miércoles, 18 de enero de 2017

LA CREACIÓN DE LA BANDERA NACIONAL  ARGENTINA 
Puntualizaciones; errores; dudas y certezas

Por Miguel Carrillo Bascary (1)

Acercándonos al 27 de febrero, donde los argentinos celebramos el primer izamiento de nuestra Bandera, iniciamos una serie de artículos (posts) sobre este tema.


 Juramento de la Bandera a orillas del Río Paraná”
Acuarela de Guillermo da Re (ca. 1900)
Existente en el Museo Histórico Provincial “Dr. Jorge Marc” de Rosario

La historia de las banderas de la mayoría de las naciones presenta significativas incógnitas sobre las circunstancias en que se adoptaron y la Enseña nacional argentina no escapa a la constante. Su creación está documentada en forma parcial a través de las comunicaciones (oficios) intercambiados entre su creador, Manuel Belgrano y el Triunvirato (por entonces en ejercicio del poder ejecutivo nacional). También existen otras fuentes indirectas como varias e interesantes referencias pictóricas, entre las que sobresale el retrato que el artista Carbonnier pintó al prócer que posó en persona para él (1815); destacan además, el diario de marcha que llevó el prócer hasta llegar a Rosario; los usos castrenses propios de la época; las tradiciones locales; los resultados de la información sumaria ordenada por la Municipalidad de Rosario en 1898 y las referencias físicas que presenta el lugar donde se concretó el hecho. Sin embargo, del cúmulo de referencias disponibles surgen incógnitas significativas que la curiosidad exacerba por tratarse de un tema de interés para todos los argentinos.

La información disponible en los medios de difusión general y hasta en libros de textos expone divergencias notables; aún tratándose de reconocidos publicistas. A pesar de la importancia del hecho para la identidad nacional, muchos autores y comunicadores lo abordan con llamativa ligereza y simplificaciones; otros lo aluden en forma referencial, carente de rigurosidad crítica. Esto genera relatos discordantes que confunden al gran público y originan repeticiones de errores notables que se sostienen como verdades canónicas, multiplicando el mal. Periódicamente se resucitan encendidas polémicas sobre temas donde lamentablemente no puede haber respuesta cierta por falta de fuentes al respecto. Los relatos consignados en páginas de entes oficiales que proporcionan información general sobre el país también adolecen de omisiones y de evidentes desaciertos, lo que confunde aún más al interesado.

Cuando a fines del siglo XIX y comienzos del pasado se impuso un modelo uniforme de educación escolar se articuló una explicación acrítica sobre el origen de los símbolos nacionales alejado de las referencias fácticas; el problema se profundizó cuando el avance de los investigadores reveló aspectos no considerados (2). En los últimos años constatamos también que las currículas preparatorias para la docencia y hasta los programas de las carreras de formación en Histórica los programas omiten tratar las circunstancias de hecho relativas a la creación de nuestros símbolos; por esto, cuando el graduado aborda la temática en clase o en el desarrollo de su producción académica, por lo general, se remite a la misma información de que dispone el gran público; con lo que la confusión se extiende de generación en generación.

Lamentablemente la forma con que se ha pretendido ilustrar el primer izamiento tiene muy poco rigor histórico; por lo general priva la composición pictórica y la idealización del evento sobre bases fácticas equívocas. Estas imágenes tienen un notorio impacto en la memoria social, lo que extiende los desaciertos y contribuye a la deficiente información. Prometemos abordar en futuros post el estudio crítico de la iconografía con que se ha representado el histórico momento de la creación de nuestra Enseña nacional.

Como tema de esta brevísima exposición presentamos un cuadro comparativo donde se puntualizan los principales hechos referidos al tema. Una panorámica destaca que no son pocos; su pluralidad suele simplificarse en los relatos más difundidos. Abordamos los acontecimiento tal como estamos convencidos que ocurrieron; estas reflexiones se sustentan con más de veinticinco años de estudios especializados y antecedentes académicos coadyuvantes. No dejamos de advertir que se trata de una visión subjetiva, abierta al debate serio y desapasionado. Es de lamentar que un estudio de este tipo no pueda explicitar las referencias académicas respaldatorias; hacerlo hubiera demandado un esfuerzo desproporcionado al objetivo.

Al dar a conocer este trabajo procuramos esclarecer los hechos para contribuir al conocimiento general. Nada más, ni nada menos.

Referencias fácticas
Síntesis crítica o ampliatoria
En 1812 Rosario era cabecera del “Pago de los Arroyos” y dependía políticamente del Cabildo de Santa Fe, que a su vez era parte de la gobernación de Bs. Aires; virreinato del Río de la Plata
Se trataba de un pequeño poblado de pocas manzanas de extensión. Contaba con unos 600 habitantes. La autoridad local era un “alcalde de hermandad”, nombrado por el cabildo santafesino
Se lo conocía con los nombres de “Capilla del Rosario” o “Capilla de Nuestra Señora del Rosario” por haberse formado en derredor de la misma. Usualmente se hablaba “del Rosario”
Con los años pasó a conocerse como “Rosario de Santa Fe” y, ya avanzado el siglo XX, tomó el nombre de “Rosario”
Rosario no era ciudad, ni siquiera una “villa. Apenas un núcleo poblado ( 3) en derredor de una modesta capilla; nudo vial del Camino Real y centro de intercambio de un extenso entorno rural
Recién sería jerarquizada como “villa” en 1823. Se la reconoció como “ciudad” en 1852. Hoy es la tercera del país y cuenta con un millón de habitantes, aproximadamente; con un alto PBI relativo; centro de servicios y polo agro exportador
Desde mediados de 1811 los navíos realistas depredaban las costa del río Paraná buscando vituallas para asistir a la guarnición de Montevideo, sitiada por los patriotas
La ubicación de Rosario resultaba estratégica para cerrar la navegación río arriba a las flotillas realistas; pero por lo demás tenía un rol absolutamente marginal para la realidad económica y social de la época
Belgrano vino a Rosario con la misión ostensible de terminar de construir y de hacer operativas dos baterías de costas con neto propósito defensivo
También se quiso sacar a los ex “Patricios” de la ciudad de Bs. Aires para disciplinarlos por su participación en el “Motín de las Trenzas” (noviembre de 1811)
Belgrano no tuvo por misión crear una bandera en este sitio
Fue una decisión espontánea y propia del prócer
Fue también Belgrano quién dispuso el nombre de las baterías (“Libertad” e “Independencia”)
Para estas nominaciones no contó con el permiso previo del Triunvirato
La designación de las baterías era de carácter claramente revolucionario
Por su parte el Triunvirato mantenía la ficción de que gobernaba en nombre de Fernando VII, por entonces prisionero de Napoleón y no hacía manifestación alguna sobre una eventual independencia
La creación de la Bandera también fue un acto revolucionario
Implicó, nada menos, que reemplazar el pabellón del Soberano español, lo que sustenta el calificativo
Belgrano partió desde Bs. Aires el 24 de enero de 1812           
Las altas temperaturas y la falta de acostumbramiento de la tropa a la marcha hicieron muy penoso el trayecto
Llegó a Rosario el 7 de febrero de 1812
No lo hizo el 9 de febrero, como consta en muchas publicaciones
Belgrano tenía el grado de coronel
No era general. Había desempeñado el generalato cuando condujo el ejército que sitiaba Montevideo, pero este cargo duró mientras ocupó esa jefatura. Belgrano nunca fue “degradado”, como a veces se afirma
Comandaba el Regimiento de Infantería 5 (ex “Patricios) que había actuado brillantemente en la Defensa de Bs. Aires (1807)
Los “Patricios” habían perdido su nombre y número de regimiento como castigo por el “Motín de las Trenzas” que protagonizaron en noviembre de 1811
No se sabe con precisión cuántos efectivos trajo Belgrano a Rosario. No se han conservado registros documentados
Se especula que su número pudo estar entre los 600 y 900 hombres
La tropa se alojó en un campamento de tiendas, en las inmediaciones del poblado. Algunos estudiosos indican que pudo ser en el actual parque “Urquiza”
Según los usos de aquellos tiempos, algunos de los oficiales pudieron alojarse en las casas y ranchos de la población. Se considera que Belgrano lo hizo con la familia Echevarría-Vidal, ya que era amigo de Vicente Echevarría. Esta casa se encontraba entre el solar donde hoy se halla el Liceo “Avellaneda” y la esquina de las calles “Córdoba” y “J. M. de Rosas”
Se estima que en Rosario ya estaban destacados efectivos de la “Artillería de la Patria” afectados a la construcción de las baterías. Como auxiliares se contaba con las  milicias del “Pago de los Arroyos”
Posteriormente se sumaron a la guarnición otros elementos: una sección de los “Pardos y Morenos” y de la “Caballería de la Patria”. También se sumaron otros artilleros
El primer izamiento de la Bandera nacional se concretó en la plaza de armas de la batería “Libertad”, lugar que hoy ocupa el Monumento Nacional a la Bandera (ciudad de Rosario) que por entonces se designaba como “Barranca de las Ceibas” (4)
No fue en la batería “Independencia” que se había instalado en la isla, frente al poblado; como lo afirma una equívoca versión
Hasta el 27 de febrero de 1812 todas las tropas criollas conservaban las banderas que emplearon durante el régimen español; la principal (2coronela”)era roja, con el escudo real en el centro y las otras blancas con la “cruz de Borgoña” (una “X” o sotuer) roja
El uso de la bandera creada por Belgrano se fue difundiendo (empleando diversos diseños) pero muchas unidades continuaron con sus enseñas realistas hasta que el 20 de julio de 1816, fecha en que el Congreso de Tucumán decretó la Bandera de las “Provincias Unidas”, idéntica a la Nacional que conocemos, pero sin el Sol
Cada batería estaba formada por tres cañones navales, de avancarga; fundidos en bronces; similares a los que hoy vemos frente al Monumento; en el sector “paseo batería Libertad” (cruzando la avenida “Belgrano”)
Algunos estudiosos dicen que la batería “Independencia” solo tuvo dos piezas
En la base de la barranca donde se emplazaba la “Libertad”, a nivel del río, zona conocida como “bajo de los Sauces”, se construyó un reducto con parapetos para ubicar secciones de tiradores
Este dato pocas veces se consigna en los relatos
La construcción de las baterías ya estaba iniciada cuando Belgrano llegó a Rosario
Se aceleró cuando el teniente coronel Ángel Monasterio (ingeniero militar español y patriota) tomó a su cargo la dirección de las obras
Se confeccionaron planos de estas baterías pero se perdieron luego de 1840
Según los usos de entonces habrían consistido en parapetos de tierra compactada; una base de madera para sostener los cañones; polvorín semisubterráneo; mangrullo; algún rancho y/o tiendas para la guarnición
El 27 de febrero quedó terminada la batería “Independencia” emplazada en la isla
Para terminar la “Libertad” faltaba “poco”; según informó Belgrano en su oficio al Triunvirato
La ceremonia donde por primera vez se vio a la Bandera fue un acto cívico y militar, con el que Belgrano buscó entusiasmar a las tropas y al pueblo
No se trató de un acto meramente formal, tuvo evidentes connotaciones políticas, como se desprende del significado de mostrar esa bandera, del uso de la nueva escarapela; de las palabras de Belgrano y demás circunstancias
Antes de la creación de la escarapela nacional las tropas al mando de Belgrano usaban las mismas que las realistas
Estas escarapelas eran enteramente rojas, sin ningún agregado de amarillo
Belgrano no creó la escarapela, tampoco sugirió sus colores. Se limitó a pedir al Triunvirato que creara una “escarapela nacional” para poder identificar a sus tropas en caso de enfrentar a los realistas
Fue el Triunvirato (o muy posiblemente su secretario, Rivadavia) el que resolvió al respecto, lo que se formalizó con el decreto de creación, fechado el 19 de febrero de 1812
La escarapela original tenía centro blanco y corona celeste (en los documentos referidos a la misma se dice “azul-celeste”)
No era celeste, blanca y celeste en círculos concéntricos, como la usamos hoy
Las escarapelas eran de gran tamaño, de unos 10 o 15 centímetros; se usaron preferentemente en los cubrecabezas
Obviamente no tenían el pequeño formato que hoy utilizamos sobre nuestros pechos
Presumiblemente, las escarapelas se prepararon aceleradamente en Rosario; cuando se recibió la comunicación oficial del decreto de creación
No pudieron traerse desde Bs. Aires pues todavía no había sido creada. La cantidad de efectivos que tenía la guarnición demandó que para confeccionarlas debió requerirse la colaboración de las mujeres de Rosario; quizás se sumó el apoyo de algunos efectivos hábiles con la aguja
Pareciera que la primera vez que se usó la escarapela en forma oficial fue el 27 de febrero. Belgrano nada dijo en su informe sobre los hechos ocurridos ese día
Algunos consideran que pudo ser el 23 de ese mes, hipótesis poco probable pues confeccionar tantas escarapelas debió llevar varios días
En Rosario, el 27 de febrero de 1812 se izó por primera vez la Bandera, siendo las 18,30 horas
Este inusual horario para izar una bandera fue un acierto de Belgrano que de esta forma se aseguró la presencia de la mayor parte de la población, a poco de terminar su jornada laboral
En su comunicación al Triunvirato Belgrano la llamó “bandera nacional”
Por entonces no se había declarado la independencia ni existía idea de una “nación – estado” como la concebimos en la actualidad. Algunos autores vinculan el calificativo con el juramento que tomó Belgrano de donde se infiere que pudo aludir a Sudamérica
Se supone que Belgrano dispuso confeccionar la bandera en Rosario cuando conoció el decreto que creó la escarapela
Una versión muy minoritaria considera que Belgrano pudo traer la bandera preparada desde Bs. Aires para presentarla en la primera oportunidad favorable
A ciencia cierta, no se sabe quién confeccionó la primera bandera
La tradición indica que fue la señora María Catalina Echevarría de Vidal, se entiende que ella sola pues la sencillez de la pieza no demandaba que otras mujeres la ayudaran. Quizás pudo colaborar alguna otra mujer perteneciente a su personal doméstico
El apellido de María Catalina era “Echevarría” y no “Echeverría”, como a veces se lo escribe por error
La citada había quedado huérfana de pequeña y fue adoptada por la familia de Pedro Tuella, un declarado realista; su hermano Vicente, había sido condiscípulo de Belgrano en el Colegio “San Carlos”
Conforme al oficio cursado por Belgrano la bandera se izó en la batería “Libertad”, la principal
Una versión equívoca sugiere que fue en la batería “Independencia”, que ya estaba terminada en la fecha. De la atenta lectura del despacho de Belgrano al Triunvirato destaca el error de esta apreciación; ya que, luego de relatar la presentación de la enseña, ordena que una sección se posesione de la batería ubicada en la isla
Según las normas castrenses de la época la bandera se habría izado en un mástil, ubicado en el centro de la plaza de armas de la batería
Una versión de dudosa entidad indica que se izó aprovechando la rama de un árbol (ombú) que existía en las inmediaciones. Esta hipótesis no condice con los usos militares de la época; tampoco es factible que el árbol haya estado en el centro de la plaza de armas sino bastante alejado; ya que su altura podía atraer un rayo y que el polvorín tenía que estar cercano a las piezas
No se conoce a ciencia cierta cómo fue el diseño de la primera Bandera
De las cuatro versiones formuladas la que tiene mayor credibilidad indica que era blanca y celeste, en dos franjas horizontales. Se funda en el retrato en que Belgrano posó en persona para Carbonnier y en el oficio de Belgrano al Triunvirato, principalmente
En su comunicación al Gobierno Belgrano siempre habla de una sola bandera
Pudo ser factible que luego se haya preparado una segundo para colocar en la batería de la isla pero esta hipótesis genera dudas ya que la orden de retirar la bandera llegó pocos días más tarde
Se ignora qué ocurrió con la bandera izada el 27 de febrero
Probablemente fue retirada tras la partida de Belgrano cuando en Rosario se recibió la orden de quitarla impartida por el Triunvirato
Belgrano dejó escrito en su oficio al Triunvirato que compuso la Bandera “de conformidad a la escarapela nacional”
Ninguna otra especulación permite desmentir el escrito de su creador. La correspondencia: escarapela/ bandera es absolutamente evidente
Belgrano mismo informó que la Bandera fue “blanca y celeste”
Ni azul, ni azul-celeste: “celeste”
Algunos autores sostienen que, pese a lo escrito por Belgrano éste usó del azul; argumentan que el celeste no existe en Heráldica
La disciplina que estudia las banderas es la Vexilología y sus reglas difieren obviamente de las propias de la Heráldica. Desde antiguo se conocían banderas celestes; por ejemplo, las de San Marino y Baviera
La Bandera creada no tenía ningún emblema en su paño
El Sol de colocó oficialmente en 1818, recién en 1944 se definió su diseño que se especificó en forma técnica por Decreto Nº1650 del año 2010
Una versión muy extendida dice que los colores de la primera bandera eran los representativos de la dinastía borbónica
Esto es un error pues el color dinástico era el blanco, exclusivamente. Así lo testimonian los pabellones de las diversas posesiones borbónicas distribuidas por toda Europa
Otros consideran que el blanco y el celeste fueron tomados de la banda de la Orden de Carlos III o de la vestimenta de la advocación mariana de la Inmaculada Concepción
Estas referencias obligan a manifestar que los colores de esta distinción se tomaron de los atavíos con que se representaba a “Nuestra Señora de la Inmaculada Concepción”, patrona de España y de las Indias, túnica celeste o azul y manto blanco. La Orden de Carlos III tenía a dicha advocación mariana como su “patrona”
Luego del 27 de febrero el uso de los colores blanco y celeste se difundió con amplitud pero las banderas patriotas adoptaron diferentes diseños
La composición celeste, blanco y celeste en tres franjas horizontales se oficializó como bandera menor de las Provincias Unidas por ley del Congreso de Tucumán del 20 de julio de 1816
Belgrano llamó “nacional” a la Bandera ya que la formó a imagen de la “escarapela nacional”
Como a la fecha no existía la identidad “argentina” algunos estudiosos consideran que la Bandera simbolizó a la América del Sur cuya libertad mandó jurar Belgrano
En Rosario, el 27 de febrero, no se juró “lealtad a la Bandera”, Belgrano comunicó al Triunvirato el texto del juramento que tomó a sus tropas “Juremos vencer a los enemigos interiores y exteriores y la América del Sur será el templo de la independencia, de la unión y de la libertad”
Invocando como fuente cierta tradición algunos dicen que en Rosario se juró por primera vez la Bandera; esto es un claro error, si se confronta con los claros términos con que el prócer relató los hechos
Tampoco se juró el 13 de febrero de 1813 a orillas del río Pasaje (Salta) como asevera otra versión; lo que se juró allí fue obediencia a la Asamblea General que se había reunido recientemente. Hay documentos que así lo comprueban, fuera de toda duda
La Bandera se juró oficialmente en la ciudad de Jujuy, el 25 de mayo de 1812
Es factible que la bandera fuera bendecida el 27 de febrero pero Belgrano no lo mencionó en el detallado oficio que cursó al Triunvirato. Pudo ocurrir quizás es que se hayan bendecido las baterías que se inauguraban y que en la “Libertad” haya estado la bandera, por lo que fue bendecida en forma implícita
Los usos de la época y la religiosidad de Belgrano avalan la posibilidad; pero es indudable que la primera bendición solemne de la Bandera ocurrió en Jujuy, el 25 de mayo de 1812
Julián Navarro era un sacerdote patriota titular del curato del Pago de los Arroyos, con sede en la capilla de Rosario
En el Museo Histórico Provincial de Rosario de conserva un antiguo hisopo que la tradición indica que pudo usarse para la bendición
La tradición también da cuenta que el regidor de tercer voto del Cabildo de Santa Fe, Cosme Maciel, tuvo a su cargo izar la Bandera. Era lo lógico por ser la más alta autoridad civil que se hallaba en Rosario
Erróneas apreciaciones difunden que Maciel era un humilde joven voluntarioso que había colaborado en la construcción; otras sostienen que el encargado del izamiento fue un soldado “patricio” y otra más atribuye el acto a la señora Echevarría
Por decisión del Triunvirato fechada el 27 de febrero de 1812 Belgrano fue designado como general del Ejército Auxiliador que se hallaba en Jujuy
En consecuencia partió con destino al Norte ni bien recibió la orden
No se sabe en qué momento partió Belgrano hacia su nuevo destino
Se especula que pudo ocurrir el 1º o el 2 de marzo de 1812
Belgrano no se llevó a sus tropas al salir rumbo al Norte
Belgrano partió en una galera, acompañado de una pequeña escolta a caballo, según el uso de la época
En la formación del 27 de febrero se encontraban presentes efectivos del Regimiento de Infantería 5; de “Pardos y Morenos”; “Artillería de la Patria”; “Caballería de la Patria” y las milicias del Pago de los Arroyos
También hubo efectivos del regimiento de “Husáres de Fernando II” (o “de Terrada”) que se trasladaban río arriba a bordo de embarcaciones surtas en el pequeño puerto de Rosario. Según otra versión los jinetes de “Caballería de la Patria” permanecieron como seguridad del cuartel y no participaron de la ceremonia
Cuando el Triunvirato recibió el oficio de Belgrano donde se le informaba del acto cumplido el 27 de febrero lo reprendió. Además, ordenó quitar la bandera y reemplazarla por la que entonces se izaba en el Fuerte de Bs. Aires, a cuyo efecto acompañó un ejemplar
Este último era la enseña roja, amarilla y roja de la Armada española; que se usaba en Bs. Aires por ser una guarnición marítima
Belgrano no llegó a conocer la orden que desautorizó la creación de la Bandera
Cuando arribó el despacho el prócer ya había partido. Previsiblemente abrió el parte el jefe de la guarnición (teniente coronel Gregorio Perdriel) quién dio cumplimiento a la orden
Las baterías no pudieron cumplir su cometido
El 23 de abril se hizo presente una flotilla realista pero aprovechó el alto nivel de las aguas para escurrirse por el riacho “Los Marinos” que fluye por detrás de la isla donde se hallaba la batería “Independencia”, evitando la acción de la artillería
Pocas semanas más tarde de aquella frustración el Triunvirato ordenó desmantelar las baterías aunque las condiciones estratégicas permanecían sin alteraciones
Estas circunstancias demuestran que además del propósito admitido de cerrar la navegación río arriba, la creación de las baterías se había dispuesto como medio para alejar a los ex - Patricios luego del “Motín de las Trenzas” y disciplinarlos

Rosario, cuna de la Bandera, enero, 2017


Cosme Maciel junto al coronel Belgrano izan por primera la bandera nacional argentina
Bajo relieve ejecutado en bronce por Eduardo Barnes (1956/ 1957)
existente en el Monumento Nacional a la Bandera (Rosario – Argentina)
Foto tomada de “Iconografía Belgraniana” de Nancy Sobrero


Notas

(1) El presente trabajo es presentado a título personal de su autor; no compromete la posición de las entidades en las que participa. El citado es abogado; vexilólogo; subdirector general por concurso del Monumento Nacional a la Bandera; miembro de número del “Instituto Nacional Belgraniano”; miembro activo del “Instituto Belgraniano de Rosario” y de la “Junta de Historia de Rosario”; profesor titular por la Universidad Nacional de Rosario.
(2) Por ejemplo: la resignificación del retrato de Carbonnier; las investigaciones sobre las divisas que se usaron durante los “Sucesos de Mayo” de 1810 o la publicación de las “Memorias curiosas” de Beruti
(3) Los habitantes de Rosario serían unos 600, tomando como referencia el censo que se practicó un par de años más tarde; ocupaban unas quince manzanas.
(4) En aquellos tiempos se denominaba “ceiba” a la especie que hoy conocemos como “palo borracho”

Para saber más sobre la creación de la Bandera argentina publicamos ya en este Blog numerosos post; pero destacamos particularmente:



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