Una capital y sus símbolos
Por Miguel
Carrillo Bascary
Noticia sobre La Rioja
Fundada en 1591 como “Ciudad de Todos los Santos de la Nueva
Rioja”, por Juan Ramírez de Velasco (1539-1597) su jurisdicción territorial
derivó la que más tarde fue una de las Provincias Unidas del Río de la Plata,
hoy República Argentina. Cuando la jurisdicción declaró su autonomía definitiva
en 1820, pasó a ser su ciudad capital . Obvio que no debe
confundirse con la comunidad autónoma de igual nombre, en España.
Para quienes no conozcan
Argentina interesará saber que la ciudad de La Rioja cuenta con unos 215.000
hab. (casi la mitad del total provincial), su incremento es importante, si se
considera que en 1947 solo tenía 23.809[1].
Señalo un aspecto de
importancia, la organización municipal
de la provincia se basa en el sistema de partidos o departamentos (para
usar la terminología riojana). Esto implica que el municipio excede de los límites urbanos para extenderse hacia
una superficie que comprende zonas rurales y otros núcleos poblacionales[2],
como se observa en el croquis, con lo que se define el Departamento La Capital.
Cuyos símbolos trataremos.
Heráldica del blasón
A partir de la
identificación entre la provincia y su capital, el municipio utilizó por años
el escudo provincial, hasta que adoptó
su blasón cívico por Ordenanza Nº372 sancionada el 24 de diciembre de 1.941.
Con los años experimentó algunas mutaciones, lo que justificó que el 15 de
noviembre de 2001 se aprobara la
Ordenanza Nº3.208[3],
para fijar definitivamente sus características. Sue acompaña su imagen y el
texto, que dice:
“Artículo 1º.- Aceptase la restitución del proyecto original del Escudo Municipal, recuperado
por la Concejal Ramona Sánchez Oliva de Rojas, creado por Ordenanza Nº 372 de fecha
24 de Diciembre de 1.941.
Artículo 2º.- El proyecto original, que se restituye
por el artículo precedente deberá ser ubicado en el despacho del Señor
Intendente Municipal e incorporado al Registro del Patrimonio Histórico.
Artículo 3º.- Se adjunta fotocopia del original.
Artículo 4º.- [De forma]”
El blasón puede describirse así:
En el jefe, de azur, una cadena
montañosa, de lo mismo, que es imagen de la Sierra de Velasco[4],
con sus cumbres nevadas de plata; sobre la siniestra un Sol de oro. Sobre la
línea del horizonte, se perfila la ciudad (ver
Nota 1) de plata, delineada en sable.
Seguimos describiendo: en
la punta, de oro, una banda terciada con los colores nacionales (celeste,
blanco y celeste). En el cantón diestro, una cruz latina de azur, emblema de la
fe que caracteriza al pueblo riojano y de la importancia del cristianismo en la
historia local. A la siniestra un sombrero
falucho emplumado, de sable, sobre el que extenderé en la Nota 2.
Una llave[5]
de oro acolada (puesta por detrás del blasón), en palo, que señala la
condición de ciudad (municipio) que reviste La Rioja desde su fundación. Cabe
señalar que el adorno ubicado sobre el ojo consiste en una chacana emblema de las culturas andinas de múltiples connotaciones.
En el espacio del ojo, propiamente dicho, se delinea una flor de lis, con su corazón en gules (rojo) un motivo que reproduce
el bordado en la capa del “Niño Alcalde”,
al que me referiré más adelante.
Nota 1:
Pese a las reducidas
dimensiones en la perspectiva se distinguen
con claridad: la iglesia Catedral de La Rioja, la basílica menor de “San
Nicolás de Bari” (patrono de la ciudad y de la provincia), el Palacio
gubernamental y la iglesia de Santo Domingo.
Nota 2:
El Diccionario de la Lengua de la “Real Academia Española” define al falucho como un “sombrero de dos picos y ala abarquillada que usaban los jefes militares
y los diplomáticos en las funciones de gala”, agreguemos que también lo
empleaban otros funcionarios reales y, en general los elegantes de la época. La
carga heráldica de la que se trata lleva a la imagen del “Niño Jesús Alcalde[6]”,
una antiquísima y muy popular advocación de La Rioja. Afirma la tradición que
el Jueves Santo de 1593, los diaguitas que habitaban la región, se alzaron
contra los abusos de los colonizadores hispanos y amenazaron con destruir la incipiente
ciudad, fundada apenas dos años antes.
San Francisco Solano (1549-1610) se hallaba de misión en la zona, se
presentó ante los caciques, munido solamente de su violín que empleaba como
instrumento de evangelización. Tranquilizada momentáneamente la situación los
jefes le expusieron sus demandas. De las negociaciones surgió que las
autoridades renunciarían y que se
nombraría un nuevo alcalde, de quien se esperaba hiciera justicia a las
justas demandas, con lo que se superaría el conflicto. Ningún candidato español
resultó válido a la consideración de los sublevados quienes incrementaron su
belicosidad. Fue entonces que, inspirado por el Altísimo, el Santo tomó una
imagen del Niño Jesús y la revistió con el ropaje y demás atributos del cargo[7].
Luego se la presentó a los indígenas diciéndoles que era “una autoridad de la cual nunca tendrían por qué quejarse”. Los naturales lo aceptaron como alcalde,
se logró la paz[8]
y unos 9.000 recibieron el bautismo.
Desde entonces el pueblo riojano venera la histórica
imagen con piadoso entusiasmo y cuyo culto es parte del Tinkunaco[9],
una celebración sincrética tradicional. La talla original es de 37 cts.
aproximadamente, su rostro de cerámica tiene rasgos aindiados y se reserva en
el convento franciscano de la ciudad de La Rioja. También
lleva una peluca con largos bucles de cabello natural, a tono con la época. En
definitiva, la ceremonia se conmemora el encuentro
entre ambas comunidades, la originaria y la foránea.
Al tiempo de aquel hecho
histórico (1593) reinaba en España Felipe
II (1556-1598) “el prudente”, persona de gran religiosidad y de austeras
costumbres. En este marco, a imagen del monarca la moda impuso el color negro para los atavíos de cortesanos y
funcionarios. Esto es lo que determinó la imagen vista ropaje de ese color
y un lujoso sombrero, hermoseado por
plumas, también negras. En su mano izquierda porta un bastón (vara) de mando que en su remate muestra una cruz patriarcal (con doble segmento traverso),
símbolo pastoral de primer orden. Mientras que su derecha se extiende ante los
fieles, en además de impartirles la bendición.
¿La primera bandera?
No he podido recabar mayores referencias, pero en el
año 2012 un wikipedista Fedejr7wc, de amplia trayectoria
como editor en este portal, confeccionó la imagen que atribuye al municipio del
Departamento La Capital, provincia de La Rioja. El diseño es muy simple similar
al estilo visto en la Vexilología argentina, para las jurisdicciones que, sin
haber adoptado uno particular, optan por cargar su escudo de armas sobre un
paño blanco. La imagen resultante es la siguiente[11]:
Un segundo intento
Corriendo el año 2017 la ciudad de La Rioja no quiso permanecer
al margen de la tendencia de proveer a los municipios argentinos de una enseña
que los identificase. De esta manera, el 14 de junio se sancionó, la Ordenanza Nº5.425[12] que
dispuso:
“Artículo 1º.- Créase la Bandera
Municipal, la cual representará a la comuna en actos protocolares y demás
eventos que se realicen en el ámbito de la Ciudad Capital.
Artículo 2º.- La misma será
creada a través de un concurso abierto, dirigido a instituciones de artes
públicas en general y sin excepción, a los habitantes de la Ciudad de La Rioja
Capital que deseen participar en forma individual y/o grupal, y a personas con
dos años de residencia mínima en la Capital, y que, a la fecha de la sanción de
la presente, cuenten con el domicilio legal en esta ciudad”.
Lo resaltado destaca la falta de coherencia en el mandato, con lo que su diseño quedó
diferido hasta que se pudiera concretar el concurso. Seguidamente la norma sentaba
las bases de la convocatoria, del proceso de selección y establecía premios en
dinero, lo que se podrá considerar a partir de la trascripción que consta en el
Anexo I.
Me detengo en la composición
del jurado que se integró con cuatro funcionarios políticos y tres “vecinos representativos de la historia de la
Ciudad”. Más allá de la honorabilidad de quienes en definitiva pudieron actuar,
queda en claro que a ninguno de los siete integrantes se les exigió ni una mínima
versación en Vexilología, lo que hubiera sido de desear tratándose de una
ciudad capital de provincia.
Pese al esfuerzo empeñado en la investigación no me ha sido posible determinar, ni siquiera,
si el proceso selectivo llegó a ponerse en marcha, menos aún si arribó a un
resultado concreto. Se agradecerá cualquier aporte al respecto.
La bandera definitiva
Siete años más tarde se
buscó adoptar una bandera propia al
municipio riojano. La iniciativa se motorizó a partir de la Ordenanza Nº6.425[13]
del 27 de marzo del 2024. Por la misma el Concejo Deliberante dejó todo el
proceso en manos del Ejecutivo local. Se
reproduce el texto medular:
“Artículo 1º.- Promuévase la Creación de la Bandera de la Ciudad del Departamento
Capital de La Rioja mediante llamado a Concurso para el diseño de la misma.
Artículo 2°.- Autorícese al Departamento Ejecutivo Municipal a convocar a
concurso público a los fines de elegir un diseño de Bandera que representará a
nuestra Ciudad en todos los actos y eventos protocolares de nuestra comunidad y
en donde nuestra departamento esté presente.
Artículo 3°.- Facúltese al DEM a designar un jurado, con número impar de
miembros, a los fines de la selección del trabajo que resulte ganador.”
Noticias divulgadas después de dictada la resolución del concurso dieron cuenta de que se presentaron 53 propuestas. El diseño consagrado como emblema oficial del
Departamento La Capital ya fue tratado en este Blog, por lo que
a él remito a los interesados[14].
Básicamente se estructura
sobre un paño idéntico a la enseña
provincial y carga la imagen del
monumento dedicado al “Chacho” Peñaloza (1798-1863), popular caudillo
riojano. La autora del diseño fue la señorita Aldana
Romero Toledo de 21 años, por entonces estudiante de Artes Visuales.
Conclusión
Queda reseñado así el oscilante proceso de los
símbolos cívicos propios de la ciudad de La Rioja. Un blasón lleno de
simbolismos, digno fruto de su rica historia y una bandera reflejo de la que
identifica a la provincia, lo que revela una identificación innegable entre la
ciudad y el estado autónomo al que dio nombre.
Anexo I – Ordenanza Nº5.425
"Artículo 1º.- Créase la Bandera Municipal, la cual
representará a la comuna en actos protocolares y demás eventos que se realicen
en el ámbito de la Ciudad Capital.
Artículo 2º.- La misma será creada a través de un
concurso abierto, dirigido a instituciones de artes públicas en general y sin
excepción, a los habitantes de la Ciudad de La Rioja Capital que deseen
participar en forma individual y/o grupal, y a personas con dos (2) años de
residencia mínima en la Capital, y que, a la fecha de la sanción de la
presente, cuenten con el domicilio legal en esta ciudad.
Artículo 3º.- No podrán participar funcionarios
públicos pertenecientes al Departamento Ejecutivo Municipal.
Artículo 4º.- Los participantes podrán presentar uno o
más trabajos en distintos sobres y con diferentes seudónimos.
Artículo 5º.- La presentación de los trabajos deberá
ser en 2 sobres opacos evitando la transparencia de los datos y por lo
consiguiente todo tipo de suspicacia (que no hubiere sospecha y/o desconfianza)
y cumpliendo las bases y condiciones que se expresan en el anexo que integra la
presente ordenanza.
Artículo 6º.- Los jurados estarán integrados por dos
(2) funcionarios del Departamento Ejecutivo Municipal, 2 (dos) del Concejo
Deliberante y tres (3) vecinos representativos de la historia de la Ciudad.
La participación en este concurso implica la
aceptación de todos los puntos y cualquiera de ellos que no sea respetado,
originara la anulación del trabajo respectivo.
El jurado tendrá la autoridad suficiente para declarar
a este concurso desierto en caso necesario dada la importancia y magnitud del
fin que se pretende.
El veredicto final del jurado es inapelable, constatando
los fundamentos del mismo por escrito.
Cualquier situación no prevista en las bases, será
resuelta únicamente por el jurado.
Artículo 7º.- Los premios. Se instituyen como premio
al mejor trabajo: una suma de dinero por el importe de Pesos Diez Mil ($10.000)
y un diploma de honor. El premio se entregará en el acto oficial por el DIA de
la Municipalidad del Departamento Capital en el cual se entronizará la bandera
oficial de la institución y se dará a conocer el ganador.
Artículo 8º.- El proceso de elección. Al cierre de la
fecha de recepción de los trabajos se procederá
a la apertura de los sobres. El jurado, desde ese momento contará con treinta
(30) días hábiles para elegir las obras. Los sobres consignados con el número
dos (2) estarán en poder de la escribana que se designe a tales efectos, hecho
que quedará asentado en el acto protocolar.
Se determinará cual es la propuesta ganadora,
procediéndose a la publicación en todos los medios de comunicación masiva y en
el Boletín Oficial Municipal
Artículo 9º.- [De forma].
[1] Pese a lo expuesto, el PBI de la provincia entera es el 0,5% del total
del país, lo que la posiciona como una de las de menor desarrollo. Ref.: https://economiariojana.com.ar/nota/la-rioja-aporta-el-0-5-del-pbi-del-pais
[2] Ellos son: Bazán, Carrizal, Cebollar, El Estanquito, El Médano, El
Quemado, La Ramadita, San Antonio, San Javier, San Juan, San Lorenzo, Sierra
Brava, Talamuyuna y Trampa del Tigre.
[3] https://concejodeliberantelarioja.gob.ar/digesto/archivos/5387_C.D.-3208-2001_9762633.pdf#:~:text=ARTICULO%201%C2%BA.%2D%20Ac%C3%A9ptase%20la%20restituci%C3%B3n%20del%20proyecto,restituye%20por%20el%20art%C3%ADculo%20precedente%20deber%C3%A1%20ser.
[4] Un sistema orográfico cuya mayor elevación es el macizo Morado, de
4.130 m s. n. m. La ciudad se extiende a sus pies.
[5] El uso de la llave como atributo de una ciudad deriva de que en la Antigüedad,
éstas se defendían con murallas, cerradas con grandes puertas.
[6] Una buena semblanza sobre la imagen puede verse en https://diocesislarioja.com.ar/el-tinkunaco-la-gran-fiesta-de-la-rioja/
[7] Además del falucho, la imagen lleva una casaca negra que le llega hasta
las rodillas, del chaleco corto cuelga una cadena de oro que engancha un
relicario y un reloj. La camisa blanca lleva gemelos de oro en sus dobles
puños, al calzón corto siguen las medias hasta las rodillas. La capa es de
terciopelo negro bordada con hilos de oro y plata cae de sus hombros. Ciñe su
cintura una faja amarilla con bordados y flecos dorados. Calza zapatitos negros
con hebilla. La indumentaria es acorde a la usada en el siglo XVIII.
[9] Históricamente cada 1º de enero asumían las nuevas autoridades de
los cabildos hispanos, con lo que la fiesta “del encuentro” o Tinkunaco,
comienza cada 22 de diciembre con un novenario en la Catedral y finaliza el 3
de enero. En ese día se lleva en peregrinación la imagen del Niño Jesús “Alcalde”
hasta el templo de San Nicolás de Bari, la actual Catedral. Lo escolta la “Cofradía
de los Ayllis” (ayllus), encabezada por “el Inca” representando a todos los
indígenas, mientras que en otra procesión van “los españoles” y la forma la “Cofradía
de los Alféreces”, quienes llevan al patrono local. Un mayor desarrollo de la
tradición y de la liturgia correspondiente puede verse en https://www.argentina.gob.ar/cultura/manifestaciones-de-patrimonio-cultural-inmaterial/la-rioja/tinkunaco o en https://trascarton.com.ar/cultura/la-fiesta-del-nino-alcalde
[14] En este mismo Blog: Un diseño
que no es bandera. Departamento La Capital (La Rioja, Argentina) https://banderasargentinas.blogspot.com/2024/07/un-diseno-que-no-es-bandera.html


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