lunes, 2 de noviembre de 2026

Logo de la visita papal a la Argentina

"Bienvenidos todos. Vayan y anuncien"

 

 

Este es el logo de la visita del Papa León XIV a la Argentina. Plasma la idea de una realidad en que todos son acogidos, con lo que se expresa la unidad en la diversidad en derredor de la Cruz de Cristo, centro y perfil de la coincidencia. Esta idea se visibiliza a partir de las pequeñas figuras que estructuran el símbolo, que son de diferentes formas, tamaños y tonalidades, representando al pueblo que Dios llama señalando un camino en común. El celeste sobre el fondo blanco se referencia con los colores nacionales.

Isotipo

El lema que acompaña a la imagen ratifica el significado, "Bienvenidos todos. Vayan y anuncien", en que la presencia del Papa se destaca como una ocasión de acogida y, al mismo tiempo de envío en un camino común. Remite así a una Iglesia que cree y anuncia a la persona de Cristo.

Cuando el logo se explicitó oficialmente se explicó que alude “a las palabras del Papa León XIV en su encíclica “Magnifica humanitas”, donde recuerda que las "piedras descartadas" —entre ellas, los pobres, los enfermos, los migrantes y los pequeños— pueden convertirse en piedras angulares de un edificio sólido y acogedor”.

Emblema explícito

domingo, 1 de noviembre de 2026

León XIV, su visita y las banderas

Pautas vexilológicas y de Ceremonial

Por Miguel Carrillo Bascary

La inminente visita del Papa León XIV a la Argentina despierta algunas incógnitas respecto de la bandera de la Santa Sede, de su relación con la de Argentina y con las que identifican a las provincias y la Ciudad Autónoma de Bs. Aires. También surgen interrogantes respecto de varias cuestiones vexilológicas relativas al Ceremonial.

En base a las consultas recibidas se aportan algunos conceptos rápida síntesis.

Presencia del Papa León XIV: Viene a la Argentina en su triple condición de: cabeza de la Iglesia Católica, titular de la Santa Sede y jefe del Estado de la Ciudad del Vaticano.

¿Qué es la Santa Sede?: Es una persona jurídica de Derecho Internacional y, como tal es titular de soberanía, la que se ejerce sobre la base del territorio conocida como “Estado de la Ciudad del Vaticano” (usualmente llamado “Estado Vaticano”). Como tal es la Santa Sede la que mantiene relaciones internacionales con los estados y otros sujetos de derecho Internacional. El término comprende al Santo Padre y, por ende a todos los organismos de su dependencia. O sea que, la Santa Sede y el Estado Vaticano son dos conceptos diferentes y no deben confundirse, pues el segundo está subordinado a la primera[1], si bien también es sujeto de derecho, 

Normativa: Como entidad institucional la Santa Sede es originariamente soberana y ejercita el gobierno central de la Iglesia Católica. La normativa que regula la bandera y el emblema que se le aplica surge de la “Ley Fundamental del Estado de la Ciudad del Vaticano” a la que habitualmente se  llama “Constitución Vaticana”. Originalmente la dictó el Papa Pío XI  el 7 de junio de 1929. Tras sucesivas modificaciones el texto actual fue establecido por el Papa León XIV con fecha 31 de julio de 2026. Dispone en lo pertinente:

“Artículo 24.- 1. La bandera del Estado de la Ciudad del Vaticano[2] consta de dos campos divididos verticalmente: uno amarillo, sujeto al mástil, y otro blanco, en el que figuran la tiara y las llaves, según el modelo del Anexo A de esta Ley. 2. El escudo de armas consta de la tiara y las llaves según el modelo del Anexo B[3] de esta Ley”.


Imagen patrón contenida en el Anexo "A", Ley Fundamental

Guardias suizos llevando la histórica bandera
(Plaza de San Pedro)

Denominación: El vexilo llamado habitualmente “bandera papal” técnicamente es la “bandera de la Santa Sede”, obviamente también identifica al “Estado del Vaticano” o “de la Ciudad del Vaticano” (como se informa en su web oficial)[4]. Sin embargo, en los usos informales y en lo coloquial, estas tres designaciones se emplean como si fueran sinónimos aunque formalmente no lo sea, así resulta de la consulta de las fuentes de información del Vaticano, 

Significado de la bandera de la Santa Sede: No representa a la Iglesia Católica Apostólica Romana, como algunos dicen equivocadamente. Actualmente la Iglesia, no usa una bandera que la identifique[5]. Tampoco es la “bandera del Papa” o “papal”, ya que esta es propiamente un vexilo personal que lleva el escudo escogido por él a poco de ser designado[6], la que solo se emplea en contadas circunstancias y dentro de la llamada Corte Romana, cuando el pontífice está presente. Más allá de lo formal, la bandera amarilla y blanca (posea o no el emblema) tiene una dimensión popular innegable, en la que los fieles católicos se identifican como tales y como miembros de la Iglesia, en comunión con el Papa, cabeza visible del cuerpo místico del que es cabeza Jesucristo. Por lo tanto será factible ver miles de estas banderas, muchas de ellas con diversas inscripciones que evidencien así el cariño por la persona de León XIV.

La cuestión del emblema: La  "Ley Fundamental[7]" prevé que el símbolo de las llaves y el triregno se aplique en la porción blanca del paño. Aunque de hecho, la Santa Sede admite su omisión, sin que esto implique mengua de la consideración que se debe al vexilo. Este tipo de situación es lo que la Ca. Jurídica llama una “mutación constitucional”, donde los usos y costumbres estatales van más allá de lo que dispone formalmente la ley, aún cuando sea en contrario a su texto. Surgen así una serie de cuestiones de Ceremonial que sería largo desarrollar pero que se resuelve en la siguiente expresión: si la Santa Sede reconoce que es válido usar su bandera sin el emblema, tanto en Argentina como en cualquier lugar del mundo, la misma también debe reconocerse como insignia de soberanía. Las siguientes fotos, tomadas en lugares emblemáticos, dan fe del acierto en la conclusión citada.

En la Plaza de San Pedro

En la Nunciatura (Bs. Aires)

Formato: Si bien la bandera de la Santa Sede es cuadrada (proporción1:1), en la práctica se utiliza con un largo superior a los laterales, de esta manera se equipara al que poseen tanto los vexilos de Argentina como de la mayoría de los estados del mundo[8]. Así lo consagró la práctica tradicional en las relaciones entre la Santa Sede y la comunidad internacional de estados. Curiosamente, también se admite el formato cuadrangular dentro mismo del Estado Vaticano, como lo demuestran las fotografías siguientes.


Formatos cuadrangulares utilizados en el Vaticano

Cuidados: La bandera de la Santa Sede merece las mismas atenciones que demanda la de Argentina, en consecuencia:

  • No deberá tocar el suelo.
  • Tiene que estar limpia y deberá ser exhibida sin dobleces; por ende, admite ser lavada y planchada.
  • Su integridad física ha de ser perfecta, no es correcto presentarla con desgarrones ni deshilachada.

Corbata[9] de la versión de ceremonia: Si bien el modelo oficial de la Santa Sede prevé que la corbata tenga la forma que se ilustra en primer término, en Argentina también se admite con dos franjas,  con una estructura similar a la ordenada para la enseña patria. Esto evidencia otra mutación constitucional.

Corbata oficial / Opción pragmática (a la argentina)

Relación con otras banderas: La bandera de la Santa Sede solo puede mostrarse en conjunto con otros vexilos si estos corresponden a la Argentina, las provincias, la CABA, los municipios o comunas, por cuanto estos son entidades surgidas del Derecho Público. Podrá mostrarse sola en circunstancias informales, como por ejemplo en manos de particulares. Es inapropiado y contrario a los principios universales del Ceremonial, mostrar la enseña de la Santa Sede junto a vexilos que representen a otras manifestaciones del quehacer social, ya que estas son de naturaleza privada, excepto que se trate de instituciones de la Iglesia Católica.

Precedencias:

La Bandera Oficial de la Nación Argentina tiene precedencia por sobre la de la Santa Sede, por corresponder al estado anfitrión. En consecuencia, siempre ocupará el primer lugar o irá en el centro en los dispositivos de Ceremonial que se dispongan.

Si el dispositivo consta de dos elementos: la de Argentina irá a la derecha del lugar en que se encuentre y la de Santa Sede a su izquierda.

Si el dispositivo consta de tres elementos: la de Argentina irá al centro, la de Santa Sede a su derecha y la tercera (por ejemplo: la de una provincia o CABA), a la izquierda de la primera.

Si el dispositivo consta de más de tres elementos, en número par: la de Argentina irá a la extrema derecha del espacio en que se dispongan y la de Santa Sede a su izquierda, colocando las de provincias y de la CABA, a la izquierda de la anterior, ordenadas alfabéticamente.

Si el dispositivo consta de más de tres elementos, en número impar: la de Argentina irá en el centro, la de Santa Sede a su derecha y las de provincias y CABA se ordenarán alfabéticamente en de manera alternada a uno y otro lado del eje que conforma la Nacional, partir de la izquierda de esta última.

Si se dispone una sucesión de banderas, argentinas y de la Santa Sede: la serie comenzará por la Nacional, luego irá la de Santa Sede y así se irá completando el alineamiento, manteniendo la alternancia.

Izamientos en mástiles:

Si hay uno solo: Se izará la bandera Nacional, únicamente. Es inadmisible izar la enseña de la Santa Sede bajo el paño de la argentina. Eventualmente sería factible izar bajo la Nacional a la bandera de una provincia o de la CABA; con excepción de la provincia de Bs. Aires, ya que su Ley Nº14.468 (art. 8, c.) prohíbe que su insignia comparta mástil.

Si existen dos mástiles, pero uno es de altura inferior: se izará la bandera argentina en ambos, salvo que se resuelva destinar el más bajo a la enseña de una provincia, de la CABA o un municipio o comuna, según corresponda. Es inadmisible ubicar la de Santa Sede en el mástil de altura inferior, ya que se infringiría el “principio de la igualdad jurídica de los estados”, pues la de Argentina subordinaría a la anterior.

Si los dos mástiles son de igual altura: la de Argentina irá en el derecho y la de Santa Sede se colocará a su izquierda.

Puertas o portones de acceso: La de Argentina va a la derecha de la abertura y la de Santa Sede a la izquierda.

Interiores de iglesias, capillas y oratorios: Lo más indicado será colocar la bandera argentina a la derecha del altar principal y la de Santa Sede, a su izquierda. Si se quisiera presentar también la de una provincia o la de CABA, esta se posicionará a la derecha de la Nacional. En todos los casos se usarán idénticos pies soportes, astas y moharras.

Altar mayor de la Catedral de Rosario (Argentina)

Balcones y ventanas: Corresponderá que, tanto la bandera argentina como la de Santa Sede, se dispongan según se muestra en la figura, aunque sea usual atarlas de sus cintillas por el lado de la driza, lo que técnicamente no debería ser.

Ejemplares “de sitio”: Tanto la de Argentina como la de Santa Sede se presentarán con el asta, moharra y pie soportes idénticos, particularmente, los que prevé el Decreto Nº1.650/ 2010[10]. Es un grave error presentar a la segunda con accesorios diferenciados. Otro detalle, para que los vexilos muestren adecuada presencia, de tal forma que sea factible apreciar en plenitud sus atributos centrales, es necesario colocarles expansores[11] los que quedarán ocultos por el propio paño.

Traslados: Conviene que, tanto la bandera argentina como la de Santa se lleven de un punto a otro contenidas en fundas, de esta forma se protegerán, tanto su integridad física, como su limpieza y su adecuada dignidad. El conjunto se armará instantes antes de comenzar la ceremonia y se enfundarán a su término. Estas fundas se elaboran en lona fuerte, sin ningún requerimiento particular más que la conveniencia de adosarle una correa para facilitar la operación. También existen en el mercado.

Ornamentación: Es factible acondicionar diversos espacios con moños, escarapelones y otras decoraciones con los colores nacionales y de la Santa Sede.

Posiciones contrarias a todo ceremonial: Jamás debe ornamentarse una pared, un atril, un ambón, una mesa, ni un altar colocando banderas que los recubran, ya sea en forma total o parcial.

Tahalí del abanderado: En Argentina la tradición marca que sea de igual estructura de los que se emplean para la bandera Nacional, sin aplicación ni bordado alguno, en dos franjas (amarillo y blanco).

Bandas de los escoltas: Según es práctica tradicional, en Argentina se emplean con dos franjas (amarillo y blanco). Corresponde que caiga desde el hombro derecho, que cruce el pecho y la espalda y que se una en el lado izquierdo del portador, a la altura de la cintura; excepto que alguna disposición provincial indique lo contrario. Las bandas son de libre elaboración, eventualmente podrán ser cintas de color amarillo y blanco de unos 10 ctms. de ancho.


En definitiva, un deseo compartido por todos: que tan significativa visita otorgue alegría, paz y esperanzas.

Nota: estas indicaciones también son aplicables al Uruguay y al Perú.


Notas y referencias:

[1] La “Ley Fundamental del Estado de la Ciudad del Vaticano” estipula en concreto: “Articolo 2.- 1. Lo Stato della Città del Vaticano assicura l’assoluta e visibile indipendenza della Santa Sede per l’adempimento della Sua alta missione nel mondo e ne garantisce l’indiscutibile sovranità anche nel campo internazionale. 2. Lo Stato e il suo ordinamento sono distinti dalla Curia Romana e dalle altre Istituzioni della Santa Sede. 3. Le funzioni proprie dell’ordinamento statale sono esercitate dal Governatorato dello Stato della Città del Vaticano in conformità alle leggi e alle altre disposizioni normative”; https://vaticanstate.va/phocadownload/Legge-Fondamentale-dello-Stato-della-Citta-del-Vaticano-31-Luglio-2026.pdf.

[2] Este diseño remonta sus antecedentes al año 1808, cuando el Papa Pío VIII dispuso que la emplearan la Guardia Noble y otras fuerzas armadas de los Estados Pontificios.

[5] La web oficial del Vaticano (https://vaticanstate.va/es/estado-y-gobierno/notas-generales/bandera.html) informa expresamente: “Hay que tener cuidado de no confundir la bandera papal con el Estandarte de la Santa Iglesia Romana (gonfalone), símbolo de su soberanía espiritual sobre todo el mundo. Consistía en un paño rojo, en cuya parte inferior se encontraba inicialmente la imagen de San Pedro, a veces acompañada por la de San Pablo, imágenes que fueron sustituidas posteriormente por el emblema de las llaves en decúbito coronadas por una cruz blanca por orden de Inocencio III (1198-1216), quien también explicó en uno de sus escritos la razón que le había llevado a tal cambio. Bajo el pontificado de Bonifacio VIII (1294-1303), el Estandarte adoptó la forma que siempre ha mantenido, es decir, un paño de seda bermellón, cuyo fondo estaba simétricamente salpicado de numerosas estrellas de seis puntas bordadas en oro y que llevaba en el centro las simbólicas llaves cruzadas, rematado, sin embargo, por el conopeus o sinnicchio (pabellón); terminado como un banderín en dos puntas, cada una adornada con una cinta dorada, el paño estaba unido a una larga asta dorada, ahuecada en la zona del asa y rematada con una pequeña lanza metálica, de la que colgaban cordones con borlas doradas. El Estandarte no sólo seguía al Pontífice cuando viajaba, o le acompañaba en las grandes solemnidades religiosas y civiles, sino que también era desplegado por las tropas en combate, por ejemplo, en las Cruzadas o Lepanto”. De hecho, el Estandarte ha dejado de emplearse aunque nunca fue abrogado.

[6] Su uso está regulado por el Ceremonial pontificio, no tiene entidad para reemplazar a la bandera de la Santa Sede en los actos de naturaleza internacional ni en los civiles. Sobre el blasón personal que adoptó según la tradición el Papa León XIV puede verse: https://press.vatican.va/content/salastampa/es/bollettino/pubblico/2025/05/14/140525c.html

[8] Las otras excepciones son las de Suiza y de Nepal.

[9] Las fuentes vaticanas llaman “escarapela” a la corbata.

sábado, 31 de octubre de 2026

Alberta: Canada or sovereign state?

El fin de una aspiración (por ahora) 

Bandera oficial de Alberta

Por Miguel Carrillo Bascary

El pasado 19 de octubre (2026) unos 2.000.000 de electores, participaron de un referéndum donde debían responder por sí o por no a la siguiente pregunta:  ¿Alberta debía seguir siendo una provincia de Canadá o correspondía abrir el proceso constitucional para separarse de Canadá?

Este último deseo siempre estuvo latente en una minoría. Hacia el 2015 pareció haber alcanzado cierto consenso, cuando la ong  “Stay Free Alberta” logró conseguir 300.000 adhesiones, mientras que su oponente, “Alberta Forever  Canada” reunió unas 400.000. Al llegar el 2026 se habilitó la consulta popular que arrojó los siguientes guarismos: por permanecer como parte de Canadá hubo 1.533.518 de votos (75.05%) y por iniciar el proceso que pudo derivar en la secesión y la formación de un estado soberano, se registraron 509.751 votos (24,95%)[1].

Tan claros números sepultaron las aspiraciones de independencia aunque esto no impide que en un futuro más o menos cercano pueda replantearse la cuestión.

El principal motivo para la separación es considerar que los ingentes recurso que Alberta aporta al presupuesto nacional, derivados de la explotación de sus yacimientos petrolíferos y gasíferos[2], no se reintegran al territorio provincial en proporción suficiente, perjudicando a sus habitantes.

Perfil de Alberta

Se ubica en el Oeste del Canadá, cuenta con unos 630.000 km², sin considerar la extensión que abarcan sus numerosos lagos y ríos. Gran parte está cubierta de densos bosques. Posee una población de 5.100.000, estimada a julio de 2026, lo que determina una muy baja densidad poblacional (8,09 hab. por km2) y que se concentra particularmente (70%) en las ciudades de Calgary y Edmonton, que es la capital.

Historia

Como gran parte del Canadá, Alberta hunde sus raíces en la actuación de la “Compañía de la Bahía de Hudson” (HBC) empresa colonial creada por Carlos II de Inglaterra en 1670.

Desde fines del siglo XVII, el territorio que hoy ocupa Alberta era propiedad de la HBC, que en 1870 los cedió al gobierno de Canadá se agruparon en la gran jurisdicción que se denominó “Territorios del Noroeste”. El Dominio del Canadá se había constituido tres años antes con la forma de un estado federal. Alberta fue formalmente creada como provincia en 1905, con lo que se integró como un nuevo miembro del dominio. En 1931 el Parlamento británico reconoció la plena autonomía legislativa al Canadá, que recién alcanzará su completa independencia en 1982, siempre bajo la forma de una federación de estados.

Escudo

El rey Eduardo VII concedió a Alberta un blasón mediante una real Cédula del 30 de mayo de 1907, Lleva en jefe la bandera de Inglaterra, con la Cruz de San Jorge paño blanco, lo que expresa el legado cultural británico, aunque según otra interpretación remite al escudo de la Hudson Bay Co. En un segundo nivel se representa un paisaje de la provincia, donde destaca un perfil de las Montañas Rocosas de aspecto natural, parcialmente cubiertas de nieve (plata), verdes (sinople) colinas (praderas y bosques) y la superficie de un lago (azur) con islas. En el sector de la punta hay once espigas de oro. La bandera que adoptó carga el escudo local que a lo largo de los años experimentó sutiles modificaciones en su diseño. El lema oficial es “Fortis et liber” (Fuerte y libre) que se adoptó en 1980.

Bandera oficial

La bandera de la provincia de Alberta se fijó en 1968, carga el blasón oficial, desprovisto de todo atributo exterior. Aun así, puede considerarse un vexilo heráldico. 

“Banderas soberanas”

Las manifestaciones que sostienen la independencia de Alberta y con ello el surgimiento de un estado soberano han proliferado o, al menos, de  un rediseño del modelo actual. Aquí se muestra una selección, entre estos ejemplos hay algunos que son verdaderos aciertos otros no son tan felices. Este constituye una explanación del balsón provincial:

Este otro implica una verdadera tautología, ya que al blasón se le suma el nombre de la provincia:

El siguiente está concebido a imagen del estilo de muchas banderas de E. Unidos, con un “gran sello” central aplicado sobre un paño azul, incorporando la rosa silvestre. Aún así es un agradable diseño:

En estos otros se advierten las listas de colores identificadas con la etnia Sihasapa Lakota (Pies Negros, Teton Siux) que expresa los vínculos históricos entre la misma y la Hudson Bay Co.[3], junto a otros elementos del escudo local:       

Mientras que en el presente se magnifica el azul, considerado color oficial de la provincia, sumando la constelación de la Osa Mayor y el escudo local en muy pequeña escala:

En esfuerzo de síntesis se advierte el azul (el cielo), el verde de los bosques y el amarillo de la producción triguera:

La flor oficial de la provincia, la rosa silvestre (rosa acicularis), aparece en varias propuestas. En el primer caso se aplica sobre la bandera de Inglaterra, presente también en el blasón local:






En definitiva, considerando el resultado del referéndum, Alberta será siendo provincia de Canadá, al menos por los próximos años.


[2] Alberta aporta el 70% de la producción de petróleo y gas natural de Canadá.

[3] Al respecto ver: Carrillo Bascary, Miguel. The Hudson Bay Corporation flag. Historia de una insignia corporativa. https://banderasargentinas.blogspot.com/2026/10/the-hudson-bay-corporation-flag.html

viernes, 30 de octubre de 2026

The Hudson's Bay Company flag

Historia de una insignia corporativa

Fuerte Vancouver (HB Co.) 1825/ 1829  

Por Miguel Carrillo Bascary

En el año 1670 el Rey Carlos II de Inglaterra (1630-1685) estableció la empresa que se considera la más antigua del mundo, otorgando el monopolio comercial a los capitalistas que la formaron y que colonizaron las extensas regiones de Norte América referenciadas con la cuenca hidrográfica centrada en la bahía de Hudson, los que con los años pasaron a poder del Canadá. Sin embargo, el giro comercial continuó y a la fecha registra intenso protagonismo económico.

A lo largo de tan extenso período la corporación fue mutando sus símbolos, como lo evidencia la siguiente secuencia.

Si nos remontamos en la historia el primer vexilo a en la región fue la insigne de su gobernador, que se adoptó en 1779:

[1] 

 
Escudo corporativo, dos épocas

Evolución del vexilo corporativo

Entre 1682 y 1707, en las naves fletadas por la Compañía, en sus fuertes y factorías se utilizó la “red ensigne” británica particularizada con sus siglas y con la insignia de Inglaterra en el cantón.

Entre 1707 y 1801 se aplicó la bandera británica en el cantón.

En 1801 el Reino Unido comenzó a utilizar la Union Flag, esta se aplicó sobre el cantón, lo que se mantuvo hasta 1965, cuando Canadá adoptó la bandera de la hoja de arce.

Entre 1970 y 2012 se empleó como bandera corporativa el estandarte de su titular, que mantiene el tradicional blasón superpuesto a las cuatro barras que son características de la cultura Sihasapa Lakota, también conocidos como Pies Negros (Teton Sioux) con la que la Compañía mantuvo intenso intercambio comercial en los siglos XVIII al XIX.

Desde el año 2013, se comenzó a identificar con el diseño de Lipman Studio (N. York)

Queda reseñada así la trayectoria de esta empresa colonialista, responsable del desarrollo de las heladas regiones donde supo tener influencia indudable, al par que le corresponden graves responsabilidades por los abusos de todo tipo que se cometieron bajo estos vexilos hasta décadas recientes.

HB Co. building, Winnipeg

Aun así, resulta indudable que la HBC es parte de la historia del continente americano y del Canadá, en particular.


[1] Imagen basada en la que proporciona https://www.historylink.org/File/5251

(*) Muchas gracias Patrick Marriott, por tu gentil corrección sobre el nombre de la compañía.