jueves, 4 de marzo de 2021

Ceremonial de banderas y el Mensaje presidencial

De banderas y otros detalles

Pantalla destinada a los gobernadores

Por Miguel Carrillo Bascary

El reciente mensaje del presidente de la Nación ante las cámaras legislativas; con presencia remota de los gobernadores de provincias, sirve de base para analizar algunos aspectos del Ceremonial oficial, en particular sobre la ubicación de las banderas.

Carácter del acto y sus circunstancias

1º de marzo de 2021. Recinto de sesiones de la Cámara de Diputados de la Nación, el más amplio del Palacio del Congreso. El presidente de la Nación presenta su mensaje anual sobre el estado del país y anticipa las líneas políticas de su gestión para el corriente año. Lo hace ante la Asamblea Legislativa, donde muchos congresistas participan de manera remota. A ellos se suman: la Corte Suprema de Justicia, en pleno; los gobernadores provinciales; el Jefe de Gabinete de la Ciudad Autónoma de Bs. Aires y varios ministros. Se trata de un acto de gran significado institucional y de neto formalismo en lo que hace a su Ceremonial y protocolo.

Visión general de la Asamblea. Observar las pantallas adosadas

Tecnología aplicada

La televisación estuvo a cargo del equipo de medios de la Cámara de Senadores. No se permitió el acceso a medios privados, so pretexto de disminuir la presencia de personas en el recinto.

Sobre las paredes se dispuso una gran pantalla múltiple que permitía ver a los gobernadores de provincias conectados on line con el acto que se desarrollan en el ámbito. Aunque en realidad fueron pocas las veces que los enfocaron, algo lógico, toda vez que el protagonista era el presidente de la Nación.

Para quienes no sean de nacionalidad argentina, cabe explicar que nuestro país es un estado federal, en donde los gobiernos de provincia participan en el ejercicio del gobierno conjunto, razón que explica la presencia remota de los gobernadores.

Referencia en general

En este Blog ha reiterado que, para el Ceremonial oficial, las banderas no son objetos decorativos, sino que implican:

a) El poder que inviste el funcionario en el marco del principio representativo del sistema democrático.

b) La presencia del pueblo al que corporiza el vexilo.

En esquema, si se trasmite la imagen oficial de un gobernador de provincia, lo lógico y esperado es que se éste se referencie, tanto con la bandera oficial de la Nación como por la que corresponde al estado sub nacional. Así lo consagra la costumbre inveterada.

En principio es indistinto que flanqueen al funcionario o bien, que se dispongan ambas a su derecha, en cuyo caso la Nacional debe estar más inmediata al magistrado y la provincial, a la derecha de esta, pero en un segundo plano; posición que se conoce en la técnica del Protocolo como el “orden oblicuo”. En el caso tratado esta última posición no fue utilizada, una lástima ya que es muy funcional.

Análisis de lo visto

Como hipótesis de trabajo tomé la trasmisión oficial del Senado; sectoricé la pantalla que presentaba la visión de conjunto de los mandatarios participantes, para que pudiera apreciarse los detalles objeto de comentario.

Para abreviar el enfoque me referiré a la Bandera Oficial de la Nación con la sigla B.O.N. y a la Bandera Nacional de la Libertad Civil, símbolo patrio histórico (Ley Nº27.134), la que se mencionará como B.N.L.C. (Ref. http://banderasargentinas.blogspot.com/2016/12/publicaciones-banderanacional-de-la.html)

Rol protagónico del barbijo 

En el marco de la presente pandemia la normativa y los principios de salubridad pública demandan el uso de tapa bocas. Se admite que esta pauta se flexibilice para el funcionario que haga uso de la palabra en una situación formal, donde sea factible asegurar el debido distanciamiento social (2 metros) y siempre a condición de que se respete el distanciamiento lo que en la ocasión no ocurrió, para nada. Esto conspiró contra la coherencia del lenguaje oficial; de manera que una vez más se verificó el dicho “haz lo que yo digo; no lo que yo hago”.

Por otra parte, siempre resulta esperable que todos los funcionarios den ejemplo a sus representados, lo que en caso se trasunta en el buen uso de barbijo. El contraste entre aquellos que lo hicieron y quienes no, fue muy evidente. Por ejemplo, la vicepresidenta, que se ubicó a la izquierda del titular del Poder Ejecutivo, se mostró permanentemente sin cubre boca; mientras que, al presidente de la Cámara de Diputados, colocado a la derecha presidencial, se lo vio en ocasiones cubierto y en otras sin el adminículo.


En cuanto al presidente de la Nación, se constituyó en un evidente buen ejemplo, ya que llegó con el barbijo colocado; se lo quitó cuando verbalizó su informe a la Asamblea y volvió a colocárselo, ni bien lo finalizó. Para más detalles se advirtió que usó el modelo de barbijo elaborado por el CONICET (Atom-protect, de triple capa); ¡un verdadero detalle!


De igual forma, corresponde destacar la ejemplaridad de algunos gobernadores que se mostraron con el adminiculo. Fueron los de: Misiones; Neuquén; Santa Cruz; San Juan y Santa Fe, en el caso de los dos último el compromiso evidenciado fue superlativo, en alto grado, ya que es de público dominio que ambos superaron la infección de COVID; ignoro si algún otro también lo hizo. En el caso del mandatario santafesino también es conocido que se inoculó la vacuna; no sé si habrá ocurrido lo propio con su colega sanjuanino.

Los ministros de la Corte Suprema que participaron en forma remota se presentaron con diversos cubre bocas, todos correctamente colocados. 

Algunos otros funcionarios que se vieron en inmediaciones de las principales autoridades carecían de máscara.

Análisis particularizado

PRESIDENTE DE LA NACION - La B.O.N. se encontraba izada en el mástil interno del recinto, a la derecha del funcionario, como es tradicional. Para la ocasión, considerando la numerosa presencia de funcionarios en derredor del sitial principal, se retiraron los ejemplares de sitio que usualmente flanquean a la presidencia de la Cámara, correspondientes a la B.O.N. y a la B.N.L.C.

BUENOS AIRES - El gobernador, flanqueado por la B.O.N. y la enseña de su provincia; en su espacio de trabajo. Banderas de sitio, correctamente armadas mediante el uso de un dispositivo extensor de los paños, lo que les da “cuerpo” y permite visualizar las cargas que llevan en su sector medio.

CAPITAL FEDERAL – El Jefe de Gobierno, sin ningún atributo del poder; sobre un fondo blanco impoluto. Una de las dos composiciones minimalistas, neutras, que se vieron en el conjunto.

CATAMARCA - El gobernador; flanqueado por la B.O.N. y la enseña de su provincia. Banderas armadas sin expansor; se presentan agostadas, lo que dificulta apreciar sus cargas.

CHACO - El gobernador; flanqueado por la B.O.N., su derecha y, a su izquierda, la enseña de la provincia (aunque le excesiva iluminación dificulta su apreciación) y a la izquierda de esta, la wiphala, “emblema de los pueblos originarios de América” (Art. 1º de la Ley Nº6.781 [1]). Resulta evidente que la B.O.N. y la enseña provincial no están adecuadamente armadas ya que carecen del dispositivo expansor, por lo que se presentan agostadas; contrastando con la wiphala que incorpora el adminículo, lo que permite apreciar una buena porción de su paño. La verdad es que resulta inentendible esta dualidad de criterios; en concreto da mas presencia a la enseña étnica que a las otras dos.

CHUBUT - El gobernador; flanqueado por la B.O.N. y la enseña de esta provincia; en la “sala de situación” de la gobernación local. Banderas de sitio, correctamente armadas mediante el uso de un dispositivo extensor de los paños.

CÓRDOBA - El gobernador; flanqueado por la B.O.N. y la enseña de su provincia. Banderas de sitio, correctamente armadas mediante el uso de un dispositivo extensor de los paños. A su espalda, la imagen del caudillo autóctono, general Bustos. En su espacio de trabajo.

CORRIENTES - El gobernador; flanqueado por la B.O.N. y la enseña de su provincia. Sobre el fondo el escudo local, tallado. Destaco que la bandera local tiene la correcta disposición que referencia la ley que implementó su reinstalación ya que en numerosas ocasiones se ven ejemplares que llevan la leyenda en semicírculo convexo; aún en despachos y reparticiones oficiales. Banderas de sitio, correctamente armadas mediante el uso del dispositivo para extender de los paños.

ENTRE RÍOS - El gobernador; flanqueado por la B.O.N. y la enseña de su provincia. Banderas de sitio, correctamente armadas mediante el uso de un dispositivo extensor de los paños. En algún momento de la larga exposición presidencial, el funcionario debió atender una llamada a su celular.

FORMOSA - El gobernador; flanqueado por la B.O.N. y la enseña de su provincia. Se lo ve en su espacio de trabajo. Banderas armadas sin expansor; se presentan agostadas, lo que dificulta apreciar sus cargas.

JUJUY - El gobernador de Jujuy; a su derecha, ambas banderas nacionales, la B.O.N. y la B.N.L.C.; a su izquierda, la versión de la B.N.L.C. en la forma de enseña oficial de la provincia. Esta última se diferencia de la anterior en la corbata, ya que como vexilo provincial es idéntica a la de la B.N.L.C., pero lleva bordadas en sus brazos las cifras “1812”, que alude al heroico Éxodo jujeño protagonizado en ese año y “1834”, cuando se proclamó la autonomía de la provincia, cortando los vínculos que la unían a Salta (ref. Leyes jujeñas Nº4.815 y Nº5.772). Banderas de sitio, correctamente armadas mediante el uso de un dispositivo extensor de los paños.

LA PAMPA - El gobernador; flanqueado por la B.O.N. y la enseña de su provincia. En el centro, el escudo provincial. Llamó la atención el uso de un ejemplar de la B.O.N. de un color más oscuro que el dispuesto por el Decreto Nº1.650/ 2010. Banderas armadas sin expansor; se presentan agostadas, lo que dificulta apreciar sus cargas.

LA RIOJA - El gobernador; flanqueado por la B.O.N. y la enseña de su provincia. Banderas de sitio, correctamente armadas mediante el uso de un dispositivo extensor de los paños.

MENDOZA - El gobernador; flanqueado por la B.O.N. y la enseña de su provincia. Como lo dispone la normativa local, el escudo de la bandera provincial se presenta en vertical. Banderas armadas sin expansor; se presentan agostadas, lo que dificulta apreciar sus cargas.

MISIONES - El gobernador; flanqueado por la B.O.N. y la enseña de su provincia. Banderas armadas sin expansor; se presentan agostadas, lo que dificulta apreciar sus cargas. A su espalda una imagen del comandante Andrés Guacurarí; prócer autóctono.

NEUQUÉN - El gobernador; flanqueado por la B.O.N. y la enseña de su provincia. Banderas de sitio, correctamente armadas mediante el uso de un dispositivo extensor de los paños.

RÍO NEGRO - La gobernadora; flanqueada por la B.O.N. y la enseña de su provincia. Llamó la atención el uso de un ejemplar de la B.O.N. de un color más oscuro que el dispuesto por el Decreto Nº1.650/ 2010. Banderas de sitio, correctamente armadas mediante el uso de un dispositivo extensor de los paños.

SALTA - El gobernador; flanqueado por la enseña provincial, a su derecha y la B.O.N., a su izquierda; lo que contraviene todas las normas del Protocolo de banderas. Banderas de sitio, correctamente armadas mediante el uso de un dispositivo extensor de los paños. Sobre el escritorio se observa un pequeño busto dorado del exgobernador local, general Martín M. de Güemes; detalle muy oportuno en el año en que se recuerda el bicentenario de su muerte.

SAN JUAN - El gobernador; flanqueado por la B.O.N. y la enseña desu provincia. Banderas de sitio, correctamente armadas mediante el uso de un dispositivo extensor de los paños.

SAN LUIS - El gobernador; flanqueado por la B.O.N. y la enseña de su provincia. Banderas armadas sin expansor; se presentan agostadas, lo que dificulta apreciar sus cargas.

SANTA CRUZ - La gobernadora; flanqueada por la B.O.N. y la enseña de su provincia. Enmarcada, una foto del ex presidente Kirchner. También aquí llamó la atención el uso de un ejemplar de la B.O.N. de un color no acorde al dispuesto por el Decreto Nº1.650/ 2010. Banderas de sitio, correctamente armadas mediante el uso de un dispositivo extensor de los paños.

SANTA FE - El gobernador; flanqueado por la B.O.N. y la enseña de su provincia. Banderas de sitio, correctamente armadas mediante el uso de un dispositivo extensor de los paños.

SANTIAGO DEL ESTERO - El gobernador; flanqueado por la B.O.N. y la enseña de su provincia. Banderas de sitio, correctamente armadas mediante el uso de un dispositivo extensor de los paños.

TIERRA DEL FUEGO, ANTÁRTIDA E ISLAS DEL ATLÁNTICO SUR - El gobernador; flanqueado por la B.O.N. y la enseña de su provincia. Banderas armadas sin expansor; se presentan agostadas, lo que dificultaba apreciar sus cargas.

TUCUMÁN - El gobernador; flanqueado por la B.O.N. y la enseña de su provincia. Banderas de sitio, correctamente armadas mediante el uso de un dispositivo extensor de los paños.

JEFE DE GABINETE – Se encontraba recluido en su domicilio por ser contacto cercano con paciente infectado de COVID. La B.O.N. se encontraba a su izquierda, contraviniendo lo que señala el Protocolo, que para estos casos exige que se coloque a la derecha del funcionario. Banderas de sitio, correctamente armada mediante el uso de un dispositivo extensor de los paños.

MINISTRA DE SALUD – Se encontraba recluida en su domicilio por ser positivo de COVID. No se visualizó la presencia de bandera, lo que contrastó con el caso anterior, donde sí estaba. Apeló a un fondo neutro, minimalista.

 

De planos y distracciones

Cada gobernador dispuso a su criterio la forma en que serían tomados por las cámaras; así como su entorno; tarea que estuvo a cargo de sus respectivos dispositivos de prensa y comunicación, en coordinación con el del Senado. Algunos prefirieron escuchar el informe desde sus despachos oficiales; otros desde una sala de situación u otro ámbito oficial. Esto se evidenció particularmente cuando el plano de la toma era más amplio.

Al respecto contrastó que unos apelaron al medio plano y otros al medio plano corto, el caso de ambos ministros; del Jefe de Gobierno de la ciudad de Bs. Aires y los gobernadores de Santiago y Tierra del Fuego. En cuanto al resto los hubo donde, a fuer de ser de medio plano, fue más cercano en las tomas a los gobernadores de: Catamarca; Chaco; Corrientes; Mendoza; Río Negro; Santa Fe y San Luis; con ello lograron mayor presencia en la visualización general y al mismo tiempo se evitó que la filmación evidenciara ciertas desatenciones como ocurrió en los casos de: Bs. Aires; Corrientes; Entre Ríos y Formosa (véanse sus fotografías). Habrá que capitalizar la experiencia.

En un momento dado se evidenció un grave error, pues la cámara tomó vacío al sitial de uno de los mandatarios provinciales. Cualquier persona que esté saliendo en vivo puede necesitar retirarse circunstancialmente, pero considerando la importancia institucional de la ceremonia esta ausencia resultó por demás evidente. Me reservo indicar al funcionario que de quien se trataba pero lo expuesto servirá como experiencia a quienes trabajan en Ceremonial o en Comunicación Social, ya que el director de cámaras local  debió colocar una imagen congelada del mandatario faltante para cubrirlo en la emergencia. Como mejor opción siempre cabe tener preparada una secuencia grabada para proyectarla en cámara cuando el funcionario deba ausentarse momentáneamente. 

En cuanto a la Corte Suprema, como cuerpo colegiado que es, optó por presentar a todos sus integrantes de cuerpo entero, según es tradición, lo que fue un acierto ya que así se evidencia la unidad del conjunto. La cuidada imagen se ocupó de ubicar en el centro métrico a su presidente, el Dr. Carlos Rosenkrantz, lo que se resaltó colocando la B. O. N. a su derecha, la que se mostró correctamente armada con expansor. Minetras que la vicepresidenta del cuerpo, la Dra. Elena Highton fue colocada a la derecha del titular.

Los ministros de la Corte

No olvidemos la vestimenta

Por tratarse de una ocasión solemne en este rubro de los funcionarios debieron adecuarse a la etiqueta vigente, que como es de dominio público en los últimos años se ha flexibilizado en la percepción del común de la población. Es así que la mayoría de los varones se vieron con traje oscuro y corbata; con excepción de los gobernadores de: Bs. Aires (quien siempre usa camisa blanca, desprendida); Catamarca; Córdoba; Entre Ríos (de camisa celeste); Tierra del Fuego (quien también suele presentarse a sus actividades sin corbata) y el Jefe de Gabinete. El único que vistió un saco claro fue el mandatario de Entre Ríos. Es una paradoja, pero este estilo distendido, fue universalizado por el ex presidente Macri y todo su gabinete, sin ser sus primeros difusores por supuesto

En cuanto al tono de las corbatas; predominó el azul (con algunos tonos más claros) que expusieron: el Presidente; el Jefe de Gobierno de la C.A.B.A.; el presidente de la Cámara Baja y los gobernadores de Chaco; Chubut; Jujuy; La Pampa; La Rioja; Mendoza y San Juan. Un color oscuro fue elegido por los gobernadores de: Misiones; Salta; Santa Fe; Santiago del Estero y Tucumán. Mientras que optaron por el rojo, los gobernadores de: Corrientes; Formosa; San Luis y Neuquén. En la mayoría de los casos estas prendas fueron lisas; o al menos la poca calidad de las imágenes disponibles impidió apreciar algún detalle, excepto en el presidente de la Nación. Entre las damas, quien resultó más formal en su presentación fue la gobernadora rionegrina.

Detalle de la corbata

Sabido es que los abogados tradicionalmente visten trajes o ambos oscuros, es lo que se vio en los ministros de la Corte Suprema. Donde el Dr. Petracchi usó corbata roja; Maqueda y Rosenkrantz eligieron un tono oscuro; mientras que el Dr. Horacio Rosatti se mostró con una de llamativo color amarillo, lo que hizo que su imagen se destacara netamente.

Solo el presidente y los gobernadores de La Pampa y de Bs. Aires lucieron solaperos. En el primer caso fue un sobrio Escudo nacional; en el segundo se trató del perfil del territorio de su provincia; el tercero empleó la escarapela conmemorativa del bicentenario de su jurisdicción (este emblema fue tratado en http://banderasargentinas.blogspot.com/2020/12/escarapelas-provinciales.html)

Concluyendo

En los tiempos que corren, donde la cultura de la imagen es fundamental es de buena práctica profesional atender los más pequeños detalles en la presentación de los protagonistas de un acto institucional ya la composición  del espacio en que se muestran; ya que por efecto de las redes todo se registra y todo queda expuesto. ¿No les parece?

Nota:

1.- La representatividad atribuida a la wiphla es transitoria, hasta que se defina el emblema que represente a las comunidades aborígenes argentinas en conjunto. Al respecto se apunta que varias etnias reivindican sus propios símbolos y rechazan a la wiphala por no sentirse comprendidos.

jueves, 25 de febrero de 2021

El Libertador San Martín y una sorpresa inaudita

San Martín ¿nació en Salta?

Serie: Errores de Ceremonial y Protocolo


Esfinge del Libertador general José de San Martín
flanqueado por la primera bandera peruana y la de Salta
A la izquierda, el busto de O´Higgins
"Panteón Nacional de los Próceres del Perú"

Por Miguel Carrillo Bascary

Hoy 25 de febrero, se recuerda el nacimiento del Libertador José de San Martín, héroe de la Patria americana. Es conocido por todos que el acontecimiento ocurrió en Yapeyú, lugar donde se desempeñaba su padre, teniente gobernador en las Misiones, actual provincia de Corrientes.

Sin embargo, gracias a la advertencia de una lectora de este Blog que nos hizo llegar la fotografía que vemos parece que el héroe ¡habría nacido en Salta!

La toma se realizó en el magnífico “Panteón Nacional de los Próceres” de Lima. Allí, en el lugar de honor que le reconoce la Historia, puede verse un busto del general José de San Martín. A su derecha, como corresponde por tratarse de un monumento levantado en tierra peruana, se advierte una bandera de sitio que representa al Estado del Perú y, a su izquierda, se encuentra la enseña de Salta, una de las provincias de Argentina; cuando lo que corresponde acorde a todas las reglas del Ceremonial y el protocolo; así como lo testimonia la Historia es que en este lugar debiera lucir la Bandera oficial de la nación argentina.

Realicé la consulta a una fuente autoriza y se me explicó que hace algunos años una delegación salteña de visita en el lugar entregó un ejemplar de la bandera de su provincia. Lo que resulta inexplicable es que este lábaro haya sustituido de hecho al pabellón argentino y que genere confusión respecto del origen del Prócer.

En la página producida por el “Centro de Estudios Histórico Militares del Perú”, ¡nada menos! (https://cehmp.wordpress.com/2020/12/10/efemerides-inauguracion-panteon-nacional-de-los-proceres) hay una completa descripción del memorial donde puede verse lo siguiente:

Captura de pantalla del día 25 de febrero, 2021 

Ampliación de la referencia 

Más adelante obran las fotografías en primer plano de varias enseñas: la primera bandera oficial del Perú, que como se sabe fue diseñada por el mismísimo José de San Martín; la bandera de la provincia de Salta y la de la Gran Colombia, justificada por la presencia de un busto de Simón Bolívar.

La circunstancia expuesta es verdaderamente grave. No puede entenderse como un circunstancial desliz. San Martín es el padre de dos naciones la peruana y la argentina, por esto es un justo reconocimiento que su busto se presente flanqueado por ambas enseñas.

A los ojos de una persona no informada la disposición de las banderas en análisis , donde se excluye a la Argentina y aparece en un lugar indebido a la salteña, hace pensar que el prócer nació o representó a Salta, no a la República Argentina. 

Confiemos que las autoridades peruanas sabrán superar lo que queda testimoniado.


Adenda: 



Reivindicando la memoria sobre los orígenes del Libertador en este Blog he publicado dos notas que revelan aspectos poco conocidos sobre sus familias, la paterna y la materna, los invito a leer y a mirar:

https://banderasargentinas.blogspot.com/2020/07/agosto-mes-sanmartiniano-nota-1.html

https://banderasargentinas.blogspot.com/2020/08/agosto-mes-sanmartiniano-nota-2.html


Adenda: La detenida observación del video "1" cuyo link se proporciona seguidamente, permite verificar que CON ANTERIORIDAD A LA PRESENCIA DE LA BANDERA DE SALTA EXISTIÓ LA BANDERA ARGENTINA. Esto ratifica el despropósito de haberla reemplazado por la enseña salteña. 

Captura de pantalla (27 de febrero, 2021)

Nota: quien quiera ver un par de interesantes videos sobre el memorial podrá hacerlo desde:

1) https://www.peru.travel/peru360/es/view/museo-panteon-nacional-de-los-proceres-casona-de-san-marcos y  2) https://www.youtube.com/watch?v=hC_UZzPK12A


lunes, 22 de febrero de 2021

Un esfuerzo de miles para homenajear a la Bandera

Una estampilla que apuntaló la construcción del Monumento Nacional a la Bandera

 

Por Miguel Carrillo Bascary

Una muy humilde estampilla sin valor postal posiblemente sea el testimonio de mayor amor que recibió la Bandera argentina por parte de una generación, hace poco menos de un siglo. Efectivamente, la imagen que abre esta nota revela una imaginativa forma de recaudar fondos destinados a levantar el gran testimonio a nuestra Bandera que le tributó el pueblo argentino. Hoy debería ser una motivación para quienes la reverenciamos.

La iniciativa parece muy original a quienes vivimos el siglo XXI, pero a comienzos del anterior era común contribuir con alguna cifra monetaria, para adherir a un gran objetivo comunitario. Como muestra de haberlo hecho recibían una señal en forma de un lazo de colores; una pequeña silueta; una florcita de papel; en fin, cualquier elemento sencillo, que el contribuyente lucía con orgullo en su solapa; sombrero o pegaba en alguna de sus pertenencias.

En la Europa posterior a la Primera Guerra Mundial estas colectas públicas se destinaban a los inválidos; huérfanos y viudas de los combatientes fallecidos. Más tarde, la costumbre se extendió a otros objetivos. En Argentina todavía habrá algunos que recuerden las campanitas verdes del “Patronato de Leprosos” o los corazoncitos de paño rojo para ayudar a los enfermos cardíacos.

También se hizo común que los correos emitieran sellos cuya recaudación por la venta se destinada a fines altruistas: ayuda a refugiados; a la niñez carenciada; para atender a las víctimas de alguna catástrofe; etc. En nuestro Blog dedicamos una entrada a los “emblemas pro-patria” http://banderasargentinas.blogspot.com/2017/08/emblemas-propatria-por-miguelcarrillo.html

A mediados de la década de 1930 la ciudad de Rosario había visto fracasar una y otra vez su proyecto de levantar un gran monumento nacional que recordara la creación de la Bandera Argentina. Todos se habían frustrado, pero los rosarinos persistían en su empeño.  En concreto, en 1936 se formó un grupo promotor para poner “en la agenda pública”, diríamos hoy, levantar ese orgullo nacional que hoy es el Monumento a la Bandera, inaugurado finalmente el 20 de junio de 1957.

Por entonces era intendente de la ciudad, Miguel Culaciati, un activo dirigente rosarino que, con los años, estaría llamado a ser quien generó al proyecto oficial de ley que permitió iniciar las obras. Desde su función nucleó al efecto un pluralista conjunto de vecinos, pero, en cuanto a lo monetario, era evidente que la obra excedía largamente la posibilidad de hacerlo confiando en el presupuesto local.

Aprovechando el fervor patrio motivado por la celebración del 25 de Mayo, cuatro días más tarde quedó constituida formalmente la “Comisión pro-Monumento a la Bandera” que presidió el propio intendente. Muchos eran los rosarinos comprometidos con la idea.

Ya formado el lobby rosarino, sin atender a banderías políticas o ideológicas, la dirigencia local se movilizó y, tras experimentar la indiferencia de las autoridades santafesinas se optó por interesar directamente al Gobierno nacional, por entonces, bajo la presidencia de Agustín P. justo. Lamentablemente, tampoco se logró el éxito esperado, aunque se multiplicaron las expresiones de aliento a la propuesta.

En concreto, por Decreto Nº84.678 del 18 de junio de 1936; se dio carácter oficial a esa comisión con el encargo de “preparar y dirigir los trabajos del Monumento a la Bandera”, de conformidad a lo autorizado por la Ley Nº6.286 del año 1909. Formaban la misma 84 hombres provenientes del ámbito social; empresario; agrícola; ganadero; de la banca; del comercio y de las más diversas profesiones. Entre ellos estaban: el obispo de Rosario, Mons. Antonio Caggiano, miembro de la Academia de la Historia; el Dr. Calixto Lassaga, impulsor de la propuesta para solemnizar como feriado el “día de la Bandera” y su discípulo, el Dr. Rafael Biancofiore, que desde su banca de diputado impulsaría fijar el 20 de junio, como se hizo por ley Nº12.361 de 1938. La sola referencia de los restantes nos llevaría a una extensión que comprometería el objetivo que me he propuesto. Sí corresponde mencionar por sus roles institucionales a los designados como vicepresidentes, los doctores Fermín Lejarza y Emiliano Pareto; al eficientísimo secretario, Dr. Juan José Colombo Berra, y al tesorero, Leopoldo Uranga.

La Comisión, encaró una intensísima actividad procurando formar conciencia en la población argentina sobre la justicia del reconocimiento perseguido. Se multiplicaron las conferencias; notas periodísticas; actividades escolares y populares. Las gestiones ante autoridades provinciales y gubernamentales fueron incesantes. En algunos casos la respuesta fue francamente fría, como las del gobierno de una provincia vecina que se expresó diciendo que, como la Bandera era un símbolo nacional, no había porqué levantarle un monumento en Rosario, sino que en todo caso correspondía hacerlo en la Capital Federal. Afortunadamente esta fue una amarga excepción, en general la propuesta fue muy bien recibida, pero, la provisión de recursos se hacía desear.

En este trance, la Comisión propuso realizar una gran colecta nacional, que se canalizó como la emisión de una estampilla sin valor postal que importaba una contribución de diez centavos para formar un fondo destinado a la magna obra; esta es la cuya imagen abre la nota. El Gobierno nacional autorizó su venta en las escuelas por decreto del 28 de septiembre de 1936, con lo que se obtuvo la autorización para enviar las estampillas a los directores de escuela quienes quedaban responsabilizados de su venta y posterior remisión a Rosario de los fondos afectados.

 Bloque de estampillas

Fue así que la suscripción pudo extenderse hasta las más recónditas y humildes escuelas del país. En 1943, año en que se iniciaron las obras, el Ministerio de Educación de la Nación, por resolución del 4 de noviembre, renovó la autorización para la colecta escolar. La intensa actividad quedó plasmada en decenas de volúmenes donde detalladamente se consignó el nombre del niño o docente adquirente y el de la escuela que remitió los fondos; se preservan en el archivo de la Dirección General del Monumento a la Bandera. Una ficha de referencia, elaborada por el ya fallecido profesor Oscar Ensink, miembro de la Academia Nacional de la Historia, consigna que entre los alumnos del Colegio Nacional de Bs. Aires se registraron las compras de los muy jóvenes: Marco Denevi, luego afamado escritor; José M. Mariluz Urquijo, más tarde renombrado historiador; y de quien con el tiempo será ministro y economista de nota, Roberto Teodoro Alemann.

Volviendo a los trabajos de la Comisión Nacional, fue también en 1939 cuando el Decreto Nº25.828 firmado por el presidente Roberto M. Ortíz el 14 de marzo, la reorganizó incluyendo a representantes de la Dirección Nacional de Arquitectura; de la Comisión Nacional de Bellas Artes; de la Comisión de Cultura; del Museo Histórico Nacional; de la Academia de la Historia y del Ministerio del Interior; además, se crearon subcomisiones.  Su función era la de organizar una subscripción popular; llamar a concurso; establecer premios; contratar la construcción y administrar los fondos.

Meses más tarde se sancionó la Ley Nº12.575, que autorizó un presupuesto de $1.000.000 para construir el Monumento; sin perjuicio del peculio que se hubieran reunido o pudiera allegarse por medio de otras actividades o contribuciones de los estados provinciales. Detrás de tan positivos resultados se encontraba la eficaz acción de Culaciatti. Su reiterada mención nos habilita a referencias que se trataba de un destacado abogado apoderado de firmas cerealistas y de la Bolsa de Comercio local; radical; fue dos veces intendente de Rosario y diputado nacional; y que entre 1941 y 1943 se desempeñó como ministro del Interior del presidente Castillo, oportunidad en que la obra del Monumento se adjudicó y comenzó a levantarse; luego participará en la Comisión Ejecutiva que controló su avance.

Dr.  Miguel Culaciati

Al iniciarse, los trabajos se centraron en la entonces plaza “Belgrano”, un espacio que hoy está totalmente cubierto por el Monumento; ahí yacían los fragmentos estatuarios del conjunto que debió ejecutar Lola Mora para el “Centenario”, que quedó inconcluso. A decir verdad. el importe recaudado por estas colectas a lo largo de los años, fue sumamente reducido. En algún momento se dispuso aplicarlo a los gastos de construcción y se desactivó la venta de estampillas, con lo que miles de planchas quedaron sin destino.  Se hizo evidente así que la suscripción popular solo fue un medio para motivar la oportunidad de construir el Monumento; había logrado su efecto.

Con los años de esta colecta se perdió el recuerdo, hasta que en 1991 la entonces directora del Monumento, Graciela Greppi, consideró que era oportuno dar un destino a los sellos que quedaron sin vender. En consecuencia, las hizo colocar en una vistosa tarjeta de cartulina que por muchos años después se entregó a los niños de las escuelas y otras personas que visitaban el Monumento, a manera de emotivo recuerdo. Una decisión muy acertada que permitió perpetuar la hermosa historia de las estampillas y recobrar memoria del esfuerzo patriótico que hicieron sus adquirentes.

En apretada síntesis, queda expuesto el accionar de los rosarinos que tuvieron la creatividad y la responsabilidad de llevar adelante los esfuerzos hasta alcanzar el objetivo que planteó Eudoro Carrasco en 1872 y que desde 1898 vitalizaron los herederos de ese humilde pueblo de la Capilla del Rosario, en el ya lejano día en que la Bandera Nacional ondeó por primera vez en la “Barranca de las Ceibas”.

Adenda: en 1959 se distribuyó sin cargo en las escuelas otra estampilla, sin valor postal, como una motivación para participar de los actos alusivos al “Día de la Bandera”, cumplo en consignarlo.

 

sábado, 20 de febrero de 2021

Sepelio de Menem: ¿y la banda presidencial?

Dos llamativas ausencias

 Carlos Menem con sus atributos presidenciales
en las fotos oficiales de su primer y segundo mandato

Por Miguel Carrillo Bascary


Con motivo de los “Apuntes al funeral de Menen” (Ref.: http://banderasargentinas.blogspot.com/2021/02/el-ceremonial-y-el-funeral-de-menem.html), algunos amigos me han preguntado por qué no se mostró la banda presidencial. Intentaré explicar la cosa.

Llamó mucho la atención la falta de la banda y del bastón de mando sobre el féretro de Carlos Menem quien,  como expresidente de la Nación su familia tenía el derecho de así disponerlo.

Ambos son atributos del cargo que ostenta el investido y los recibe a título personal, inmediatamente luego de asumir, representan al poder que ejerce. Solos se usan en las ceremonias más solemnes y formales. Ninguno es un símbolo nacional, aunque su inclusión en el Decreto 10.302/ 1944 que legisló sobre ellos ha confundido a algunos.  Dice esta norma:

a) En sus considerandos:

(…) “Que en cuanto a la Banda que distingue al jefe del Estado sancionada por la Soberana Asamblea en enero de 1814, y reformada por la ley de la Bandera Mayor, corresponde confeccionarla fielmente con los colores, forma y distintivo establecidos en 1814 y 1818;

b)  En el articulado:

“Art. 4° – La Banda que distingue al Jefe de Estado, autorizada por la Asamblea Constituyente en la Reforma del Estatuto Provisorio del Gobierno, de 26 de enero de 1814 y alcanzada por la distinción de 25 de febrero de 1818, ostentará los mismos colores, en igual posición y el sol bordado de oro de la Bandera Oficial. Esta insignia terminará en una borda de oro sin ningún otro emblema”.

Como tales, son de propiedad personal del presidente, de manera que cuando termina su mandato los conserva en su poder. Así ha sido consagrado por una práctica inveteradas desde que cuando asumió Sarmiento recibió uno que le había hecho fabricar el primer presidente constitucional, Justo José de Urquiza. Cuando finaliza el mandato su titular los mantiene en su poder y tras su fallecimiento en algunos casos quedan en la familia, el Museo de la casa Rosada conserva la mayoría. Existe el error de que Perón regaló el bastón de su primer mandato presidencial a la comunidad mapuche de Curruhuinca, localizada en cercanías de San Martín de los Andes; pero, en realidad, se trató del que usaba en su carácter de general.


Bandas y bastones presidenciales; Museo de casa Rosada 

No hay ninguna norma que disponga sobre la presencia de la banda y del bastón para el caso de sepelio de sus titulares. La costumbre establecida era que en los sepelios de los expresidentes ambos atributos estuvieron siempre presentes, por lo que llamó la atención su omisión en las exequias de Menem. 

Raúl Alfonsín

Fernando de la Rúa

Néstor Kirchner 

Hasta el momento no han trascendido las causas de la ausencia de estos atributos sobre el ataúd del expresidente Menem.

viernes, 19 de febrero de 2021

¿Por qué suelen verse banderas en un edificio en construcción?

Banderas en obras en construcción

El Monumento a la Bandera en Rosario, ca. 1954

 

Por Miguel Carrillo Bascary

 

Ver una bandera en lo alto de una obra es una costumbre extendida, particularmente en Europa, pero también goza de validez universal.

El origen de esta tradición es tan antiguo que enraíza en la Edad Media, más concretamente en el tiempo en que levantaban las más grandes catedrales; fortalezas y palacios. Podría pensarse que es una demostración del orgullo que implicaba la misma construcción, pero en realidad entrañaba un código profesional.

 

Característica de estas súper construcciones del período era la necesidad de formar los arcos que debían sustentar la techumbre. Para la operación se empleaban andamios construidos en madera, como todavía ocurre hasta cierto punto en la actualidad. Complejos aparejos permitían izar los bloques de piedra, que debían colocarse con verdadera maestría. Cualquier imprecisión podía ocasionar un desastre y, peor aún, si ocurría un derrumbe ya que quedaban esterilizados días y hasta semanas de duro trabajo; amén de los costos incurridos. En la ecuación, la menor pérdida estaba en la vida de los obreros.

 

Construyendo la catedral de Estrasburgo

 

Uno de los factores que podía incidir en la siniestralidad era la fuerza del viento y particularmente, un brusco cambio en su dirección. Para apercibir a los trabajadores de este peligro se recurrió a un método empírico, pero ciertamente efectivo, consistió en colocar a la mayor altura posible una banderola triangular, que con su ondear daba cuenta aproximada de la intensidad y dirección de los vientos; en la misma forma que los conos de viento que se emplean en los aeropuertos.

 

 

En cuanto era posible hacer el cierre de los arcos, se indicaba el logro con otra banderola, que señalaba el tiempo de tabicar; con lo que la gravedad del peligro disminuía.

 

Una vez que el segmento o la obra misma quedaban terminados y la posibilidad de derrumbe desaparecía, al menos en lo que podía resultar previsible, se reemplazaban estas señales con una bandera que con toda lógica expresaba el orgullo de la tarea bien cumplida


Esta enseña bien podía ser la del señor feudal que solventaba la obra; la de la orden religiosa implicada o la del obispo del lugar; también la del arquitecto o el constructor principal o bien la del gremio.

 

La ocasión era motivo de celebración y en ocasiones se montaban verdaderos festivales en los que se compartía el logro con los vecinos y se honraba a los maestros constructores. Las características de la fiesta daba lugar a diversas tradiciones, propias de cada lugar. En comunidades religiosas previamente se celebraba una misa de acción de gracias, en la que también se oraba por los fallecidos durante la construcción.

 

Aquellos que se dedican a este metier profesional y quienes tengan vivencias comunitarias  acendradas tendrán muy presente cuando se termina la techada de una construcción, en la que muchas veces han participado vecinos y amigos, la ocasión sirve como pretexto para una comida en común (un asado, en el caso de Argentina) que recrea aquel primitivo ágape medieval, aunque nadie lo recuerde.

 

El auge de la construcción de “rascacielos” a comienzos del siglo XX hizo revivir la costumbre de exhibir de banderas en lo alto, como un gesto de orgullo profesional y hasta nacional.



Dos ejemplos en Nueva York

 

La usanza se extendió a los grandes puentes, una costumbre de la que el de Brooklyn es un buen exponente.


 

 

Hoy cuando los edificios poseen alturas inconmensurables en comparación de aquellos, ya no tiene sentido izar banderas en la altura porque apenas pueden ser vistas desde el suelo. Sin embargo, es bastante usual izar banderas nacionales de las grúas utilizada en las operaciones de montaje.

 

 

Seguidamente mostramos otros ejemplos que avalan lo dicho:


Un caso en Indonesia


Monumento a San Salvador, patrono de los pescadores

Mar del Plata (Argentina), en 1977 y una vez terminado


Casa Mila (La Pedrera); Barcelona


Monumento a los Expedicionarios a la Patagonia; Choele-Choel (1947)


Palacio Nicolás Boero, Rosario; 1930

Obsérvense las banderas de Argentina y del reino de Italia
(Fuente: "Fotografías y estampas del Rosario Antiguo") 

jueves, 18 de febrero de 2021

UTN: ¿un problema de identidad institucional?

La multiforme bandera de la Universidad Tecnológica Nacional

 

Isologotipo de la Univ. Tecnológica Nacional


Por Miguel Carrillo Bascary

 La referencia a la Universidad Tecnológica Nacional permite señalar la anarquía de hecho que parece existir en cuento al uso de su bandera; en todo caso esto no afecta su calidad de sus servicios educativos, pero sí perjudica la imagen que debería trasuntar.

Al respecto lo primero que debe aclararse es que es una entidad de carácter oficial, ya que fue creada por una ley nacional y se rige por la normativa de este orden, en lo que goza de un amplio margen de autonomía.

Precisamente, la adopción de una bandera evidencia su carácter autónomo, un valor capital en la vivencia universitaria desde la Reforma de 1918. En teoría su adopción debió ser dispuesta por una resolución de su Consejo Superior, convalidada por su rector. Lamentablemente no haber podido verificar la norma ya que en el home web no hay ninguna referencia a esto. En su caso agradeceré toda información que permita completar este aspecto.

En la práctica el uso de la bandera de la UTN usa su bandera, revela diversas características. Les presento algunas de ellas:





El emblema que carga en su paño blanco, tradicionalmente se lo llama “arañita”, es un isotipo que está bastante bien explicado en https://www.frvt.utn.edu.ar/UTN_Simbolo.utn#gsc.tab=0; fuente a la que derivo, sin dudas les resultará de interés.


Pero es más común que se lo emplee como un imago tipo: 


Para distinguir las diferentes unidades académicas se ha visto variedad de banderas, entre las que puede señalarse un ejemplo formado por un isologotipo; presentamos un ejemplo:


Conclusión: De la breve referencia expuesta resulta evidente que la UTN debería disponer un modelo único para representar a la entidad en forma de bandera.

Terminología:

  • Isotipo: símbolo que caracteriza a una marca o institución

  • Imagotipo: combinación de una imagen y texto que eventualmente tienen funcionalidad diferenciada.

  •  Isologotipo: conjunto formado por imagen y texto que se emplean en conjunto