viernes, 15 de julio de 2022

Una reliquia histórica excepcional

La casulla San Francisco Solano, preservada en Tucumán

Reverso de la casulla de San Francisco Solano

Por Miguel Carrillo Bascary

En el templo de San Francisco de la ciudad de San Miguel de Tucumán se preserva entre sus reliquias más antiguas y valiosas una casulla que utilizó San Francisco Solano Jiménez (Montilla, España, 1549-Lima, 1610), quién misionó en la región del noroeste argentino entre los 1590 y 1594. En 1592 le fue confiado el convento franciscano de Tucumán. Fue beatificado por el papa Clemente X en 1675 y lo canonizó Benedicto XIII en 1726. Su festividad es el 14 de julio. Se lo llama “el milagrero del Nuevo Mundo", por la gran cantidad de milagros que se le atribuyen. Su biografía es particularmente asombrosa[1].

 San Francisco Solano, pintura cuzqueña

Como particular kerigma de su actividad misionera el Santo se aprovechaba de su melodiosa voz, a la que acompañaba con la guitarra, el sikuri[2] y el rabel, un instrumento de dos o tres cuerdas semejante al violín. Su influjo le permitió apaciguar la hostilidad de algunos aborígenes a los que se presentaba llevando el mensaje de Cristo[3].

Un rabel

La casulla es un ornamento litúrgico que reviste el sacerdote durante la celebración de la Eucaristía (misa), colocada sobre el alba, una suerte de túnica con mangas, que cubre el cuerpo del celebrante. La que analizamos tiene una forma de guitarra propia del período histórico aludido. Desde la reforma litúrgica propiciada por el Concilio Vaticano II las casullas adquirieron una forma más amplia, como la que puede verse en cualquier celebración eucarística actual.

Casulla, antigua y moderna

La histórica pieza fue elaborada hacia 1590 por indígenas del Perú, casi seguramente en algunos de los talleres que la Orden Franciscana había implementado en los establecimientos que tenía a su cargo

Descripción


Agradecemos a Miguel Alejandro Tucumanense las excelentes imágenes que nos muestra en su Facebook el pasado 14 de julio, 2022 https://www.facebook.com/miguelalejandro.gomez.3

Está confeccionada en hilos de seda, bordados en oro y plata, que entremezclan motivos de la iconografía europea (ejemplificada en los angelitos que la adornan) y otros que son propios de la concepción americana, como el Sol que figura en el reverso y la ornamentación de la Sagrada Forma que se observa sobre un cáliz, en el frente.

Esta particular forma evidencia un clásico fenómeno de transculturación, neologismo que señala el proceso de asimilación mutua de cultura por otra, de lo que se origina una nueva identidad social.

La reliquia está elaborada en tres segmentos que componen tanto el frente como el dorso, y que se unen por su estrechura para insertarla sobre la cabeza del sacerdote, con lo que los brazos quedan totalmente libres.

Se presenta ornamentada con caracteres afines al estilo barroco y cuenta con una bordura dorada, lisa. El fondo de la casulla es rojo, color conmemorativo de los santos mártires.

Dorso (ver imagen a color que abre esta nota)

En el sector central ser observa:

Un Sol humanizado (“Sol de Justicia”),  que se representa a Jesucristo

La corona de espinas de Nuestro Señor Jesucristo

Una cruz latina en oro, nimbada, sobre ella: los brazos con los estigmas de Cristo del fundador de la Orden Franciscana, formando el conjunto el emblema de la misma 

El corazón lacerado por la lanza de Nuestro Señor, del que se proyectan los tres clavos con que fu fijado en la cruz, acompañado de cuatro llagas (de sus pies y manos traspasados)

Todo sobre un campo cuajado de flores, simbolizando sus gracias, el que se extiende abarcando los tres sectores de la casulla.

En el lateral derecho vemos:

La columna donde Nuestro Señor fue sometido a tormento y las ligaduras con que fue sujetado a ella durante la flagelación.

Un cáliz, destinado a contener la Sagrada Sangre luego de la consagración.

Finalmente, un angelito (puttis) genuflexo, sosteniendo un sirio encendido.

En su lateral izquierdo encontramos:

La escalera con que Cristo fue descendido de la cruz luego de haber entregado su alma al Padre

Un copón destinado a contener las Sagradas Formas de la Eucaristía

Finalmente, otro un angelito (puttis) en posición genuflexa, sosteniendo un sirio encendido.

Frente 

El motivo del centro es una custodia[4] en la que se expone al Santísimo Sacramento a la adoración de los fieles

A sus pies cuatro hay querubines y una media Luna, alegoría de la Virgen María en su advocación de la Inmaculada Concepción.

Todo sobre un campo cuajado de flores, simbolizando las gracias dispensadas a la Humanidad.

En los planos laterales y en simetría se observa una porción de cielo cuajado de diez estrellas (5 por lado) y sendos angelitos (puttis) en posición genuflexa sosteniendo cada uno un sirio encendido.


Convento de San Francisco, ciudad de Tucumán (Argentina)


Notas:

[1] Una excelente  podrá verse en: https://dbe.rah.es/biografias/9867/san-francisco-solano

[2] Instrumento de viento fabricado con varias cañas liadas entre sí, muy popular en toda la región andina y en el Norte argentino actual.

[3] Como forma de caracterizar al Santo, uno de sus hermanos en la Orden, Fray Juan Gómez, aseguró bajo juramento: “Tenía un arquito con una cuerda con la cual en su celda tañía y cantaba al niño Jesús y le bailaba, con una simplicidad tan fervorosa y puesta en Dios, que convidaba. Y era tanto el espíritu que mostraba en esto que le pedía a Fray Juan que bailase y cantase en su compañía, y él lo hacía. Su alegría era tan intensa e incontenible que, a veces, salía a los claustros del convento, dando voces y pidiendo a todos que amasen y alabasen a Nuestro Señor”.

[4] Pieza de orfebrería destinada a exhibir el cuerpo de Ntro. Señor Jesucristo en forma de una gran hostia, contenida en un receptáculo de vidrio, cuyo derredor se ornamenta con rayos. La custodia se dispone sobre un altar exponiendo el Santísimo Sacramento a los fieles que la prestan adoración.

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