Programa Rosario, cuna de la Bandera” (Secretaría de Gobierno, Municipalidad de Rosario) se colocó el pertinente cartel que así lo indica.

Una forma más de fortalecer la identidad de la ciudad como “Cuna de la Bandera nacional”.

sábado, 14 de julio de 2018

Ateneo de Conservación patrimonial

3er. Ateneo Abierto de Conservación de Patrimonio  Cultural 
Buenos  Aires – 13 de Agosto 2018

Dedicado a las banderas




Se realizará en el horario de 9 a 15 hs. en el Edificio Libertador

Organizan: Ministerio de Defensa; Armada Argentina; Museo Naval y el Museo de Arte Hispanoamericano “Fernández Blanco”.

La participación es libre y gratuita

Inscripciones anticipadas y mayores informes en: ateneo.munn@gmail.com


Alegoría : Argentina - Estados Unidos

Una curiosa alegoría:
Confederación  Argentina – Estados Unidos



Por Miguel Carrillo Bascary

Sobre la pieza

En el Archivo General de la Nación (Argentina) se preserva una curiosa alegoría que celebra la amistad y el paralelismo entre la historia de ambos estados, particularmente en la derrota del Imperio Británico.

Según las referencias está depositada en el “Departamento de Documentos Escritos”, Sala 10 C. 13 A.8 Nº3. Lamentamos no poder aportar otros datos.

Tomamos esta interesante imagen de la portada correspondiente al catálogo de la colección de Mario Cesar Grass, que agrupa documentos datas entre 1577 y 1883.

Descripción


Como elemento central del conjunto se encuentra un “trofeo” que celebra los triunfos de la Confederación y los Estados Unidos sobre el Imperio. El diseño en general se adscribe al estilo “naturalista” tan en boga durante el siglo XIX.

El águila americana extiende sus alas en posición exployada, la que adopta en el blasón norteamericano. Desde su cuello pende una gruesa cadena abierta, con sendos escudos.

El argentino, a su derecha, de forma elíptica; con la pica, el gorro de la Libertad, cuya punta cae hacia la izquierda; sostenidos ambos por dos brazos diestros desnudos.

En cuanto al escudo norteamericano, lleva una boca a la “suiza”, su campo incorpora once franjas blancas y oscuras (rojas); en jefe (que debería estar esmaltado de azur) hay cuatro estrellas y un lucero central con ocho rayos.

Las garras del ave aprensan: la diestra, una rama de olivo y un haz de flechas, la siniestra; al igual que se presenta en la Heráldica norteña.

El peso del animal soporta, por no decir que aplasta, en clara posición de triunfo, a un león abatido, cuya corona imperial ha caído. En esta figura felina podemos ver corporizado al Imperio británico, lo que permitiría datar la alegoría en una fecha posterior a 1846.

Por detrás del águila, a manera de abanico, se extienden cuatro banderas a cada lado y otros trofeos que se describirán más adelante. Los dos primeros lábaros no permiten identificar a qué nación pertenecen. Por su parte, los habidos sobre la derecha corresponden por su orden a: la Argentina; los Estados Unidos y el Brasil (aunque no podamos atribuir a qué se debe esta presencia). Por la izquierda, también por su orden, se distinguen las enseñas del país del Norte y de la Confederación; mientras que hay otra que es imposible de distinguir.

En cuanto a los otros trofeos, pueden señalarse por la diestra: un cañón, con quince balas esféricas en pirámide y una caja de guerra; como volúmenes dominantes; junto a la moharra de una lanza; una pala de artillería; un fusil con bayoneta calada y un hacha; también hay otro objeto indeterminado. Por el lado opuesto se observan: el pabellón de una trompeta; la culata de un fusil y la campana de un cuerno de guerra; mas otro elemento no identificado.

El depredador sostiene con su pico una cartela doblemente convexa que lleva inscripto el lema propio de los Estados Unidos: “E PLURIBUS UNUM”, que significativamente es equivalente al que adoptaron las Provincias Unidas (estado antecesor de la Confederación Argentina) desde 1813, “EN UNION Y LIBERTAD”.

Detrás de la cabeza del plumífero luce un Sol pleno, con 24 rayos visibles que deja ver solo sus ojos; en una evidente caracterización de la Confederación Argentina. Está asentado sobre una gran nube que lo resalta y flanqueado por cuatro estrellas de cinco puntas.

Por sobre todo lo descripto hay una cartela convexa, de mayor tamaño que la anterior, que reza: “¡VIVA LA CONFEDERACION ARG.na!” (Argentina)

La composición esta afirmada sobre un zócalo que se presenta acolinado, sobre la derecha y plano por su contrario.

Bajo el elemento anterior, obra la leyenda “MUERAN LOS SALVAJES UNITARIOS”, a manera del grito de guerra de los federales; tal como se prescribía incluir en toda correspondencia e impreso, satisfaciendo así la expresa disposición oficial. Un subrayado artístico subraya la fuerza de aquella expresión de odio destinada a sembrar el terror opositor.


Sobre la primera sección destaca la figura de un indio piel roja erguido, que sostiene una bandera de los Estados Unidos, enastada, rematada por una alabarda y de cuya base cae un cordón de pasamanería que finaliza en un pompón con flecos, tal como es tradicional en ese país. Con su brazo derecho sostiene un fusil de avancarga, armado; cuya culata está adornada con una plaqueta. Los largos cabellos del aborigen están ceñidos por una gruesa vincha frontal, sin adorno alguno, rematada por una solitaria pluma en su delantera. Lleva su torso desnudo cruzado por dos correas; de la primera cuelga un cuerno de pólvora; pero nada se observa respecto de la segunda. Se adorna con grandes aretes; un collar del que pende un medallón; sendos brazaletes sobre sus bíceps y una pulsera sobre la muñeca derecha. Un grueso cinto sujeta una falda con flecos, cortada poco más arriba de las rodillas; del aquel cuelgan, una polvorera y un letal tomahawk, arma tradicional de los indígenas norteamericanos. Calza mocasines, propios de las culturas autóctonas del Norte.


Por su parte, sobre la siniestra, vemos a un militar (también erguido) que podemos caracterizar, considerando todo su atuendo, como perteneciente a la caballería de la provincia de Buenos Aires, principal arma de la Confederación, dominada entonces por el régimen de Rosas. Con su mano derecha sostiene la bandera nacional argentina, cuyo Sol posee 16 rayos, el asta consiste en una lanza equipada con un espontón de brazos ondeados. El rostro del personaje está adornado por un grueso bigote, característico de aquella época. Cubre su cabeza con un bonete, con su punta caída hacia la izquierda; también a la moda de entonces. Los alamares del cuello alto del uniforme que viste, provisto de abotonadura central y la espada de caballería que ciñe del cinto, evidencian que se trata de un oficial. En su pecho lleva una divisa, que puede caracterizarse como “federal”. Usa chiripá y calzoncillos cribados. Su pecho está cruzado por dos correas; de una de ellas pende una carabina que lleva sobre sus espaldas, aunque apenas se divisa su culata. Calza botas de potro, que dejan descubiertos los dedos de los pies, que portan grandes espuelas. Con el derecho pisa una boleadora de una sola piedra (“bola loca” o “perdida”), con su huasca (correa) arrollada.

Entre este militar y la composición central recientemente descripta, sobre el horizonte y en la lejanía se distingue una escena plena de dinamismo en que un soldado huye corriendo, portando una bandera del Reino Unido, poco más atrasado lo persigue otro militar, montado y al galope, que revolea una boleadora de dos piedras preparándose para arrojarla sobre el primero.

Por su parte entre el indígena armado y el conjunto principal se observa, también en un segundo plano, un navío a vapor (tal como lo evidencia su chimenea humeante) equipado con una rueda impulsora lateral y con su velamen desplegado. Un pabellón norteamericano flamea sobre su castillo de mando con lo que identifica su nacionalidad.



Otros aspectos

La composición presenta aspectos plenos de ingenua expresividad.

Contrasta particularmente que se observe a un oficial argentino y a un auxiliar de las tropas norteamericanas, cuando lo lógico habría sido representar a otro oficial en su uniforme.

El protagonismo atribuido a la posición y al volumen del águila, señala una preponderancia en favor de los Estados Unidos; que se acentúa al ubicarse al indígena y al navío sobre la diestra del conjunto.

Por su parte la representación de la Confederación predomina en la posición y magnitud relativa de la cartela que la alude, pero reconocemos que ésta es un adorno de jerarquía inferior. Otro aspecto en favor de la Confederación es que el escudo nacional se encuentra a la derecha, respecto del norteamericano.

La presencia de la nave podría interpretarse en el sentido de que la victoria de los Estados Unidos se concretó, principalmente, a consecuencia de su predominio sobre la Marina Real. Mientras que la lucha entre la Confederación y el Reino Unido se habría alcanzado en virtud del desempeño de su caballería, aspecto en donde la realidad no coincide con lo sucedido, pero que se puede explicar por la preponderancia que tuvo el arma en tiempos de Rosas.

viernes, 13 de julio de 2018

Error que es un agravio

La  bandera kelper en Ceres

Una  lección  a  considerar

Bandera usurpadora izada en  la Municipalidad de Ceres

Por Miguel Carrillo Bascary

Para componer este post recabé las diversas fuentes que se citan. Comparto esta información y expreso algunas observaciones que deberían servir de advertencia para quienes se desenvuelven en los ámbitos del Ceremonial; del Protocolo; y la Comunicación institucional. Obviamente, también para las autoridades políticas, de todos los niveles. Hechos parecidos, quizás de menor entidad política ocurren con demasiada frecuencia y con ello se expone a sus responsables, a la crítica y también al ridículo.

El acontecimiento al desnudo

Según la información recibida, un hecho grave, que podría calificarse como aberrante (1) ocurrió en la ciudad de Ceres (Santa Fe, Argentina). Allí, en el curso de un acto oficial se colocó la bandera que el Reino Unido de Gran Bretaña atribuye a la administración usurpadora de nuestras Malvinas.

Tras este primer contacto con la noticia decidí verificar los hechos y analizar la situación por entender que su magnitud lo justifica ampliamente.

(1) Aberrante: dicho de una cosa: que se desvía o aparta de lo normal o usual (DRAE)

Ilustrando los hechos

Fue nada menos que el pasado 9 de julio, durante el acto organizado por la Intendencia de la ciudad. La misma está a cargo circunstancial de Juan Manuel Mansilla, quién preside el Concejo Municipal de Ceres, por licencia fundada en razones de salud de su titular, Camilo Busquet (Frente para la Victoria)

Como es habitual en actos similares, además de Mansilla y otras autoridades locales, participaron niños del “Liceo Municipal”, un grupo de bailes nativos y unos 200 vecinos. El intendente izó la Bandera argentina junto a tres alumnos de un club, mientras los asistentes entonaron el Himno nacional. El evento se desarrolló conforme a lo previsto, pero ninguno de los presentes advirtió la irregularidad.

El lugar

Se eligió como sede de la conmemoración a la “Plazoleta de las Américas”, que según informa la Web oficial del municipio “acababa de ser puesta en valor”. Se había inaugurado en 1973.

Como resulta de las fotografías acompañadas, en ese espacio existe una fuente con globo terráqueo, junto a un mástil principal y contorneando el centro de la plaza lucen otros de menor altura destinados a las banderas de los estados de América.



El espurio izamiento

Fue en uno de esos mástiles, donde la Dirección de Ceremonial local hizo colocar nada menos que la bandera que el Reino Unido de Gran Bretaña atribuye a las Islas Malvinas (Falkland, a su decir); esto es, la insignia de la administración colonial que usurpa aquella parte del territorio argentino.

Una kelper iza la cuestionada bandera en Puerto Argentino

Aunque Ceres sea una población relativamente pequeña del interior de nuestro país a nadie escapa la gravedad de este izamiento ya que implica un desconocimiento supino del sentimiento nacional por la “Causa Malvinas”; un agravio a la memoria de los ex combatientes y una mácula a los centenarios reclamos argentinos en pro de la devolución del territorio usurpado.

No olvidar que se trató de un acto oficial en el que, nada menos, se conmemoraba la independencia nacional. Que también fue un gravísimo error de Protocolo, es absolutamente evidente.

Impensadas repercusiones

Los organizadores nunca pensaron que el acto tendría un impacto como el que generó. El repudio fue generalizado. Despertó numerosos interrogantes sobre la motivación y paradójicamente puso en ridículo a toda una población, con sus autoridades a la cabeza.

El hecho trascendió el ámbito de Ceres gracias a la atención de uno de sus vecinos cuya actitud reivindica a todos los ceresinos. El sacó una fotografía y la comunicó al portal nacional “TN y la gente” (Ver: https://tn.com.ar/sociedad/un-error-imperdonable-en-una-plazoleta-de-ceres-santa-fe-izaron-la-bandera-britanica-de-malvinas_881982) Recogió la noticia el diario “Uno” de la ciudad de Santa Fe. Con esto bastó para que se divulgara el escándalo en las redes sociales; como no podía ser para menos la toma se hizo viral y la noticia fue replicada por los medios nacionales.

La actitud del ignoto cronista de Ceres fue un acto de vergüenza propia que generó el lógico y unánime repudio. El intendente provisorio de la localidad, no trepidó en calificar a este despierto ciudadano, como “un malintencionado” (¿?) Utilizó este calificativo por dos veces, durante un reportaje del que se informa luego.

Reza el dicho: “pueblo chico; infierno grande”. Es de esperar que el improvisado fotógrafo y escandalizado ceresino no sea vea afectado por actuar como todo buen argentino debió hacerlo. Convengamos que pudo ser más discreto, pero la indignación al sentimiento de argentinidad a veces puede más que la prudencia. ¡Con la Patria y la sangre de los héroes no se juega!

Al día siguiente de evidenciada la irregularidad la Intendencia retiró la enseña “infiltrada”.

Nobleza obliga

Este Blog, quiso conocer la expresión oficial sobre el acontecimiento y con toda lógica se buscó en la web de la Intendencia de Ceres. Para nuestra sorpresa no se encontró ninguna explicación. Quién lo desee puede y constatarlo por sus propios ojos (www.ceres.gob.ar)

Un segmento de ese medio nos remite a la crónica del acto conmemorativo, pero allí tampoco se brindan las esperables excusas. Ver: http://ceres.gob.ar/acto-oficial-dia-de-la-independencia-en-la-plazoleta-de-las-americas

Tardía reacción oficial

Las informaciones aludían al comunicado oficial emitido por el municipio de Ceres. Su texto íntegro podrá verse anexado al final de este post. Extracto algunos segmentos: consigna lo siguiente:

Queremos en primer término, decir PERDÓN(en mayúsculas) siempre en el hecho de hacer, está la posibilidad de equivocarse (…) somos convencidos que la sociedad no debía pasar por esta situación que a todos nos duele. Un error involuntario, un descuido, que sin dudas no debe volver a suceder. La puesta en valor de nuestra Plazoleta de las Américas y la realización del acto de la Independencia estaban lejos de tener el objetivo de este error, repetimos, producto de un descuido(Fuente: https://www.minutouno.com/notas/3080226-vergonzoso-izaron-la-bandera-los-usurpadores-las-islas-malvinas-un-acto-el-dia-la-independencia)

Un pedido de disculpas con gusto a demasiado poco para restañar tamaño acto que tan mal deja a la ciudad de Ceres.

Un intendente avergonzado

YouTube, nos permitió discernir algo más. Allí se escucha a Gustavo Mura, del programa “El ojo de la tormenta” (Telemax Argentina) que reportea al Intendente interino, Juan Mansilla, al que cualquiera podrá acceder desde: https://www.youtube.com/watch?v=9-SATmF_zP4. La entrevista fue colgada el día 12 de julio a las 18 hs. (https://youtu.be/9-SATmF_zP4)

Mansilla relata también, que en el marco de la recuperación de la plazoleta se encargó un juego de “banderas de América” a una imprenta de otra localidad. Por ahora no ha trascendido su nombre, ni su origen, pero es evidente su falta de responsabilidad en ejecutar el trabajo. Estas enseñas miden unos 30 centímetros por 50, al decir del funcionario. Sin embargo, de las fotografías disponibles resulta que sus dimensiones son muy superiores.

De las palabras de Mansilla trasciende que las banderas encargadas llegaron a Ceres sobre la hora y que la Dirección de Ceremonial dispuso que se izaran sin mayor análisis. Fue en estas circunstancias en que se produjo el izamiento del emblema británico, sin que nadie del Municipio lo advirtiera. Con ello se consumó el agravio y quedó expuesta la ligereza en el obrar de la repartición oficial.

Al decir del funcionario, el comercio que encaró el trabajo googleó “banderas de América”; la información que recopiló la utilizó para confeccionar las banderas.

Justo es reconocer al señor Mansilla su desazón ante algún medio que dio a entender que en pleno acto por la Independencia se izó la insignia de la administración usurpadora en lugar de la Bandera nacional argentina. De esto da fe la fotografía que se reproduce seguidamente, donde puede constatarse que se izó esta última:


Una funcionaria de Ceremonial, responsable directa

En un medio local (https://ceresciudad.com/una-las-integrantes-del-equipo-protocolo-pidio-disculpas-la-bandera-imperialista), se transcribió el descargo de quién se presenta como responsable de Protocolo de Ceres, que hizo un acongojado mea culpa en su cuenta de Facebook. Allí se responsabiliza totalmente; hemos de creer en su sinceridad, pero no puede disimularse el resultado de su accionar. Piadosamente omitimos su identidad, por entender que bastante pesar debe agobiarla. Así se expresó la funcionaria:

No soy de escribir públicamente, pero debido a lo sucedido en el Acto del 9 de Julio, en donde yo como encargada de Protocolo y Responsable total de haber controlado las banderas que fueron colgadas ese día para dicho acto. Asumo la responsabilidad total y comentarles primero que nada que las Disculpas fueron dadas a quien corresponde y de forma personal al Sr. Pichi Quintana (ignoramos de quién se trata) a quien conozco desde chica y del barrio que me vio crecer. Eso calmó en partes mi angustia ante un hecho que produce dolor a todos los argentinos. En qué corazón cabe pensar que No somos patriotas. Hoy está en juego mi trabajo y el sustento de mis hijas, el error y la desconcentración ocurrió en el apresuramiento del trabajo y en No advertir la presencia de esa bandera de mierda, dentro de las 24 que había que colocar. Me Equivoqué y lo Reconozco como también me haré cargo de las consecuencias. Pero No Hagan una Masacre de mis compañeros ni del municipio, por un error. Apenas se advirtió de la situación el Intendente a Cargo del municipio ordenó el retiro Inmediato de la misma y comunico de dicha situación a la oficina correspondiente para evaluar sanciones. Tengo amigos, compañeros y conocidos Ex Combatientes y familiares de Malvinas. Por eso estoy pidiendo disculpas haciéndolo público a través de este medio. El que quiera sacarse dudas y charlar sobre lo ocurrido se acerca y lo hablamos personalmente. No en un medio en el que te destrozan moralmente”.

Captura de pantalla

Algo más sobre Ceres

Se trata de una ciudad de la provincia de Santa Fe que se fundó en 1892. Cuenta con algo más de 26.000 habitantes y se encuentra en una rica zona agrícola ganadera. En el mapa podemos ver su localización aproximada:


Ceres cuenta con bandera y escudo propios, en ambos se evidencia la riqueza agricultura de la zona, particularmente en el blasón, donde observamos a la diosa dispensando mieses:



El imago tipo oficial de la gestión en curso es el siguiente:


Ceres y los excombatientes

Puede verificarse que en el año 2017 se desarrolló un acto donde se reconoció a quienes intervinieron en Malvinas, ignoramos si ocurrió lo propio en el presente:


La posición oficial de la Intendencia

Se trascribe el comunicado oficial, tal como fuera publicado en https://ceresciudad.com/grosero-error-protocolo-al-izar-una-bandera-del-imperio-britanico-malvinas:

“Queremos en primer término, decir PERDÓN, siempre en el hecho de hacer, está la posibilidad de equivocarse.
Nuestro repudio, también es interno, somos convencidos que la sociedad no debía pasar por esta situación que a todos nos duele.
Un error involuntario, un descuido, que sin dudas no debe volver a suceder. La puesta en valor de nuestra plazoleta de las Américas y la realización del acto de la independencia, estaban lejos de tener el objetivo de este error, repetimos, producto de un descuido.
Pedimos perdón a nuestros hermanos héroes de Malvinas, los reconocemos, los queremos y respetamos. Lamentamos muchísimo esta situación, que seguramente los llevo a recordar aquellos oscuros años, cuándo el pueblo Argentino nos los reconocía como debían y como lo hacemos hoy.
Somos fieles defensores de nuestra patria, tratamos siempre de reivindicar aquella gesta de Malvinas, con el valor y honor en la que defendieron nuestra bandera.
Ni bien advertimos la situación, la bandera en cuestión fue quitada, pero el error ya estaba, y nos hacemos cargo, como manifestamos anteriormente, fue sin ninguna mala intención.
Nuevamente, PERDÓN, un error que no debe pasar por alto y por el cual se tomarán las medidas correspondientes”.

Lecciones de tan lamentable evento
  • Las tareas de Ceremonial y Protocolo no pueden improvisarse. Mucho menos si se trata de actos oficiales.
  • Corresponde hacer las cosas con tiempo, el apresuramiento al encargar las banderas resultó la causa primaria del desaguisado. 
  • Contratar empresas responsables y, por sobre todo, controlar el producto entregado. 
  • Elegir adecuadamente las fuentes de información. No cualquier página de Internet merece credibilidad. 
  • Verificar celosamente la debida colocación de las banderas. Puede disculparse un equívoco, pero el ocurrido tiene connotaciones demasiado complejas. 
  • Un error de protocolo compromete particularmente al titular de una entidad y por extensión afecta a toda la comunidad. 
  • Si se observa con detenimiento, las enseñas colocadas solo tienen impreso su anverso. Es evidente que la empresa proveedora no cumplió su cometido. Técnicamente no son banderas. Es inaceptable usarlas como tales.
Detalle ampliado de la foto impresa más arriba

Conclusiones

Corresponde que cada lector emita su juicio sobre lo actuado y capitalice las conclusiones pertinentes.

Por mi parte creo que se impone organizar un acto de desagravio al Pabellón nacional y a los héroes de Malvinas; quién lo realice; cuándo y cómo; es responsabilidad de las autoridades y vecinos de Ceres.

Por nuestra parte, cumplimos con hacerlo, a nuestra manera:
Bandera argentina ondeando en Puerto Argentino



Finalmente, aunque los términos de este post puedan parecer muy duros, recordemos a Publio Terencio, el Africano (siglo II a.C.), que hizo decir a uno de sus personajes, en la comedia Cremes: «Hombre soy; nada humano me es ajeno»