Estricta justicia
Por Miguel Carrillo
Bascary
Al conmemorarse un nuevo “Día Nacional del Caballo” interesa
ampliar la perspectiva en breves palabras, ya que suele olvidarse que son dos
las leyes que se refieren a la especie.
Al finalizar les presento
los textos de ambas: la Ley Nº25.125[1]
de 1999, que es relativa a todos los caballos, y la Ley Nº27.414[2],
aprobada en el 2017, que declaró al criollo como “Caballo Nacional y Patrimonio Cultural de la Argentina”.
Ambas formal el basamento formal
del reconocimiento público a tan noble
animal. En la normativa nacional son numerosas las leyes que tributan algún
tipo de honras, pero pocas son tan justas como la presente que tiende a poner
en valor la enorme significación de los
equinos para nuestra historia o, lo que igual, para la formación de
Argentina.
Pudieron ser varias las
fechas para conmemorar al caballo, pero se
eligió al 20 de septiembre señalando que en la misma, del año 1928, llegó a
Nueva York el profesor suizo Aimé Félix
Tschiffely[3]
(1895-1954) montando a “Mancha”, luego de atravesar América, cubriendo unos 18.000
kilómetros, como refiere el protagonista, a despecho de que algunas fuentes muy
difundidas hablan de 21.000.
Habían salido desde las
puertas de la “Sociedad Rural Argentina”, en el barrio porteño de Palermo, Bs. Aires
el 24 de abril de 1925. Tschiffely,
reseñó el periplo en su libro “Mancha y
Gatto. Los dos caballos criollos en su viaje por las tres Américas[4]”.
Los animales le fueron
donados a Tschiffely por el hacendado Emilio
Solanet (1887-1979)[5].
Contra lo que suele pensarse no fueron criados en sus campos de Ayacucho, la
estancia “El Cardal”, en la provincia de Bs. Aires, sino que los compró al cacique
tehuelche Liempichún, en el entonces lejano Territorio Nacional del Chubut
(Patagonia). Esto lo destaco porque en las referencias sobre la hazaña se suele minimizar el rol de Solanet a
quien se debe haber rescatado de la extinción y obtenido el reconocimiento
oficial para la raza criolla[6],
contándose entre quienes fundaron la “Asociación Argentina de Criadores de
caballos Criollos”. Al iniciarTschiffely su épica marcha los animales ya
contaban con una avanzada edad, como que “Gato” contaba con 16 años y “Mancha”
15. Como solía ser habitual entre el criollaje los nombres aludían a sus pelajes, el primero era gateado y el
segundo un overo colorado. En esta pareja animal el temperamento de “Mancha” era
dominante, según cuenta Tschiffely.
Para quienes no sean
argentinos, especialmente, interesa señalar que los criollos descienden de los primeros equinos que llegaron a las
pampas sudamericanas en tiempos de la primera fundación de la ciudad de Bs.
Aires, en 1536, realizada por el adelantado Pedro de Mendoza. Tras la destrucción
del afincamiento los animales quedaron en libertad y se reprodujeron en forma
extraordinaria, siendo protagonistas fundamentales de la llamada “cultura del
cuero”, su trayectoria histórica está
lógicamente ligada a la figura del gaucho.
Los años han difuminado en algo los hechos, como que suele decirse que el raid terminó en la ciudad de Nueva York, objetivo primario de la travesía, pero en realidad finalizó en Washington el 28 de agosto, por haberlo resuelto así Tschiffely.
Algunos datos más
La Ley Nº25.125 se inició
con una petición de particular
impulsada por la “Federación Ecuestre
Argentina” ante la Cámara de Diputados. Además de establecer la
conmemoración pone a cargo del Estado promover una serie de actividades para
poner en valor la consideración de la especie, con particular dimensión pedagógica,
lo que en la perspectiva del tiempo no se viene cumpliendo.
En cuanto al tenor de la
Ley Nº27.414, remito la nota que publiqué
en el año 2017 “Un equipo emblema de
nacionalidad. El Criollo, caballo nacional argentino”[8],
donde se encontrará amplia información.
Anexo: Textos legales pertinentes
a) Ley Nº25.125 – Conmemora el “Día Nacional del Caballo”
Sancionada el 4 de agosto de 1999. Promulgada el 6 de
septiembre de 1999. Publicada en el Boletín Oficial, del 9 de septiembre de 1999.
“Artículo 1º — Desígnase el día 20 de
setiembre de cada año como "DIA NACIONAL DEL CABALLO", a los efectos
de celebrar la presencia y relevancia con que éste acompañó a la organización
histórica, económica y deportiva de la República Argentina.
Artículo 2º — Facúltase al Poder Ejecutivo nacional a los efectos de disponer que por intermedio de los Ministerios de Cultura y Educación, Defensa e Interior, se proceda a requerir a los establecimientos educativos primarios y secundarios como a las unidades militares del Arma de Caballería, Gendarmería Nacional y Policía Federal Argentina, realicen en el día instituido evocaciones alusivas al caballo y su significación en la República Argentina y se invite a todas las instituciones públicas y/o privadas que, por su fundamento tengan afinidad o relación con el caballo, hagan lo propio”.
b) Ley Nº27.414 - Caballo
Nacional y Patrimonio Cultural de la Argentina.
Sanción: 22 de noviembre de 2017. Promulgada el 14 de
diciembre de 2017. Publicada en el Boletín Oficial, 15 de diciembre de 2017
“Artículo 1°.- Declarar al caballo de raza Criolla como Caballo Nacional y Patrimonio Cultural de la Argentina”.
[3] Se desempeñó como docente en los colegios St. George's College de
Quilmes y Buenos Aires English High School,
[4] Edición consultada: Emecé, Bs. Aires, 1944
[5] Se había graduado como veterinario. Fue docente universitario. Miembro
de Número de la Academia Nacional de Agronomía y Veterinaria, Diputado provincial
y nacional por la Unión Cívica Radical.
[6] Se
concretó en 1922.
[7] Tschiffley, A. Ob. cit.:
pp. 342-347.
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