lunes, 6 de febrero de 2017



Primer izamiento de la Bandera argentina 
Errores históricos en su iconografía

Parte I

Por Miguel Carrillo Bascary



Fragmento de la placa  alusiva a la “Creación de la Bandera”,

obra de Osvaldo Lauersdorf


Observación: Nuestro subtítulo original era “Análisis crítico de su iconografía”; un enunciado neutro y eminentemente técnico. Considerando la sugerencia de un amigo optamos por cambiarlo por entender que el que elegimos finalmente despertará mayor interés en quién tome contacto con este ensayo. Con esta advertencia, que también una disculpa por apartarnos del rigor académico, presentamos el presente estudio cuyo desarrollo se extenderá en sucesivas entregas.


Los estudios históricos e iconográficos revelan que las imágenes con las que se representa un acto tan trascendental como la creación de una bandera nacional no suele reflejar correctamente la verdad de los hechos. Esto tiene como causa a muy diversos motivos; pero centraremos  nuestro análisis en el caso de la enseña oficial de la República Argentina.
Las deficiencias reflejan circunstancias que la investigación histórica ha ido develado; otras nacen de errores de interpretación o, directamente, expresan una supina falta de consulta a las fuentes disponibles; algunas más, son fruto del capricho del artista. Aún podemos hallar ejemplos donde la composición solo obedece al afán de mostrar una linda imagen para acompañar textos donde se relata el evento.
Si lo pensamos bien, ningún plástico debería sentirse autorizado a representar un acontecimiento de tamaña magnitud sin el debido asesoramiento historiográfico. Empero, aún en el caso de existir, éste tampoco asegura la fidelidad que demanda la ciencia inspirada por Clío. Un cabal asesoramiento implica haber profundizado el estudio hasta desentrañar los hechos partiendo desde lo que pudiera haber quedado documentado, con el aporte de la tradición y la debida licencia de utilizar como fuente accesoria una prudente extrapolación.


Estudiando las imágenes

Para una mejor aproximación al tema que nos ocupa en breves palabras convendría clarificar que la Iconografía analiza las imágenes con que se representa un acontecimiento o un personaje las describe; lo concreta estudiando su simbolismo; pero también su origen y la evolución figurativa (en este caso estamos ante la disciplina llamada Iconología). También considera las relaciones con la materialidad. En lo concreto estudia las imágenes plasmadas en todo tipo de material y formato, como por ejemplo: esculturas; monumentos; pinturas; imágenes impresas; digitales; escenografías; decoraciones; alfarería; etc. En sentido amplio, los estudios iconográficos también abarcan las descripciones contenidas en escritos; filmaciones u otros medios de grabación.

La Iconografía desnuda un permanente diálogo entre lo ideal y lo material; entre lo real y lo conceptual; entre la Historia y la leyenda. Esta bipolaridad se revela en forma permanente en el transcurso de las culturas, con proyección de perennidad, hasta el punto que del diálogo suele pasarse con mucha facilidad a la polémica. Coincidimos al afirmar que las imágenes icónicas que elabora la cultura no necesitan reflejar exactamente a la realidad, pero esto no excluye que en el proceso de elaboración se prescinda de un mínimo de fidelidad, especialmente cuando el producto busca transmitir un mensaje identitario a la posteridad.

Un ejemplo podría ilustrar estos conceptos: Cyrano de Bergerac, el gran poeta y pensador francés del siglo XVII dejó obras admirables y está valorado como un intelecto sublime en el panorama universal de las artes. Sabemos que se caracterizaba por contar con una nariz muy desarrollada, causa de complejos procesos sicológicos que alimentaron su creatividad. Si nos consideráramos sus admiradores y quisiéramos dedicarle un busto que lo represente nuestra admiración (vale redundar) no nos autorizaría a “corregir” ese defecto estético en la escultura.

Evitamos formular juicios artísticos sobre las imágenes, no es el objetivo de este trabajo y tampoco entra de nuestra personal competencia. Se deja constancia.


La iconografía y nuestra Bandera

Hace muchos años que estudiamos la historia de la Bandera nacional argentina y que analizamos las representaciones que en diversas épocas se han hecho sobre el día de su primer izamiento.

Para los lectores que no sean argentinos recordamos que el hecho ocurrió el 27 de febrero de 1812 en el poblado de Rosario, un acontecimiento tratado varias veces en este Blog. En la ocasión el protagonista activo fue el entonces coronel Manuel Belgrano, reconocido estadista y militar circunstancial.

Lamentablemente en la Iconografía no abundan las imágenes de tan magno acontecimiento. Nuestro archivo y una amplia búsqueda por Internet nos aportan las que analizaremos en este Blog. Nos dedicaremos particularmente a las que son de tipo representativo ya que existen otras, esencialmente conceptuales que se tratarán en forma diferenciada; como por ejemplo el friso que puede verse en el Monumento Nacional a la Bandera.

Nuestra recorrida virtual nos lleva a una conclusión que desilusiona: no encontramos ninguna imagen, que se corresponda, ni siquiera aproximadamente, con las circunstancias fácticas que revelan los documentos y las investigaciones posteriores.

Los errores y las omisiones son múltiples; algunos sutiles, pero otros tienen gran significación y por esto resulta insalvables. Éstos se revelan mayormente en el entorno ambiental; el tipo de artillería emplazada en la batería; los uniformes usados por la tropa; la ausencia de participación de la civilidad; la aparición; sustitución o falta de presencia de personajes que intervinieron en el momento; en el grado militar que se atribuye a Belgrano y hasta en la caracterización de quién se presenta como encargado de izar la enseña.

Ni qué decir en cuanto a la composición que se atribuye al diseño de la bandera y a sus colores; ya que habitualmente se identifican con el diseño actual: dos franjas celestes encerrando una blanca. El desacierto de este punto ya lo hemos abordado en otros post de este Blog: http://banderasargentinas.blogspot.com.ar/2016/02/cuatro-hipotesis-sin-respuesta-sobreel.html. Recordando que la hipótesis más atendible es que la forma original constaba de solo dos segmentos, blanco el superior y celeste el inferior; en disposición horizontal.

No queremos apabullar al lector por el momento limitaremos al análisis de unas pocas láminas, con la promesa de que más adelante incorporaremos otras, que también coinciden en contener múltiples errores.

Lamentamos que en muchos casos no hayamos podido determinar los autores de las ilustraciones presentadas. En su caso, agradeceremos cualquier información.

Esta orfandad justifica plenamente que se aliente a los artistas para elaborar alguna obra que satisfaga a la crítica histórica. Sin dudas que podrá ser capitalizada de múltiples maneras para la didáctica de un acontecimiento de tamaña significación para la Historia argentina.


Las circunstancias del hecho

En un post anterior “LA CREACIÓN DE LA BANDERA NACIONAL ARGENTINA: puntualizaciones; errores; dudas y certezas” (18 de enero de 2017) http://banderasargentinas.blogspot.com.ar/2017/01/la-creacion-de-la-bandera-nacional.html; destacamos las cuestiones que suscita y señalamos los equívocos que subsisten en aquellos que suelen tratarlas. Quienes busquen lograr un mayor aprovechamiento de la información brindada harán bien en analizar ambos post en conjunto.

En las siguientes líneas brindamos una síntesis fáctica, para dar mayor unidad temática de nuestra actual exposición; para este, señalamos varias circunstancias sobre el primer izamiento de la bandera que más tarde se difundirá como aquella que representa a la Nación Argentina:
·         La acción se sitúa el 27 de febrero de 1812, a menos de dos años de la formación del primer gobierno patrio de las “Provincias Unidas del Río de la Plata”, que implicó la caída del poder colonial español en la región (25 de mayo, 1810). El protagonista principal fue Manuel Belgrano quién había sido comisionado al frente de su regimiento para construir un complejo defensivo artillado (baterías) que cerrara la navegación a la flotilla realista que depredaba las costas.
·         El acto ocurrió en el pequeño poblado de Rosario, de algo menos de 700 habitantes, ubicado en la ribera del Paraná, uno de los ríos más caudalosos de Sudamérica; zona de paisaje llano, con una grande y abrupta barranca abierta hacia un ancho cauce fluvial; a no más de cien metros de la población, cuya construcción más destacada era una capilla dedicada a la Virgen del Rosario. La sencillez del templo da una idea de la modestia del poblado ya que contaba con una sola nave; techo a dos aguas y una torre-campanario.
·         Más precisamente, el primer izamiento se concretó en el emplazamiento de una batería de costa, dotada con tres grandes cañones de bronce de tipo “naval” emplazados sobre curreñas de ruedas pequeñas y macizas para soportar largas secuencias de disparos.
·         Cauce fluvial de por medio, en una isla, plana y pantanosa; emergente un metro aproximadamente sobre el nivel de las aguas se hallaba otra batería de más modestas características.
·         Ese primer izamiento se concretó en horas de la tarde (18,30), en el tórrido calor del verano del hemisferio austral.
·         Presumiblemente la bandera se izó en un mástil que según los usos castrenses estaba ubicado en la plaza de armas de la batería.
·         Como desarrollamos en otro post, se debate la forma de la bandera primigenia. La teoría con mayores evidencias en su favor indica que habría sido blanca en su mitad superior y celeste en la inferior.
·         La escarapela nacional decretada por el Triunvirato a pedido de Belgrano era redonda, con centro celeste y corona blanca.
·         La guarnición presente estaba compuesta de varias unidades, mayoritariamente pertenecientes al Regimiento de Infantería 5 (ex “Patricios”); elementos de la “Artillería de la Patria”; de los “Pardos y Morenos” y milicianos locales del Pago de los Arroyos. Circunstancialmente se les sumó una fracción de húsares. También había elementos de la “Caballería de la Patria”, aunque algún investigador afirme que éstos permanecieron custodiando el campamento.
·         Los uniformes de estos cuerpos concitan una de las mayores imprecisiones históricas, por lo general se representan los usados varios años antes, en tiempos de la defensa de Bs. Aires contra la segunda invasión británica (1807)
·         Conforme a los usos castrenses de la época es previsible que la tropa formara en cuadro, dejando en uno de sus lados a los cañones y su dotación; mientras que el centro lo ocuparía Belgrano, junto a su Estado Mayor; en posición inmediata al mástil. No hay referencias de que el regimiento haya tenido banda de música pero con seguridad contaba con trompas de órdenes y cajas de guerra.
·         El pueblo fue invitado a participar del acontecimiento. En su mayoría era gente modesta; con un importante porcentual de negros y mulatos (la población contaba con un 15% de gente de color según censo de 1816); pero también debió haber citadinos, vestidos con cierta distinción.
·         Es aceptable la tradición de que el encargado de izar la enseña fue Cosme Maciel, miembro del Cabildo de Santa Fe y principal autoridad civil en el lugar.
·         Igualmente, se acepta por tradición, que quién cosió ese primer pabellón fue una dama rosarina, María Catalina Echevarría de Vidal. No dejamos de señalar que algunos autores consideran que no estuvo presente por hallarse en sus campos de Pergamino, próxima a dar a luz.
·         Otro punto polémico radica en torno a si las baterías fueron bendecidas en la ceremonia; en su caso lo fueron por el cura párroco de Rosario, Julián Navarro (algunos indican que también bendijo el paño-bandera).


Análisis  particularizado


IMAGEN Nº 1. 1: La composición corresponde al artista español Eugenio Álvarez Dumont (Túnez, 1864 – Bs. Aires, 1927), especializado en temas militares y costumbristas. Entre los años 1985 y 1987 se emitió un como reverso del billete de 10.000 pesos argentinos (donde la escena está invertida en espejo con su original); en el anverso aparece un busto de Belgrano. La autora del grabado usado en 1985 es Adelma Cabrera, de la “Casa de Moneda”.
La imagen se ha difundido a color o en blanco y negro en múltiples representaciones; posiblemente sea la más reproducida de todas las que pretende representar al primer izamiento de la Bandera argentina..


Señalamos los siguientes aciertos:
  • El aspecto del escenario geográfico es aproximado al real, destaca la correspondencia del ancho del río y la perspectiva de la isla cercaba donde se ubicaba la batería “Independencia”
  • La caracterización del coronel Belgrano podemos considerarla aceptable en cuanto a su actitud; uniforme y ubicación en el centro de la formación.
  • Los uniformes de la tropa se corresponden aproximadamente a los que empleaba el Regimiento de Infantería Nº 5 en 1812.

Observaciones:
  • Los músicos de la época llevaban uniformes con colores inversos a los de la tropa, lo que no ocurre en la imagen.
  • También aquí se observa a un supuesto artillero, con cartuchera y morrión, equipo inadecuado a su función.
  • En cuanto a los dos oficiales montados, llevan uniformes similares a los “Granaderos a Caballo” un cuerpo que recién sería creado a fines del año 1812; un total anacronismo.
  • Quién parece izando la bandera es un militar y no un civil distinguido, como lo fue Maciel.
  • Los cañones están preparados para ser arrastrados por trenes de caballos; cuando lo lógico hubiera sido que se presentaran sobre curreñas, por ser el emplazamiento adecuado para una batería de costa.
  • No se observa a ningún miembro de la población civil.


IMAGEN Nº 1. 2 : Contenida en el reverso del proyecto de billete de cinco pesos a ser emitido en 1949 por "Casa de la Moneda" (Argentina), preparado por el grabador Álvarez Dumont. La emisión no se aprobó por lo que el billete nunca se emitió.

Planchuela original (Colección del Museo de Casa de Moneda)


IMAGEN Nº 1. 3 : Reverso del billete de 10.000 pesos argentinos emitido entre 1985 y 1987



IMAGEN Nº 1. 4 : Reverso del billete de diez pesos emitido a partir del año 2016, donde se sobrepone la imagen de la coronela Juana Azurduy.



IMAGEN Nº 1. 5: Dibujo reproduciendo los trazos del original



IMAGEN Nº 1. 6 : El mismo dibujo, en el que se destacan: la Bandera nacional y tres protagonistas que a criterio del artista fueron considerados de mayor importancia.






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