lunes, 17 de diciembre de 2018

Errores de Ceremonial: el peligro de improvisar


La responsabilidad de presentar un correcto dispositivo de Ceremonial oficial


Por Miguel Carrillo Bascary

Una lamentable improvisación da motivo a este comentario que realizo no para hacer leña del árbol caído, sino como una verdadera lección aplicable a todos los que hacemos del Ceremonial nuestro medio de vida.

Lo que comentamos demuestra que en materia de Ceremonial no tenemos que confiar en quienes se dicen profesionales ya que pueden hacernos incurrir en irreparables consecuencias. Los insumos que adquirimos confiada y temerariamente son la primera causa de nuestra propia liviandad.

Nadie puede tirar la primera piedra, quién trabaja está siempre en riesgo de errar, pero cuando son otros los que nos llevan a ese error es lícito que nos rebelemos contra tanta ligereza.


Planteo del caso

Correspondía concretar una muy importante reunión con la participación de delegaciones oficiales venidas desde todo el país. Era una reunión de neto corte federal, donde parecía natural que se manifestara la presencia de los representantes de todas y cada una de las provincias.

Se resolvió plasmar este carácter tan plural colocando sus banderas oficiales. En principio se trataba de una solución muy modesta, aunque aceptable. Pero algo falló en la implementación ¡en toda la línea!

Para esto se compró a un conocido proveedor un conjunto de banderitas que se presentarían frente a la mesa de autoridades en una cenefa de madera. Aquí nació el problema que dio como resultado la fotografía que abre esta entrada.

A la luz de esta toma es evidente que no se controló que el pedido cumpliera con lo requerido y sin mayor análisis el producto se colocó para el acto.


El resultado

La cobertura de los medios fue tan federal como lo auguraba el motivo de la reunión y sin saberlo, los hombres y mujeres de prensa contribuyeron a difundir la lamentable imagen que desnudó la falencia. Mejor dicho, las múltiples falencias.

Internet es testigo del tropiezo y allí seguirá por años, desnudando los errores ante todos los que observen la toma. Navegando con otro objetivo la encontré yo; seguramente pudieron hacerlo desde cualquier lugar del mundo.

Por mi parte, prefiero cubrir los rostros de los funcionarios afectados.

Los horrores están a la vista, pero para una mejor apreciación vamos a ampliar la fotografía.


Un ordenamiento fantasioso. La bandera nacional que está identificada por su astil negro debería haberse ubicado en el centro del conjunto, pero no ocurrió así. Sobre su derecha hay 13 banderas provinciales y por su izquierda llegamos a contar ¡11!

En el caso se debió aplicar la regla de la alternancia en la colocación, ordenando alfabéticamente por el nombre de cada provincia. No se cumplió. ¡En absoluto!

Un espacio vacío. Además, si se observa bien en el arco se presente un espacio sin bandera, otra evidencia de la desprolijidad con que se ensambló el conjunto.


Una bandera improvisada. La supuesta “bandera Catamarca” es solo un paño blanco con el escudo provincial aplicado, cuando esta provincia oficializó su enseña en el año 2011, es decir ¡siete años antes que la reunión que motiva mi comentario!


Una bandera inexistente. En cuanto a la supuesta “bandera de Córdoba”, se presentó la que fue sancionada por la Legislatura de la provincia en 1986, pero como fue inmediatamente vetada por el gobernador Angeloz, nunca llego a regir. La actual bandera cordobesa data del 2010 ¡Hace ya ocho años! Al parecer nadie reparó en la novedad


Una bandera abrogada. Hacia la izquierda vemos otro vestigio vexilológico, la llamada “bandera de la Cruz” que fue aprobada por la Legislatura de Tucumán en 1995, en tiempos del gobernador Ramón “Palito Ortega. Su uso fue abrogado poco después, por lo que desde el año 2010 los tucumanos se identifican con la “bandera de Macha”.


Una enseña tergiversada. Finalmente vemos la “Bandera Nacional de la Libertad Civil”, que también es el emblema oficial de Jujuy; aquí el problema está en que no se usó la imagen que define la ley Nº5.772 de 2013; ya que la guarda vegetal se representó en oro, cuando corresponde usar sus colores naturales.



Conclusiones

Podemos hacer cuentas: ¡encontramos siete errores en una misma toma!

Ahondando en la causa de tamaño desaguisado encontramos dos responsabilidades.

La primera: la falta de seriedad del proveedor, quién habría buscado en Internet y sin chequear la información pasó a preparar las banderas, con el lamentable resultado obtenido.

La segunda, atribuible al personal oficial de Ceremonial, es doble:
  1. No se controló la calidad del pedido
  2. Se ordenaron las banderitas sin observar el orden de precedencia, un error imperdonable.



Intentemos una justificación

Al parecer hubo dos actores involucrados: una repartición nacional y una provincial; bien sabemos que este tipo de "coincidencias" muchas veces no llegan a buen puerto. 





sábado, 15 de diciembre de 2018

Mega mástil en la Cuna de la Bandera argentina

El mega mástil y el barquito de papel


Por Miguel Carrillo Bascary

Como ya lo adelantáramos en una anterior entrada, el mega mástil instalado en la “Plaza del Mercosur” de Rosario se constituye en una nueva atracción y se coloca en línea con el carácter de Rosario como “cuna de la bandera nacional”.


El hecho histórico

Todo argentino conoce que nuestra Enseña nacional fue creada por el general Manuel Belgrano durante su estadía en el pequeño poblado de Rosario, el 27 de febrero de 1812, circunstancia que caracteriza a la hoy ciudad como “cuna” del principal símbolo nacional.

Muchos años más tarde, el 20 de junio de 1957 se inauguró en Rosario un grandioso monumento que recuerda el hecho y que hoy es su imagen icónica.


La iniciativa

La “Fundación Rosario” está formada por una centena de empresas de la producción y los servicios radicadas en la ciudad, a la que se suma la Municipalidad local, se formó hace ya diez años y desarrolla una ingente labor que puede percibirse conectando con http://fundacionrosario.org.ar

Uno de sus principales ejes de acción es el programa “Rosario Abanderada”, que originó el propósito de erigir este mástil monumental.


Ubicación

El mega mástil se erige como parte de la “Plaza del Mercosur”, en la ribera del río Paraná que delinea la traza de Rosario. Aunque separado por la avenida Estanislao López (parte de la “avenida de la Costa”), forma un conjunto armónico con la escultura conocida como “Barquito de papel”, emplazado en la rotonda que vincula la arteria citada con avenida Francia.

El sector ha sido recientemente puesto en valor como privilegiado balcón sobre el río y las islas; un ámbito en pleno desarrollo que aporta a Rosario una nueva perspectiva urbana, con altas torres de oficinas; hoteles y de residencias privadas.


Características

Posee un alto de 40 metros; equivalente a un edificio de 13 pisos. Lo conforman dos tramos de 20 metros cada uno, construidos en acero, que suman 5.200, kilos de peso.

La Bandera que sostiene posee una superficie de 126 metros cuadrados (mide 9 por 14 metros) y pesa 30 kilos.

Entre las empresas que participaron del proyecto se cuentan: Milicic S.A., Cormetal; Obring; Ingeniería y Pilotes; Bit Control; Ing. Roberto Dadatto; Constructora del Sol; La Elena S.A.; Soluciones 11 y Acindar.


El emplazamiento

Los trabajos de montaje demandaron el uso de una gran grúa autopropulsada y fue una importante operación de ingeniería de la cual deben sentirse orgullosos los operarios y profesionales que la concretaron. En las siguientes fotos, tomadas por la Lic. Alejandra Boccardo pueden apreciarse diversos momentos de la instalación.




  
La inauguración

Tuvo lugar el 14 de diciembre, cuando a las 8,15 se izó oficialmente en él nuestra Bandera nacional. De la ceremonia participaron el gobernador de la provincia de Santa Fe, ingeniero Miguel Lifschitz; la intendenta de Rosario, doctora Mónica Fein y otras autoridades que acompañaron al presidente de la “Fundación Rosario”, Luis Nazer; miembros de la misma y numerosos referentes del quehacer institucional y cultural de la ciudad.


Singular perspectiva del lugar

Momentos previos

Primer izamiento oficial

Algunos de los participantes (foto Fundación Rosario)


El “Barquito de papel”

Es una creación de los arquitectos rosarinos Gustavo Augsburger y Daniel Kosik. Fue inaugurada en mayo del año 2013 por donación de la empresa de telecomunicaciones Telecom/Arnet.

Se caracteriza por ser una estructura tubular forrada de chapa ondulada; consta de 10 metros de largo por 5,60 de ancho, con una altura de 4,50 metros. Con su pintura blanca recrea la clásica composición que todos los chicos del mundo saben armar para sus juegos.


El diálogo entre la Bandera y el Barquito

Es indudable que el “Barquito” posee una impronta de inocencia y modernismo que combina perfectamente con la Bandera y el mega mástil que le sirve de sostén. La integración que consiguen entre sí tiene un alto voltaje emotivo que captura a quienes los observan.

A esto se suma el inigualable paisaje del ancho río Paraná y el sugerente paisaje de las islas cercanas, vinculados a lo lejos por el imponente puente “Nuestra Señora del Rosario”. Esta aparente quietud se dinamiza con el ondear del gran paño de la bandera, que parece querer mimetizarse con el celestre del cielo despejado. También los barcos y veleros que navegan por las aguas contribuyen a quebrar la pasividad.

Al decir de los propulsores de la idea, fueron estas razones las que aconsejaron el emplazamiento elegido.

Foto panorámico obtenida por un dron (Fundación Rosario) 


Sobre la Fundación Rosario

Su propósito es: “Contribuir al posicionamiento de Rosario a nivel local, nacional e internacional como ciudad con espíritu metropolitano que resulte atractiva para personas, empresas e instituciones que quieran instalarse, visitar o hacer negocios en nuestra región y se constituya en fuente de orgullo para quienes habitamos en ella”; según surge de su portal institucional.

Mientras que su misión se define así: “Generar una articulación sinérgia entre los sectores público y privado para fortalecer los rasgos de identidad de la ciudad de Rosario y potenciar su desarrollo, promoviendo y acompañando el acontecer destacable de la región en el propio ámbito urbano, en el país y en el mundo”; promocionando los valores de: transparencia; sinergia y pluralidad”.

Sus objetivos estratégicos son: “1. Asegurar la participación de todos los hacedores fundamentales que contribuyen a posicionar a la región para construir juntos un sentido de pertenencia y una imagen que nos identifique. 2. Generar conciencia ciudadana, consolidando el trabajo y la responsabilidad cívica, revalorizando nuestra identidad como habitantes de la ciudad, para estar en condiciones luego de proyectarnos hacia el país y el mundo.3. Desarrollar el “modelo Rosario”, definiendo el posicionamiento estratégico que deseamos lograr, agregando valor a todo lo local, para luego garantizar su promoción y difusión. 4. Establecer los mecanismos para lograr crecimiento con rentabilidad de la Fundación y medición de resultados de la gestión de la Fundación”.

jueves, 13 de diciembre de 2018

Inauguran un mega mástil


Mega mástil en Rosario


MCB

Este 14 de diciembre se inaugurará en Rosario (Argentina, provincia de Santa Fe) el primero de los mega mástiles que se tiene previsto emplazar en la ciudad, que con toda justicia es llamada “cuna de la Bandera”, por cuanto en ella se izó por primera vez la enseña nacional argentina, el 27 de febrero de 1812.

La iniciativa integra el “Proyecto Rosario Abanderada” que lleva adelante la “Fundación Rosario es Más” constituida por un conjunto de empresas y emprendedores rosarinos a los que se suma la Municipalidad de Rosario.

Citamos las palabras de su presidente, Luis Nazer, que caracteriza la actividad: “El verdadero valor de esta obra tiene que ver con un legado cultural que trasciende a cualquier persona, organización o gobierno, y que enriquece la autoestima de los rosarinos por generaciones”.

Por su ubicación estratégica, el Mega Mástil podrá observarse desde el ingreso a Rosario por el puente Rosario Victoria y se encuentra en un punto intermedio entre la avenida Costanera y el Monumento a la Bandera. Es un ámbito que representa el pasado y el presente de Rosario.

Evento inauguración: viernes 14 de diciembre; de 8 a 9.30hs
Av. Estanislao López y Av. Francia (frente a la escultura “Barquito de papel”), plaza del Mercosur.
La entrada es libre y gratuita. Se suspende por lluvia.

Próximamente aportaremos mayores datos de la instalación.


lunes, 10 de diciembre de 2018

Un mojón en la Historia


70 años de la Declaración de Derechos Humanos

 

Por Miguel Carrillo Bascary

Hoy 10 de diciembre se conmemora el “día de los derechos humanos” por cuanto en la misma fecha, pero en el año 1948, la Asamblea General de las Naciones Unidas aprobó la “DECLARACION UNIVERSAL DE DERECHOS HUMANOS” mediante su Resolución 217 A (III)

Esta pieza jurídica se convirtió en la piedra fundamental del sistema internacional de promoción y protección de la dignidad humana.

En contra de lo que se piensa habitualmente el hecho no ocurrió en Nueva York, sino en París donde sesionaba la Asamblea, ya que por entonces la ONU no contaba con una sede permanente.

El mundo acababa de superar el trauma de la Segunda Guerra Mundial y las Naciones Unidas se habían constituido en 1945.

Consta de solo 30 artículos y un preámbulo (introducción). Para su elaboración fue necesario consensuar los aportes de diversos sistemas jurídicos; políticos; económicos y sociales. Una coincidencia intensamente trabajada.

La señora Roosvellt muestra la primera impresión de la Declaración

El protagonismo de la viuda del presidente de Estados Unidos, Eleonor Roosevelt, presidenta de la Comisión encargada del proyecto, fue fundamental para comprometer a los líderes de entonces. Actuó como director del equipo de redacción el jurista francés de René Cassin, formado por sus colegas: Charles Malik (Líbano), Peng Chun Chang (China), Hernán Santa Cruz (Chile), Alexandre Bogomolov/Alexei Pavlov (Unión Soviética), Lord Dukeston/Geoffrey Wilson (Reino Unido) y William Hodgson (Australia)

Originalmente la Declaración fue aprobada por 48 de los 58 miembros que tenía la organización: Afganistán, Argentina, Australia, Bélgica, Birmania, Bolivia, Brasil, Canadá, Chile, China (Taiwán), Colombia, Costa Rica, Cuba, Dinamarca, República Dominicana, Ecuador, Egipto, El Salvador, Estados Unidos, Etiopía, Filipinas, Francia, Grecia, Guatemala, Haití, Holanda, India, Irak, Irán, Islandia, Líbano, Liberia, Luxemburgo, México, Nueva Zelanda, Nicaragua, Noruega, Pakistán, Panamá, Paraguay, Perú, Reino Unido, Siria, Suecia, Tailandia, Turquía, Uruguay y Venezuela.

Se abstuvieron: Arabia Saudita (atento a su radical posición religiosa, que con el tiempo fue moderándose), Sudáfrica (por cuanto ya regía el sistema discriminatorio del apartheid) y los estados del bloque soviético: Bielorrusia, Checoslovaquia, Polonia, Sudáfrica, Ucrania, Unión Soviética y Yugoslavia; pese a que dos rusos estuvieron entre los redactores.

Hubo dos ausencias: Honduras y Yemen.


Con los años todos los países de la ONU adhirieron a la misma. Si bien en su origen no era un documento de cumplimiento obligatorio, sino una suerte de hoja de ruta en la materia, hoy se ha transformado en lo que los juristas llaman una fuente de derecho universal imperativo (ius cogens) que sí tiene fuerza vinculante para todos los estados.

Como tal ha influido decisivamente en los cientos de tratados que más tarde se firmaron y que hoy componen un cuerpo jurídico común de la Humanidad.

Se tomó como referencia inicial la “Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano”, adoptada en el contexto de la Revolución Francesa, en 1789.

Se coincide en que la principal motivación de la Declaración radica en el siguiente párrafo de su preámbulo:

“Considerando que el desconocimiento y el menosprecio de los derechos humanos han originado actos de barbarie ultrajantes para la conciencia de la humanidad, y que se ha proclamado, como aspiración más elevada del hombre, el advenimiento de un mundo en que los seres humanos, liberados del temor y de la miseria, disfruten de la libertad de palabra y de la libertad de creencias.”

La declaración en realidad fue un instrumento de mínima; no abarca la totalidad de los derechos humanos.

Su principal artículo y base de toda la estructura es el número 1:

“Todos los seres humanos nacen libes e iguales en dignidad y derechos y, dotados como están de razón y conciencia, deben comportarse fraternalmente los unos con los otros.”

 

Con tan emocionantes palabras se destaca por sobre todo la dignidad de todo ser humano, más allá de sus condiciones personales, características raciales; sexo; cultura; pensamiento religioso o político.

De esa dignidad derivan todos los derechos, pero también nace la responsabilidad de los deberes, como bien lo destaca la Declaración en su artículo 29:

“En el ejercicio de sus derechos y en el disfrute de sus libertades, toda persona estará solamente sujeta a las limitaciones establecidas por la ley, con el único fin de asegurar el reconocimiento y el respeto de los derechos y libertades de los demás, y de satisfacer las justas exigencias de la moral, del orden público y del bienestar general en una sociedad democrática”.

La influencia de la Declaración para la Historia de la Humanidad se escribe cada día. Son impresionantes sus logros, millones de personas pueden dar testimonio de ello; aunque desalienta ver la indiferencia de los estados ante sus cotidianas violaciones y la perfidia con que algunos de sus postulados son utilizados por las ideologías para justificar lo injustificable.



Si quieres leer el texto completo de la Declaración te bastará clikear en el siguiente link:


domingo, 9 de diciembre de 2018

El celeste y la Inmaculada Concepción

La Inmaculada Concepción, en Argentina y el mundo

La Inmaculada, óleo de Zurbarán

Por Miguel Carrillo Bascary

Cada 8 de diciembre se celebra la festividad de la “Inmaculada Concepción de María”, madre de Nuestro Señor.

La concepción es el momento en el cual Dios crea el alma y la infunde en la materia orgánica procedente de los padres, el óvulo fecundado que se expresa en la formación de una nueva cadena de ADN, es el momento científicamente puede decirse que existe un nuevo ser dotado de identidad cromosómica; o sea, cuando comienza la vida humana, tal como hoy lo tiene demostrado la Biología. Así resulta de reiterados pronunciamientos de la "Academia Nacional de Medicina" (Argentina), desde 1994 (https://www.acamedbai.org.ar/declaraciones/25.php)

La Inmaculada Concepción implica que la Virgen María surgió a la vida sin compartir el pecado común a toda la Humanidad; o sea, que fue concebida sin el estigma del pecado original que afecta a toda la humanidad desde la desobediencia de Adán y Eva que relata el libro del Génesis, en la Biblia.

La causa de tal excepción fue la providencia de Dios por ser María la madre de su Hijo, Jesús.


Esta “verdad de fe” (dogma) para los católicos indica que la “Inmaculada Concepción” fue fruto de una intensa y secular reflexión de la Iglesia en la que participaron importantísimos teólogos; santos; papas y otros pensadores. Tan azarosos debates tuvieron gran trascendencia teológica a lo que se sumó la afectividad que los católicos profesan a la Madre de Cristo.


La declaración del dogma

Tras una rica evolución de siglos, que reseño algo más adelante, correspondió al beato papa Pío IX proclamar como “verdad de fe” la “Inmaculada Concepción de María”. Fue un momento de honda emotividad para la grey católica. Consecuentemente, la advocación se afianzó, al mismo tiempo que se multiplicaron las gracias atribuidas a su mediación.

La bula “Ineffabilis Deus (“Dios inefable”) expedida el 8 de diciembre de 1854 expresa: "...declaramos, proclamamos y definimos que la doctrina que sostiene que la beatísima Virgen María fue preservada inmune de toda mancha de la culpa original en el primer instante de su concepción por singular gracia y privilegio de Dios omnipotente, en atención a los méritos de Cristo Jesús Salvador del género humano, está revelada por Dios y debe ser por tanto firme y constantemente creída por todos los fieles..."

Interesa destacar que, en las famosísimas apariciones de Lourdes, la Virgen María expresó a la vidente Bernardette: “Yo soy la Inmaculada Concepción”, lo que ocurrió el 25 de marzo de 1858. También se advierte que muchas advocaciones conocidas en general como “Nuestra Señora del Rosario”, también se las referencia como manifestaciones de la Inmaculada.

  
En Argentina

La primera función en que se celebraron honras oficiales a la Inmaculada fue en Bs. Aires, más precisamente en el templo de los jesuitas, en 1664; donde además de las ceremonias litúrgicas hubo bailes y otros espectáculos populares.

Siguiendo la tradición española de celebrarla cada 8 de diciembre, la fiesta de la Inmaculada, este día fue considerado un “feriado nacional”, pero hace algunas décadas se suprimió a los efectos civiles; aunque de participar en la Eucaristía (misa) para los católicos, aunque el 8 de diciembre caiga en día laborable.

También, como en toda Hispanoamérica, fue y sigue siendo una tradición en ciertos ámbitos, principalmente rurales, que se saluda con una invocación que remite a la Inmaculada; quién encuentra a otra persona dice: Ave María purísima. A lo que se contesta como si fuera una contraseña: “Sin pecado concebida”.

Más aún hasta hace unos 60 años aproximadamente era común colocar pequeñas plaquetas cerca de los timbres que invitaban a repetir dicho saludo. Consigno un ejemplo que detecté hace tiempo en una calle de Rosario (Argentina).



Además, también es muy común entre los católicos pronunciar una jaculatoria (pequeña oración) que dice así: “Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del altar; y la Virgen concebida sin mancha del pecado original”.


Algo de Historia

Demandaría un espacio desproporcionado el siquiera esbozar las implicancias teológicas y pastorales del tema en una entrada de este tipo. Existen numerosas fuentes en Internet a las que el interesado podrá dirigirse. Por ejemplo: lo consignado por el Catecismo Católico; numerales 490 a 493 (http://www.vatican.va/archive/catechism_sp/p1s2a3p2_sp.html); para una explicación de relieve más histórico puede consultarse: http://www.franciscanos.org/virgen/rambla.html

Por nuestra parte destacamos que comenzando en España y siguiendo por sus entonces numerosas colonias el pueblo se manifestó tempranamente por la tesis de que María fue concebida sin pecado original ya desde el seno de su progenitora, aquella mujer que la tradición llama Ana y que la Iglesia reconoce como santa.

En Oriente la advocación era admitida desde el siglo VI.

Fue desde el año 646, en el siglo VII, cuando por decisión de san Ildefonso, arzobispo de Toledo, se celebra en España la fiesta de la Concepción Inmaculada de María. Desde allí irradió a toda la península Ibérica y con el devenir de los siglos se extendió en derredor del mundo, literalmente. Sin embargo, algunos autores señalan iniciativas anteriores en igual sentido.

El primer tratado sobre la Inmaculada fue escrito por el monje Eadmero, de Canterbury (1128), contradiciendo nada menos que a san Agustín; pero fue el franciscano san Juan Duns Escoto, quien a principios del siglo XIV elaboró el argumento teológico que consagraría el dogma quinientos años más tarde.

En 1304, Jaime II de Aragón, recogiendo el sentir de sus vasallos y la opinión de los teólogos a los que consultó, mandó celebrar la fiesta de la Inmaculada en todos sus feudos. El papa Sixto IV, autorizó la festividad en 1483. En 1390 los Concellers de Barcelona comprometieron hacerlo con toda solemnidad.

Cuatro años más tarde, el rey Juan I de Aragón, Cataluña y Valencia se consagró a la Inmaculada junto a todos sus feudatarios.

También Madrid siguió el ejemplo; la ciudad entera se comprometió con voto perpetuo a celebrar su acción de gracias a la Virgen por mitigar una espantosa epidemia de cólera que la asoló en 1438.

Las cofradías de Sevilla fueron las primeras instituciones que solicitaron formalmente a la Iglesia que se declarara a la inmaculada concepción como un dogma de fe. En 1431 Adolfo, el magnánimo, de Aragón, lo solicitó formalmente al Concilio reunido en Basilea.

En 1456, Juan II de Aragón, promulgó las Constituciones de Cataluña, primer documento oficial que defendió esta cualidad de María, elevada ya a una verdadera advocación.

Mientras los teólogos debatían intensamente la cuestión los laicos participaron a su modo, como que en muchas ciudades y villas se juraba “defender la fiesta de la Inmaculada Concepción por siempre jamás”.

Esta decisión se plasmaba muchas veces con el dramatismo propio de la época, hasta el punto que no fue extraño que la adhesión a la tesis constara por escrito en diversos documentos y hasta que se firmara con sangre; como solían hacerlo los soldados de los famosos tercios españoles.

El arte tomó a la Inmaculada como motivo de inspiración y su imagen se divulgó ampliamente, revestida de blanco y celeste o azul.

En las universidades peninsulares tempranamente se recogió el compromiso en favor de la Inmaculada, en abierta antítesis del postulado en contrario definido por la Universidad de París.

Una ligera relación consigna apunta una decisión favorable en las universidades de Valencia (1530); Granada y Alcalá (1617); Barcelona; Salamanca y Valladolid (1618); al tiempo que reconocieron a Inmaculada como “patrona”. También lo hicieron los claustros de Baeza; Santiago de Compostela; Sevilla; Granada; Alcalá; Osuna; Toledo y Zaragoza (1617); Huesca y Oñate (1619).

Lo propio ocurrió con otras prestigiosas universidades de Europa como las de París (que superó su resistencia inicial); Colonia y Maguncia, en Alemania.  La adhesión se proyectó a las universidades de América, cuando se pronunciaron en igual sentido la de Lima y México en 1619.

Esto implicaba que sus profesores y aún los alumnos se comprometieran a promover la defensa teológica de la posición como que, en 1664, Felipe IV dispuso que antes de ser admitidos como estudiantes los aspirantes debían jurar la tesis de la Inmaculada.
En 1708 la festividad fue declarada por Clemente XI como “día de precepto”, con obligación de participar en la Eucaristía (“oír misa”)

La exigencia llegó a su extremo en 1779, cuando Carlos III lo impuso como condición para expedir los títulos en todas las universidades de su imperio.

En el ínterin, numerosos ayuntamientos (cabildos) proclamaron reconocer como “patrona” a la Inmaculada; y más tarde así lo hicieron las Cortes reunidas en Madrid (1760) que solicitaron al Rey peticionara al Papa el reconocimiento del patronato de la Inmaculada respecto de “todos los reinos hispanos”.

Carlos III, consiguió que en 1760 el papa Clemente XIII aprobara a la Inmaculada Concepción como “por singular y universal Patrona y Abogada de todos mis reinos de España y los de las Indias y demás dominios y señoríos de esta monarquía” (bula “Quantum Ornamenti”).

Carlos III, gran maestre de la Orden

Además, creó en su honor la “Real y Distinguida Orden de Carlos III”, para la que adoptó los colores blanco y celeste como divisa, conforme a la tradicional imaginería de la advocación. Esto fue aprobado pocos meses más tarde por el papa Estos colores aluden a la pureza y la virginidad cualidades asociadas a la Virgen María.

Medalla de la Orden de Carlos III


El “privilegio español”

Fue en 1864, diez años más tarde de proclamado el dogma, que Pio IX, por los reiterados pronunciamientos de España y sus antiguas colonias en favor de esta verdad que se estableció el llamado “privilegio español” autorizando que en las fiestas marianas los sacerdotes celebraran la Eucaristía (misa) revestidos con casullas de color celeste (o azul), cuando para el resto del mundo corresponde emplear los ornamentos blancos. Este privilegio rige aún hoy en la propia España y en toda Latinoamérica (incluida Argentina, lógicamente), así como en Filipinas y las islas Marianas (hoy territorios dependientes de Estados Unidos, en Micronesia; Oceanía) ya que por entonces eran parte del imperio castellano.

  
Más recientemente, el santo papa Juan Pablo II, el magno, expresó en Zaragoza (1983): “El amor Mariano ha sido en vuestra historia fermento de catolicidad; y ha impulsado a las gentes de España a una devoción firme y a la defensa intrépida de la grandeza de María, sobre todo en su Inmaculada Concepción”.

La iglesia extendió este privilegio para algunas festividades determinadas en beneficio de la Orden Franciscanas, de ciertas iglesias de Alemania; Nápoles y otros vinculadas a la advocación de Nuestra Señora de la Medalla Milagrosa. Advierto aquí que sobre la extensión del privilegio hay contradicciones en las fuentes consultadas; en todo caso es una cuestión menor cuyo esclarecimiento agradeceré a cualquiera de los lectores.


Desde distintos liturgistas señalan que en muchos otros lugares se celebran estas fiestas marianas con ornamentos azules o celestes, lo que resulta impropio por estar fuera del radio del “privilegio español”.


También en otras naciones

La Inmaculada es reconocida como patrona de Portugal (desde 1646); de los Estados Unidos (1846)