lunes, 22 de enero de 2018

Una bandera para  conocer: 
Señal de alerta  por tapiocas 

Por Miguel Carrillo Bascary



La desagradable experiencia de ser víctima de las “tapiocas” motivó que los guardavidas, Emanuel Cabrera y Federico Avila, implementaran una bandera que advierte su presencia en aguas de la localidad de Ostende (prov. de Bs. Aires), donde trabajan.

 Foto: Andrés Delia – Clarín

La noticia motivó una cobertura del diario Clarín (20 de enero 2018) donde Avila explicó que su hijo de nueve años diseñó la bandera.

La intención de sus creadores es muy válida, porque se inspira en una espiritu de servicio, pero hace pensar si no debieron ser las autoridades sanitarias de la Nación y las de las respectivas municipalidades de la costa atlántica, las que tomaran la iniciativa en beneficio de los bañistas.

Creemos que aún están a tiempo, ya que es necesario advertir la presencia de estos bichos en el resto el litoral marítimo argentino; les correspondería entonces:
  1. Definir una bandera que advierta el peligro
  2. Difundirla extensamente para conocimiento del público.

  
En otros lugares del mundo

La flora y fauna marina potencialmente agresiva al ser humano varía de una región a otra. por lo que no es conveniente multiplicar las señales de advertencia basándose en la especie que predomine en una u otra.

Se impone unificar el mensaje, lo que así ocurre en otros balnearios del mundo que incluyen en la codificación de banderas playeras una de color púrpura/ violeta que llama la atención sobre la presencia de “pestes marinas” o “vida marina peligrosa” (medusas; rayas; piojos de mar y otros peces o crustáceos peligrosos).


Tal advertencia también debería ser válida para las playas fluviales donde suelen aparecer otras especies de cuidado: piques; palometas; pirañas; etc.


En el caso de tiburones está universalmente difundido un código especial de banderas, sumamente explícito que afortunadamente no resulta necesario en aguas argentinas. En algunas regiones también se apela al violeta para señalar su presencia.



Conclusiones:

Más allá de lo pintoresca que resulta la “bandera de tapiocas” lo correcto sería apelar a la codificación internacional.

Las autoridades no deberían demorar en coordinar la correspondiente señalización.

En cuanto a Cabrera y Avila, merecen nuestras más cálidas felicitaciones por su sensibilidad e iniciativa.


¿Qué son las “tapiocas”?


Se trata de una pequeña medusa de ocho tentáculos (cuatro tienen una sustancia urticante que genera desagradables molestias que pueden extenderse por varios días). Por su escaso tamaño y falta de color no suelen ser advertidas por los bañistas hasta que es demasiado tarde. Se desplazan en cardúmenes y parecen especialmente en los días de calor sobre la costa atlántica argentina desde Villa Gessel hasta Mar del Tuyú, pero también se las advierte más al Sur.


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