domingo, 22 de noviembre de 2015

El luto en las banderas

Principios generales y su expresión en las banderas de ceremonias y enastadas

El negro como protesta, no es luto
(repudio al asesinato del fiscal Nisman)

Por Miguel Carrillo Bascary

Negro, color de la muerte y la tristeza

En la cultura occidental el negro se identifica con la muerta y en el Ceremonial el luto se expresa con el mismo. En Oriente ocurre lo propio, pero con el blanco.

El negro es símbolo de la muerte pues quien fallece deja de recibir la luz del Sol, fuente de la vida. Esto se refuerza con la práctica de la inhumación que implica la vuelta del cuerpo físico a la tierra, elemento que se representa con el negro (humus= tierra negra)

Hay autores que niegan que el negro sea un color, pese que en la historia estuvo asociado al blanco y al rojo, formando la tríada de colores primordiales con los que se expresó el hombre de las cavernas. Basados en los conocimientos sobre el espectro solar que hoy tenemos y considerando su incidencia en el concepto de la luz, el negro sería un no-color, pues implica la ausencia total de luz. Permítanme contradecir a quienes así piensan ya que es un verdadero imposible, pues si hay una ausencia total de luz nada tiene sentido en el universo de la percepción. Solo con un mínimo de luz el negro tiene entidad (existe como tal) y si hay algo más que la nada no existe tal vacío.

El luto se llevaba en el vestido, costumbre que prácticamente ha desaparecido mayormente en Occidente. En los símbolos sociales señala el pesar colectivo por la muerte de alguna personalidad o por la tragedia que embarga a un conjunto humano, sea el propio o el de otros, en cuyo caso constituye un emblema de solidaridad entre los pueblos. Si las banderas representan a un estado como comunidad política, es lógico que una posición o un aditamento a la misma evidencie ese dolor o sentimiento de pesar.

En la Vexilología la asociación del negro con la muerte es particularmente visible en las "jolly rogers", las banderas de los piratas del siglo XVII; en las de algunos extremismos islámicos, así como en diversos movimientos políticos. También es factible asociarlo a dinastías en particular, donde se refleja el terror o la muerte que privó en su aparición. Este tema lo trataremos en fecha próxima, baste por hoy presentar la imagen de una de las dos auténticas enseñas piratas, la conservada en el museo marítimo "Sjofarts", de la isla Aland (Finlandia) la que se originaría en la costa de Berbería.


El luto en las banderas


Es de conocimiento general que los hechos luctuosos se manifiestan en el ceremonial de banderas con su izamiento a “media asta”, una práctica que habría surgido en el Imperio Inglés durante el siglo XVII y que se extendió por todo el mundo llevada por la Royal Navy. Obviamente esta postura solo es factible en caso de banderas de flameo (de izar). Oportunamente nos referiremos a esta posición, pero hoy preferimos incursionar por un tema menos trillado aludiendo a las banderas de ceremonias o de posición, donde los conocimientos sobre las manifestaciones de luto son escasos y hasta contradictori0s.

Es lógico que una bandera de ceremonias o de sitio no puede colocarse a “media asta” dada la escasa longitud del asta (cabe la redundancia); igual ocurre en aquellas donde la longitud de su soporte sea de escaso desarrollo (las que usualmente se colocan en balconadas o flanqueando los ingresos a una edificación).

La practicidad que siempre tiene y ha tenido el Ceremonial indica como solución el adicionar una corbata negra o un crespón (moño sin brazos colgantes); y, eventualmente, un listón de tela o una muselina de ese color. De esta forma es factible evidenciar el luto en el emblema.

Corbata      

                                      
Moño de luto   
                                                                                                          

¿Dónde debe colocarse este aditamento?

La respuesta sería “donde lo indique la normativa”. Pero este aspecto suele ser omitido en el ceremonial de muchas naciones, determinando que la solución no sea unívoca.

Lamentablemente, sabemos bien que en Argentina no existe a nivel nacional una normativa que regule el ceremonial de las banderas en forma integral. Hasta que no se defina cómo debe expresarse el luto la única guía de que se dispone son las costumbres locales e internacionales y, por sobre todo, la razonabilidad.

         Los Granaderos a Caballo, regimiento histórico creado por el general José de San Martín, el gran héroe de la independencia americana, es hoy la escolta del presidente nacional argentino; vemos en la foto que emplea una corbata negra sustituyendo a la tradicional celeste y blanca. Esto resulta del Reglamento de Ceremonial que rige para las Fuerzas Armadas de la Nación.


     En las siguientes fotografías podemos ver: una bandera de Turkemistán de uso civil con listones de luto y un ejemplo similar, de empleo oficial (civil) correspondiente a una unidad del Ejército de Italia.



       En el Monumento a la Bandera (Rosario, Argentina), donde se expone en una vitrina de honor la Enseña Oficial de esta nación, se colocó un listón negro para manifestar con toda propiedad y sobriedad un luto dispuesto por el Gobierno.


Diversas costumbres

Como decíamos, lo usual será evidenciar el luto colocando un moño negro o bien, uno o más listones de igual color. La pieza adicionada también puede ser una leve muselina enrollada sobre la moharra.



Otros cosen un crespón o un lienzo negro sobre algún punto del paño; pero en aquellas banderas que lleven cargas de escudos o de otras figuras la aplicación no debe realizarse sobre éstas pues ello implica una alteración de identidad, incompatible con toda razonabilidad.


En el mayor número de estados se coloca una pieza textil en la misma posición de la corbata; ubicación que permite visualizar permanentemente el aditivo luctual, mientras que si se cose al paño puede quedar oculto por sus pliegues. El principio que debería primar es que el aditivo del luto no altere el paño-bandera.


Si la bandera adopta forma de pendón se pueden colocar sendos accesorios negros en los extremos del travesaño que la sostiene.

Algunos estados, como lo hemos visto recientemente en Francia, disponen que las banderas se recojan sobre sí mismas utilizando una banda negra o un moño. Esta posición le impide ondear, lo que refuerza el mensaje de tristeza ya que su vuelo o movimiento implica “vida”, “alegría”.



En ocasiones esta práctica puede generar un aspecto decididamente rebuscado, lo que obliga a los encargados de Ceremonial a ser muy prudentes. Veamos un ejemplo:


En el siguiente esquema se aprecia el procedimiento destinado a inmovilizar una bandera (pedimos disculpas por no haber registrado la autoría de tan excelente esquema)


Colocar una enseña que utiliza un mástil corto a “media asta”, además de ser nada elegante implica complejos problemas para el ceremonial. Muchas veces el paño queda tocando el piso algo negativo para todas las tradiciones vexilológicas. En otras, el extremo se ubica tan bajo que molesta a los transeúntes y hasta permite que alguno lo arrebate; también puede tocar la mampostería o el mismo balcón u ocultar algún elemento significativo de la facha (ver placa en una de las fotos siguientes). Por todo estas inconveniencias el principio general indica que las banderas enastadas expresan el luto en la forma en que puntualizábamos en el primer párrafo de este título.



Por ello se impone el uso un crespón luctuoso; como resulta del izamiento que protagonizan dos asistentes de Ceremonial en las siguientes fotografías, tomadas en la ciudad de San Juan, Argentina (Fuente: "Diario Cuyo")
 

Casos específicos

Dinamarca cuyo diseño de bandera ha permanecido invariable desde hace siglos, lo que permite que se la considere como la “más antigua del mundo”, se caracterizó por disponer de una enseña luctuosa especial que usó hasta 1743.



En cierta ocasión recordamos haber visto en una ceremonia de la Policía Federal Argentina que se empleó un paño negro sustituyendo a la mismísima Bandera aunque se mantuvo la corbata con los colores nacionales. Un precedente verdaderamente extraño, que no hemos vuelto replicado y que se nos antoja extremo.


En el museo histórico “Enrique Udaondo” (Luján, Argentina) se guarda un curiosísimo tahalí (portabandera) recubierto de terciopelo negro, indicio seguro de un uso pretérito ya olvidado.


En años recientes se recreó la forma de evidenciar el pesar de la Daneborg, ennegreciendo el paño, con la peculiaridad de ser un gesto ambiguo dotado de connotaciones de protesta o rebeldía; es el caso de México, donde se vio por primera vez como demanda social de esclarecimiento de la desaparición de 43 estudiantes en Iguala (septiembre 2014) 

 
        Por su parte, en Guatemala, se realizó una instalación artística de su bandera en  blanco (metáfora de la ausencia de esperanza y de paz) y negro (como asociación al miedo y a épocas oscuras, nefastas). Se montó por primera vez en el año 2001 y desde entonces se ha venido repitiendo en vísperas del día en que se recuerda su independencia. Es obra de la plástica Regina José Galindo (1974) quien explica su obra como manifestación del "duelo eterno por las pérdidas de la guerra" (sic)


En Cuba se izaron decenas de banderas luctuosas con la estrella blanca de cinco puntas que caracteriza a su emblema oficial. Fue el 24 de febrero de 2006 en el 111º aniversario del reinicio de las luchas por su independencia (1895). Esto se manifestó como un acto de orgullo frente al embargo comercial dispuesto por los Estados Unidos.


En Asturias también se ennegreció su clásica bandera color de cielo como símbolo de la protesta que protagonizaron los mineros del carbón en la región en el año 2012 ("Marcha del Carbón).


El 13 de noviembre de 2002, al hundirse el petrolero “Prestige” vertió 77.000 toneladas de fueloil frente a la costa de Galicia; lo que causó una de las catástrofes medioambientales más grandes de la historia de la navegación. Como manifestación de pesar colectivo y para procurar la toma de conciencia sobre estas realidades un grupo civil promovió un emblema creado por el publicista Xosé María Torné, que ennegreció el paño de la bandera regional de Galicia y adicionó la leyenda “nunca mais” (“Nunca más”). 


El asesinato del fiscal Nisman en Bs. Aires el 18 de enero de 2015, cuando se aprestaba a dar a conocer los resultados de su investigación sobre el poder político en Argentina, motivó un repudio generalizado de la opinión pública que se tradujo en numerosas protestas populares. Durante su transcurso pudieron verse numerosas banderas nacionales con diversos aditamentos en negro, como el que se muestra en la  fotografía que abre esta entrada, tomada de http://www.mendozapost.com/nota/3609/



En otras ocasiones también se han visto paños negros en forma de bandera para expresar el repudio a una política de gobierno.


El luto “piramidal” o el principio de supremacía

Es tema de duda recurrente el alcance del luto cuando se deben emplear banderas de varias jurisdicciones y de otras instituciones.

La respuesta es clara, según se expresa en el título de este apartado. Se sigue un principio “piramidal” o de supremacía. O sea; que si la autoridad nacional dispone que el luto se expresa en su bandera; también deberá adoptarse para las de sus provincias y municipios; al igual que para todas las enseñas institucionales, sociales y de entidades menores.

Un ejemplo inadecuado
Las banderas que flanquean a la francesa debieron recogerse en señal de luto

En cuanto a las banderas de otros países la respuesta es más compleja: el Derecho Público Internacional impone la costumbre de que las banderas de estados siguen las mismas pautas de izamiento que las relativas a las del país huésped. En consecuencia, si en el estado local “A” dispone enlutar su bandera; la del país “B” debe acompañarla.


El luto imposible

Sin embargo ciertos países no admiten ningún tipo de luto en sus banderas, más aún lo consideran un agravio y rechazan toda solidaridad al respecto. Es el caso de Irán; de Arabia Saudita, la Unión Islámica; la correspondiente a la autoproclamada república de Somalilandia, así como otras similares que llevan escrito en sus paños el nombre de Alá, sagrado para ellos. Tenemos duda si algo similar ocurre con algún otro estado, en consecuencia será una actitud prudente que de ordenarse luto en banderas y que exista alguna duda sobre cómo podrá ser interpretado por otro estado, directamente se quite su bandera hasta que el tiempo de luto concluya. La posición no es muy académica, pero la prudencia vale mucho en el ámbito del ceremonial y del protocolo.

    

  

      En la siguiente fotografía tomada en la plaza Central de Sichuan (China) se observa varias banderas a media asta pero no la de Arabia Saudita, donde esta posición es inadmisible visto que contiene una sura del Corán (Foto Wikipedia). Empero esta excepción quiebra el principio de igualdad jurídica de los estados.


Para saber más:

http://www.crwflags.com/fotw/flags/dk-sorg.html

http://simbologiacubana.blogspot.com.ar/2008/12/la-bandera-luctuosa-del-gobierno-cubano.html
http://monumentonacionalalabandera.gob.ar

1 comentario:

  1. Muchas gracias por pasarte por mi blog de islas, Miguel.
    Interesántisimo tu blog de blanderas, fanático como soy también de banderas.
    Me lo guardo para seguir leyendo.
    Un abrazo

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