lunes, 11 de mayo de 2026

Diseños no coincidentes

Caso ciudad de Catamarca

Imagen del vexilo en la web oficial del Municipio 
(corresponde a la variante de ceremonia/ de sitio) 

Imagen de la variante de flameo (sin flecos en el lado del vuelo) 

Por Miguel Carrillo Bascary

Esta nota quiere ser un llamado de atención a los responsables de la fabricación de banderas, ceremonialistas, organizadores de eventos y funcionarios competentes en la materia que aceptan vexilos cuyos caracteres no cumplen con las especificaciones definidas por la normativa. A partir del ejemplo que nos ofrece la bandera de la ciudad de San Fernando de Catamarca se pueden obtener conclusiones aplicables a situaciones similares que pueden ser de gran interés.

Introducción

El uso de diseños que no coincidan con el que oficialmente aprobó una ley, decreto u ordenanza es un fenómeno bastante extendido. No por esto debe ignorarse, todo lo contrario. Cuando una norma define la manera en que debe representarse una bandera o un escudo, es elemental que todas sus copias sigan el modelo establecido como patrón. Al fin y al cabo, la normativa se dicta para ser cumplida y es pauta de identidad, por lo que toda alteración del diseño oficial es un atentado a la decisión que justificó su adopción y un apartamiento grosero de la voluntad popular que la sustenta.

Para ejemplo de lo expuesto en el título se analizará la bandera de la ciudad de San Fernando del Valle de Catamarca, capital de la provincia de Catamarca, Argentina. Lo que se observará aporta enseñanzas susceptibles de ser capitalizadas con respecto a otros vexilos cuyas imágenes usuales no se correspondan exactamente con sus modelos oficiales.

Comienzo señalando que la normativa que define el diseño de muchas banderas es, de una pobreza incompatible con la trascendencia del alto valor de estos símbolos. Este pecado “universal”, no conoce de fronteras, aflora en diversos países, aunque en unos más y en otros menos.

Es demasiado usual que la técnica legislativa prescinda del debido asesoramiento vexilográfico y esto da por resultado diversas interpretaciones, particularmente de quienes fabrican las piezas. No es raro que algún color o carga presenten dificultades técnicas para trasladarlos de la mesa de dibujo a la construcción del textil. Ante estas situaciones quienes los confeccionan proceden por sí mismos a modificar el diseño para adecuarlo a las posibilidades de que disponen, con total desprecio de la normativa jurídica. A veces esas mutaciones son tan sutiles que escapan de la vista del profano. Lo peor es que, una vez puestas en el mercado, ceremonialistas y organizadores de eventos (aún algunos de renombre) se conforman con lo que se les ofrece y lo aceptan. Quede en claro que esta conducta habla muy mal de su profesionalismo y de los fabricantes desaprensivos.

Noticias históricas

San Fernando del Valle de Catamarca se fundó en 1683 y, con los años, dio origen a la actual provincia, una de que las que componen la República Argentina. En el año 2005 se convocó a un concurso público para seleccionar la bandera que debía representarla. La iniciativa partió de la prestigiosa  Comisión de Damas Belgranianas de Catamarca[1]”, institución fundada en 1988, que preside la Prof. Lilia Gladys Pandolfi de Moreno, a quien se ve disertando durante una etapa del proyecto.

La petición interesó a la Secretaría de Cultura y Educación de la Municipalidad local y expuso la necesidad de que tan antigua ciudad contara con una enseña propia. A la convocatoria se presentaron 170 propuestas que atravesaron por sucesivas instancias.

Finalmente fue seleccionado el proyecto del diseñador local Fabián Martinena[2]. Permítanme señalar que evidencia una alta calidad vexilográfica y un muy adecuado desarrollo conceptual. El citado compartió su creación en las redes, en la forma en que los interesados podrán encontrar en https://fabianmartinena.blogspot.com/2009_02_01_archive.html

La Municipalidad local adoptó la propuesta y oficializó su bandera con la Ordenanza N°3.916/ 2005[3]. Su texto completo se proporciona al final de esta nota. Como peculiaridad contiene un completo anexo en el que se define el modelo patrón del símbolo y donde se abunda en los fundamentos de cada elemento. En sí misma la Ordenanza es muy sencilla y no da lugar a mayores consideraciones:

“Art. 1º.- Créase la bandera de la ciudad de San Fernando del Valle de Catamarca.

Art. 2º.- Adóptase como tal el diseño descripto en el ANEXO 1 que forma parte del presente instrumento”.

Nota: el Anexo se corresponde casi con exactitud con lo que el diseñador volcó en su web personal, parte de cuyo contenido se reproduce en esta nota, sin perjuicio de la transcripción que se ofrece al finalizar.

Básicamente, el paño es un poncho catamarqueño, prenda autóctona por excelencia hasta el punto que se reconoce a la provincia por ser “capital nacional” de esta indumentaria (Ley Nº26.757[4], 2012) El ocre dominante simboliza a la tierra. Su centro, es de “color vicuña[5]”, al decir del diseñador. Sus flancos contienen dos guardas verdes (verdosas, en realidad) lo que remite a la esencia viva de su savia vital. El resultado es un lindísimo diseño, de original combinación cromática cuyo significado permite establecer un muy coherente vínculo con la realidad histórico social de la ciudad. Véase la imagen que abre este posteo.

El problema en concreto

El diseño oficializado contiene un detalle que se ampliará a partir de la información que provee su autor y que se refleja en la norma que definió la bandera. Como la provincia Catamarca se encuentra en un área hasta la que se extendió el poder de los incas, pareció adecuado que en el vexilo de su ciudad capital se reflejara esto en un elemento propio de esta cultura. Así se hizo constar en oportunidad de la presentación oficial de la enseña[6] :

“En el centro una cruz, que nos remite a la Cruz de América, símbolo denotativo de la vertiente indiana y la vertiente hispánica que han dado identidad a nuestra cultura, según la interpretación que nos legara Adán Quiroga[7]”.

En la web del municipio se consigna al respecto[8]:

En el centro una cruz, que nos remite a la Cruz de América, símbolo representativo del recurso de la naturaleza más asociado a la vida: el agua. La cruz aparece, así, como símbolo que conjuga la vertiente indiana y la vertiente hispánica de nuestra cultura, en tanto que también representa el emblema máximo del cristianismo, el que impulsó los afanes evangelizadores en que se sustentó el trasplante cultural de Occidente al Nuevo Mundo”.

Por su parte el diseñador aporta otras referencias que, por venir de quien viene, deben considerarse como auténticas[9]:

En el centro del paño se encuentra un mitograma romboide denominado “Chakana”. De construcción simple y pregnante, esta figura compuesta por ocho rectángulos, nos recuerda a los dibujos que las teleras imprimen en sus guardas. Es el símbolo mismo del espíritu sagrado de las montañas, es por ello que aquí lo vemos representado en color marrón oscuro”.

Los mitogramas son representaciones visuales de animales y signos geométricos que se encuentran en diversos soportes materiales. No son meros adornos, sino que constituyen elementos culturales que reflejan la relación de las comunidades con su entorno, su cosmovisión y sus tradiciones, transmitiendo ideas y convenciones significativas de cada etnia. Es Martinena quien nos acerca a este vocablo, de tal forma que la chakana, también llamada “cruz andina”, una de las tantas a las que individualiza Quiroga como originaria del continente americano, que resulta ser una especie de los diseños que encuadra cono un mito grama.

La chakana, es un símbolo cultural cuyo significado discuten los eruditos, más allá de las interpretaciones populares y simplistas, sedicentemente ilustradas hasta el punto en que algunos le atribuyen propiedades metafísicas. Su afloramiento a lo largo de los siglos nos aporta numerosísimas peculiaridades, la diversidad de detalles es tal que no puede asignársele una estructura tipo, aunque sí tiene una común esencia. Esta pluralidad es de gran interés, como se verá.

Martinena desarrolló en detalle cómo debe representarse la chakana en la enseña catamarqueña, así lo expresó la imagen que presentó en su web:

A los efectos de la gráfica, lo primero a señalar es que, la carga se descompone en 8 rectángulos parcialmente superpuestos, y no en otros tantos cuadrados conectados por sus vértices. Esto determina que la cruz no queda inscripta en un cuadrado, sino en un rectángulo, de 25 cm por 20 cm.

Lo segundo es una leve superposición entre ellos que destaca la norma:

Cada rectángulo se superpondrá 0,5 cm por encima del rectángulo contiguo, excepción de … (y sigue)”.

O sea que, el emblema que campea en el paño oficial es una variante que, con toda certeza, podríamos denominar “chakana Martineta” o, mejor aún, “chakana catamarqueña”, ya que con este calificativo se expresa su correspondencia con la ciudad[10]. La Ordenanza se refiere a la chakana como tuqo”, término muy poco usado por provenir de la lengua caká, cakan o kakan, propia de la etnia diaguita que se evidencia en el Noroeste argentino, según se me explicó.

Por lo demás, la Ordenanza reproduce la descripción que realizó Martinena y agrega:

Así obtendremos una forma dinámica lograda por el efecto de forma y contraforma con la resultante de un tuqo pleno color marrón y la imagen de una cruz central que contrastará significativamente sobre el paño color vicuña”.

Es importante resaltar entonces, que la representación de Martinena coincide con la que contiene la norma, lo que es lógico ya que era de esperar que la Ordenanza respetara la concepción del autor cuyo diseño fue seleccionado.

Divergencias constatadas en la carga

Sin embargo, la mayoría de los vexilos disponibles en el mercado incurren en dos equívocos:

a) emplean cuadrados en su composición y,

b) omiten la superposición relativa que aparece en la imagen oficial del signo.

Ambas causales implican apartamientos de la norma, cosa que parece resultar indiferente a los fabricantes de banderas y a los responsables de la comunicación oficial, no debería ocurrir. Veamos algunos ejemplos de los que se ofrecen a la venta:

Imagen 1[11], modelo publicitado en Amazon

Imagen 2[12], bandera elaborada por otro proveedor

En ambos casos la chakana que presentan es la siguiente:

Como se advertirá, los elementos se contactan entre sí por los vértices.

En cambio, el Anexo de la Ordenanza muestra otra figura, muy parecida, pero no igual a la anterior. La descripción vertida más arriba lo expresa con toda claridad, cada elemento se superpone con los otros en varios centímetros.

Investigando el origen del equívoco podríamos señalar que radica en la información que obra en el portal oficial del Gobierno nacional argentino (argentina.gob.ar)[13], desde el año 2003. De más está decir que el origen de la fuente parecería suficiente garantía de legitimidad, lo que en el caso no se cumple, y que de esta forma se confunde a la opinión pública.

De ese portal se tomó también la equívoca imagen que difunde Wikipedia desde el 2015, hace ya ¡once años! La divulgación que asegura esta popular enciclopedia virtual amplificó exponencialmente el error. Lo peor es que este fenómeno continuará en progreso hasta tanto no se revierta la situación. Y, aun cuando se enmiende, quedará un efecto residual de alcance insospechado.

Imagen 3, diseño erróneo, tomado de argentina.gob.ar y Wikipedia[14]

Una reflexión semiótica

Tenemos entonces que la bandera divulgada como perteneciente a la capital de Catamarca muestra alteraciones en su principal emblema. Esto incumple la normativa vigente y afecta a la identidad de su pueblo y gobierno. No debería ser así, más aún, no debería tolerarse.

¿Qué se puede hacer?

a) En primer lugar, el gobierno municipal de Catamarca debe tomar nota de lo señalado y actuar en consecuencia, controlando que todos los ejemplares de la bandera de la Ciudad se ajusten debidamente al diseño previsto por la Ordenanza que la estableció.

b) Adoptar otras medidas, todas ellas muy factibles:

- Verificar las banderas en uso, tanto en oficinas como en espacios públicos y escuelas, remplazando las que difieran del modelo oficial, a la brevedad posible.

- Además, la Municipalidad de Catamarca debería solicitar al Gobierno nacional que rectifique la imagen que aparece en su portal oficial[15].

- Suscitar la colaboración de un redactor de Wikipedia para que modifique la que se presenta en esta publicación para que se adecue a lo que demanda la Ordenanza.

- Detectar los fabricantes de banderas que ofrezcan el producto con su carga alterada, interiorizarlos del problema y solicitarles que modifiquen sus archivos y plantillas para que se adecuen al modelo oficial. Eventualmente, iniciar las acciones legales pertinentes a este objetivo.

- Impartir precisas instrucciones a las reparticiones gubernamentales que hayan de adquirir enseñas locales, para que estas respondan a las características fijadas.

- Circularizar a las principales instituciones que pudieran emplear esta bandera advirtiéndolas que es imprescindible que las piezas cumplan con el diseño oficializado.

- Y, ¿por qué no?, divulgar este problema a nivel general para que la población tome conciencia de la temática.

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Adenda:

El Anexo de la Ordenanza Nº3.915/ 2005 contiene otras peculiaridades, todas fueron sugeridas por Martinena que la normativa convalidó.

- Prescribe las características de la moharra, corbata, asta, tahalí y el regatón, un detalle que no es muy común tratándose de banderas municipales. Aplausos para el diseñador y para el gobierno municipal que captó esta importante faceta.

- Es una verdadera curiosidad que el diseñador haya previsto como variante una la “bandera de fajina”, que carece del atributo central. La Ordenanza no acogió este vexilo, ni tampoco surge razón alguna que fundamente la propuesta del autor, en consecuencia, la variante carece de entidad.

- Que el abanderado revista el correspondiente poncho, es algo sumamente atinado porque tiene un profundo significado identitario. Este atributo es una sugerencia, no una imposición. Martinena previó que lo llevara por arriba del uniforme escolar. Es corto, para facilitar los movimientos del portador. Lo concibió en colores ocres, “con guardas a sus lados”, verdosas, “confeccionado en lana o hilo fino”, como reza la norma. Para fundamentar su sugerencia agregó en su web:

Rendiríamos así un homenaje al poncho, porque además de todo cuanto esta prenda significa, sería una forma de iniciar a los jóvenes en la defensa de nuestros valores, nuestras tradiciones y nuestros símbolos”.

En la imagen ilustrativa aportada por Martinena se deslizó un error que corresponde clarificar en su recto sentido: la bandera va a la derecha del portador, que es el lugar de honor. Consecuentemente, el tahalí debe pender del hombro izquierdo, de manera que la cuja se posicione a la altura de la cintura derecha.

Descomposición del diseño

Para mayor claridad Martinena ofreció en su web la descomposición del vexilo en sus diferentes elementos. La información fue íntegramente captada por la Ordenanza, se traduce en la siguiente imagen y en la explicitación de referencia:

El significado:

1) "En el centro y ocupando una importante porción del paño, la imagen de un poncho catamarqueño color vicuña, prenda autóctona por excelencia, símbolo de la tierra ocre que es la piel que se teje sobre nuestra Provincia, surcada en sus flancos por dos guardas en verde simbolizando la esencia viva de su sabia.

2) A los bordes, bien definidos, dominando sus márgenes y protegiendo al poncho, se destacan dos franjas de color sangre mestiza que recuerdan nuestro origen, sin olvidar el aporte recibido de los distintos grupos inmigratorios: europeos a partir de la segunda mitad del siglo XIX, árabes y judíos en el siglo XX, y las corrientes internas procedentes de otras provincias, cuyas acciones individuales y colectivas, junto a la de los catamarqueños, hicieron posible a lo largo de la historia nuestro presente.

3) En el centro del paño se encuentra un mitograma romboide denominado “chakana”. De construcción simple y pregnante, esta figura compuesta por ocho rectángulos, nos recuerda a los dibujos que las teleras imprimen en sus guardas. Es el símbolo mismo del espíritu sagrado de las montañas, es por ello que aquí lo vemos representado en color marrón oscuro.

4) En su flanco derecho y al final del paño, en el caso de la bandera de ceremonias, se engarzará una guía de galoncillos dorados, dándole la jerarquía que merece ostentar una bandera, a la vez que simulan los flecos mismos de un poncho".

Con relación a estos “galoncillos” es evidente que se incluyeron para perfeccionar la referencia entre el paño y el poncho al que representa, ya que es tradicional que estas prendas los utilicen a manera de terminación.

Pero al respecto surge otra discordancia que cumplo en dejar planteada. Se mencionan estos galoncillos o flecos, tanto en la fundamentación del diseño ganador como en el Anexo de la Ordenanza, lo que indica que, tratándose de ejemplares de ceremonia y de sitio imperativamente deben utilizarse. No ocurriría así en la variante de izar, aunque la norma no contenga la diferenciación. En la web del municipio se los muestra debidamente, pero en numerosas imágenes del vexilo se los omite. Esto también implicaría un apartamiento de facto de la normativa que no debería existir.


Empleada como bandera de sitio se observa que faltan los galoncillos (Foto tomada en el Concejo Deliberante, ciudad de Catamarca)

Colorimetría

A continuación, Martinena presenta un gráfico compuesto por círculos de diferentes tamaños que representan los porcentajes de cada uno de los colores necesarios para confeccionar el paño de la bandera. Por cada color especifica el número clave con el que se lo identifica: cian (C), magenta (M), amarillo (Y) y negro (K) necesarios para la elaboración mecánica de la pieza.

Es cuanto a sus proporciones aparece otra diferencia de peso entre los colores que Martinena previó en su propuesta y los que fijó la Ordenanza. Después de estudiar detenidamente la cuestión la resumo, de tal forma que, en la primera columna (en verde) figuran los guarismos oficializados, que por tal causa deben tenerse en cuenta para la confección de la bandera. En la segunda (en color azul), a título netamente referencial, los que había propuesto Martinena y que fueron desechados.

Pantone 871 M Solid Matte                  Pantone 607 M Solid Matte

50%                                                               45%

C:             7%                                                     7%

M:            3%                                                     4%

Y:           29%                                                    32%

K:             0%                                                      0%

 

Pantone 1815 M Solid Matte               Pantone 484 M Solid Matte

40%                                                               40%

C:           31%                                                     30%

M:          92%                                                    95%

Y:           67%                                                     95%

K:           35%                                                     39%

 

Pantone 1655 M Solid Matte               Pantone 620 M Solid Matte

9%                                                                  10%

C:             47%                                                   47%

M:            42%                                                  42%

Y:           100%                                                  100%

K:             18%                                                      18%

 

Pantone 482 M Solid Matte                 Pantone 161 M Solid Matte

1%                                                                   5%

C:           47%                                                     44%

M:          59%                                                     64%

Y:           85%                                                     82%

K:           42%                                                     44%

Como se observa, las diferencias de colores entre el modelo que presentó el artista y el que aprobó la Ordenanza no son pocas. En la bibliografía consultada no se encontró razón alguna que lo explique. Lógicamente lo contenido en la norma debe prevalecer y por ende las reproducciones del vexilo deben ajustarse a lo allí estipulado.

Protagonismo

Como no podía ser de otra manera, la bandera cívica de San Fernando del Valle de Catamarca tiene un señalado protagonismo el día 5 de julio, en que la ciudad festeja su fundación.

Terminando:

-   La bandera cívica (municipal) de San Fernando del Valle de Catamarca posee un diseño muy logrado, sus referencias identitarias son evidentes, así como los valores que expresa.

-   En el estudio han quedado señaladas las discordancias entre la propuesta originalmente surgida del concurso y la Ordenanza que la aprobó como símbolo de la ciudad.

-   Los apartamientos de la norma que aparecen en los ejemplares en uso y los ofrecidos en el mercado, revelan un aspecto sobre el que se debería actuar hasta  que todas las reproducciones cumplan fielmente con lo que estipula la normativa.

-   Esto último quiere ser una advertencia a los ceremonialistas, organizadores de eventos y fabricantes de vexilos, ya que tales apartamientos ocurren con relativa frecuencia. No debería ser así.

Dedicado a mis amigos de Catamarca😍 


[2] También se le debe el diseño de la bandera de la provincia de Catamarca: ref. https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhWpD7hcJwIxmieIZ8vuOAGHm6MADQMgtIIzWp8O5tb8aY7VrQS0Gk_K-t4Nbv0uWvTpE4rdiGDsf84N5gFxA6PAHPcy70AvQV13uf74C2_T19e4a0STh7Mmch-WZLOUNRpoRP9YK6XhAsY/s640/LINK_banderaC.jpg Lamentablemente, este excelente profesional falleció tempranamente en el año 2024, cuando nada hacía prever su triste final. Su obra lo trasciende y le rinde justo homenaje. Ref.: https://fabianmartinena.blogspot.com y https://www.facebook.com/fabian.martinena

[3] Agradezco a la Señora Alejandra Cowes y al Sr. Omar Pauletto, quienes gestionaron la provisión de una copia auténtica de la Ordenanza citada.

[5] La vicuña es un camélido de la región andina cuya finísima lana es la de mayor calidad que puede conseguirse.

[7] CARRILLO BASCARY, Miguel "La Cruz en América" Adán Quiroga (1901). El primer "poncho oficial" https://banderasargentinas.blogspot.com/2024/01/de-ponchos-e-identidades-nota-4-tucuman.html

[10] El gentilicio de los nacidos en San Fernando del Valle de Catamarca es idéntico al de los que vieron la luz en la provincia, o sea: “catamarqueños”.

[15] Se aprobó el 14 de julio de 2005; https://www.argentina.gob.ar/catamarca/ciudad/bandera

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