lunes, 17 de agosto de 2026

El dormitorio del Gral. San Martín

Avatares sobre una bandera

 "Muerte del General San Martín" (autor anónimo)

Por Miguel Carrillo Bascary

Creo que coincidiremos que la identificación del general José de San Martín con la nacionalidad argentina es un hecho incontrastable.

Igualmente, estimo que acertaremos al afirmar que la Bandera nacional no puede usarse en otra posición que aquellas que habilita el Ceremonial, por ende, no cabe que su paño se emplee para revestir estrados ni tribunas, tampoco como tapizado o mantel, ni que se la fije a la pared de una habitación.

Pero para todo hay excepciones, si esto no implica infringir el debido respeto. Una de ellas sería disponer el vexilo sobre el lecho donde el Libertador exhaló su último suspiro, tal como se verifica en la Casa-Museo de Boulogne-sur-Mer. En principio, esta es una práctica emotiva, que no plantea mayor cuestionamiento, pero no está exenta de condiciones.

El antecedente más remoto se inspira en la composición pictórica de autor anónimo conocida como “Muerte de San Martín”. Se habría ejecutado a fines del siglo XIX y se encuentra en la “Celda de San Martín”, en el convento de Santo Domingo, provincia de San Juan. Allí se recrean los instantes posteriores a su fallecimiento, donde el prócer aparece recubierto por una bandera, mientras su hija y nieta oran por su alma.

Como reflejo, en la réplica del dormitorio del prócer montada en la Casa-Museo, se acostumbra disponer un ejemplar de enseña nacional, como manifestación alegórica a su cuerpo mortal. De tal suerte que la escena del cuadro pareciera repetirse, con lo que los visitantes se integran como partícipes en el velatorio de ese gran hombre.

La idea es esa y no está mal, pero … el cuestionamiento surge de la posición en que se coloca al vexilo, algo que a lo largo del tiempo ha registrado variantes. Algunas de estas posiciones son impropias, ya que cambian el sentido del hecho que se intenta recrear. Para fundamentar lo expuesto corresponde analizar varias fotografías:

a) Tomas realizadas en la Casa-Museo de Boulogne-sur-Mer:

Foto 1 – Como se ve la bandera está atravesada sobre la cama, en forma parecida a la que presenta la imagen que abre esta breve nota.

Foto 2 – En esta oportunidad se optó por extender el lábaro sobre el lecho, como si fuera un cobertor. Con esto se le asigna una condición utilitaria que no condice con la majestad que debería asegurársele. Para mal de males, obsérvese línea blanca, sobre la almohada (señalada con flecha amarilla) que corresponde a la vaina del vexilo, esto desnuda que ¡el paño se muestra por su revés!, algo francamente irreverente

Foto 3 – Finalmente, el vexilo aparece de tal manera que inapelablemente sugiere ser un inapropiado cobertor, lo que acentúa lo inadecuado de esta posición. Algo más, es inaceptable que se use un ejemplar cuyo Sol no es el que exige la reglamentación desde que se dictó el Decreto Nº1.650/ 2010.

Eventualmente podría admitirse que el paño se posicione tal como se observa en la Foto 1, nunca como aparece en las fotografías 2 y 3.

b) Toma obtenida en el Museo Histórico Nacional,

En la reconstrucción de la habitación se optó por la fidelidad histórica, sin agregar ninguna bandera, lo que evita incurrir en innovaciones que puedan generar sentimientos encontrados.

En lo personal

Considero que la autoridad que corresponde debería instruir específicamente al conservador de la Casa-Museo sobre lo inapropiado de exhibir la Bandera nacional sobre la réplica del lecho en que falleció en general San Martín, y que, para patentizar la solemnidad del ambiente debería mostrarse como ejemplar de sitio al lado de la cabecera.

Esta es la forma en que se muestra en la “Celda de San Martín” del Convento de Santo Domingo, donde la tradición conserva que descansó el Libertador durante su estancia en esa ciudad. De esta manera la presencia del pueblo de la Nación, corporizado en el vexilo, se manifiesta en un lugar tan caro a los sentimientos de argentinidad. Esto, reitero, no da lugar a posiciones opinables. Igualmente, debe tenerse la precaución de que el ejemplar tenga el diseño reglamentado, no ocurre así en este caso, ya que su sol no lo es.

En definitiva, anticipándome a alguna crítica a mi posición, estimo que, tratándose de honrar la memoria del General José de San Martín, no existen cuestiones de detalles.

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