lunes, 29 de diciembre de 2025

Fimbriado o fileteado

Válido, pero con prudencia

Por Miguel Carrillo Bascary 

Uno de los recursos a disposición del diseño de banderas (Vexilografía) es el fimbriado, al que también se denomina fileteado o delineado.

La técnica consiste en intercalar una línea de determinado color entre dos superficies, de manera que se contrasten ambos elementos. Mediante el fimbriado se crea un contorno que obtiene el resultado.

En latín el término “fimbria” indica un “fleco”, de manera que “fimbriatus” podría traducirse al español como “con flecos”, lo cual sugiere que se tratará de un trazo fino. En esto se diferencia de la “bordura”, vocablo de uso en Heráldica, cuyo ancho relativo es mucho mayor, hasta el punto que en ocasiones admite la carga con muebles.

Lo usual es que el fimbriado sea simple, pero eventualmente podría ser doble, con lo que se conseguirá un mayor realce. Verbigracia, la enseña de Vanueatu, en amarillo y negro.

Tanto en Heráldica como en Vexilografía, el fimbriado se emplea para destacar las cargas sobre el campo o el paño, respectivamente. Particularmente cuando son del mismo color que el fondo o cuando ambos no contrastan entre sí. Como ejemplo puede citarse al Sol de la bandera argentina, que se delinea en castaño.

El fimbriado es un recurso muy usado para las representaciones gráficas, pero que, para los textiles existen dificultades técnicas, por lo general se concreta mediante un denso bordado, con un ancho de varios centímetrosUn problema significativo es el mayor coste que implica, por esta razón se desaconseja para las banderas de izar, salvo que sea estrictamente necesario.

Un buen ejemplo de fimbriado lo aportan la bandera de Guyana y las estrellas de la  de Nueva Zelanda. También lo llevan los escudos inscriptos en los pabellones de Croacia, Eslovaquia y Eslovenia.

 

Con ciertos reparos podrían sumarse los lábaros representativos de: Kenia, Corea del Norte, Salomón, Santo Tomé, Trinidad y Tobago, Suriname, Tanzania, Botsuana, Namibia, Costa Rica, Gambia, Jamaica, San Cristóbal y Esuatini.

Kenia

Algunas publicaciones dan a la Union Flag como ejemplo de fimbriado, lo cual es un error, ya que solo lo es en apariencia, por cuanto el blanco es el saltire de la “cruz de San Andrés” y que también se corresponde con el paño blanco de la bandera inglesa.

Subjetivamente tampoco creo que pueda calificarse como fimbriada a la cruz de la bandera de Islandia, menos aún a las de Noruega, Sudáfrica, Costa Rica y Jamaica, especialmente en razón de que su ancho es relativamente mayor al fileteado propiamente dicho.

Puede hablarse de pseudo fimbriado cuando este solo destaca dos superficies y no contornea a una figura. La enseña de Mozambique podría definirse como ejemplo, ya que se aplica para separar sus franjas y no para destacar un elemento cargado. Otro caso es el de Uzbekistán.

En la imagen que abre esta nota puede verse uno de los proyectos presentados para definir la eventual bandera de Canadá, en 1946. Ahí se verá que los tramos rojos de la Union Flag, previstos para el cantón, se confunden con el paño, mientras que la hoja de arce que lo carga lleva un fimbriado muy delicado que permite destacarla netamente.

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Como queda explicado, solo corresponde utilizar el fimbriado cuando la calidad técnica del diseño lo demande, obvio que también cuando razones históricas lo justifican, cuando sea haga necesario para destacar un blasón aplicado u otro diseño que se cargue sobre el paño-bandera.

sábado, 27 de diciembre de 2025

Banderas en la Heráldica

Consideraciones diferenciadas

Gran escudo de España, mediados del siglo XIX 

Por Miguel Carrillo Bascary

La Heráldica cuenta con un desarrollo que hace siglos supo conocer su edad dorada, pero que continúa vigente a despecho de la modernidad. En cuanto a la Vexilología, nace convencionalmente a fines de la década de 1950 y su explosivo desarrollo indica que todavía está lejos de alcanzar su mayor potencial. No puede establecerse una división tajante entre ambas disciplinas, aunque, de hecho, así lo planteen ciertos doctrinarios pretendidamente puristas. Si bien los vexilos fueron indudablemente anteriores que los escudos, la sistematización de la disciplina que los estudia es muy anterior

Los vínculos entre ambas disciplinas son innegables y, en la actualidad, ambas se influyen mutuamente. Valga como ejemplo que la Vexilología reconoce que existen las “banderas heráldicas” cuyo diseño, si no copian, se basan sustancialmente en blasones. También son muchos los vexilos que cargan escudos, muebles y otras figuras heráldicas como principal elemento de su diseño. Desde una perspectiva histórica, que ubicamos en la Baja Edad Media, las banderas fueron netamente heráldicas y esta característica prácticamente se mantuvo hasta comienzos del siglo XIX, cuando surgieron las que identifican a los estados nacionales.

Un buen ejemplo es la del estado de Maryland (E. Unidos), que reproduce fielmente el blasón de George Calvert (1580-1632), primer barón de Baltimore y fundador de la colonia. Se comenzó a usar como enseña extraoficial en 1880 y se oficializó en 1904, aunque en origen era de paño azul cargado con el escudo, mantelado y con tenantes. Más tarde, el lábaro se simplificó y adoptó la forma más conocida Está cuartelado con los colores de los Calvert, lores de Baltimore, y  los de Crossland, linaje materno de Cecil Calvert (1605-1675), hijo del propietario original. En ocasiones se representa con tenantes y en otras con dos leopardos como soportes. 

Bandera del estado de Maryland

Gran escudo

Escudo en estilo moderno

Lo que contrasta es que, para la Heráldica, las banderas y estandartes son elementos menores, hasta el punto que se los clasifica entre los ornamentos de los blasones, ya que van por fuera, acompañándolos.

Una observación, puede caracterizarse a los estandartes como aquellos vexilos que emplean las caballerías[1], en tanto que “banderas” son todos los que se emplean en otro tipo de circunstancias, con excepción del término “pabellón”, que en la Náutica se reserva para el vexilo que acredita la nacionalidad o estado. Existen otros ornamentos a los que se aplican similares reglas, como las banderolas, pendones y gallardetes, por caso.

También toman forma de cargas, pero casi siempre como parte de un mueble[2], no como elemento autónomo. Veamos algunos ejemplos de blasones cívicos españoles que incorporan banderas:

Diversas banderas de ciudades españolas (Francisco Piferrer)

La colocación externa de vexilos se manifiesta en forma diversa. Generalizando, se observa en España, Alemania y en Italia, también en Francia, con la peculiaridad que además se los ve en posición de cimeras, particularmente como referencia a los cargos desempeñados. En Inglaterra, Flandes y en Borgoña mayormente aparecen referidos a tenantes y soportes[3]. Más adelante se incorporan imágenes que amplían este panorama.

Según toda evidencia las banderas ubicadas por fuera de los blasones indican: pertenencia a un linaje, referencias a trofeos obtenidos en batalla o a plazas tomadas, al origen territorial, a la cantidad de heridas o distinciones recibidas, al ejercicio de comandos o de cargos honoríficos, y también pueden interpretarse como evidencia de las unidades o de los ejércitos en los que se ha servido. Estas remisiones se concretaban respecto del protagonista y, en principio, no resultaban trasmisible a los descendientes.

Los blasones de los virreyes del Río de la Plata son buenos ejemplos. Se muestras dos:

Pedro Antonio de Cevallos, virrey del Río de la Plata (1777–1778) 

Escudo de Armas de Santiago de Liniers, Conde de Bs. Aires y virrey del Río de la Plata (1807-1809), rodeado de las banderas conquistadas a los británicos en 1806 (diseño recreado)

Piferrer[4] también señala la existencia de banderas que son simples soportes de otro elemento simbólico, por ejemplo cuando el paño ostenta una letra que compone o remite a una divisa.

Ampliando la óptica se ofrecen otros ejemplos de diversas épocas:


Primitivo blasón de la ciudad de Córdoba (Argentina) al tiempo de su fundación, 1573, que en la actualidad es el de la provincia homónima, ya que con el tiempo la jurisdicción asignada por el fundador devino dicho estado. (versión no oficial) [5]


Escudo del municipio de Córdoba, 
ratificado en 1995 por su carta orgánica[6] 

Confederación Argentina, circa 1840, con banderolas alusivas a sus entonces 14 provincias

Provincia de Catamarca (Argentina), 1922

Escudo real de Canadá (1921/1923), vigente en la actualidad

Nueva Zelanda (1911/1956) vigente en la actualidad

Gran escudo del reino de Bélgica, con las banderas de sus provincias

Ciudad de Copenhague, Dinamarca

Gran escudo del ducado de Sajonia-Meiningen

Brandemburgo, Alemania

Escocia
 
Reino de Prusia (1873-1918)

[1] Los cuales tienen forma cuadrada o aproximada a esta figura, bien sea con farpas o sin ellas.

[2] Muebles son todos los elementos que se colocan sobre el campo de un blasón, pero no deben confundirse con sus particiones, ni con las piezas heráldicas.

[3] GARCÍA CARRAFFA, Arturo y Alberto. Enciclopedia Heráldica y Genealógica Hispanoamericana. Tomo I, p. 170. Madrid. 1920. https://www.raicesreinovalencia.com/sala/Biblioteca/Enciclopedia_Her_ldica-_Hermanos_Garc_a_Carraffa.pdf

[4] PIFERRER, Francisco. Tratado de heráldica y blasón, p. 173. 1858. https://archive.org/details/bub_gb_A61AAAAAcAAJ/page/n71/mode/2up?q=banderas.

[5] “Artículo 5. El Escudo, símbolo que identifica a la Ciudad desde su fundación, es de uso obligatorio en toda documentación, papeles oficiales, sellos, vehículos afectados al uso público y en el frente de los edificios municipales. Su descripción es: en campo de oro, un castillo redondo de piedra de su color, con una sola torre y sin almenas, sobre dos ríos caudales de azul oscuro y, a cada lado del castillo, tres banderas nacionales de dos puntas. A manera de timbre, una bandera nacional de dos puntas, asta de oro, cuyo hierro de color natural surge del interior del escudo y se apoya en la torre del castillo. A los fines del primer párrafo puede utilizarse sin emplear colores”. https://es.wikisource.org/wiki/Carta_Org%C3%A1nica_Municipal_de_la_Ciudad_de_C%C3%B3rdoba_(Argentina)

[6] Mayores referencias sobre el escudo de Córdoba en la nota "La Ciudad y su escudo" que Prudencio BUSTOS ARGAÑARAS publicó en el diario La Voz del Interior (Córdoba, el 30 de octubre de 1996).

viernes, 26 de diciembre de 2025

Banderas de Belén

Muchas, pero no tantas

Por Miguel Carrillo Bascary

Si alguien pregunta por el significado de la palabra “Belén” inmediatamente surge la referencia al lugar del nacimiento de Jesús, pero también se la podrá contrastar que deriva del antiguo hebreo (בֵּית לֶחֶם, Leem), que puede traducirse como casa del pan/ lugar del alimento. En inglés su grafía nos lleva a Bethlehem, mientras que en portugués resulta ser Belem.

Y si esa misma persona tiene curiosidad por conocer qué ciudades o distritos llevan nombres similares, se verá que hay una cierta cantidad, pero no tantas como se podría haber pensado.

En esta misma línea de interés, desde este Blog podríamos tratar de establecer cuáles son las banderas que identifican a esas jurisdicciones. Acá es donde les aporto esta curiosa información, practicado un rápido recorrido por la información disponible.

En primer lugar, les comparto el diseño es una creación conceptual. El fondo verde oscuro destaca netamente a la “Estrella” que guío a los Reyes Magos en su búsqueda del Salvador, según relata en Evangelio. Más abajo un trazo en “X” remite a la visión de frente del sencillo pesebre donde se colocó al “Niño Jesús” a poco de nacer, cuya presencia se advierte en el triángulo dorado. La presencia de la Virgen maría y de San José, apenas se sugieren en las curvaturas del fondo, destacadas en un tono algo más claro. Esta excepcional composición se explica por sí misma ya que la nota que la presenta no contiene ninguna referencia, tampoco de su autor, aunque corresponde destacar las referencias de su publicación[1].

A continuación les comparto el resultado de la investigación: 

Encabeza la nómina la que identifica a la mítica Belén de Judea, hoy comprendida en la región de Cisjordania, que es la que abre esta nota. El diseño lo ha divulgado Tomislav Sipek. Destaca la “Estrella de Belén” que anunció el nacimiento de el Salvador, una espiga de trigo, que caracteriza al nombre de la ciudad desde hace milenios, y una corona de olivos, símbolo universal de la paz. En la leyenda consta “Municipalidad de Bethlehem,” tanto en inglés como en árabe.

En América encontramos al Estado de Belem do Pará, norte del Brasil, cuya enseña se basa a la que usaba “Club Republicano Paraense”, un partido político de su capital, protagonista en la formación de la entidad. Se comenzó a usar para identificar el estado en 1890 y se oficializó en 1946.

Esta es la bandera de la ciudad de Belém, capital del distrito tiene un paño azul, con el blasón cívico cuartelado.

La ciudad de Belén, provincia de Catamarca, Argentina se fundó el 20 de diciembre de 1681. Cuando estaba por celebrar sus 325 años de existencia, se dictó la Ordenanza Nº48 del año 2006 que convocó a un concurso para diseñar su vexilo. Resultó seleccionado un diseño que se caracteriza por llevar un poncho como elemento central, lo que se explica informando que la ciudad está considerada como “capital nacional” de tan característica prenda de vestir.

La enseña remite a los tradicionales colores marianos, ya que su principal iglesia, Ntra. Sra. de Belén, es un importante centro de peregrinación católica. Un poncho completa el conjunto.

El departamento de Belén, adoptó este diseño, según informa Antonio Martins-Tuválkin en FOTW. Carga el perfil de la iglesia parroquial, la banda celeste remite al río Belén que atraviesa el territorio, vivificando sus cultivos; mientras que el castaño aludiría a la Sierra de Belén que define al valle donde se enclava la ciudad cabecera.

En la extensa provincia de Bs. Aires, Argentina, se encuentra la ciudad de Belén de Escobar, más conocida como Escobar, a secas. Es centro de una activa región agrícola que se distingue por la explotación de frutas y flores, lo que explica el motivo central del diseño; también es cabecera del partido de este último nombre.

Su diseño fue resultado de un concurso realizado en el año 022, cuyas cinco propuestas finalistas vemos, más abajo el primer vexilo del partido (departamento), con su escudo en el centro, que se había adoptado en 2017.


En la cordillera Oriental de Tundama, se emplaza la pequeña ciudad de Belén de Boyacá (entre 8.000 y 6.000 hab.), departamento homónimo, Colombia. Su bandera lleva dos espigas de trigo cargadas en su centro, indicando el perfil productivo de la región.

Esta es la divisa de Belén de los Andaquíes, departamento Caquetá, Sur de Colombia. El calificativo de la localidad corresponde a la tribu de pobladores originarios que habitaban el territorio. El municipio tiene unos 12.000 habitantes.

Belén, en el departamento Nariño, Sur de Colombia, se estableció en 1986. Cuenta con unos 7.000 hab. Su bandera es amarilla (prosperidad) y verde (amabilidad y fortaleza). La carga central es un cuero vacuno estilizado, lo que expresa la importante actividad pecuaria en la zona.

 

También en Colombia se encuentra Belén de Umbría, departamento de Risaralda, establecido en 1890. Hoy la ciudad tiene unos 30.000 hab. No se relaciona con la Umbria itálica, sino que su nombre deriva de una tribu indígena de la región. Su producción cafetera queda expresa en su bandera.

 

El cantón de Belén, provincia de Heredia, Costa Rica es otra manifestación en estudio. Su diseño se estableció en 1997. Cuenta con unos 30.000 hab. Destacan las ramas de café, bajo el blasón municipal.

Un típico estilo estadounidense tiene la bandera de Belén, estado de Nuevo México. La estrella que anunció al nacimiento del Señor y la representación del sol concebida por la cultura zia, originaria del territorio, siguiendo el diseño de la bandera del estado. 

Las leyendas impresas remiten a la fundación de la ciudad, en 1740. Esta composición de oficializó en el 2018 y reemplazó a la muy poco afortunada versión previa, francamente horrible, según mi personal consideración.

Bethlehem, en el condado de Albany, estado de Nueva York, es fiel exponente de otro peculiar estilo de los E. Unidos, con el muy complejo “sello” o escudo oficial en su centro, como lo informa Antonio Martins-Tuválkin.

La tradicional ciudad de Bethlehem, Pensilvania, se fundó en 1741 y en la actualidad su población supera los 40.000 hab. Es de la misma línea que la anterior, pero con el paño castaño. Tal como lo reproduce Masao Okazaki.

Cruzando el Atlántico, en el mediterráneo Estado Libre de Orange, Sudáfrica, se encuentra la ciudad de Bethlehem, que fue transitoriamente capital del mismo, en el año 1900, durante la guerra que enfrentó al pueblo bóer con el Imperio Británico. Se formó a partir del parcelamiento de una antigua granja, en 1860. El lema “conjuncti prosperamus” expresa un ideal cooperativo estructurado sobre la base de la producción triguera de la región. La “Estrella de belén” es el principal atributo de su blasón, que por otra parte sigue una estricta composición heráldica de origen británico. 



 

Aunque no se trata de un vexilo institucionalizado, el diseñador TravDOC nos ofrece un estudio de tres variantes para una hipotética nueva bandera para la ciudad de Belén. Son sencillos y  grandemente representativos, cualquier elección es difícil.

Terminando

Queda concretado así un sumario repaso de los vexilos relacionados con aquél lugar donde se consumó la promesa de Dios a nuestros padres Adán y Eva, cuando en un humilde pesebre, en la noche fría y estrellada un pesebre acogió el nacimiento de Jesús, verdadero Dios y verdadero Hombre. Como vemos, son varios los vexilos referidos a ciudades o entidades políticas de diversas regiones del mundo, sin dudas que uede haber otros pero los que vemos resultan suficientes.  

Nota: al lector podría interesarle otro estudio presentado en este Blog es “Banderas de Navidad /Christmas Flags[2] y también “Las Islas de Navidad[3]