Ian Sielecki: las lecciones de un ejemplo
Por Miguel
Carrillo Bascary
Como argentino estoy
orgulloso del gesto de nuestro embajador
ante Francia, Ian Sielecki, en ocasión de dirigirse a la Comisión de Relaciones
Exteriores de la Asamblea Nacional de ese país, quien pidió se rectificara un
mapa desplegado que mostraba a las Islas Malvinas como dominio del Reino Unido.
Creo que mi sentimiento es compartido
por los más de 46.000.000 de connacionales. Así lo testimonia la intensa
repercusión en las redes.
El mundo conoce el
conflicto generado el 3 de enero de 1833 por la ilegítima ocupación británica
de ese archipiélago, que derivó en la guerra de 1982. No me extenderé al
respecto.
El ejemplo
Para aquellos que no hayan
tenido oportunidad de conocer el hecho, copio en negrita sus palabras, para
esto me permito trascribir lo sustancial,
tal como resulta del portal INFOBAE[1]:
“Al iniciar a dar sus palabras, Sielecki remarcó un error sobre el mapa que tenía a su espalda, donde casualmente estaba sobre el territorio argentino. “Lamentablemente debo señalarle un pequeño inconveniente, Señor Presidente, que en realidad es un gran problema para mi país”, señaló en el inicio de su discurso.
“Acabo de notar que estoy sentado
frente a un mapa que muestra a las Islas Malvinas, como si fueran parte del
Reino Unido. Esto supone un gran problema en distintos niveles, incluso
jurídicos, porque no puedo, como representante del Estado argentino, hablar
libremente ante ese mapa”, apuntó.
Y continuó: “Sería como legitimar una situación que constituye una vulneración, una agresión a la soberanía de mi país, a la dignidad misma de la Nación Argentina y, sobre todo, una violación flagrante del derecho internacional” (…) “No sé si existe alguna forma de cubrir ese mapa durante mi intervención, de alguna manera”, pidió antes de continuar con su palabra (…) A su demanda, esa parte del mapa fue ocultada con una nota adhesiva amarilla, lo que permitió el comienzo de la audición consagrada a su país”.
Mi propósito por destacar
que la firme posición de Sielecki muestra hasta qué punto y de qué manera deben comportarse los funcionarios argentinos y también todos los compatriotas que enfrenten una situación similar.
No me refiero en caso de un
evento cumplido ante un alto foro político como la Assemblée Nationale, sino en cualquier otra situación similar donde se afecte la identidad
nacional o los derechos de nuestro país. Me refiero a: congresos, presentaciones, ferias y exposiciones internacionales, recepciones, eventos culturales, deportivos,
artísticos y similares. En fin, en toda
circunstancia.
La actitud del joven embajador sobresale porque lo hizo sin estridencias, sin escándalos, pero
con toda firmeza y hasta con valentía,
hasta el punto de condicionar su presencia
y participación mientras no se superara la causa motivante.
En lo particular, atendiendo a la temática de este Blog, corresponderá imitar a Sielecki:
- cuando nuestra Bandera nacional se presente públicamente con un diseño apartado de lo que dispone la normativa (Decreto Nº1.650/ 2010) o en condiciones inadecuadas y, por sobre todo,
- cuando no se guarde el orden de precedencia que marca el protocolo internacional de los vexilos.
Con verdadera vergüenza recuerdo ocasiones en que algunos/as altos funcionarios nacionales, pertenecientes a otras gestiones, pasaron por alto la postergación de nuestro más antiguo símbolo nacional, admitiendo tácitamente que fuera postergado por las banderas de otros estados.
Las lecciones
Más allá de las ya
relatadas palabras del embajador argentino hay
otras circunstancias que permite capitalizar el acontecimiento. Las
puntualizará porque resultan de muy especial interés para los profesionales del
Ceremonial, las Relaciones Públicas y la Organización de Eventos.
Sielecki lo hizo antes de comenzar su exposición, condicionando
su participación a que se remediara la observación.
Propuso una forma superadora, cuando sugirió que se cubriera la leyenda del caso.
Con gran razonabilidad planteó que fuera “durante su intervención”. Sus dichos
fueron un verdadero “puente de plata” que dio pie para superar el conflicto
planteado.
Esto permitió que la autoridad anfitriona, dispusiera
intervenir con altura diplomática
mandando cubrir circunstancialmente la cuestionable leyenda. Esto también debe
remarcarse, la noblesse oblige.
¿Qué hubiera pasado si no hubiera ocurrido?
La respuesta es clarísima,
el embajador se habría retirado, lo que
hubiera cubierto de escarnio al anfitrión,
generando un incidente diplomático no desdeñable que habría dejado muy
mal parada a la Assemblée Nationale de
France, no solo ante el Estado argentino, también ante el resto de la comunidad
internacional. En suma, habría sido un gesto de flagrante descortesía.
En síntesis
- La conducta de Ian Sielecki deja muchas enseñanzas y también la que adoptó la Asamblea Nacional de Francia, cuando supo aceptar la observación planteada.
- Bien haremos los
bienintencionados al capitalizar la experiencia.
Adenda: Sielecki hizo honor a la representación oficial que le confió el Presidente de la Nación cuando pidió acuerdo político para designarlo. Me permito recomendar escuchar su exposición cuando defendió su nominación ante la Comisión de Acuerdos del Senado, el 21 de marzo del año 2024, son solo nueve minutos: https://www.youtube.com/watch?v=dy_i8LbKKoo. Vale la pena.
1.- https://www.infobae.com/politica/2026/01/21/el-embajador-argentino-en-francia-pidio-que-taparan-un-mapa-que-reconocia-a-las-islas-malvinas-como-britanicas-durante-un-discurso-en-el-parlamento/?fbclid=IwY2xjawPfURlleHRuA2FlbQIxMQBicmlkETFrSTgwV2xHcWs1MnBPTENtc3J0YwZhcHBfaWQQMjIyMDM5MTc4ODIwMDg5MgABHtJSNFXT2HAK1HNoUzVWpu8JEj4KdiXCdRiqoGh0e7Abbxx0FjlV5qTkFfKB_aem_YWuXIjSPm_KykcsGvmZU2g



Ejemplo de patriotismo, de conocer muy bien su rol, nos está representando a todos los argentinos, con firmeza diplomática, sostuvo su decisión de por lo menos, hacer tapar lo incorrecto, un aleccionador gesto, un ejemplo de altura, para evitar lo que podía haber sido un escándalo manifiesto para un anfitrión.
ResponderEliminarFelicitaciones a S. E. Sr. Embajador de la República Argentina.