En la soledad de los mares
Por Miguel Carrillo Bascary
Hace diez años
publiqué en este Blog una nota sobre “Las
islas de la Navidad[1]”
y sus banderas. Hoy parece oportuno conocer
sobre las del “Año Nuevo”. Salvo alguna involuntaria omisión les presentaré seis que llevan nombre. También
les contaré algo sobre ellas y veremos qué banderas les corresponden.
Será una visita
planetaria, porque la distancia entre
ellas es inmensa, literalmente. Comenzaremos con aquella que me queda más
cerca, aunque se trata un decir, ya que vivo a unos 3.500 km de distancia.
a) Islas "Año Nuevo", Tierra del Fuego (Argentina)
Los cartógrafos consideran
que varias islas ubicadas en un
entorno diferenciable de otros forman un
archipiélago, aunque aquellas puedan
ser de diferentes características. El problema se presenta cuando hay otras
cercanas, en cuyo caso pueden surgir diferentes apreciaciones que asignan al
conjunto una mayor o menor extensión que, a su vez, puede contener núcleos que
reciban un nombre diferente. Esto permite entender que un archipiélago se integra con diferentes grupos insulares.
Para no caer en esta
trampa semántica me referiré a las
“Islas del Año Nuevo”, ubicadas en el Océano Atlántico, litoral Sur de
Argentina, al Norte de la gran Isla de los Estados, que a su vez resulta
inmediata de la Isla Grande del archipiélago de Tierra del Fuego, por lo que
algunos consideran que hace parte. En
concreto, las “Islas del Año Nuevo” son tres:
Observatorio, Goffré y Elizalde, a las que se suman los islotes Zeballos (que
algunos consideran isla) y Gutiérrez.
Sus características físicas son refractarias a la vida humana, de hecho
están despobladas, excepto por la presencia de una estación científica en la
isla Observatorio, establecida en 1901[2].
En ella se instaló el faro del “Año
Nuevo” que operó desde 1902[3].
Son de naturaleza rocosa, mesetiformes, con una elevación máxima de 51 m.s.n.m.
Tienen costas muy quebradas, con la superficie cubierta mayormente de turba,
sin más vegetación que la achaparrada y experimentan un muy crudo clima
caracterizado por fuertes vientos. Su forma recuerda vagamente a una gota de
agua y tiene una superficie de 4 km2, aproximadamente. La fauna propia es muy
rica en aves de todo tipo, pingüinos, lobos y elefantes marinos. El conjunto insular
se integra con la Isla de los Estados
y otras menores.
La Isla Observatorio. Se atribuye a James Cook
haberla avista en 1775. De hecho,
siempre se consideró parte de los dominios hispanos y quedó comprendida en el
Virreinato del Río de la Plata. Con la independencia argentina se reconoció su
pertenencia al territorio de la provincia
de Bs. Aires, aunque también Mendoza alegó derechos[4].
Cuando el país reorganizó su división política en 1862[5]
pasó a depender directamente del gobierno nacional, lo que se convalidó en 1881[6].
La evolución normativa es compleja, por lo que lo simplificaré en esta ocasión.
En aquellos años actuaba el
pionero y gran navegante Luis Piedra
Buena (1833-1853), quien intento la explotación comercial de diversos
recursos en la región, al par que demostró
gran solidaridad con las numerosas víctimas que dejaban los naufragios en
esas peligrosas aguas. También fue un celoso
custodio de la soberanía argentina, razón por la que el Gobierno intentó
premiarlo entregándole en propiedad la Isla de los Estados y otros territorios
aledaños. Tras su fallecimiento, el Estado nacional la compró a sus herederos[7].
Entre 1936 y 1937 otros decretos nacionales[8]
reservaron toda esta extensión insular como “unidad de conservación oceánica”,
al cuidado del Ministerio de Marina, aunque administrativamente se pusieron
bajo la jurisdicción de la gobernación de Tierra del Fuego. Mediante el Decreto
Nº2.149/ 1990[9],
pasó a ser “reserva natural estricta” y ese mismo año se creó la provincia de “Tierra del Fuego, Antártida e
Islas del Atlántico Sur[10]”.
El inciso 7, del Artículo 54 de su Constitución declaró a “la Isla de los Estados, Isla de Año Nuevo e islotes adyacentes como reserva
provincial ecológica, histórica y turística”.
La biodiversidad y el peligro
de alteración del sistema ecológico llevó a que en 2016[11]
se creara “…la Reserva Natural Silvestre Isla de los Estados y Archipiélago de Año
Nuevo”, sobre el territorio conformado por la Isla de los Estados, la isla
Observatorio, el Islote Elizalde, la Isla Zeballos, la Isla Goffré, El Islote
Gutiérrez e islotes adyacentes, bajo el régimen previsto en el Decreto N°
453/94”. Ya el Decreto provincial Nº469/ 1991[12]
había declarado al archipiélago como área de reserva natural.
La Isla Goffré recibió este nombre en homenaje al alférez de fragata
Alberto Goffré, (nacido en Mendoza en 1902) pionero de la aviación hidronaval, perteneció
a la dotación del ARA San Luis que integró la Comisión Hidrográfica que actuó
en la zona en el verano 1933/1934 y falleció al año siguiente en cumplimiento
de su deber.
La Isla Zeballos se llama así en reconocimiento de Dr. Estanislao
Zeballos (1854-1923), hombre público nacido en Rosario, que fundó y fue primer
presidente del “Instituto Geográfico Argentino” (1879).
El islote Elizalde, evoca al capitán Juan José de Elizalde y Uztáriz[13],
comandante de la expedición que cumplió en la zona la corbeta “San Pío”
(1790-1791).
Sobre el islote Gutiérrez no tenga precisiones
sobre las razones de su nombre, pero entiendo que recuerda al coronel Antonio
Gutiérrez, comandante de las fuerzas de infantería de marina de la expedición al
mando de Juan Ignacio de Madariaga, que desalojó a los ingleses que ocupaban
ilegalmente las islas Malvinas, en 1770.
Los interesados en
conocer más sobre el grupo de islas de Año Nuevo, tendrán la posibilidad de acceder
al excelente libro que en el 2019 publicó el profesor Juan Pablo Bello bajo el nombre “La Isla Observatorio. La primera
puerta a la Antártida” que ofrece on-line
a título gratuito el “Museo Marítimo de Ushuaia[14]”.
Con referencia a la isla
Observatorio se identifican dos banderas:
la de Argentina y la que corresponde a la provincia de Tierra del Fuego, Antártida
e Islas del Atlántico Sur, aprobada en 1999. (Ver foto superior)
2) Isla “Año Nuevo”, California (Estados Unidos)
A más de 7.000 km en línea
recta de la Observatorio se encuentra otra
isla “Año Nuevo”, hoy convertida en un parque y reserva natural ubicado en
el condado de San Mateo, California, a unos 90 km al Sur de la ciudad de San Francisco.
La zona fue reconocida por el español Sebastián Vizcaíno que avistó la península
homónima y a la isla cercana el día 1º de año de 1603. Su capellán, el
presbítero Antonio de la Ascensión, nominó a estas tierras con esta referencia.
Por este motivo el apelativo de la isla es “Año Nuevo”, en castellano, y no
“New Year”. La habita una gran población
de elefantes marinos y pingüinos, por lo que entre los siglos XVII y XIX fue
intensamente visitada por cazadores que prácticamente diezmaron la colonia de
pinnípedos.
Debido a la peligrosidad
del litoral[15],
el servicio de guardacostas instaló hasta
cuatro silbatos de niebla que operaban manualmente el personal asignado. En
1890 se sustituyó con un faro[16],
el que se abandonó en 1948 por razones de costo. Lo reemplazó una boya
automatizada.
Como residencia para los servidores
en 1902 se construyó la casa de madera
que aún puede verse, totalmente abandonada, y que con el tiempo se transformó
en fuente de leyendas. También se construyó un muelle, un pequeño tranvía que
lo unía con las habitaciones, y dependencias menores. La acción de los
pinnípedos fue un constante problema, ya que invadían y destrozaban los espacios
aledaños. California compró la isla en 1955 y de inmediata la destinó a reserva
natural. En la década de 1960 las
instalaciones fueron paulatinamente depredadas por visitantes agresivos, mientras
que el clima contribuyó a su deterioro. Los restos del faro fueron derribados
por el gobierno en el año 1976.
Desde 1985 se transformó en una de las mayores colonias de elefantes marinos del hemisferio Norte, por lo que recibe un muy controlado número de visitantes y constantes expediciones zoológicas. Administra el área la Universidad de California. En realidad, la reserva comprende la cercana península del mismo nombre, con lo que en total abarca unas 1.600 hectáreas. Hasta mediados del siglo XVIII la isla estuvo unida a la costa continental, pero la formación de un canal por obra de las fuertes mareas rompió el istmo.
La isla “Año Nuevo” tiene
una superficie de algo inferior a cuatro hectáreas. Es de estructura rocosa, cuenta
con una escasa elevación, otrora estaba cubierta de pastizales, pero la gran erosión
que experimenta está cambiando esta fisonomía.
Con referencia a ella se identifican tres banderas: la de los
Estados Unidos; la de California, que comenzó a verse en 1890 y que se oficializó
en 1911; a la que se suma la del Condado de San Mateo, esta tiene un formato típico
de muchas unidades políticas de ese país, con su “sello de armas”, equivalente
a su escudo local, aplicado sobre un paño liso, en este caso de color blanco.
3) “New Year
Islands”, Alaska (E. Unidos)
El conjunto de este
nombre está en la desembocadura de la Bahía Drier, en el Pasaje de la
Isla Knight (que se encuentra al Oeste) y la desembocadura del Estrecho del Principe William. Las ínsulas son elevaciones rocosas, fruto de la erosión glacial, cubiertas de bosques, a unos 89 km al Este- Noreste
de la pequeña ciudad de Seward (unos 2.000 hab.) Este grupo insular, cuyo
principal elemento es la cercana isla Knight, incluye ocho islotes y más de una
docena de arrecifes. Originalmente la habitaron culturas originarias. Desde
1907 es parte de la reserva natural del Bosque Nacional Chugach.
Las islas New Year de Alaska
no cuentan con una bandera particular
debido a su escasísima población permanente (menos de 40 personas), pero, por su ubicación, se
referencia con la de Estados Unidos y la del estado de Alaska (creada en 1927), que se muestra seguidamente:
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Nota: En el hemisferio Oriental existen otros tres grupos de islas del Año Nuevo, me referiré a ellas en unos pocos días más estén atentos, a su publicación. (Esta nota continuará)
[2] Declarada como “monumento
histórico nacional” por Decreto Nº64/ 1999; https://www.argentina.gob.ar/normativa/nacional/55843/texto
[3] De esta manera sustituyó al faro de
“San Juan de Salvamento” o “del Fin del Mundo”, ubicado en la Isla de los
Estados, que se había inaugurado en 1884.
[4] Efectivamente, Mendoza, hoy totalmente
mediterránea, se arrogó por límite el Océano Atlántico en la ley del 7 de
octubre de 1834.
[5] Ley Nº28 (1862); https://es.wikisource.org/wiki/Ley_N%C2%B0_28_declarando_nacionales_los_territorios_fuera_de_los_l%C3%ADmites_de_las_provincias
[6] Ley Nº1.532 (1884); https://www.educ.ar/recursos/128703/ley-n-1532-territorios-nacionales
[7] Ley Nº8.940 (1912);
[8] El Decreto Nº78.029/ 1936 y el Nº 104.169/ 1937.
[10] Ley Nº 23.775 (1990), https://servicios.infoleg.gob.ar/infolegInternet/anexos/0-4999/176/norma.htm; posteriormente modificada por Ley
Nº26.552 (2009); https://servicios.infoleg.gob.ar/infolegInternet/anexos/160000-164999/161401/norma.htm
[xi] Decreto 916/ 2016; https://servicios.infoleg.gob.ar/infolegInternet/anexos/260000-264999/264323/norma.htm
[13] Nacido en Suasti, Navarra, en
1759 y fallecido en México, 1804.
[14] https://static1.squarespace.com/static/5af237831aef1d2dc3807031/t/61e967ad174f6b606f7dba61/1642686404984/LA+ISLA+OBSERVATORIO+-+JUAN+PABLO+BELLO.pdf Bello también es autor de “Islas de
San Pedro, las mal llamadas Georgias del Sur” (Ed. Dunken, Bs. Aires, 2022)
[15] Se registraron naufragios en
1853, 1865 y 1866.
[16] Los amantes de los faros
podrán encontrar mayor información en https://www.parks.ca.gov/pages/22491/files/ano_nuevo_light_%20station_report_june_2005.pdf










