domingo, 20 de septiembre de 2026

Las dos leyes del Caballo

Estricta justicia

“Gato y Mancha” (óleo de Luis Cordiviola)

Por Miguel Carrillo Bascary

Al conmemorarse un nuevo “Día Nacional del Caballo” interesa ampliar la perspectiva en breves palabras, ya que suele olvidarse que son dos las leyes que se refieren a la especie.

Al finalizar les presento los textos de ambas: la Ley Nº25.125[1] de 1999, que es relativa a todos los caballos, y la Ley Nº27.414[2], aprobada en el 2017, que declaró al criollo como “Caballo Nacional y Patrimonio Cultural de la Argentina”.

Ambas formal el basamento formal del reconocimiento público a tan noble animal. En la normativa nacional son numerosas las leyes que tributan algún tipo de honras, pero pocas son tan justas como la presente que tiende a poner en valor la enorme significación de los equinos para nuestra historia o, lo que igual, para la formación de Argentina.

Pudieron ser varias las fechas para conmemorar al caballo, pero se eligió al 20 de septiembre señalando que en la misma, del año 1928, llegó a Nueva York el profesor suizo Aimé Félix Tschiffely[3] (1895-1954) montando a “Mancha”, luego de atravesar América, cubriendo unos 18.000 kilómetros, como refiere el protagonista, a despecho de que algunas fuentes muy difundidas hablan de 21.000.

Habían salido desde las puertas de la “Sociedad Rural Argentina”, en el barrio porteño de Palermo, Bs. Aires el 24 de abril de 1925. Tschiffely, reseñó el periplo en su libro “Mancha y Gatto. Los dos caballos criollos en su viaje por las tres Américas[4]”.

El jinete y sus montados

Los animales le fueron donados a Tschiffely por el hacendado Emilio Solanet (1887-1979)[5]. Contra lo que suele pensarse no fueron criados en sus campos de Ayacucho, la estancia “El Cardal”, en la provincia de Bs. Aires, sino que provenían de las tropillas que entre 1911 y 1912 compró al cacique tehuelche Antonio Liempichún, en el entonces lejano Territorio Nacional del Chubut (Patagonia). Esto lo destaco porque en las referencias sobre la hazaña se suele minimizar el protagonismo de Solanet a quien se debe haber rescatado de la extinción y obtenido el reconocimiento oficial para la raza criolla[6], contándose entre quienes fundaron la “Asociación Argentina de Criadores de caballos Criollos”. De hecho, tambien se debería reivindicar el rol de la familia Liempichún, por mantener los métodos tradicionales de crianza de sus animales. Al iniciar Tschiffely su épica marcha los animales ya contaban con una avanzada edad, como que “Gato” contaba con 16 años y “Mancha” 15.

Croquis basado en el contenido en la edición del libro
La línea quebrada fue cubierta en barco dada la falta de caminos

Como solía ser habitual entre el criollaje los nombres aludían a sus pelajes, el primero era un bayo gateado y el segundo un overo colorado. En esta pareja animal el temperamento de “Mancha” era dominante, según cuenta Tschiffely.

Emilio Solanet

Para quienes no sean argentinos, especialmente, interesa señalar que los criollos descienden de los primeros equinos que llegaron a las pampas sudamericanas en tiempos de la primera fundación de la ciudad de Bs. Aires, en 1536, realizada por el adelantado Pedro de Mendoza. Tras la destrucción del afincamiento los animales quedaron en libertad y se reprodujeron en forma extraordinaria, siendo protagonistas fundamentales de la llamada “cultura del cuero”, su trayectoria histórica está lógicamente ligada a la figura del gaucho.

Los años han difuminado en algo los hechos, como que suele decirse que el raid terminó en la ciudad de Nueva York, objetivo primario de la travesía, pero en realidad finalizó en Washington el 28 de agosto, por decisión de Tschiffely, preocupado por la inseguridad derivada de la intensa circulación de automotores, un factor que por dos veces puso en peligro a su cabalgadura.. 

En Nueva York

La confusión deviene porque entre las celebraciones de que fue objeto el viajero se contó una recepción pública multitudinaria en la alcaidía de Nueva York y, principalmente, porque ambos caballos fueron la gran atracción de la “Exposición Internacional Equina” que se realizó en el Madison Square Garden, suscitando una significativa curiosidad popular. Formalmente se convino que la hazaña concluyó el 20 de septiembre. El 1º de diciembre de 1928 los caballos fueron embarcados, rumbo a Bs. Aires[7].

En Nueva York

Algunos datos más

La Ley Nº25.125 se inició con una petición de particular impulsada por la “Federación Ecuestre Argentina” ante la Cámara de Diputados. Además de establecer la conmemoración pone a cargo del Estado promover una serie de actividades para poner en valor la consideración de la especie, con particular dimensión pedagógica, lo que en la perspectiva del tiempo no se viene cumpliendo.

En cuanto al tenor de la Ley Nº27.414, remito la nota que publiqué en el año 2017Un equipo emblema de nacionalidad. El Criollo, caballo nacional argentino[8], donde se encontrará amplia información.

Anexo: Textos legales pertinentes

a) Ley Nº25.125 – Conmemora el “Día Nacional del Caballo”

Sancionada el 4 de agosto de 1999. Promulgada el 6 de septiembre de 1999. Publicada en el Boletín Oficial, del 9 de septiembre de 1999.

“Artículo 1º — Desígnase el día 20 de setiembre de cada año como "DIA NACIONAL DEL CABALLO", a los efectos de celebrar la presencia y relevancia con que éste acompañó a la organización histórica, económica y deportiva de la República Argentina.

Artículo 2º — Facúltase al Poder Ejecutivo nacional a los efectos de disponer que por intermedio de los Ministerios de Cultura y Educación, Defensa e Interior, se proceda a requerir a los establecimientos educativos primarios y secundarios como a las unidades militares del Arma de Caballería, Gendarmería Nacional y Policía Federal Argentina, realicen en el día instituido evocaciones alusivas al caballo y su significación en la República Argentina y se invite a todas las instituciones públicas y/o privadas que, por su fundamento tengan afinidad o relación con el caballo, hagan lo propio”. 

b) Ley Nº27.414 -  Caballo Nacional y Patrimonio Cultural de la Argentina.

Sanción: 22 de noviembre de 2017. Promulgada el 14 de diciembre de 2017. Publicada en el Boletín Oficial, 15 de diciembre de 2017

“Artículo 1°.- Declarar al caballo de raza Criolla como Caballo Nacional y Patrimonio Cultural de la Argentina”.


[3] Se desempeñó como docente en los colegios St. George's College de Quilmes y Buenos Aires English High School,

[4] Edición consultada: Emecé, Bs. Aires, 1944

[5] Se había graduado como veterinario. Fue docente universitario. Miembro de Número de la Academia Nacional de Agronomía y Veterinaria, Diputado provincial y nacional por la Unión Cívica Radical.

[6] Se concretó en 1922.

[7] Tschiffley, A. Ob. cit.: pp. 342-347.

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