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sábado, 19 de septiembre de 2026

Una nueva “Generala”

Nuestra Señora de Luján

Nuestra Señora de Luján, imagen histórica, y 
el emblema de la Gendarmería Nacional Argentina

Por Miguel Carrillo Bascary

Hace exactamente un año que el Presidente Milei emitió el Decreto Nº675/ 2025 que reconoció “a la Santísima Virgen María, bajo la advocación de Nuestra Señora de Luján, con la jerarquía de Comandante Generala de la Gendarmería Nacional Argentina”.

De esta manera la advocación se constituye como una nueva “generala” en la perspectiva de aquellas que, desde 1812, han sido reconocida por nuestras Fuerzas Armadas y de Seguridad.

Es bien sabido que luego de su triunfo en Tucumán (24 de septiembre de 1812) el general Manuel Belgrano manifestó su agradecimiento a Ntra. Señora de las Mercedes por entender que la victoria se había consumado por su particular intervención. Así lo entendieron también los miembros del Ejército Auxiliador del Perú y el pueblo tucumano. Antes de la batalla Belgrano había implorado la protección de la Virgen, justamente por ser el día de su festividad universal. La devoción del prócer por la advocación consta en decenas de oficios y cartas que escribió, así como en los testimonios de sus contemporáneos.

Más tarde el Ejército de los Andes, eligió como “patrona” a Ntra. Señora del Carmen, aún en contra de las preferencias personales del general San Martín[1] y en la solemne ceremonia del 5 de enero de 1817, le entregó su bastón de bando proclamándola como “generala” del elemento[2], grado que se consagró inveteradamente.

Ratificando estas designaciones el Decreto Nº9.471/ 1943[3] reconoció:

“… con el grado de Generala del Ejército Argentino; a la Santísima Virgen María, bajo la advocación de Nuestra Señora de las Mercedes y … la advocación de Nuestra Señora del Carmen”.

Si bien la norma no precisó si el grado era el de teniente generala, de división o de brigada, la praxis secular y la interpretación sustancia del decreto determina que la honra excede a las nominaciones actualmente reglamentarias, por lo que equivaldría al de “brigadier general”, el más alto en la escala vigente en la década de 1810/ 1820, propia de la tradición hispano-americana.

Con los años la Armada Argentina quiso honrar a María Santísima bajo su advocación de Stella Maris[4] a quien se nombró como “almiranta”, y la Fuerza Aérea, hizo lo propio con respecto a Ntra. Señora de Loreto, a la que reconoció el grado de “brigadiera general[5]”.

Estos honores a la Santísima Virgen María reconocen origen en las piadosas prácticas de los ejércitos hispanos que, al menos, se remontan, hasta el siglo XVII. Ya en el ámbito del Virreinato del Río de la Plata el héroe de la reconquista de Bs. Aires, Santiago de Liniers dedicó a Nuestra Señora las banderas tomadas a los británicos en las jornadas de agosto de 1806, todavía pueden verse en el camarín que le está dedicado en el templo anexo al Convento Franciscano de esa ciudad.

Ya en el cercano presente, el Decreto N° 675/2025[6], distinguió a la Virgen María, bajo la advocación de Nuestra Señora de Luján, con la jerarquía de “comandante generala” de la Gendarmería Nacional Argentina. Su texto completo se reproduce como Anexo y que en lo sustancial estipula:

Art. 1º.- Reconócese a la Santísima Virgen María, bajo la advocación de Nuestra Señora de Luján, con la jerarquía de Comandante Generala de la Gendarmería Nacional Argentina”.

De forma coherente, el novísimo “Reglamento de Ceremonial y Protocolo de la Gendarmería Nacional capta al decreto citado en su artículo 4.005 y, además, ordena rendirle honores en una ceremonia particular cada 8 de mayo, fecha a la que se considera la fiesta de la advocación porque ese día del año 1887, recibió la corona pontificia autorizada por el León XIII[7].

De esta manera, la Santísima Virgen María ha quedado reconocida formalmente por la normativa nacional como:

- generala del Ejército Argentino (en sus advocaciones de las mercedes y del Carmen),

- almiranta de la Armada Argentina (en su advocación de Stella Maris),

- brigadiera general de la Fuerza Aérea Argentina (en su advocación de Loreto) y

- comandante generala de la Gendarmería Nacional Argentina (en su advocación de Luján). 

Anexo: Decreto Nº675/ 2025

Ciudad de Buenos Aires, 18de septiembre de 2025

“Visto el Expediente N° EX-2025-20388934-APN-DIPLAODOC#GNA, lo informado por el entonces Director Nacional de Gendarmería y lo propuesto por el Ministerio De Seguridad Nacional, y

Considerando:

Que la devoción a la Santísima Virgen María, bajo la advocación de Nuestra Señora de Luján, fue reconocida por la Santa Iglesia Católica Apostólica Romana, tiene singular significado para los habitantes de la República Argentina y está presente en la historia y la identidad de los integrantes de la Gendarmería Nacional Argentina.

Que, en el año 1958, el entonces Vicario de las Fuerzas Armadas solicitó ante la Santa Sede, conforme a las normas imperantes, se proclame el Patronazgo de Nuestra Señora la Santísima Virgen María sobre las Fuerzas Armadas de la Nación Argentina.

Que la Secretaría de Estado de la Santa Sede admitió, en 1958, la súplica referente al Patronazgo de la Santísima Virgen, con distintas advocaciones, sobre el Vicariato Castrense y las diversas Armas Argentinas.

Que, en el año 1975, el arzobispo de la entonces Ciudad de Buenos Aires y por solicitud del Director Nacional de Gendarmería declaró que la Patrona de la entonces Gendarmería Nacional debe ser Nuestra Señora de Luján.

Que, conforme a la arraigadísima devoción a la Madre de Dios, bajo la advocación de Nuestra Señora de Luján por parte del cuadro Superior y Subalterno de la citada Fuerza, no hay elemento de la Gendarmería Nacional Argentina que no tenga entronizada y no sea venerada una imagen suya, provocando en sus hombres y mujeres una energía moral suficiente para una mayor entrega al servicio en el cumplimiento de su deber.

Que el entonces y el actual Obispo Castrense respaldaron la iniciativa de honrar a la Santísima Virgen bajo la advocación de Nuestra Señora de Luján con el rango de Comandante Generala.

Que las Fuerzas Armadas han honrado a sus Santos Patronos con el grado máximo en la categoría de Personal Superior, en consecuencia, deviene necesario reconocer a Nuestra Señora de Luján como Comandante Generala de la Gendarmería Nacional Argentina.

Que la Dirección de Asuntos Jurídicos de la Gendarmería Nacional Argentina y la Dirección General de Asuntos Jurídicos del Ministerio de Seguridad Nacional han tomado la intervención que les compete.

Que la presente medida se dicta en uso de las atribuciones conferidas por el artículo 99, inciso 1 de la Constitución Nacional.

Por ello, el Presidente de la Nación Argentina DECRETA:

Artículo 1°.- Reconócese a la Santísima Virgen María, bajo la advocación de Nuestra Señora de Luján, con la jerarquía de Comandante Generala de la Gendarmería Nacional Argentina.

Artículo 2°.- El Jefe de la Gendarmería Nacional Argentina adoptará las medidas necesarias relativas a la entronización y honores militares pertinentes.

Artículo 3°.- Comuníquese, publíquese, dese a la Dirección Nacional del Registro Oficial y archívese.

Firman: Javier Milei (Presidente de la Nación); Patricia Bullrich (Ministra de Seguridad)



[1] Gerónimo Espejo. El paso de los Andes. Imp. de Mayo. Bs. Aires, 1882, pp. 482 y 652.

[2] En su carácter de general en jefe de ese ejército y de gobernador de Cuyo, ratificó su decisión por oficio del 12 de agosto de 1818 dirigido al prior del templo de Ntra. Señora del Carmen, de la ciudad de Mendoza.

[4] Orden General del Ministerio de Marina Nº199, emitida por el Presidente de la Nación, general Agustín P. Justo, el 18 de agosto de 1937, Artículo 1.º: Proclámase oficialmente a Nuestra Señora "Stella Maris" como Patrona de la Armada Argentina y de los navegantes” (B.O.R.A. 28 de septiembre 1937).

[5] Decreto Nº11.473 del año 1961 (https://www.calir.org.ar/legis-normasparticulares.htm)  

[7] La coronación de imágenes marianas en una secular muestra de amor que le tributa el pueblo como agradecimiento por los favores recibidos. El procedimiento implica cumplir rigurosos requisitos, tiene que ser autorizado por el Papa y constituye un motivo de piedad popular. https://liturgiapapal.org/index.php/manual-de-liturgia/sacramentales/1019-coronaci%C3%B3n-de-im%C3%A1genes-de-la-bv-mar%C3%ADa.html