Un vexilo en evolución
Mediante esta nota respondo a varios lectores que oportunamente me solicitaron información al respecto. De esta manera abro una serie de producciones alusivas a la Guerra de Malvinas, cuyo nuevo aniversario se cumplirá próximamente.
Referencias
Dígase a priori que en
numerosos estados de Occidente los
veteranos de una guerra y aún, de una determinada compaña, elaboran
espontáneamente vexilos que los
representan y que les sirven de vínculo emotivo.
Es lo que ocurre con la
así llamada “bandera del veterano de
Malvinas”, a la que también se sindica como “de los veteranos”.
La pieza carece de
reconocimiento por parte del Gobierno nacional, es fruto de una iniciativa emanada de un particular. Básicamente
procura hacer presentes al colectivo de referencia y así se lo presenta,
portado por veteranos, en actos evocativos alusivos a la gesta de Malvinas. Es
importante señalarlo: este vexilo NO ES una propuesta de bandera para el
territorio de Malvinas, como a veces se la ha malinterpretado.
Surgió a finales del año
2009 y el 2 de abril del 2010 se mostró en la concentración de veteranos realizada
en San Andrés de Giles (provincia de Bs. Aires), desde ahí se difundió a todo
el país[1],
alcanzando buena aceptación, a
juzgar por su presencia en Internet y en ceremonias conmemorativas. Sin
embargo, también se registran voces en
contrario, son las que abogan por estampar las siluetas de las islas sustituyendo el Sol, inscripciones alusivas y otras variantes..
En base a mi experiencia personal
conceptúo que esta bandera es un emblema
en evolución, skin perjuicio de que la legitimidad fáctica que le otorgue la amplitud de su uso
eventualmente podría llevar a que el gobierno lo oficialice, aunque esta decisión
parece todavía prematura. De hecho, se admite su participación en algunas
ceremonias oficiales evocativas, pero en otras no se autorizó su presencia.
Su diseño se debe Luis Corradi, quien en su Facebook se presenta como “creador
digital[2]”,
donde aclara haber sido movilizado en ocasión del conflicto de 1982, pero que específicamente
indica no ser un veterano por no haber combatido en las Islas. En diversos
medios informa que creó este vexilo como un homenaje para todos ellos[3].
Una sana crítica vexilográfica indica que el diseño es sumamente complejo de
realizar, por lo que su confección aparenta ser cara. Este factor conspira
contra su difusión. En la imagen que abre esta nota el Sol se corresponde al
oficializado, pero en numerosas fotografías se evidencia que también se
confecciona con otro modelo. En su elaboración debería
atenderse a que el Sol debe adecuarse al modelo oficial, tal como se prevé en
el Decreto Nº1.650/ 2010 , por una simple razón de coherencia con los valores
de argentinidad que intenta expresar.
En cuanto al significado: obviamente lleva los colores argentinos, destacando
que se expresan en vertical ya que, al entender del autor, así fue la bandera
que Belgrano izó en Rosario y que luego dio al Ejército del Norte en 1812. Aquí
radica el principal cuestionamiento al
emblema ya que contradice la documentación y la tradición historiográfica,
sin fundamentarlo debidamente. Téngase presente que el mismísimo Belgrano dejó
escrito de su puño y letra que la bandera izada en Rosario fue “blanca y celeste conforme a los colores de
la escarapela nacional” y así lo hizo constar en un documento fehaciente,
su informe fechado en Rosario el 27 de febrero de 1812. Además este lábaro en
vertical cuestiona el testimonio pictórico que es el cuadro del prócer que el
artista Carbonnier le pintó en 1815, para el que posó en persona[4],
no es dable admitir que Belgrano hubiera aceptado representarse con una bandera
extraña.
El Sol, afirma el autor,
es “similar al de la Bandera nacional[5]”
y señalaría “una nueva era”. La faja
roja simboliza “la sangre derramada en el
teatro de batalla de Malvinas”, así consta en alguna descripción, pero en
otras se dice que, además, abarca a “los
que murieron pasada la guerra”. Mientras que la negra representa a todas
las fuerzas de tierra que participaron en las acciones. Las líneas
entrecortadas, serían símbolo de los vientos y aluden a la Fuerza Aérea
Argentina. Las ondas, expresan a los “mares
del Sur” y remiten a la “fuerzas de mar”.
La contraposición de colores indicaría que “en
una guerra nada se pierde totalmente y nada es totalmente ganado”. También
en esta materia debería uniformarse la
expresión de sus significados ya que hay diversas descripciones que no
coinciden entre sí.
Respecto al Ceremonial en concreto:
Ejemplares de izar (y de sitio): Las previsiones en esta materia son idénticas a las previstas
para las banderas nacionales de ceremonia, pero como el que se comenta no es
oficial, debe ceder la precedencia, incluso ante las que pertenecen a
congregaciones, asociaciones civiles y entidades que regentean establecimientos
escolares; aunque se muestre el día 2 de abril. Como peculiaridad, lleva un solo escolta, ya que en el
imaginario se entiende que el segundo es ocupado por un veterano fallecido en
combate. Un reflejo de las formaciones de Fuerza Aérea conocidas bajo el
término “numeral caído” (también suele denominarse “perdido”), en que una
escuadrilla deja un espacio en homenaje a un camarada fallecido en acción. Obviamente
el color celeste debe ser idéntico al
previsto para la Bandera Nacional, tal como lo especifica el Decreto
Nº1.650/ 2010. Los ejemplares de ceremonia y de sitio deberían ser de paño
doble. De la praxis no resulta que las cargas deban figurar en ambos lados del
textil, salvo que se trate de una pieza para izar.
Me detengo particularmente
en lo que resulta de la fotografía adjunta, en donde se observa una grave anomalía, cual es la de endrizar el
paño por su lado superior. Es verdaderamente inconcebible que se haya
realizado así y, más aún, que se admitiera su participación en una ceremonia
evocativa.
Ejemplares de izar: existe una versión de este vexilo destinada a ser
levantada en un mástil. Debido a que este vexilo no tiene carácter oficial, no
debería izarse en el mismo mástil que la Enseña patria, sin embargo, cuando no
es factible asignarle uno en particular suele verse posicionada por debajo, en
cuyo caso es de menor tamaño, pero, reitero, no debería ocurrir, por la razón
expuesta. En este caso las cargas deben poder leerse desde ambas caras.
Accesorios: por una razón de coherencia, los ejemplares de sitio
o de ceremonia deben llevar asta, moharra, pie-soporte, tahalí, corbata y banda
para el escolta, idénticos a los de la Bandera Nacional. Circunstancia que la
veo muy acertada, no solo por su referencia a la argentinidad, también porque
abarata su costo de adquisición, ya que estos elementos se producen a escala
poco menos que industrial.
Finalmente, apunto que entre los excombatientes británicos también se usan vexilos con que se identifican, en estos casos se basan en la enseña azul del Reino Unido, con inscripciones alusivas.
[1] Un interesante panorama puede verse en https://banderadelveteranodemalvinas.blogspot.com/?fbclid=IwY2xjawQr7JBleHRuA2FlbQIxMQBzcnRjBmFwcF9pZBAyMjIwMzkxNzg4MjAwODkyAAEerEdXxs5rrDYVW3P2EZOWL-NKsBspjngjnKPCXfUZKdgRh98VCrVg4KUVHXE_aem_oRjAsWlH-tS0CChEouOAWA
[2] Soldado conscripto clase 1963; https://www.facebook.com/banderadel.veterano
[4] En un reportaje en vivo el autor parece basar su criterio en un estudio
de “científicos del CONICET”, el caso es que para concretar esta experiencia se
tomaron como referencia retazos textiles de banderas presuntamente
contemporáneas a la mostrada en Rosario, pero no a la bandera primigenia la que ha desaparecido. En consecuencia,
las conclusiones de tal estudio no
cumplen la condición básica de todo análisis científico; la correspondencia
indefectible con el caso testigo.
[5] Empero, su imagen no se representa con el que define la normativa
nacional argentina desde el año 2010 (Decreto Nº1.650, de ese año).






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