viernes, 8 de mayo de 2026

Bandera de Macha: 64 años de un decreto olvidado

Su traslado al Monumento a la Bandera

La bandera de Macha o de Ayohuma, tal como ser preserva en el Museo Histórico Nacional, debidamente consolidada en su integridad por el equipo de la Lic. Patricia Lissa (2007-2010)

Por Miguel Carrillo Bascary

El 27 de febrero de 1962 se cumplían 150 años del primer izamiento de la Bandera Nacional[1]. Cinco años antes se inauguraba en Rosario el imponente Monumento que así lo recuerda. La opinión pública estaba sensibilizada por la conciencia de estos acontecimientos.

Desde 1958 gobernaba el país el radical Arturo Frondizi, que se caracterizaba por una fuerte impronta institucional; intentaba promover la participación ciudadana y postulaba un desarrollo aperturista. Sin embargo, los enfrentamientos del pasado cercano incidían cotidianamente en su accionar, en un marco de resentimientos, desconfianzas y apetencias autoritarias. La situación externa tampoco era favorable y la “guerra fría” incidía en la política local.

En este escenario, se pensó que la celebración podía ser una base sólida para restablecer la concordia. Lo que se tradujo en un ambicioso plan para solemnizar el magno aniversario de 1962, impulsado por Frondizi, acompañado por el progresista intendente de Rosario, Luis Cándido Carballo y diversas entidades cívicas,

El propósito se plasmó en el Decreto Nº1.285 del 9 de febrero de 1962[2] (ver su texto en el Anexo 1) que estableció un feriado nacional especial para el 27 de febrero y dispuso “actos diversos tendientes a rememorar y enaltecer la creación de la bandera nacional y la figura patricia de su creador”, centrados en la visita del titular del Ejecutivo a la ciudad de Rosario. A este fin se creó una comisión presidida por Frondizi, integrada por ministros de su gabinete, el gobernador de Santa Fe y otros altos dignatarios. Paralelamente se invitó a los titulares del Congreso, del Poder Judicial, gobiernos de provincias, de la Iglesia y del cuerpo diplomático a concurrir y adherir al programa previsto.

El Artículo 7º disponía un acto de homenaje a Doña María Catalina Echevarría de Vidal, a quien se reconocía por haber confeccionado la Bandera que le encargara Belgrano. La ceremonia se cumplió en el Convento de San Carlos (San Lorenzo), lugar donde descansan sus restos mortales.

Lo más significativo estaba en el Artículo 8º cuya primera parte ordenaba:

La Bandera llamada ‘De Macha’, que se halla en el Museo Histórico Nacional de Buenos Aires, será trasladada al Monumento a la Bandera Nacional”.

La pieza había sido descubierta en 1883 en la capilla del paraje de Titiri, curato de San Pedro de Macha, Bolivia. Desde 1896 se preserva en el Museo Histórico Nacional. Se presume que perteneció a alguna unidad de las tropas que combatieron en el Alto Perú a las órdenes de Belgrano, aunque no hay ningún documento que lo pruebe, por este motivo se la conoce como “bandera de Ayohuma[3]”. Tiene tres franjas: celeste, blanca y celeste[4].

El Decreto lo firmó el Presidente de la Nación, lo refrendaron los ministros del Interior, Relaciones Exteriores y Culto, Educación y Defensa, acompañados por los secretarios de Guerra, Marina y Aeronáutica. Obviamente la norma estaba dentro de sus competencias y facultades. Hasta acá los hechos.

Un traslado frustrado

Se consagró así la decisión presidencial de trasladar aquella pieza histórica al Altar que la Patria había levantado a su Bandera. Un lugar lógico y digno para una de las piezas a las que más antigüedad se les atribuye en el pasado argentino. Se esperaba que pudiera concretarse para el 20 de junio de 1962, una fecha lógica y emblemática.

Rosario recibió la noticia con júbilo y se abocó a solemnizar el acto evocativo del 27 de febrero de ese año, que se cumplió con todo lucimiento, como se desprende de las crónicas de entonces. Todo lo contrario ocurrió en ciertos ámbitos porteños vinculados con la Historia, que en voz baja rechazaron la medida.

Fue poco después, que el 29 de marzo una asonada militar depuso a Frondizi y surgió el gobierno de facto encabezada por José María Guido (1962-1963). Con ello desapareció la comisión de homenaje y todo el acontecer institucional entró en crisis. La caída de Frondizi determinó la intervención del gobierno santafesino y con esto el alejamiento del gobernador electo de Santa Fe, Luis C. Carballo; quien desde su gestión como Intendente de Rosario había sostenido el proyecto de traer la enseña al Monumento. En estas circunstancias la orden presidencial de trasladar el vexilo histórico a Rosario fue diferida para el 20 de junio de 1963, pero no fue factible concretarla. La situación era compleja, por entonces la Dirección del Monumento carecía de titular y la Municipalidad de Rosario se había tenido que hacer cargo del lugar, que se encontraba carente de presupuesto y soportaba las muestras del abandono del gobierno nacional[5].

Disgresión. Al llegar a este punto es necesario esclarecer que el Monumento a la Bandera es propiedad del Gobierno nacional pero su administración y custodia las ejerce la Intendencia de la ciudad de Rosario conforme a la cesión operada por Decreto Nº1.285/ 1962[6].

A partir de entonces desapareció toda referencia al traslado. Pareció que las nieblas del tiempo se hubieran engullido tan loable iniciativa.

Una amarga constatación

Fue en 1999, cuando en el curso de mis investigaciones sobre la Enseña patria y el Monumento a la Bandera di con el texto del Decreto Nº1.285/ 1962. Mi sorpresa fue mayúscula, considerando su enorme trascendencia para Rosario y el total desconocimiento que existía sobre la norma en los medios históricos locales. Canalicé mis afanes en diversos repositorios documentales y periodísticos, tanto de la ciudad como de la Capital Federal, con estéril resultado.

Recurrí entonces a personalidades que habían tenido algún protagonismo en la temática a comienzas de los años ‘60, con negativo fruto. Lo sucedido parecía haberse borrado de las mentes, excepto por el testimonio de un rosarino que oportunamente había formado parte de una de las tantas comisiones vinculadas al Monumento a la Bandera. El me compartió que Humberto Burzzio, un experto en Numismática, contador de profesión asimilado a la Armada con el grado de almirante, miembro de la Academia Nacional de la Historia, circunstancialmente a cargo del Museo Histórico Nacional desde octubre de 1955, se había negado (literalmente) a cumplir con la orden de Frondizi por considerar que una reliquia de tal importancia debía permanecer en Bs. Aires para que pudiera ser venerada por los argentinos “sin obligarlos a peregrinar hasta la ciudad de Rosario para poder apreciarla” (sic). Las autoridades locales de entonces, afines al pensamiento militar, no quisieron generar un escándalo y optaron por un vergonzoso silencio.

Tamaña confesión de un testigo directo, el contexto institucional de entonces y el prestigio de un funcionario evidentemente confundido, me esclarecieron suficientemente sobre cuál fue la razón que impidió cumplir con el traslado. En definitiva, era una muestra más del miope centralismo empeñado en minusvalorar al interior del país y a la ciudad de Rosario, en particular.

Al rescate del proyecto

En los años que siguieron a 1999 profundicé mis estudios al respecto hasta concluir que el Decreto Nº1.235/ 1962 no había sido nunca derogado, sino que mantenía toda su vigencia, aunque se hallaba incumplido por el simple capricho de un digno historiador devenido en equívoco y mezquino funcionario.

En consecuencia, resultaba legítimo procurar para que se diera cumplimiento a la norma y se hizo evidente que la tarea correspondía a los rosarinos y a las autoridades de la Ciudad interponer todas las actuaciones necesarias al efecto.

Así, en el año 2003, quien esto escribe presentó sus conclusiones ante la Junta de Historia de Rosario[7] a la que me honraba de presidir. Esta entidad civil de intensa actuación por entonces consideró mis argumentos y prestó su aval para la procedencia de la iniciativa.

Al año siguiente se concretó el “Encuentro Nacional Belgraniano – Rosario 2004”. El evento fue organizado por el Instituto Belgraniano de Rosario, del que era circunstancial secretario, y de la citada Junta. Contó con el auspicio del Instituto Nacional Belgraniano, lo que implicó la concurrencia de delegados de dieciséis provincias y de la Capital Federal. Mi presentación se tituló “Destino de una reliquia patriótica muy preciada”, donde referenciaba las investigaciones vinculadas al decreto desobedecido.

La ponencia se tradujo en un documento que suscribió la mayoría de los congregados y que se tituló “Resolución de Rosario” (Ver Anexo 2), donde se promovía que la llamada “Bandera de Ayohuma” (de Macha) fuera “trasladada a la brevedad al Monumento a la Bandera” dando así cumplimiento efectivo al Decreto Nº1.285/ 1962.

A tal fin se armaron sendas carpetas que contenían todos los antecedentes necesarios y se enviaron a la Presidencia de la Nación, a los titulares de ambas Cámaras del Congreso Nacional, al gobernador de Santa Fe, a los presidentes de las cámaras de Diputados y Senadores de la provincia, al Intendente de Rosario y al Concejo Municipal de la ciudad. Lamentablemente las gestiones solo obtuvieron dos ecos positivos:

a) la que tramitó ante la Cámara de Diputados de Santa Fe, que por unanimidad en aprobó una declaración solemne en fecha 4 de noviembre de 2004 (expediente 13.578-2004), pero que no se tradujo en ningún resultado. Su texto rezaba:

La Cámara de Diputados de la Provincia, DECLARA: La necesidad de promover ante el Gobierno Nacional, el cumplimiento del art. 8º del Decreto Nacional Nº1.285, sancionado el 9 de febrero de 1962, publicado en el Boletín Oficial del 15 de febrero del mismo año, por el cual se determina que la bandera llamada “De Macha” que se halla en el Museo Histórico Nacional de Bs. Aires sea trasladada al Monumento Nacional a la Bandera de Rosario”.

b) la que encaró el Intendente municipal de Rosario, Ing. Miguel Lifschitz, en expediente Nº42.660- J- 2004, por la que se dispuso iniciar gestiones reclamando el cumplimiento de aquella norma ante el Ministerio de Cultura de la Nación, del que dependía la Comisión Nacional de Museos, Monumentos y Lugares Históricos, y la Dirección de Patrimonio y Museos, con jurisdicción sobre el Museo Histórico Nacional. Cabe señalar que el municipio ofrecía hacerse cargo del traslado.

Cuando el pedido ingresó en el Ministerio de Cultura (expediente Nº7.918-2005) tuvo un trámite muy demorado, hasta que finalmente, el Director Nacional de Patrimonio y Museos, dictaminó diciendo que como la enseña estaba inventariada en el Museo Histórico Nacional no podía ser cedida al Monumento a la Bandera por ningún motivo (Nota DNPM Nº710/ 2006), sin exponer mayores fundamentos. El caso es que el Municipio de Rosario no solicitaba que se le cediera la reliquia en propiedad, sino que se le confiara en comodato (préstamo gratuito), lo que de ninguna manera implica quitarla del inventario del repositorio nacional. Además, la Intendencia destacaba que el Monumento era “monumento histórico nacional”, declarado así por Decreto Nº1.592/ 89, por lo que el vexilo permanecería en su ámbito y bajo custodia de la Gendarmería Nacional, librado a las centenas de miles de argentinos que cada año visitaban el memorial.

En definitiva, los argumentos de la repartición gubernamental recreaban los que en su momento articulara el otrora Director del Museo Histórico. En ambos casos se esgrimió un pretexto baladí para evitar cumplir la orden presidencial instrumentada por el Decreto Nº1.285/ 1962.

Visto lo cual, la Intendencia de Rosario formuló la pertinente reconsideración, insistiendo en su pedido y ampliando sus fundamentos. En esas circunstancias ocurrió el lamentable robo del reloj que fuera del General Manuel Belgrano lo que motivó la intervención del Museo y un largo período en que estuvo cerrado, por lo que las tratativas quedaron definitivamente congeladas.

Cuando años más tarde, el suscripto ganó por concurso el cargo de subdirector general del Monumento a la Bandera, intenté replantear el traslado de la histórica pieza. Más tarde, ya como director general subrogante, insistí con el proyecto con vistas a concretarlo para el bicentenario de la Revolución de Mayo (2010) y reiteré lo propio en 2012, cuando se aproximaban los doscientos años de la creación de la Bandera. Lamentablemente las gestiones municipales implicadas no siguieron el camino señalado por su antecesor, el Ing. Lifschitz.

Paralelamente, actuando en conjunto, el Instituto Belgraniano de Rosario y la Junta de Historia de Rosario, con el apoyo del Instituto Nacional Belgraniano se intentaron interesar a los legisladores por Santa Fe ante el Congreso Nacional para que presentaran un proyecto de ley ordenando que se cumpliera el Art. 8º del Decreto Nº1.285/1962. Todo fue en vano, ninguno de los 19 diputados y los tres senadores se sensibilizaron al respecto.

Otros precedentes

Hay dos precedentes válidos sobre vexilos históricos restituidos en propiedad a la provincia de San Juan pese a estar en el patrimonio del Museo Histórico Nacional. Esto desmiente totalmente la validez de la excusa argüida por el Director Nacional de Patrimonio cuando se negó a cumplir el traspaso de la reliquia histórica al Monumento a la Bandera de Rosario.

La Ley Nº25.298 (2000)[8] ordenó ceder la enseña del Regimiento de Talavera, en beneficio de San Juan. Había sido tomada en la batalla de Chacabuco y enviada a esa provincia por orden del general San Martín.

La Ley Nº26.676 (2011)[9] mandó hacer lo propio con la llamada “bandera ciudadana” o “de Cabot” que encabezó la columna del Ejército de los Andes que partió desde San Juan para libertar a Chile.

En ambos casos, reitero, estaban inventariadas en el Museo Histórico Nacional desde que éste se formó a fines del siglo XIX. Vemos así que el pueblo de San Juan no cejó en su cometido reivindicador y sucesivamente logró plasmar en los hechos el federalismo llevado al ámbito de la cultura. Un axioma muchas veces declamado, pero que sigue ofreciendo férrea resistencia en ciertos sectores.

Los méritos de Rosario

El pueblo de Rosario ha demostrado con creces merecer el alto honor de guardar el Monumento Nacional a la Bandera, por cuya construcción bregó por varias generaciones.

Cuando luego de ser inaugurado cayó en el olvido del Gobierno nacional la Intendencia rosarina se hizo cargo de su mantenimiento hasta que esto se le reconoció formalmente en 1963, desde entonces la ciudad ha demostrado ser digna de la tarea.

En su interior se preservan enseñas nacionales de alto valor histórico, entre ellas: la que flameó en la sede de la Gobernación en Malvinas durante 1982, la que ondeó en el Polo Sur en 1965, la que flameó en la Plaza de Mayo, cuando en 1938 se celebró por primera vez el “día de la Bandera” y otras muchas otras. Todas ellas están depositadas en comodato en el Monumento a la Bandera, sin que nada obste a tal forma de cesión. Lo mismo debería ocurrir con la enseña de Macha/ Ayohuma si se cumple con el Decreto de 1962.

Una nueva oportunidad

En los últimos días se anunció que en seno del Concejo Municipal de Rosario se había presentado un proyecto de ordenanza promoviendo la entrega de la bandera de Macha que guarda el Museo Histórico Nacional desde 1896 para que fuera trasladada al Monumento Nacional a la Bandera[10]. En este sentido formulo votos para que la iniciativa sea coronada por el éxito, desde todo punto de vista sería favorable para los intereses del pueblo de Rosario e implicará una reivindicación del derecho a contar con este vestigio histórico que surgió en la ya lejana fecha del año 1962.

Con estas líneas quiero realizar mi aporte, poniendo en conocimiento del Concejo Municipal de Rosario y de la civilidad los antecedentes que integran en esta comunicación. En cuya referencia destaco muy particularmente la existencia y plena vigencia de lo ordenado por el Artículo 8º del Decreto nacional Nº1.285/ 1962.

El traslado de tal bandera al Monumento que recuerda el primer izamiento será una justa y oportuna reivindicación de la identificación de Rosario con el más antiguo de nuestros símbolos nacionales, también la prevalencia del principio de legalidad evidenciado en la norma incumplida por el simple capricho de un funcionario que buscó erigirse como arbitrario juez de la vigencia de un decreto emanado de un presidente constitucional.

Quede en claro sí, que no puede atribuirse que esta bandera haya sido creada por Belgrano y, mucho menos aún, que se trate de la izada en Rosario el 27 de febrero de 1812.

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Anexo 1: Decreto Nº1.285/ 1962

Bs. Aires, 9 de febrero de 1962

 

          VISTO: Que el día 27 de febrero próximo se cumplirá el centésimo quincuagésimo aniversario de la Bandera Nacional creada por el general Don Manuel Belgrano en la ciudad de Rosario y en el lugar en que actualmente se erige el Monumento Nacional a la Bandera; y

 

CONSIDERANDO: Que tal circunstancia es propicia para que se exterioricen adecuadamente el respeto y la adhesión de los argentinos al más preciado de los símbolos de la nacionalidad y expresa al mismo tiempo nuestro emocionado reconocimiento hacia el prócer que en un sublime arranque de patriótica inspiración le dio la vida perdurable y lo entregó a la República como guía y custodia de sus gloriosos destinos,

 

          El Presidente de la Nación Argentina, DECRETA

 

Art. 1º.- Declárase feriado nacional el día 27 de febrero del año en curso.

 

Art. 2º.- A partir de ese día y hasta el 27 de febrero de 1963, se realizarán actos diversos, de carácter especial tendientes a rememorar y enaltecer la creación de la Bandera nacional y la figura patricia de su creador.

 

Art. 3º.- Constitúyese con el objeto de proyectar y coordinar dichos actos, una comisión nacional presidida por el ministro del Interior e integrada por los ministros de Educación y Justicia y Defensa Nacional los secretarios de estado de Guerra, Marina e Aeronáutica, el gobernador de la provincia de Santa Fe, el Cardenal arzobispo de Buenos Aires y el presidente de la Junta Nacional Belgraniana de Rosario[11].

 

Art. 4º.- Sin perjuicio del programa que en tal sentido proponga la Comisión nacional, el día 27 de febrero próximo se celebrará en la ciudad de Rosario frente al Monumento a la Bandera, un acto de homenaje al Pabellón nacional y a su creador, con la presencia del Presidente de la Nación, ministros y secretarios de Estado.

 

Art. 5º.- Invítese a las autoridades integrantes de los poderes legislativo y judicial de la Nación, autoridades provinciales, autoridades eclesiásticas y miembros del cuerpo diplomático extranjero, para que concurran y adhieran a dicho homenaje.

 

Art. 6º.- El Ministro de Defensa Nacional coordinará con los secretarios de Estado de las Fuerzas Armadas, la participación de efectivos dependientes de dichas secretarías en el acto de referencia.

 

Art. 7º.- El mismo día 27 de febrero del corriente año, con la presencia de las mismas autoridades e invitados y rendición de honores militares se realizará en el Convento de San Carlos un homenaje a doña María Catalina Etcheverría (sic) de Vidal, quién confeccionó y bordó la Bandera de Belgrano y cuyos restos descansan en la Iglesia de dicho Convento.

 

Art. 8º.- La Bandera llamada “De Macha”, que se halla en el Museo Histórico Nacional de Buenos Aires, será trasladada al Monumento a la Bandera nacional y por conducto del Ministerio de Relaciones Exteriores y Culto, se solicitará del gobierno de Bolivia, la entrega de la otra Bandera, también denominada “De Macha” que se encuentra depositada en el Instituto Geográfico de Sucre, a fin de que sea igualmente guardada en el Monumento a la Bandera nacional.

 

Art. 9º.- El presente decreto será refrendado por los ministros del Interior; Relaciones Exteriores y Culto; Educación y Justicia y Defensa Nacional y firmado por los secretarios de Guerra, Marina y Aeronáutica.

 

Art. 10.- Comuníquese, etc.

 

Firman: Arturo Frondizi (Presidente de la Nación), Vítolo, Cárcano, Mac Kay y Villar (ministros), Fraga, Rojas y Clement (secretarios de Estado) 

Anexo 2: Resolución de Rosario



Notas y referencias:

[1] Para los lectores extranjeros: la Bandera argentina se izó por primera vez en el poblado de Rosario, el 25 de febrero de 1812. Se oficializó con su actual diseño de tres franjas el 20 de julio de 1816 y el 25 de febrero de 1818 se le agregó el Sol. La tonalidad exacta de sus colores y el diseño del astro se fijaron bajo rígidas pautas técnicas (Normas IRAM) mediante el Decreto Nº1.650/ 2010.

[2] Publicado en el Boletín Oficial de la Rep. Argentina, del 15 de febrero de 1962.

[3] La batalla de Ayohuma se libró el 14 de noviembre de 1813 en el Alto Perú (Bolivia) entre las fuerzas patriotas al mando de Belgrano y las realistas, comandadas por Joaquín de la Pezuela. La derrota del primero significó el fin de la segunda expedición del Ejército Auxiliador del Perú.

[4] No han faltado quienes consideran que Belgrano mandó esconderla allí aunque quienes así piensan pasan por alto que fue el mismo prócer quien desmiente esta tesis atento a que en dos documentos: la “Proclama a los Pueblos del Perú”, datada en Tucumán el 25 de febrero de 1814 y en la carta a San Martín fechada en Santiago del Estero, 6 de abril de 1814, dejó reseñado que en las derrotas de Vilcapugio y Ayohuma preservó la bandera de su ejército. Por su parte, testigos de aquellos hechos certifican que el General la mantuvo en sus manos agitándola sobre una lomada, expuesto a las balas enemigas, mientras reunía a los dispersos, cuando finalizaban los combates. Esto prueba suficientemente que el vexilo no fue mandado a esconder en la capilla de Titiri, sino que se preservó. Más tarde, el 24 de septiembre de 1816 Belgrano lo entregó en ofrenda a Ntra. Sra. de la Merced, patrona del Ejército, y dotó a la fuerza de una nueva insignia, acorde al diseño que en julio de ese año había consagrado el Congreso como bandera de guerra de las Provincias Unidas de Sudamérica. Otra de las banderas descubiertas en Titiri, también llamada "de Macha" compuesta de tres franjas, blanca, celeste y blanca, se guarda en el Museo "Casa de la Libertad", en Sucre. Cabe señalar que en la oportunidad se descubrieron otras dos banderas, ambas azules y rojas, según consta en el "Acta de Colquechaca" (10 de septiembre de 1885), pese a esta constancia en la historiografía desaparece toda referencia a ellas. Más referencias en Carrillo Bascary, Miguel. Las cuatro banderas de Machahttps://banderasargentinas.blogspot.com/2024/11/las-cuatro-banderas-de-macha.html 

[5] El arquitecto Ángel Guido fue nombrado director del Monumento el 10 de abril de 1959 (Decreto Nº3.017) y murió el 19 de mayo de 1960, desde entonces el cargo quedó vacante. El Gobierno nacional confió el Monumento a la Intendencia de Rosario por Decreto Nº374/ 1963.

[6] Véase: Carrillo Bascary, Miguel. ¿De quién es el Monumento a la Bandera? En https://banderasargentinas.blogspot.com/2021/04/de-quien-es-el-monumento-la-bandera.html

[7] En 1988 la Junta había sido reconocida por Ordenanza Nº4.473 como entidad asesora de la Municipalidad de Rosario en todo lo que se refiriera a la historia de la ciudad.

[10] https://www.lacapital.com.ar/la-ciudad/piden-trasladar-rosario-una-las-banderas-macha-exhibirla-el-monumento-n10257549.html Hasta el momento de escribir estas líneas no he tenido oportunidad de conocer su texto íntegro, por lo que podría carecer de algún dato de importancia, pero en lo sustancial no variaría el panorama.

[11] Denominación que parecería referenciar al Instituto Belgraniano.

miércoles, 6 de mayo de 2026

La banderita: a la derecha del coche

En el lugar debido

Se acercan las fechas patrias en Argentina y renace todo el folklore que las caracteriza. Una de sus expresiones es la de ornamentar los vehículos.

La tradición que acompaña el desarrollo de la motorización indica colocar un gran lazo en forma de moño en algún lugar interior del vehículo, lo que depende de su estructura, lógicamente. Ej.: bajo el espejo retrovisor.

Otra posición implica atar cintas con los colores nacionales al extremo de las antenas.

En los últimos años se ha difundido en uso de pequeños mástiles plásticos que se adosan en los laterales, tal como el que se muestra en las fotos. Es una presencia agradable y muy funcional, pero si se quieren hacer las cosas bien debe observarse un mínimo de protocolo, lo que demanda colocarlos a la derecha del vehículo, es decir del lado del acompañante. Esta posición es la más honorable. Nada más propio, nada más sencillo.

Lo señalo porque es una pena que por un muy extendido error hace que prevalezca la costumbre de colocarlo a la inversa.

M.C.B.

martes, 5 de mayo de 2026

Reconocimiento al Dr. Miguel Carrillo Bascary

Crónica de un día muy especial

El Dr. Miguel Carrillo Bascary y algunas de las banderas a cuya oficialización contribuyó

Por  Decreto Nº67.948 el Concejo Municipal de la ciudad de Rosario, órgano de representación política de la civilidad, reconoció al Dr. Miguel Carrillo Bascary como “ciudadano distinguido”. Texto del documento (Se transcribe en el Anexo UNO):

Promovieron la iniciativa: el Centro de Estudios Belgranianos de Rosario, el Arzobispado de Rosario, el académico de la Historia Dr. Miguel de Marco (h), la Asociación Valor Rosario, la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional de Rosario, el Instituto Belgraniano de la República Argentina, el Instituto Belgraniano del Litoral y el Instituto Belgraniano de ciudad General Belgrano (provincia de Bs. Aires) De distintas maneras adhirieron otras instituciones (Ver Anexo DOS) y numerosas personas. 

Con tal motivo el día 23 de marzo del año 2026, en el recinto de sesiones del Concejo Municipal, bajo la presidencia del concejal Damián Pullaro, se concretó el acto público donde el Dr. Carrillo Bascary recibió la distinción.

El Concejal Damián Pullaro preside el acto

Acompañaron al homenajeado miembros de su familia, compañeros de trabajo, colegas, exalumnos, amigos y representantes de las entidades adherentes que colmaron la bancada y las galerías.

Sala de Sesiones

El palco de honor, ubicado a la derecha de la Presidencia, que lleva el nombre de "Manuel Belgrano", fue ocupado por el Dr. Miguel Carrillo, a quien acompañaban su esposa, hijas, uno de sus yernos y sus dos pequeñas nietas. También estuvo allí el presidente del Instituto Belgraniano de la República Argentina, Lic. Manuel Belgrano.

El Lic. Belgrano y la familia Carrillo

En el otro palco estuvieron: el CPN Emeterio Pastor (concejal m. c.), el Dr. Hernán Botta, Decano de la Facultad de Derecho de la Univ. Nacional de Rosario y el académico de la Historia, Dr. Miguel De Marco (h).

El Dr. Hernán Botta, el Dr. Miguel de Marco y el CPN Emeterio Pastor

Presidió el acto el concejal Damián Pullaro quien destacó la personalidad del Dr. Miguel Carrillo Bascary y explicitó los fundamentos de la medida (Ver Anexo TRES).

Posteriormente se escucharon las palabras del Lic. Manuel Belgrano, presidente del Instituto Belgraniano de Rosario, chozno nieto del prócer quien se refirió al homenajeado (Ver Anexo CUATRO).

Lic. Manuel Belgrano

Acto seguido se dio lectura a una reseña del currículo del Dr. Carrillo Bascary (Ver Anexo CINCO).

Finalizando la actividad hizo uso de la palabra el Dr. Miguel Carrillo Bascary quien agradeció la distinción y expresó su reconocimiento a distintas personas que pasaron por su vida y sustentaron su desempeño a lo largo de su trayectoria.

El Dr. Carrillo Bascary se dirige a los presentes

PALABRAS DE AGRADECIMIENTO DEL DR. MIGUEL CARRILLO BASCARY

Siempre que di clases o hice una presentación tuve que hacerlo desde la razón hoy voy a permitirme hacerlo desde el corazón.

Algunos de Uds. me conocen como abogado, funcionario municipal; historiador, docente, especialista en Derecho Constitucional o Humanos y como periodista de automovilismo. Otros como Director del Monumento a la Bandera, divulgador, vexilólogo, y como amigo, por supuesto. Me parece que hay que dar un poco de unidad a la cosa … tendremos que irnos un poco lejos, pero es imprescindible

Tenía 3 años cuando mis padres alquilaron una casa, justo frente al Monumento a la Bandera, como verán eso les explicará muchas cosas de mi.

En 1957 se inauguró y ese fue mi primer contacto con las masas populares. Pese a todo nunca me dediqué a la política. ¡ … Quizás debí hacerlo!

A fines de los ‘60 el movimiento hippie era la nueva cultura mundial. Con mis hermanos y bajo la dirección de Mamá armamos una pyme familiar y vendíamos artesanías. Ese fue mi primer contacto con el mundo del trabajo y del dinero. ¡De más está decir que, al igual que los hippies, nunca amasé una fortuna!

De esta primera experiencia laboral pasé a la segunda. De chico entendí que el futbol, no era la mío. En cambio, a mediados de los años ‘60 el automovilismo me voló la cabeza. Cansado de escuchar cosas aburridas en la radio pensé que podía aportar lo mío. Una tarde me presenté a la oficina de “Ruta Libre” el mejor programa de entonces, que se trasmitía por RadioLT8 con la conducción de Orlando Bueno, y le dije que quería colaborar. Así empecé, a los 3 meses vio que la cosa iba en serio, que lo mío servía y me tiró unos pesos. Con él trabajé por 3 años y después seguí colaborando en otros programas.

Al mismo tiempo estudiaba en la Facultad de Derecho. No por nada soy quinta generación de abogados. Sabemos que aquellos fueron años duros. En 1976 salí con un título, también me llevé vivencias muy fuertes y, lo mejor de todo, conocí a Gabriela, con lo que empecé a vivir en serio. Inicialmente no sabía su nombre, pero me atrapó.

El automovilismo me llevó a conocer sobre Seguridad Vial y de ahí a ser Juez de Faltas. También me lo tomé en serio. Entendí que cada día había que jugarse entero por los valores que nos impulsan. Seguí por 15 años, hasta que las tensiones del puesto perjudicaron seriamente mi salud y tuve que dejarlo.

En el ínterin nos casamos y, después de algunos años, Mariana y María Luz llegaron a nuestras vidas y empezamos a vivir para ellas.

Mi jefe de entonces, el Dr. Norberto Martínez Delfa, me convenció de entrar a la catedra del Dr. René Balestra, donde él estaba como adjunto. Lo hice porque quise devolverle a la Facultad lo que me había dado gratuitamente; a cambio de que estudiara, ¡nada más ni nada menos! Después, descubrí lo maravilloso que es colaborar en formar profesionales. También ratifiqué la importancia fundamental de los ejemplos, mucho más importante que las ideologías.

La apertura democrática permitió los concursos universitarios y obtuve cargos de adjunto en Derecho Constitucional y Derechos Humanos. La docencia siempre fue exigua en remuneraciones, pero infinitamente generosa en otras cosas. También fue otro campo de batalla. Una vez un amigo me preguntó sobre la cátedra que daba y, cuando le contesté, me dijo – ¡No sabía que te gustaba la poesía!

En todo este tiempo llegué a entender que: participar, comprometerse y hacer son verbos que hay que asumir y poner en obra. Mucho más importantes que ganar, tener y parecer.

Como Belgrano, entendí también, que las cosas se cambian desde adentro, asumiendo responsabilidades, y no buscando mi comodidad, pisando gente o dinamitando cosas.

Volvamos atrás un poquito. En el secundario me llamaron la atención las Banderas. Buscando respuestas me inicié en la Vexilología. Internet me posicionó en este campo. Hoy leen mi página más de 40.000 personas por mes, con casi 1 millón 400 mil a la fecha.

Un día me invitaran a sumarme al Instituto Nacional Belgraniano, fue un gusto enorme. Esta etapa creo que ya la conocen bastante.

Otro día varios amigos me invitaron a participar de la Junta de Historia de Rosario. Ahí encontré el ambiente para canalizar el gustito por el ADN rosarino. ¡Otra razón para investigar, descubrir y compartir! Además, con el Dr. Víctor Nardiello participamos por 15 años en la Comisión de Nomenclatura de este Concejo.

Cuando dejé el Tribunal de Faltas, me alejé del Derecho en el ámbito municipal y me reciclé como Responsable en Capacitación Profesional mediante una beca del Instituto Francés de la Función Pública. Entre otras satisfacciones tuve el honor de participar en el despegue del gran proyecto de descentralización municipal que le cambió la vida a tanta gente.

En paralelo me desempeñé en la Escuela Superior de Administración Municipal, ahí seguí hasta que se abrió un concurso para Subdirector del Monumento a la Bandera. Me presenté el último día, había 34 inscriptos. Accedí al cargo y con esto se abrió la última etapa de mi vida profesional a la que me dediqué con pasión. Muchos me conocen en este rol.

Ahora llega el momento de agradecer.

Pensé que era una broma cuando por diciembre del año pasado me llegó un mensaje al celular felicitándome por la designación como ciudadano distinguido. Enorme fue la sorpresa cuando me enteré de cómo se armó todo.

En circunstancia como estas uno se siente abrumado. Me compromete entender que Uds. hayan tenido la gentileza de acompañarme hoy.

Quiero agradecerles su presencia, a todos y a cada uno en particular. Para mí son de enorme importancia, lo digo con sinceridad, con afecto y reconocimiento.

Desde lo formal: quiero agradecerle al Concejo Municipal, órgano de representación cívica y expresión de la autonomía de este Rosario, donde no nací, pero a la que hice mía. Con ella tengo una deuda de gratitud que busco pagar divulgando su historia e identidad. Una ciudad donde formé mi familia y a la que agradezco que mis hijas hayan podido hacer lo mismo.

Personalizo mi agradecimiento a este Concejo Municipal en quien preside este evento, el concejal Damián Pullaro, y en todos los otros concejales que votaron favorablemente el decreto de mi designación.

Agradezco también a quienes impulsaron el proyecto, ese grupo de amigos que se me han hecho muy queridos y que me acompañan en el Centro de Estudios Belgranianos Rosario: Carina, Daiana, Denis, María Isabel, Marisa, Verónica. Gustavo, Jorge y Juan Pablo.

También, a quienes prestaron sus avales al proyecto de decreto, a los que nombraré por riguroso orden alfabético:

- A la Academia Nacional de la Historia y la Junta de Estudios Históricos de Santa Fe, en la persona del académico y amigo, el Dr. Miguel De Marco (h.), un defensor de Rosario desde sus investigaciones.

- Al Arzobispo de Rosario, Mons. Eduardo Martín, a quien retribuyo su afecto de padre y pastor de la Iglesia, una hermandad de hermanos.

- A la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional de Rosario, en el doblemente colega que ejerce como decano, el Dr. Hernán Botta. En él agradezco a mis profesores, compañeros de claustro y a quienes fueron mis alumnos.

- Al Instituto Belgraniano de Ciudad Gral. Belgrano, en su presidenta, la Prof. Marina Marincovich, cabeza visible de muchas personas con las que nos hermanamos en la admiración por el enorme estadista que fue el general –abogado, Manuel Belgrano.

- Al Instituto Belgraniano del Litoral, en su presidente, el Dr. Diego Reynoso Mántaras, un verdadero colega y amigo.

- También al Instituto Nacional Belgraniano, que hoy continúa en el Instituto Belgraniano de la Rep. Argentina. Lo hago en la persona de su presidente, el Lic. Manuel Belgrano, acá presente. Como su digno descendiente él es un ejemplo de la virtud que el prócer testimonió con su vida: servir al país y a sus compatriotas.

- Y, a Valor Rosario, en su presidente, el multifacético Miguel Culaciati, enamorado de la historia y de la identidad de nuestra ciudad, y a todos sus comprometidos integrantes, muchos de los cuales están acá.

A todos, de corazón, ¡muchas gracias!

Ahora permítanme referirme a quienes no necesitan que les diga lo importante que son para mi vida:

Gabriela, mi Señora. Quienes la conocen saben que soy un completo privilegiado. Podría escribir mi mejor obra contándoles sobre ella y sobre nosotros. No lo voy a hacer. Como decía el “filosofo de la antigüedad” Bernardo Neustad – ¡Mejor, lo dejamos ahí! - ¡Gracias Gabriela por estos más que 42 años!

Obvio que quiero agradecer a los frutos de nuestro cariño, Mariana y María Luz, dos hijas maravillosas. ¡Tan distintas entre sí y tan queridas! Y a mis otros hijos: Pablo y Facundo. Cuatro personas que, en el atardecer de mi vida, nos regalaron la alegría de dos soles que amanecen: Josefina y Jazmín.

Ya mirando más lejos quiero agradecer …

A mis padres: Rafael y Clara Elena, ¡todo es poco para ellos!¡Muchas gracias a los dos!

En esta lista tampoco podían faltar mis abuelos, ¡los cuatro! Por más de 20 años tuve el privilegio de abrazarlos, de recibir su cariño y sus ejemplos.

A mis siete hermanos, cuya influencia en mi formación no sospechan, ni nunca podrán saber.

Quiero agradecer también a unas pocas personas más que no son tan obvias. Uds. conocerán algunas y a otros no. Varias están acá y otras están en espíritu.

Ellos son: Carol, que me fue muy especial, mucho. Mis tíos Mechi, Baldo y Clara, todo es poco para retribuir su cariño y enseñanzas.

A tres de mis maestros de primaria: Juan del Barrio, Susana y Graciela Gürgi. A mis Profesores: Domingo Cuasante, Norberto Martínez Delfa, Pedro Rearte, Iván Cullen y René Balestra.

A otras personas que en diversos momentos creyeron en mi: Heraldo Barotto, Jack Benoliel, Roberto Mancino, Samson Meyer Krupick y Carlos Settel.

A mis compañeros de trabajo, con quienes compartí día tras día, esfuerzos y alegrías, éxitos, frustraciones e injusticias. Nunca sabrán cuantas cosas tengo para agradecerles.

A mis amigos todos, los de hace mucho, los de siempre y los de ahora. Es una injusticia no nombrarlos como quisiera, pero tampoco hace falta hacerlo. Cada uno sabe cuán importante son para mí y hasta qué punto los tengo en el corazón.

Como historiador, también quiero agradecer a quienes nos dejaron nuestra Patria, a la que amamos y sufrimos, a la que construimos cada día, a sabiendas o no.

En esta perspectiva no puedo olvidar a mis ancestros que me dejaron sus ejemplos que me orientaron en muchas de opciones de vida.

Hay algunas cosas de mi vida que no puedo olvidar, pero aclaro, no guardo resentimientos. Por eso también quiero darles las gracias a quienes me malquisieron, a quienes me tentaron, a los que me hicieron la guerra, que a veces fue sórdida y otras despiadada. Sin pensarlo, también ellos me ayudaron a formarme y son parte de mi ser. Quizás un día nos demos un abrazo, con algunos ha pasado.

Termino. No le voy a dar “gracias a la vida” como dice la canción. En cambio, con todo el corazón y con toda mi mente, le quiero dar gracias a Dios. Quien es un ser personal, no una idea. No solo me dio la vida y también me los regaló a Uds. Sobre todo, me dio la libertad para vivir, para optar y para asumir responsabilidades. Y todo, a pesar de los millones de veces que le di la espalda, en la soledad de mi interior y cuando preferí no mirar los ojos de los que me rodeaban.

Además, quiero agradecer a Su Madre, que también es la nuestra.

Una última cosa, también quisiera descargar mi sentimiento por mis indiferencias, y la dureza de mi corazón.

Desde que tengo conciencia de la responsabilidad social he tratado de estar disponible, de servir. Por favor, cuéntenme en vuestros proyectos, si les llego a venir bien. Para los míos ... yo ya sé que los tengo a Uds. A todos.

Terminada la exposición del Dr. Carrillo Bascary el Concejal Pullaro le hizo entrega de una copia certificada del decreto por el cual el Concejo Municipal lo declaró "Ciudadano Distinguido" de la ciudad de Rosario y de un certificado que así lo acredita.


Entrega de testimonios

El Concejal Pullaro también le entregó una reproducción del retrato del general Manuel Belgrano ejecutado por el artista Ramiro Ghigliazza que es patrimonio del Concejo y que luce en el primer piso de su sede. Esta imagen compone el isologo con que se identifica el Centro de Estudios Belgranianos de Rosario.

Recibiendo el recuerdo

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Anexo UNO: TEXTO  

D E C R E T O (Nº67.948)

Concejo Municipal

La Comisión de Cultura y Educación ha considerado la nota presentada por el Centro de Estudios Belgranianos Rosario Siglo XXI, mediante la cual solicitan la designación como Ciudadano Distinguido de la ciudad de Rosario, al Dr. Miguel Carrillo Bascary, abogado, vexilólogo, historiador y consultor en Protocolo y Ceremonial, coordinador académico del Centro de Estudios Belgranianos Rosario Siglo XXI. Fue subdirector por concurso del Monumento Histórico Nacional a la Bandera. Presidió el Instituto Belgraniano de Rosario y la Junta de Historia de Rosario. Actualmente es vicepresidente segundo del Instituto Belgraniano de la República Argentina (ex Instituto Nacional Belgraniano).

El Dr. Miguel Carrillo Bascary dedicó años de su vida al servicio de la comunidad, destacándose en el ámbito de la educación y la cultura, demostrando un compromiso constante en valores como la solidaridad y honestidad, entre otros, contribuyendo a la constante difusión del legado del General Belgrano y la Bandera Nacional. Cabe destacan que ha sido uno de los ideales que condujo su acción pública poniendo de relieve la importancia de nuestros máximos referentes de la historia argentina, en idéntico sentido trasladó su compromiso a su trabajo docente  en la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional de Rosario, como así también respondiendo de manera permanente las incontables consultas de diferentes medios de comunicación y de entidades de todo el país, asimismo participó como disertante de innumerables exposiciones en espacios culturales y educativos.

Es por lo expuesto que esta Comisión eleva para su aprobación el presente proyecto de:

D E C R E T O :

Artículo 1º.- Declárase Ciudadano Distinguido de la ciudad de Rosario, al Dr. Miguel Carrillo Bascary, por su vasta trayectoria dedicada la defensa, promoción y reconocimiento del legado Belgraniano y la Bandera Nacional, dedicando años de su vida al servicio de la comunidad, destacándose en el ámbito de la educación y la cultura.

Art. 2º.- El Concejo Municipal otorgará la presente distinción en un acto público con fecha y lugares a confirmar.

Art. 3º.- Comuníquese a la Intendencia con sus considerandos, publíquese y agréguese al D. M.

Sala de Sesiones, 21 de agosto 2025.

Firman: Mg. María Eugenia Schmuck, Presidenta, Concejo Municipal de Rosario.    Dr. Aldo Gómez, Secretario Parlamentario.

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Anexo DOS: ADHESIONES Y CONGRATULACIONES

Manifestaron su adhesión y congratulaciones las entidades que se mencionan por orden alfabético:

Asociaciones e Institutos Belgranianos de: Acebal, Almirante Brown, El Calafate, Ciudad de Bs. Aires, Curuzú Cuatiá, Escobar, Esquina, Esteban Echeverría, Jujuy, La Banda, Lujan, Mercedes, Morón, Quilmes, San Martín, Venado Tuerto y Villa Gral. Belgrano

Asociación de Empleados de Comercio Rosario

Asociación de Profesionales de Ceremonial y Protocolo

Asociación Sanmartiniana de Tucumán

Asociación Sanmartiniana de la ciudad de Santa Fe

Caja de Jubilaciones de Abogados y Procuradores

Centro de Simbología Argentina

Cofradía de Nuestra Señora del Rosario

Colegio de Profesores de Historia de Jujuy

Colegio de Abogados de Rosario

Damas Belgranianas de Catamarca

Defensoría de los Derechos de las Personas Adultas Mayores de Rosario

Federación Regional de Asociaciones de Personas Adultas Mayores

Fundación "Innovas"

Fundación "José María Paz"

Instituto Dante Alighieri - Rosario

Instituto de la Tradición “Martín Fierro”

Junta Arquidiocesana de Historia Rosario

Museo Municipal de Arte Decorativo “Firma y Odilio Estévez”

Nación Gaucha, de la provincia de Jujuy

Osvaldo Gatto, Armas Antiguas

Parroquia Nuestra Señora del Rosario (Basílica Catedral)

Parroquia Santa Rosa de Lima (Rosario)

Rotary Club Rosario Sur

Rotary Club Rosario Zona Oeste

Sociedad de Historia Militar

Sociedad Histórica de Santa Cruz de la Sierra (Bolivia)

Por corresponder se acompaña copia de la nota cursada por el Instituto Belgraniano de la República Argentina:

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Anexo TRES: PALABRAS DEL SEÑOR CONCEJAL DAMIAN PULLARO

“Quisiera trasmite r el saludo de la concejala Anita Martínez quien hoy no puede estar presente, pero ha impulsado esta petición, pretendiendo como pretendemos todos que se trata de un reconocimiento justo, necesario y profundamente merecido.

            Hoy me toca a mí, en su nombre, hacer entrega de este reconocimiento. Además, hoy contamos con la presencia del chozno de Manuel Belgrano, quien también lleva su nombre. Este no es un dato menor, porque si hay algo que define la trayectoria del Dr. Miguel Carrillo Bascary es justamente su compromiso incansable con el legado belgraniano, con la historia de nuestra Bandera, y con los valores que ese legado representa.

            Hablar del Dr. Miguel Carrillo Bascary es hablar de una trayectoria que trasciende de lo profesional, para convertirse en una verdadera vocación pública. Abogado, docente, historiador, vexilólogo, pero por sobre todo un hombre que ha dedicado su vida a poner en valor aquello que conocemos que nos une como sociedad, nuestra historia, nuestros símbolos y nuestra identidad.

            Durante décadas su gestión ha sido clave en el legado del Gral. Manuel Belgrano, en la construcción de una conciencia colectiva sobre el significado de la Bandera y sobre todo lo que representa para los argentinos y especialmente para los rosarinos.

            No es casualidad que haya tenido un rol central en el Monumento Nacional a la Bandera, ese lugar que no es solo un ícono turístico, sino el corazón simbólico de nuestra ciudad. Allí su tarea no fue solo técnica y administrativa, sino que fue profundamente intercultural, pedagógica y comprometida.

            También desde la docencia en la Universidad Nacional de Rosario formó generaciones con una mirada que integra el Derecho y los valores democráticos, aportando no solo conocimiento sino también algo que ha sostenido en el tiempo, un compromiso con la educación, con la memoria, con la verdad histórica y con el respeto de nuestras instituciones.

            Este reconocimiento como ciudadano distinguido no es solamente un homenaje individual es también una forma de decir que valores queremos destacar como ciudad. Es también poner en valor el conocimiento, la dedicación, el aporte constante al bien común, porque las ciudades no solo se construyen con obras e infraestructura, se construyen también con personas que, como Ud. Doctor, que dedican su vida a fortalecer la identidad, a trasmitir los valores y a dejar una huella.

            Por eso hoy Rosario entera le dice gracias. Gracias por su compromiso, gracias por su trayectoria y gracias por haber elegido y por aportar desde el conocimiento la cultura y la vocación de servicio. Es un orgullo para este Concejo Municipal hacerle entrega de esta distinción como ciudadano distinguido de la ciudad de Rosario".

El Concejal Pullaro en funciones 

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Anexo CUATRO: PALABRAS DEL SEÑOR PRESIDENTE DEL INSTITUTO BELGRANIANO DE LA REP. ARGENTINA, LIC. MANUEL BELGRANO

"Señor Concejal, Ud. preside esta reunión tan cara, tan importante, pero no solamente para todos los rosarinos y para todos los belgranianos, sino que yo creo que es importante para todos los argentinos.

En primer lugar, adhiero a sus palabras exaltando las virtudes del Dr. Miguel Carrillo Bascary, como belgraniano, como hombre de estudio sobre la Bandera, y sobre todo aquí en Rosario, la cuna de esa Bandera.

Creo justamente que es ciudadano distinguido de esta ciudad de Rosario, por toda la obra, por todo el aporte que ha hecho a la Bandera, que es nuestra identidad, es nuestra guía, es nuestro Norte. Es el símbolo que nos representa a cada uno de los argentinos y que debe de unirnos. Sabiendo yo desde el Instituto, hoy Instituto Belgraniano de la Rep. Argentina, antes Instituto Nacional Belgraniano, la infinidad de consultas que hemos tenido, de todo el país, de todos los niveles. Desde maestras, escuelas de los primeros grados, universidades, municipios, desde las ciudades más chicas, hasta los distintos gobiernos provinciales. Desde el ceremonial, desde el color, infinidad, a todas esas consultas la persona que las respondió de una forma académica y dándoles la misma importancia, si venían desde el gobierno nacional, desde un gobierno provincial o de un simple ciudadano. Ese es el Dr. Miguel Carrillo Bascary, con su profesionalidad y su aporte académico, y documentado.

Creo que eso es de un enorme valor y por eso creo que debe ser un ciudadano distinguido, no solo de Rosario sino de toda la Nación argentina, porque el aporte que ha hecho como bien se decía en su currículo, en su blog sobre las banderas, que tiene más de un millón de consultas y eso es un aporte valiosísimo, valiosísimo.

Y creo que eso hay que destacarlo, pero además de todos esos aportes académicos, a eso se suma la calidad del Dr. Miguel Carrillo Bascary, que todos Uds. conocen y que creo que eso es importantísimo. Siempre acompañado de la familia, eso es otro aporte que también lo distingue, sobre todo en días en que la familia no siempre está presente. Él siempre es una persona que ha tenido en cuanta la familia.

Y creo que son toda esa suma de valores lo que él ha sabido trasmitir, no solamente aquí en Rosario, sino a lo ancho y largo de todo el país, como que por eso también lo han consultado y lo han llamado para que haga las distintas banderas provinciales, como hoy se nombró.

Creo que es un aporte enorme, que ha hecho y que hay que tenerlo en cuanta. Algo que no se lo menciona muchas veces, pero Miguel -vos te acordes- un tratado que hiciste de los símbolos patrios. Un tratado de más de 400 o 500 paginas, porque lamentablemente no tenemos una legislación en la materia.

El Dr. Miguel Carrillo Bascary hizo el estudio de los cuatro símbolos nacionales. Lo hemos presentado al Congreso y no hemos tenido hasta el día de hoy respuesta para que se trate en el recinto. Realmente es un tratado sobre la Bandera, sobre nuestro Escudo, sobre nuestro Himno nacional, y sobre nuestro cuarto símbolo patrio histórico, que es la Bandera Nacional de la Libertad Civil.

Ese es el aporte de Miguel y a Rosario, qué más puedo decir. Hace tiempo que lo conozco a Miguel y hemos construido una amistad. Es una amistad que uno construye y dice, ¡que lastima que no lo conocí en mi niñez, en mi juventud! Hemos construido una magnifica amistad. Yo vengo casi todos los años a Rosario y podemos disfrutar no solamente del Monumento a la Bandera, no solamente de tener alguna jornada, de estar acá, de disfrutar esta distinción que se le hace, sino también de disfrutar de esa muy buena amistad que pudimos construir, después de tantos años de trabajo en conjunto.

Y bueno qué puedo decir que tener a un ciudadano distinguido de Rosario en nuestro Instituto Belgraniano de la República Argentina, como miembro de número y como vicepresidente. Así que. bueno, mis felicitaciones a este Concejo que supo tener en cuenta la presentación para que se lo distinga y agradecerles a todos los que han hecho su aporte y a todos los que están hoy presentes que han venido acá a darle un abrazo al Dr. Miguel Carrillo Bascary y a felicitarlo por tan merecida distinción. Muchísimas gracias".

Abrazo belgraniano

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Anexo CINCO: REFERENCIAS SOBRE EL CURRICULUM VITAE DEL DR. MIGUEL CARRILLO BASCARY

Es abogado, por la Universidad Nacional de Rosario y profesor en Cs. Jurídicas, por la Universidad Católica de Bs. Aires.

Se destaca como vexilólogo (especialista en banderas) y ceremonialista, donde se lo reconoce como experto consultor a nivel internacional.

Se especializó en la Historia de los símbolos nacionales y en la gesta belgraniana.

Se capacitó como responsable de capacitación en el Centre National de la Founction Publique de Francia en convenio con el Ministerio del Interior de la Nación.

Ejerció su profesión de abogado litigante en el fuero provincial y federal por el término de 42 años.

Como docente…

Ejerció la cátedra terciaria y universitaria por 45 años.

Fue profesor adjunto por concurso de Derecho Constitucional y Humanos en la Univ. Nacional de Rosario, titular entre el 2017 y 2023.

Exhibe una larga carrera como funcionario municipal:

Fue juez municipal de faltas por 17 años y director académico de la Escuela de Administración Municipal, durante 13.

Accedió por concurso a la Subdirección General del Monumento, donde también ofició como director, totalizando 15 años de servicio.

En el ámbito institucional:

Es miembro de número y vicepresidente segundo del Instituto Nacional Belgraniano, hoy de la República Argentina.

Coordinador Académico y fundador del Centro de Estudios Belgranianos Rosario.

Integra la Junta Arquidiocesana de Historia y la Asociación Valor Rosario.

Presidió y fundó el Instituto Belgraniano de Rosario y la Junta de Historia de Rosario. También presidió el Instituto de Derecho Público del Colegio de Abogados.

Es fundador de la Asociación Argentina de Derecho Constitucional y miembro de la Sociedad Histórica de Santa Cruz de la Sierra (Bolivia)

En materia legislativa …

Redactó e impulsó las leyes que consagraron las banderas provinciales de Jujuy, Tucumán, Mendoza, Tierra del Fuego. También las de Rosario y La Quiaca.

Redactó e impulsó de la ley que reconoció como símbolo patrio histórico a la Bandera Nacional de la Libertad Civil.

Por doce años representó a la Junta de Historia de Rosario ante la Comisión Especial de Nomenclatura de este Concejo Municipal.

Por su iniciativa o con su redacción, se sancionaron numerosas ordenanzas municipales, entre ellas: la adhesión de Rosario a la Ley Nacional de Tránsito; la creación del Consejo de Bioética de los hospitales municipales, la creación del Fiscal de Faltas, el registro fotográfico de infracciones; el Ceremonial de la Bandera de Rosario, el estacionamiento de motos, el reconocimiento a entidades beneméritas, la prohibición de venta de alcohol en estaciones de servicio y 18 ordenanzas sobre nomenclatura urbana.

Fue expositor invitado ante la Cámara de Diputados de la Nación cuando se trató el proyecto de ley de “conservación de las dos vidas”.

En la Convención Constituyente de 1994 asesoró al convencional Dr. Iván Cullen.

Como publicista destaca lo siguiente…

Tiene casi 3.000 trabajos publicados y 14 libros.

Registra más de 700 conferencias y participaciones en cursos, jornadas, paneles, congresos y debates en ámbitos académicos y otros.

Es autor del “Ceremonial Gaucho” y de la “Guía para diseñar banderas municipales”.

Produce el blog “Banderas Argentinas” especializado en Vexilología, Ceremonial e Historia, que registra a la fecha 1.500.000 visitas, con más de 1.300 notas y ensayos publicados.

Finalmente …

Participó del equipo que llevó adelante el Programa de Descentralización Municipal de la ciudad de Rosario y del Sistema de Denuncias de Accidentes de Tránsito (SIDEAT).

Fue asesor en Vexilología del Museo Histórico Provincial de Rosario.

En más de 300 oportunidades integró equipos de organización de congresos jornadas, seminarios y exposiciones.

Por su gestión relativa a la “Bandera Nacional de la Libertad Civil” recibió la Medalla de Honor de la Gobernación de Jujuy.

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Anexo SEIS: COMENTARIOS EN MEDIOS 

1. Casa de Abogados 


El Concejo Municipal distinguirá al Dr. Miguel Carrillo Bascary como Ciudadano Distinguido

18 de marzo de 2026 Casa de Abogados


El Centro de Estudios Belgranianos de Rosario anunció la realización de un acto protocolar en el cual el Concejo Municipal de Rosario declarará “Ciudadano Distinguido de la ciudad de Rosario” al Prof. Dr. Miguel Carrillo Bascary.

La distinción, dispuesta mediante decreto del cuerpo legislativo, reconoce la trayectoria académica, jurídica y cultural del homenajeado, destacando su aporte sostenido a la difusión del legado de Manuel Belgrano y su rol en la valorización de los símbolos nacionales.

El acto se llevará a cabo el viernes 27 de marzo a las 16:30 horas, en el recinto de sesiones del Concejo, con ingreso por calle Córdoba 501 de la ciudad de Rosario.

Desde una perspectiva institucional, este tipo de reconocimientos se inscribe dentro de las facultades de los órganos deliberativos locales de destacar a personalidades cuya labor trasciende el ámbito profesional y repercute en la construcción de identidad, memoria histórica y cultura jurídica.

En este sentido, el Dr. Carrillo Bascary presenta una extensa trayectoria como abogado, docente universitario e investigador, siendo además referente en vexilología y ceremonial, con participación activa en el Instituto Nacional Belgraniano.

Asimismo, ha desempeñado funciones relevantes en el ámbito público y académico, incluyendo la dirección del Monumento Nacional a la Bandera y la elaboración de normativa vinculada a símbolos patrios, lo que refuerza el carácter jurídico-institucional de su perfil profesional.

La declaración como Ciudadano Distinguido ya había obtenido despacho favorable en comisiones del Concejo, destacándose su contribución a la educación, la cultura y la preservación del patrimonio histórico local.

El evento contará con la presencia de autoridades, representantes del ámbito académico y jurídico, y público en general, en lo que se prevé como una jornada de reconocimiento a una figura clave en la construcción simbólica e institucional de la ciudad.


Fuente: https://casadeabogados.com.ar/el-concejo-municipal-distinguira-al-dr-miguel-carrillo-bascary-como-ciudadano-distinguido/?unapproved=16&moderation-hash=dbcc23e0f697c73d1f6300d1195504ab#comment-16

2. Multimedios CONCLUSION

Fuente: https://www.conclusion.com.ar/la-ciudad/el-ex-director-del-monumento-miguel-carrillo-bascary-fue-declarado-ciudadano-distinguido-de-rosario/03/2026/ 

(Incluye reportaje en donde se reseña que el Monumento a la Bandera permanece inacabado por faltar de ejecutar la "Sala de las Provincias" proyectada por el Arq. Ángel Guido)

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Anexo SIETE: ALBUM FOTOGRAFICO DE LA CEREMONIA


Familiares y amigos



Prof. Marina Marincovich, Pbr. Osvaldo Macerola, Sr. Carlos Vallejo, Sr. Miguel Culaciati, Sra. Soledad Fernández y Dr. Diego Reynoso Mántaras

Con la Sra. Mirta González Vidal y el Sr. Héctor Alamprese

Con el CPN Joaquín Carrillo, la Sra. Beatriz Botto, la Prof. Marina Marincovich y el Sr. Carlos Vallejo

Con la Dra. Ana María Dauria, el Dr. Juan José Staffieri y el Sr. Carlos Sacco

Con el Dr. Fernando Staffieri

Vista general de los presentes

Con el Dr. Miguel De Marco

Con un grupo de los presentes

Con la Dra. Diana Ruiz

Con los Sres. Mario Milano y Marcelo Napolitano

Con los Dres.Víctor Nardiello y Miguel De Marco, Sr. Miguel Culaciati, Lic. Manuel Belgrano, Prof. Marina Marincovich y Dr. Diego Reynoso Mántaras

Con el CPN Emeterio Pastor y el Dr. Hernán Botta


Con la familia chica

Con los ceremonialistas Marcelo Gaudino y Darío Marucco

Con el Ing. Amadeo Lombardi

Con el Farm. Daniel A. Di Bernardo

Con el Sr. Daniel Lafortiva

Con el Director de Ceremonial del Concejo, Rafael Franchetti

Con la Prof. Susy Oltensdorfs

Con el padre Osvaldo Macerola

Con el Sr. Marcos Valdes Tietjen

Con la Dra. María Isabel Abalerón

Con el Dr. Benito Aphalo y el Sr. Aníbal Bonina

Con miembros del Centro de Estudios Belgranianos de Rosario
En primera fila: Sr. Martín Gatto y Prof. Osvaldo Gatto

Con el Lic. Manuel Belgrano, Dra. Gabriela Baldarenas, Dra. Mariana Carrillo, Lic. María Luz Carrillo, Josefina Diez y Jazmín Di Santo

Familia ampliada

Con algunos compañeros del Monumento a la Bandera:
Juan Recasens, Marcelo Stramandinolli, Marcelo Gaudino, Verónica Galli, Elvira Fernández, Lucía Tisera y Carina Di Chiara

Dr. Luis Fernández Risso, Dr. V. Nardiello, Est. Alfredo Coniglio y Señora

Vista parcial de los presentes
Primera fila: Lic. Yanira Pujals, Sra. M. Emilia Aprile y Dra. Stella Evdemon

Vista parcial de los presentes
Primera fila: Verónica Galli, Juan P. Bello, Liliana Pereyra y Ana M. Carreras
Segunda: Alejandro Oliveira, Inés Carrillo y Sergio Monserrat

Vista parcial de los presentes

Sr. Juan José Quintabani y Dras. Nora Elchaimi y Alicia Raillón

Vista general de los presentes

Dra. Gabriela Baldarenas, Dra. Mariana Carrillo, Lic. María Luz Carrillo y Jazmín Di Santo

Vista general de los presentes
Fila central: Dr. Pedro Boasso, Señor Eduardo Paciaroni y Señora

Jazmín Di Santo, Clara y Victoria Brachetta, Mariana y María Luz Carrillo, Marcos Valdés, Facundo Di Santo y Josefina Diez

María Carrillo, Victoria Brachetta, Gabriela Tuells, Luz, Clara y Mariana Carrillo, Facundo Di Santo y Marta Morelli

Con la Lic. Carina Di Chiara y la Locutora Nacional Denis Cardozo 

Vista general de los presentes

Con la Lic. Daiana Paciaroni y la Sra. Verónica Galli

Con los Sres. Jorge Araya y Gustavo Romero

Con la Sra. Liliana Pereyra

Con la Dra. María Isabel Abalerón


Con la locutora y periodista Denis Grisel Cardozo

¡Muchas gracias, a todos!