miércoles, 29 de abril de 2026

Perkán Magolerna: A la vera a la vera laray

Un notable vestigio intercultural

(*)

Por Miguel Carrillo Bascary

Seguramente para atraer mi atención escuché de los labios de mi abuela Adelita[1] una serie de palabras que me resultaron extrañas, aunque algunas eran levemente familiares. Intrigado, le pregunté que significaban y entonces me contó la historia que hoy les comparto.

Dijo haberlas aprendido cuando era chica, de boca del “indio José” quien vivía en la casa de su abuelo Medardo, ubicada en la localidad de Avellaneda, (departamento Ischilín), a unos 80 km al Noroeste de la ciudad de Córdoba.

Al llegar a este punto tengo que explicarles lo que me contó sobre la vida de tan singular personaje.

Ocurrió que a fines del siglo XIX unos paisanos de la zona encontraron escondidos en un paraje cercano a tres indios, “miembros de pueblos originarios”, como se dice hoy. De alguna forma se hicieron entender explicando que acosado su pueblo por otro debieron abandonarlo todo para salvar sus vidas. Uno de ellos era hijo del jefe, que había resultado muerto en la incursión enemiga y los otros, sus compañeros y servidores.

Perkán Magolerna era el nombre del principal, aunque esta es solo un intento de captar la fonética original. Desde entonces los tres se acogieron a la benevolencia de los estancieros locales, Perkán quedó a vivir en la estancia de mi tatarabuelo Medardo Ávila Brochero[2]. Una persona de natural muy religiosa y paternal con todos sus allegados. Con el tiempo Perkán fue bautizado y, según los usos, Medardo fue su padrino y, además le dio su apellido. Así fue como el hijo del cacique llegó a ser José Ávila. Mi abuela cuenta que era muy trabajador y que desarrolló un enorme cariño por su abuelo, hasta el punto que solía dormir sobre una estera, en la galería ante la puerta de su habitación para poder atender lo que le fuera menester. José pasó a ser un peón más de la estancia y desarrollaba diferentes tareas. Todos los domingos llegaban a visitarlo sus antiguos compañeros que vivían en estancias cercanas. Se presentaban con sus mejores ropas, renovando así su compromiso de lealtad para con el hijo del jefe. José aprendió a leer y a escribir. Era muy querido de los chicos a los que solía contar sus cosas, que ellos oían embelesados. Con el tiempo  formó una familia y marchó a intentar suerte en la vida en otra zona de la provincia. Su capacidad para el comercio le permitió comprar un camión para hacerlo trabajar y luego otro. Periódicamente volvía a la estancia para saludar a Don Medardo, hasta que este falleció. Después José siguió visitando a dos de sus hijas que quedaron solteras y vivían en la población.

Hecha la semblanza del caso ahora llega el momento para intentar develar el sentido de las extrañas palabras que solía repetir mi abuela y que enseñó primero a sus hijos y después a sus nietos. En concreto se trata de la oración de conocida como la “Señal de la Cruz” por la que se pide la protección del Señor y que se pronuncia mientras se traza con el dedo pulgar una pequeña cruz sobre la frente, los labios y el pecho. Veamos:

A LA VERA A LA VERA LARAY,

LARAY TAITÚ

ENEMIGO TARÚ,

TAPIRI, TAPIRI,

AMEN KETÚ

Así la aprendimos en casa y la rezábamos muchas veces, como un gesto de identificación con las tradiciones de la familia. Todo esto que les cuento sedimentó en nuestra memoria.

No terminó ahí la cosa. Cristina, una buena amiga de la familia, supo compartirnos una versión levemente diferente de la oración. La había aprendido en la zona rural de Salta, donde su abuela tenía una finca. Me explicó que ella también la rezaba a veces y que la pronunciaba así:

DE LA BEN ALARAIN A LA ARAIN TUM TUM

SHAPIRO, SHAPIRO MEN KE TCHU

Lo notable son los diferentes ámbitos geográficos, si se considera que mi abuela recogió la fórmula en el centro Norte de Córdoba, mientras que la familia de Cristina la adquirió en cercanías de la ciudad de Salta, lo que señala una distancia consideraba. Por lo que pude comprobar, las fórmulas consignadas no pertenecen a la lengua comechingón ni tampoco a la quechua, como podría pensarse, con relación a las etnias que predominan en ambas regiones. Tampoco son fonemas calchaquíes, otra de las etnias extendidas desde el Noroeste hasta el centro del país.

Investigué lo sucedido hasta donde me fue posible, aun apelando a la IA y a los registros de Internet. El resultado fue poco menos que nulo. Solo encontré una referencia muy significativa, una nota publicada en “El Diario del Centro del País[3]” el 14 de agosto de 2022.

Firmó la publicación el periodista Jesús Chirino bajo el título “Identidad regional: vertientes autóctonas”, donde comenta el libro del poeta y escritor José Felipe Cacciavillani[4], "Historia de Ballesteros[5]”, una crónica de esta pequeña población de la provincia de Córdoba. A quien le interese podrá leer la nota desde el link que consigno[6].

Citando a Cacciavillani expresa Chirino:

"… hasta no hace mucho, nuestras abuelas de Ballesteros nos enseñaban a persignarnos en ranquel: A LA VERA LA VERA GARAY TAN TU, TAPIRI, TAPIRI AMÉN KETRU. Probablemente una traducción de los misioneros franciscanos de la señal de la Cruz hispana al idioma de los indígenas durante su catequización".

También agrega el comunicador:

Más allá de la justeza en la traducción, de lo que les enseñaban para hacer la señal de la cruz, dejó testimonio de la conciencia acerca del vínculo cultural con aquellos que poblaron estas tierras antes de la llegada de lo europeo”.

Eventualmente si se atribuye a Perkán Magolerna un raigambre étnica ranquel tiene sentido ubicarlo en las inmediaciones de Avellaneda si se considera que cuando se lo encontró ahí venía huyendo. Entre esta y Va. María hay unos 230/ 250 kms. siguiendo aproximadamente la traza del camino tradicional, que hoy se expresa en las rutas nacionales 9 y 60. Sin embargo, este ámbito no coincide para nada con la provincia de Salta, donde Cristina aprendió la oración, ya que media más de 700 kms con Avellaneda.

En concreto tenemos tres grafías para la oración que analizamos, las que identificaré en forma primaria como: la salteña, la de Avellaneda y la de Ballesteros. Como las lenguas originarias no cuentan con versión escrita, los grafemas pueden registrar diferentes percepciones y también es factible que con los años y las generaciones transcurridas se hayan deformado, lo que condiciona su eventual transcripción. El siguiente cuadro permitirá comparar los tres textos de la oración:

En la lengua de

Perkán/ José

Versión salteña

Versión ranquelina

A LA VERA A LA VERA LARAY,

LARAY TAITÚ

ENEMIGO TARÚ,

TAPIRI, TAPIRI,

AMEN KETÚ

DE LA BEN ALARAIN A

LA ARAIN TUM TUM

SHAPIRO, SHAPIRO

MEN KE TCHU

A LA VERA LA VERA GARAY

TAN TU,

TAPIRI, TAPIRI

AMÉN KETRU.

Las primeras frases de cada versión son coincidentes, admitiendo que la segunda se ha deformado con los años.

También hay una coincidencia notable en la última. En este caso podría entenderse que es una afirmación “amén”, unida a la invocación de Jesús. Evidentemente porque estos vocablos no tienen correlato con vocablos autóctonos.

Dejo a los lingüistas comentar lo pertinente desde la sapiencia de su profesión.

Como una aproximación, para quien disponga de tiempo y de algún nivel de conocimiento adecuado resulta sumamente interesante la obra de Ana Fernández Garay “RANQUEL-ESPAÑOL/ ESPAÑOL-RANQUEL. DICCIONARIO DE UNA VARIEDAD MAPUCHE DE LA PAMPA[7]”. Obviamente que mis conocimientos me impiden siquiera utilizar el recurso para intentar verificar la correspondencia de las fórmulas piadosas con el vocabulario ranquel, tal como lo refiere Cacciavillani.

Tras analizar la extensa nómina de vocablos recopilados ahí solo encontré una correspondencia aproximada: “taru” – tarro, lo que evidentemente no sirve a nuestro enfoque.

A partir de algunas relaciones que trabé con personas que habitan las provincias de Tucumán, Salta y Jujuy, muchas de ellas con raíces vernáculas, ninguna reconoció el texto que les envié a su consideración, con pedido de consultarlo con sus mayores, si fuera factible[8]. Solo una arriesgó que le sonaban algunas palabras como vinculadas a la lengua guaycurú, una etnia de origen pampeano que abarca diversos pueblos, ampliamente extendidos en el centro argentino. Esta leve referencia no deja de ser significativa, si se considera que los guaycurúes registran remotas vinculaciones con los ranqueles.

Concluyendo

  • A casi 150 años del primer registro citado, podría considerarse que las tres versiones que se identifican con la tradicional oración de la “Señal de la Cruz” son vestigios interculturales de la acción de misioneros cristianos con pueblos originarios.
  • Tal como queda expresado las tres versiones son aproximadamente correspondientes entre sí y guardan una métrica aproximada al recitado de la operación en español.
  • Nada permite aseverar sobre cuál sería la lengua de origen.
  • La cuestión queda abierta y se agradecerá todo aporte que permita ampliar este muy sumario panorama.

Por mi parte, hasta que esto ocurra y se esclarezca la correcta vocalización de la popular oración, seguiré rezándola tal y como me lo enseñó mi abuela Adelita.


[1] María Adela Ávila Echenique (1903, Córdoba- 1988, Rosario)

[2] Nació en 1842, en Ischilín, provincia de Córdoba, era hijo de Apolinario Ávila Zamudio y Cesárea Brochero Olmos. Casó con Judith Ordoñez Ceballos el 23 de abril de 1874, en Totoral, Córdoba. Fueron padres de once hijos. Murió el 30 de agosto de 1935, a la edad de 93 años.

[3] Este periódico es una empresa de medios radicada en la ciudad de Villa María, al Sur de la ciudad de Córdoba; se fundó a fines del año 2001.

[4] José Felipe Cacciavillani nació el 13 de septiembre de 1902, en Río Cuarto, Córdoba. El centro cultural y la biblioteca popular de Ballesteros llevan su nombre. Falleció en 1984. Entre Ballesteros y Villa María hay unos 30 kms. de distancia; entre la última y Córdoba capital median 151 kms. Ballesteros cuenta con unos 5.000 habitantes y se encuentra en el Centro Este de la provincia.

[5] M/A Gráfica. Arroyo Cabral. 3º Edición. 1980.

[7] Escuela de Investigación de Estudios Asiáticos, Africanos, y Amerindios. Universidad de Leiden. Países Bajos. 2001. https://recursos.lapampa.edu.ar/files/eib/material_pedagogico/diccionario-ranquel-espanol-completo.pdf

[8] La encuesta abarcó unas 200 personas, hago constar.

(*) imagen hipotética

martes, 28 de abril de 2026

El Ingeniero Medina

Un historiador de ley

 

Conocí al Ingeniero Juan Carlos Rosario Medina en ocasión del “III Congreso Nacional Belgraniano” que se realizó en Tucumán en el año 2014. En realidad, ya conocía por mentas su extraordinario dominio de cada recoveco del “Archivo Histórico de la Provincia de Tucumán”, un ámbito al que ha hecho su segunda casa.

Inmediatamente surgió una amistad entrañable pese a la distancia que separa a mi Rosario de su Tucumán. No es para menos, a los dos nos embarga la pasión por el estudio de la Historia y la decisión por compartir los saberes que, de una forma u otra, hemos tenido el privilegio de atesorar en nuestras vidas. No diré más sobre esto, quienes conocen al Ingeniero saben de su bonhomía y de su proverbial generosidad.

No es habitual que desde las ciencias duras alguna persona se acerque a los meandros de la Historia. Pero el Ingeniero lo ha hecho con decisión y preciosidad de método. Esto le ha permitido iluminar ocultos rincones del pasado argentina y tucumano.

De sus investigaciones es testigo su cuidada caligrafía en letra de imprenta, que también es un gesto de amistad para con aquellos a los que comparte sus relevamientos documentales. No es poco.

Por esto fue para mí un verdadero orgullo poder enviarle un ejemplar de mi libro “La Bandera Nacional de la Libertad Civil. Su historia y su pueblo”, ya que sé que lo leerá con mucho interés. Esta entrega, prometida hace tiempo y demorada por cuanto hace años que por distintos motivos no he podido llegarme a la provincia, se cumplió gracias a la colaboración de mi buena amiga Graciela Rodríguez, presidenta del “Instituto Sanmartiniano de Tucumán”.

En la fotografía que abre esta nota se documenta el acto que se cumplió en el mismísimo Archivo de Tucumán, como no podía ser de otra manera. Flanqueando al Ingeniero se observa a su director, el Dr. Javier M. Critto, mientras que el cariño del personal del Archivo también estuvo presente. Hacia el fondo pueden verse los gruesos tomos encuadernados en cuero que con tanta fruición y provecho recorren las manos del Ingeniero.


En lo particular me permito destacar que las investigaciones del Ingeniero permitieron documentar la bandera que el general Belgrano ofrendó a la Virgen de la Merced con motivo de su triunfo en la batalla de Tucumán. Una reconstrucción hipotética puede verse en manos del Ingeniero y de la Lic. Gigliola Petrelli que trabajaron sobre tan importante testimonio del pasado nacional.  

También son invalorables las investigaciones que cumplió respecto del primitivo templo consagrado a Nuestra Señora de la Merced y muchos otros temas.

Queda cumplido así mi compromiso, Ingeniero, solo me queda pedirle que siga adelante con sus valiosas investigaciones. ¡Reciba Ud. un muy cordial abrazo, desde Rosario, cuna de la Bandera!

Miguel Carrillo Bascary

domingo, 26 de abril de 2026

Banderas cívicas: subsanando omisiones

Complementar es la tarea

Por Miguel Carrillo Bascary

En los últimos lustros Argentina registra una notable proliferación de banderas que identifican a municipalidades y comunas (ciudades y pueblos). En ocasiones estos procesos se encaran con gran improvisación a partir de concursos abiertos a la comunidad cuyos resultados evalúan jurados que solo excepcionalmente incluyen un vexilólogo. ¡Así son los resultados!

Además, las bases de estos concursos suelen incurrir en omisiones que afectan la implementación del vexilo una vez dictada la ordenanza que aprobó el diseño definitivo. Estas carencias merecerían un análisis de cierta amplitud que dejaré para otra oportunidad. 

Hoy quisiera centrarme en un aspecto concreto, muy generalizado, lamentablemente.

Partamos de una base: se aprobó una ordenanza que consagra un diseño de bandera local, pero, se omitió definir cómo deben ser su corbata, su tahalí y las bandas de los escoltas. También faltó prever cómo se determinará a quienes actuarán como abanderado y escoltas. Como resultado abundarán las improvisaciones que desmerecerán al vexilo y a la imagen institucional de la ciudad y su gobierno.

¿Cómo superar esto?

Constatada la omisión, lo adecuado es subsanar el faltante, para lo que se necesitará de otra ordenanza. Esto parece sencillo, pero quienes cuentan con experiencia en la elaboración normativa saben que no es tan fácil como pareciera. ¿Entonces?

Lo más efectivo y rápido será que el Ejecutivo local expida un decreto que regule sobre el olvido inicial. Este tipo de norma tiene un trámite sencillo, ya que emana de una sola voluntad política, la del intendente o presidente de comuna, según corresponda. De más está decir, que debería contar con el adecuado asesoramiento, tanto en Vexilología como en Ceremonial. De esta manera podrá superarse la la urgencia y, más tarde, con más tiempo, eventualmente será factible dictar una ordenanza.

Todo ejecutivo local tiene facultades para reglamentar una ordenanza con vistas a ponerla en ejecución y esto se hace por medio de un simpe decreto. Estas normas constan de sus considerandos, es decir la mención de los motivos que justifican el dictado, y el articulado dispositivo que ordena lo necesario.

En consecuencia, en los considerandos se dejará constancia de: haberse dictado de la ordenanza que oficializó la bandera, mencionará que se omitió disponer sobre todos o alguno de los aspectos indicados, se invocará la facultad reglamentaria que tiene el Ejecutivo y la necesidad de proveer al respecto, finalmente se consignarán los artículos que superen lo faltante, o sea: cuál será el diseño de la corbata, el tahalí, las bandas de escoltas, así como la forma de elegir abanderado y escoltas, según corresponda.

La Vexilología argentina y la de muchos otros países indican que los complementos referenciados se estructuran sobre los colores del paño o tomando alguno de ellos como referencia. Por ejemplo: es lo que ocurre con la Bandera nacional argentina, donde corbata, tahalí y bandas son de color celeste y blanco, en tres franjas idénticas.

La Vexilología es una disciplina de gran amplitud y en esta materia, no establece parámetros inelásticos. Así, más allá del ejemplo típico que se brindó más arriba, es factible que corbatas[1], tahalí y bandas puedan:

-  ser de colores o particiones diferentes, aún de aquellos que no aparecen en los paños.

adoptar el color dominante en el paño;

-  usar los mismos que la bandera provincial, como manera de indicar a qué provincia pertenece la municipalidad o comuna;

-  emplear los propios de la Bandera nacional, por idéntico motivo.

Es adecuado que en todos los casos se expliciten las razones que justifican las pautas pertinentes.

También es factible incluir en las cintas de la corbata algún elemento que refuerce la identidad cívica. Ej.: la enseña de la ciudad Rosario, que lleva bordadas dos cifras: “1812” (año en que se creó en ella la Bandera nacional) y “1852” (año en que se le reconoció el carácter de ciudad). Otro puede ser La Quiaca, que suma un disco de madera y otro de cerámica que contienen imágenes propias de la cultura local [2].

Eventualmente el tahalí podría incorporar el escudo local u otro atributo, quizás lo propio pueda requerirse en las bandas, aunque siempre será más sencillo concebirlas sin carga alguna.

Respecto de estas consideraciones hay un factor que no debe perderse de vista y que radica en los costos que demandarán estos complementos, por lo que se estima que privarán principios de sencillez y economía.

En cuanto al asta y su terminal, lo más sencillo será que el decreto disponga adoptar los que define el Decreto Nº1.650/ 2010 para usar con la Bandera nacional de ceremonia. También esto se justifica con la racionalización de costos.

En cuanto a la reglamentación para elegir abanderado y escoltas de la enseña local, las variantes pueden ser infinitas. Mucho dependerá de la idiosincrasia del lugar, de su historia, de la presencia de minorías sociales, etc. Eventualmente cito como ejemplos que podrían elegirse para cubrir esas funciones a: descendientes de primeros pobladores, personas nacidas y criadas en el lugar, ciudadanos distinguidos, excombatientes de Malvinas, héroes locales, personalidades reconocidas por su solidaridad o consideradas ejemplo de superación de situaciones desventajosas, etc.

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[1] CARRILLO BASCARY, Miguel. Las corbatas de banderas https://banderasargentinas.blogspot.com/2025/06/las-corbatas-de-banderas.html

[2] CARRILLO BASCARY, M. La Quiaca: corbata única en el mundo https://banderasargentinas.blogspot.com/2025/07/la-quiaca-corbata-unica-en-el-mundo.html

sábado, 25 de abril de 2026

“Escándalo” que no debió ser

Esclareciendo un equívoco 

Por Miguel Carrillo Bascary

Tormenta de pasiones

El pasado 22 de abril una noticia sacudió la comunidad informativa con inmediata repercusión en las redes, lo que despertó agresivos comentarios contra Israel y la colectividad judía[1].

Vimos así que con título catástrofe se difundió el izamiento de la bandera de Israel en el “mástil principal” del Monumento a la Bandera y que posteriormente se entonó el himno de esa nación con presencia de alumnos de la escuela “Bialik”. Ciertos comunicadores agregaron que fue por expresa decisión del presidente de la Nación.

Esto despertó una oleada de repudio, hábilmente aprovechada por algunos para atizar las pasiones al soplo de las ideologías, los perjuicios. No faltaron quienes señalaron que ocurrió un “agravio a la soberanía argentina”, una “traición a la Patria”, una “humillación al General Belgrano” y cosas parecidas.

Antes de entrar en materia aclaro que este humilde Blog está fundamentalmente dedicado a la Vexilología, la disciplina que estudia las banderas absoluta amplitud de miras. También trata sobre Ceremonial y, en particular sobre los símbolos de la argentinidad.

Esta es la óptica que inspira el presente aporte. Espero que quien lo lea lo haga de buena fe, sin entender que hay aviesas intenciones. Añoro que conociendo la información que proporciono, aquellos que se consideraron agredidos por la noticia, puedan reflexionar si no se dejaron llevar por las emociones.

Considerando la amplia repercusión de todo esto, se agradeceré toda la colaboración posible para difundir el presente estudio entre vuestras relaciones.

Lo acontecido

Explicaré los hechos en concreto y después daré a conocer el marco normativo que regula los izamientos en el Monumento. Anticipo que no hubo nada “raro” y, mucho menos, un menosprecio a la Bandera nacional.

Sucedió que celebrando el 78º aniversario de la creación del Estado de Israel por las Naciones Unidas, miembros de la colectividad judía de Rosario izaron su bandera y cantaron su himno en el citado Monumento. Fue en el mástil "escolta" (secundario), ubicado en el Atrio del Patio Cívico, acompañando a la enseña argentina. 

En la foto se observa con toda claridad que el izamiento no fue en el Mástil Mayor, como equivocadamente difundieron algunos medios

La explicación

El Monumento es propiedad de la Nación, pero desde el año 1963[2] lo administra la Municipalidad de Rosario, lo cual es lógico con base al principio de subsidiaridad. Nunca hubo conflictos por este motivo[3]. Por ende, la Intendencia rosarina tiene la responsabilidad y el honor de atender a la conservación del espacio y al velar por su uso en correspondencia a la alta valoración que merece tal espacio.

Esta gran obra de arquitectura consta de varios espacios: la Torre, que alberga en su base un memorial (cripta) dedicado al Gral. Belgrano, el patio Cívico, donde se desarrollan todo tipo de actos, concentraciones, recitales y similares; el Propileo, que aloja la llama votiva que honra al soldado desconocido muerto en las luchas por la Independencia, junto con la “Galería de las Banderas de América”, que exhibe los símbolos de todos los países del continente. Se completa con el Mástil Mayor, en donde cada día se iza un gran ejemplar de la Bandera nacional.

En la cabecera del Patio Cívico existen otros dos mástiles, el principal, ubicado a la derecha se destina a la Bandera argentina; el otro, a su izquierda, al que se llama “escolta”, donde en ocasiones se izan las banderas de otros estados con los que nuestro país mantiene relaciones diplomáticas y las de algunas organizaciones internacionales. Esta costumbre se inició a poco de inaugurado el Monumento (1957) y en el año 2011 se dictó un decreto municipal que institucionaliza este uso.




El Atrio del Patio Cívico 
Flecha amarilla: Mástil Mayor, donde siempre ondea la Bandera nacional 
Flecha naranja: mástil interno destinado siempre a la Bandera nacional
Flecha verde: “mástil escolta”

La norma se autorizó el izamiento de 70 banderas en el mástil escolta. Esto ocurre en ocasión del día de su independencia o en alguna otra fecha significativa para estos países, como por ejemplo en los cumpleaños de sus monarcas (caso de Luxemburgo, Marruecos y Países Bajos). De la unificación del país (Alemania), de su constitución (Eslovaquia, Dinamarca, Noruega y Puerto Rico, de su santo patrono (Irlanda y Hungría), de su bandera (Haití) y otros.

Bandera de Bulgaria en el mástil escolta

Así, entre las 8,15 y las 8,30, luego de izarse la Bandera argentina en el Mástil Mayor, los miembros de las colectividades de origen extranjero, presididos por su cónsul en Rosario y, a veces, acompañados por alguna autoridad local que puede ser el Intendente u otros funcionarios, rinden honores al símbolo de la argentinidad.

Luego se trasladan hasta el Patio Cívico donde, en el primer mástil se iza la Enseña argentina y, en el otro, la del país al que corresponde la celebración, con lo que se cumple puntillosamente el sistema internacional de precedencias protocolares. Terminada esta etapa algunas comunidades entonan sus canciones nacionales, ejecutan danzas típicas, se pronuncian discursos alegóricos y se concretan otras demostraciones, según sea su deseo. Más aún, es relativamente común que dichas colectividades hagan también una ofrenda floral a las enseñas de ambas naciones, lo que se concreta en la “Galería de las Banderas”. Por lo general, todo finaliza con fotografías para recuerdo de la ocasión.

Banderas el Estado Plurinacional de Bolivia

Puede pasar que por diversos motivos la colectividad no se organice para concurrir al Monumento, pero como un gesto de delicadeza y fraternidad, personal municipal iza en el mástil escolta la bandera del país cuya efeméride corresponde.

Bandera de Ucrania en el mástil escolta

Como se dijo, este tipo de ceremonia se repite desde hace décadas y son ocasiones para renovar la amistad entre los pueblos, más allá del régimen político o de las circunstancias históricas.

También hay ocasiones donde se izan otras banderas diferentes a la nacional en el mástil escolta, por ejemplo, las de: Cruz Roja, Naciones Unidas, el Movimiento Olímpico, el Urbanismo y la de la Paz. 

Incluso es de practica izar banderas extranjeras en ocasiones de un especial júbilo que atañe a un determinado estado. Recuerdo en particular que cuando fue electo el Papa Francisco se izó la del Vaticano; y que, cuando se anunció al mundo el rescate con vida de 33 mineros que habían quedado atrapados en una mina, se elevó la de Chile.

Hay otra oportunidad en que se izan banderas extranjeras, es cuando un embajador hace una visita oficial a la ciudad.

Un momento de particular brillo se da el 14 de abril “Día de las Américas” donde los mástiles laterales del Patio Cívico muestran las enseñas de los países del continente.

Estas prácticas son comunes a muchos espacios diseminados en el suelo argentino que muestran vexilos extranjeros izados acompañando a la Bandera nacional.

Concluyendo

  • El izamiento de la bandera de Israel ocurrido días pasados se concretó en el marco de una costumbre que lleva décadas y que se reguló expresamente por decreto en el año 2011.
  • Esa bandera se instaló en el mástil escolta 8secundario) del Patio Cívico, a la izquierda de la Argentina, la que gozó de lógica precedencia. No fue en el Mástil Mayor, ya que allí se eleva la Nacional, únicamente.
  • El acto se desarrolló dentro de los parámetros habituales, aunque fue necesario implementar un importante operativo de seguridad, por razones obvias. 
  • El gesto concretado es similar a los que desarrollan en el lugar otros 70 estados. 
  • La Presidencia de la Nación no tuvo injerencia alguna en la autorización del acto, que está previsto formalmente desde hace ya quince años. 
  • En consecuencia, no hubo ningún agravio a nuestro símbolo patrio, ni cosa que se le parezca. 

Finalmente cito una expresión que leí sin conocer su autor, ya que es perfectamente aplicable a la ocasión:

Las banderas no pertenecen a quienes pueden gobernar circunstancialmente un país, sino a los pueblos a los que representan”.

Las malas interpretaciones

El desconocimiento de tan loable costumbre expresada en el izamiento de banderas extranjeras ha dado lugar a desencuentros que las algunas ocasiones alimentan el rico anecdotario del Monumento a la Bandera.

Corría el mes de enero de 1981, cuando en su día 1º, apareció izada una bandera negra y roja, por mitades. Muchos rosarinos reaccionaron indignados, entendiendo que fanáticos de N.O.B.[4] habían usurpado el mástil escolta levantando la divisa de su club. Esto generó una violenta repulsa, particularmente de los hinchas de Rosario Central, su tradicional rival deportivo. El Municipio de la ciudad debió aclarar la situación esclareciendo que se trataba del pabellón de Haití que por entonces empleaba estos colores[5] y que en la víspera se conmemoraba su independencia nacional.

Una situación muy similar a la ocurrida días atrás se dio en el año 2000, cuando un concejal de la izquierda secundado por alguno de sus pares, llegaron a plantear al izamiento de la bandera de los Estados Unidos en el Monumento como un gesto de obsecuencia, rayano en la traición a la Patria. No repararon que fue el 4 de julio, fecha en que se festeja la independencia de este país. Demás está decir la vergüenza que los cubrió por no conocer que la práctica databa de 1957.

Para lectores no argentinos

Agregaré ahora algunas cosas que pueden ser de interés para los miles de extranjeros que leen este Blog. Es necesario situar lo comentado previamente para dimensionar mejor el hecho.

El 27 de febrero de 1812 en el pequeño poblado de Rosario se izó por primera vez la Bandera Nacional argentina, creada por el entonces coronel Manuel Belgrano. Al paso de varias generaciones, los argentinos erigieron en el mismo lugar el colosal Monumento a la Bandera Nacional[6] que le dedicaron al símbolo. Se inauguró en 1957 y es, con toda lógica, meta de verdaderas peregrinaciones patrióticas hasta el punto que decenas de miles de alumnos concurren cada año a prestar ahí su promesa de fidelidad a nuestra Enseña.

Paralelamente es lugar de encuentro y manifestación de las más variadas expresiones sociales, actitud propia de una comunidad democrática. Al igual que puede serlo el Arco de Triunfo, en París, o la Puerta de Brandemburgo, en Berlín.

También es importante señalar que la ciudad de Rosario se caracteriza por su pluriculturalidad, ya que a lo largo de su historia alojó a centenas de miles de inmigrantes llegados de todo el mundo. Por esto existen numerosas comunidades locales que se reconocen con raíces culturales tan diversas como pueden ser los países de Europa, del Medio Oriente, Japón, Corea, Bolivia, Paraguay, Perú y muchas otras naciones. En Rosario estos inmigrantes encontraron lugar propicio para vivir y es proverbial la confraternidad entre todas las colectividades, hasta el punto que se mantuvo en tiempos donde la guerra enfrentó a sus patrias de origen.

Anticipada defensa

Salgo al cruce de quién pretenda ver en esta nota un gesto de complacencia para con el Gobierno nacional. A quien así lo piense le respondo pidiéndole que revise las notas que publiqué en este Blog desde la asunción del actual presidente hasta el presente, encontrará muchas donde destaco errores del protocolo oficial[7]. Otras revelarán una crítica constructiva a muchos de los dispositivos de ceremonial que fueron responsabilidad del Poder Ejecutivo.


Notas y referencias

[1] Puede verse: https://diarioelnorte.com.ar/israel-rosario-monumento-a-la-bandera/ , https://www.facebook.com/share/r/1TYf6LpG8r/ Los medios de mayor tirada del país no se hicieron eco.

[2] Decreto nacional Nº374/ 1963.

[3] Clarifico que es el gobierno nacional quien debe correr con las restauraciones del memorial, la Municipalidad se hace cargo de su mantenimiento.

[4] CARRILLO BASCARY, Miguel. Los colores de Newell’s Old Boys en sus banderas, https://banderasargentinas.blogspot.com/2017/12/los-colores-de-newells-old-boys-en.html

[5] Durante el gobierno tiránico de los Duvallier en la tradicional bandera haitiana, se sustituyó el azul por el negro.

[6] Está declarado “monumento histórico nacional” (Decreto Nº1592/ 1989) y consta de 10.000 m2 de superficie, sin contar el parque donde se enclava.