viernes, 16 de diciembre de 2016

La primera parada de 
Santa  Claus 
o la adoración del Niño Dios por un visitante que la Biblia no mencionó

Por Miguel Carrillo Bascary


Como forma de preparar la Navidad este Blog, que no solo está dedicado a las banderas, se adentra en otro símbolo cultural, muy caro en el sentimiento popular.

  
La leyenda de Santa Claus tiene cientos de variantes en las diversas culturas del mundo. Para los más pequeños hay una sola verdad: Santa Claus existe, es bueno, es jovial; muy trabajador; la gustan mucho los niños y sabe un montón de cosas; en definitiva es sinónimo del espíritu navideño.

Comenzando por el principio; Santa Claus habita cerca del Polo Norte, como ya lo explicamos suficientemente en un reciente post (https://banderasargentinas.blogspot.com.ar/2016/12/donde-vive-santa-claus-una-historia-de.html), pero no hay acuerdo en qué parte precisa tiene su preciosa casita de troncos ni la fábrica de juguetes donde trabajan sus amigos gnomos.

Tampoco hay coincidencias sobre los vehículos que usa; obviamente que el trineo fue el primero con el que “surfeaba” por la nieve bajando desde el Polo hacia el Sur. Por lo general suele vérselo conduciendo un antiguo trineo, arrastrado por uno o por varios renos.

Sí hay consenso en que Santa empieza su recorrido desde la quebrada “linea internacional del cambio de fecha”, más precisamente en las islas de Kiribati cuya bandera vemos seguidamente.




Desde allí se desplaza anticipándose al Sol del 25 de diciembre, para terminar en la isla habitada más oriental de las Aleutianas, llamada Attu; donde Santa se despide de la última de las banderas que jalonan su ruta anual, la del estado de Alaska (E. Unidos)


La isla de Attu (originalmente llamada “San Teodoro”, como la bautizó el ruso Chirikov en 1742) está a unos 1700 kms. de la costa de Alaska. Desde 1985 es un monumento histórico nacional de los Estados Unidos por que allí se libró la única batalla de la II Guerra Mundial que se dio en su territorio, luego de ser invadida por tropas del Japón. La lucha se prolongó desde el 11 de mayo de 1943 y causó la baja de 3.929 norteamericanos (580 fueron muertos). Se estima que los japoneses caídos fueron una cantidad similar, solo se tomaron 28 prisioneros. Para conocer más recomendamos: http://www.lasegundaguerra.com/viewtopic.php?t=1601

Después de dejar sus últimos regalos a los niños de Attu, Santa vuelve a su casa ya totalmente agotado por su mágico periplo. Allí lo esperan Mamá Claus y los gnomos justo a tiempo para ¡festejar la Navidad, todos juntos!

Otro punto de coincidencia en los relatos es dónde comienza Santa su extenso recorrido, se trata de otra isla, la de Kiritimati, también llamada Christmas o “de la Navidad”. A ella nos referimos extensamente en este blog en la pasada Navidad.

Pero bien sabemos que nada es lo que parece, Kiritimati no es el primer lugar que visita Santa Claus, todo el mundo sabe y en esto también hay acuerdo universal que su primera parada es en un humilde pesebre, en Belén de Judea. Allí llega Santa con su comitiva para adorar al “Niño Jesús” y saludar a nuestra madre común, la Virgen María y a san José.

En la tradición navideña del hemisferio Norte ese notable momento se conoce como la “Santa`s first stop”. A lo largo de los años los artistas han ilustrado el encuentro en muy diversas y tiernas formas, como las que mostramos seguidamente:

Un santa que viste coloridas vestimentas sami (laponas)

Aquí tenemos a Santa con su ropaje tradicional

En las siguientes imágenes Santa se presenta ante el Niño acompañado de algunas de las ovejitas de los pastores de Belén, a los que se suman conejos, ardillas; un ganso y un pajarito azul.


Otra imagen muestra a un Santa sin posibilidad de viajar en el tiempo, pero que reconoce que el verdadero centro de la Navidad es el “Niño Jesús”, que él mismo coloca en el lugar principal del pesebre familiar.


Y finalmente, vemos la “primera parada” donde Santa, adora al “Niño Dios” en silenciosa oración, acompañado de María y de san José.


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