sábado, 29 de octubre de 2022

Orden Protocolar de los Estados Soberanos, en español

Pauta esencial para su ubicación en dispositivos de Ceremonial

Por Miguel Carrillo Bascary


A consecuencia de una nota previa[1], recibí varias consultas preguntando cuál es la nómina oficial de estados que integran la comunidad internacional que debe tenerse presente para ordenar sus banderas. Es el tema que abordaré hoy desde la lógica perspectiva del idioma español. Se trata de una nota muy técnica que aprovechará particularmente a quienes se desempeñan en los ámbitos del Ceremonial y de la Organización de Eventos. No dejo de señalar que en una próxima oportunidad completaré el desarrollo de esta interesante y muy compleja temática, pese a lo sencilla que parece.

Es principio universal que en un dispositivo de Ceremonial las banderas de estados se ordenan según el orden alfabético de sus nombres en el idioma del país anfitrión. La comunidad internacional se basa en las pautas que define la ONU, ya que agrupa a casi la totalidad de los estados soberanos del mundo.

La Organización define como idiomas oficiales[2] al inglés, francés, español, árabe, ruso y chino, en su dialecto más difundido el mandarín o putonghua. En consecuencia, existe tantas nóminas como idiomas oficiales hay, sin perjuicio que los países donde se hablan otras lenguas arman su propio orden de conformidad a la que es oficial en cada uno.

También es pauta inveterada en Diplomacia que los nombres de estados muchas veces se modifican para adaptarlo a los diferentes sistemas de lenguaje, otros se adaptan a consecuencia de usos, costumbres y también por razones históricas. Asimismo, es harto frecuente que las designaciones formales de ciertos estados se sinteticen. Por ejemplo: pocos llaman a México con su apelativo completo, “Estados Unidos Mexicanos”.


Un caso extremo es el de Argentina, cuya constitución en su artículo 35 habilita que indistintamente se la designe como “Provincias Unidas del Río de la Plata”, “República Argentina” y “Confederación Argentina”. De manera que un lector poco informado puede creer que está ante tres entidades diversas.

Las traducciones también aportan lo suyo en tan complejo panorama.


En el documento “Normas mínimas de multilingüismo para los sitios web de las Naciones Unidas[3]” Numeral 8, se pauta: “Las traducciones deben mantener los estándares más altos de la gramática de las lenguas oficiales”.


Esta definición es de mucho interés para el tema ya que indirectamente consagra que la entidad que posee el “más alto estándar” sobre la gramática de la lengua española es la “Real Academia Española” (RAE), justamente. Esto es lo que justifica formalmente lo que observara en la nota[4] donde analizaba las implicancias de la designación de Catar en el idioma de Cervantes.

Recordando la función rectora del protocolo que utiliza la ONU, el instrumento básico para el ordenamiento alfabético de sus banderas es la nómina de estados miembros que debidamente actualizada al 24 de octubre de 2022 consta en su web oficial[5]. A éstos se deberán sumar los estados observadores[6] ante la Organización:  la Santa Sede y el Estado de Palestina, así como la peculiar entidad soberana no estatal, comúnmente conocida como “Orden de Malta”. Claro está que existen otros estados, pero no gozan de aceptación generalizada en el concierto internacional, por lo que en esta nota no serán considerados. Apunto, que en los países que sí se los reconoce sus banderas se incluirán entre las que se utilizan para forma un dispositivo de Ceremonial en su territorio.

Otra importante observación es que para disponer el izamiento de las banderas de sus miembros en su sede de Nueva York la ONU toma la nómina en inglés. Al respecto, reitero, los contenidos de esta nota radican en el ordenamiento que debe considerarse en países cuyo idioma oficial es el español.

Al finalizar esta nota aporto la nómina en español de miembros de la ONU que utiliza la entidad. Se adicionan: la fecha de su aceptación y algunas observaciones sobre sus designaciones oficiales que constan en el documento referenciado.

Aun así, resulta necesario trasladar algunas observaciones que hace la propia Organización[7]:


Varios países utilizan sus nombres completos en sus designaciones oficiales y, por ende, están desordenados en comparación a sus denominaciones comunes: por ejemplo, la Rep. Popular Democrática de Corea (del Norte), la Rep. Democrática del Congo, la Rep. de Corea (del Sur), la Rep. de Moldova y la Rep. Unida de Tanzanía” (habitualmente conocida como Tanzania).


Obsérvese, que muchas alteraciones a las nominaciones implicarán modificar el orden de la bandera que representa a un estado en el conjunto general. Además, se verá que ciertos países cambian de ubicación en un dispositivo, según se utilice la lista en uno u otro idioma. Es el caso de los “Emiratos Árabes Unidos” que en inglés se expresan como “United Arab Emirates”, con lo que su enseña aparecerá casi al final del dispositivo general.

El análisis detallado de la nómina permite señalar otra serie de anomalías en un número tal que justificará su análisis particularizado en una próxima nota que tengo en preparación.

Seguidamente se copia la nómina de estados miembros de Naciones Unidas para lo cual me serviré de la reproducida en Wikipedia[8], por resultar mucho más amigable para adaptarla al formato de este Blog.


Me permití una sola modificación, la de Catar, circunstancia harto justificada a resultas de la observación[9] que actualizó recientemente la Real Academia de la Lengua Española.

En conclusión y simplificando:

1.- En un dispositivo de Ceremonial vinculado a la ONU que se desarrolle en el área geográfica del español, deberán cumplirse las siguientes pautas:


1. 1.- Para ordenar las banderas estatales se seguirá en forma estricta la nómina difundida por la web oficial de la ONU, en principio, que se compuso atento a las comunicaciones que los estados partes dirigieron a la entidad. A este efecto, reitero, se tendrá en cuenta la nómina según el idioma oficial de la ONU que se hable en el estado anfitrión, que, en Hispanoamérica, será el español, lógicamente.


1. 2.- Las enseñas de los miembros estatales que son observadores permanentes (Estado de Palestina y Santa Sede) se colocarán a continuación de los anteriores y, si fuera el caso, se ubicará en último lugar la bandera de la Orden de Malta, ya que no se trata de un estado, aunque goce de soberanía internacional.

2.- Si el dispositivo de Ceremonial no está vinculado con la ONU, para ordenar las banderas estatales se empleará estrictamente y en principio, la nómina difundida por la web oficial de la ONU y, además:

  • Se intercalarán en el sitio que correspondan las banderas de la Santa Sede, del Estado de Palestina y, eventualmente, la correspondiente a la Orden de Malta.
  • Si el país anfitrión reconoce a otros estados que no son parte de la Organización, sus banderas se intercalarán según sea la designación oficial en idioma español que su gobierno haya comunicado al huésped. De no existir esta indicación se empleará la forma más difundida en idioma español.

3.- Tratándose de países no reconocidos por el estado anfitrión, es un error susceptible de implicancias negativas que se incluya su bandera en un dispositivo de Ceremonial. Entre otros deméritos demostrará poco profesionalismo en el equipo de organización.

4.- En un dispositivo de Ceremonial compuesto por enseñas de estados nacionales, nunca deben incluirse en el mismo nivel de jerarquía a las banderas de formas estatales subnacionales (provincias, regiones, departamentos, condados, oblasts, etc.), ya que por carecer de soberanía son lógicamente de categoría inferior a los que sí la poseen. Por no tratarse de entidades de Derecho Público, tampoco corresponde incorporar en un mismo plano que las banderas que evidencien soberanía a las enseñas de: ciudades, instituciones privadas, comunidades étnicas, pueblos originarios, partidos políticos, las que se atribuyen a las múltiples orientaciones sexuales, identidades de género, organizaciones no gubernamentales, religiones, clubes, y otras variedades.

5.- En cuanto a las banderas de organizaciones internacionales de estados, su complejidad demanda un tratamiento más detenido, por lo que será objeto de una próxima nota.

Concluyendo

De esta manera espero poder dar respuesta a los interrogantes planteados, aunque reconozco  que puede haber numerosísimas variantes fácticas. En la eventualidad quedo a disposición para precisar cualquier inquietud y aún para completar faltantes o corregir alguna de las manifestaciones vertidas.

Anexo:



Notas y referencias (todas las consultas fueron realizada el 15.10.2022) 

[1] Ref.: http://banderasargentinas.blogspot.com/2022/10/precedencias-el-mundial-de-qatar-nunca.html

[2] Ref.: Biblioteca ONU, https://ask.un.org/es/faq/13553. En 1946 la Asamblea General definió como idiomas para su trabajo al inglés y al francés (1946), en 1948 les sumó el español, el ruso en 1968, y en 1973, se agregó el chino y el árabe.

viernes, 28 de octubre de 2022

Bandera argentina-tehuelche (aonikenk)

Una identidad a partir de la diversidad

Bandera argentina-tehuelche (aonikenk) (*)

Por Miguel Carrillo Bascary


En Argentina estamos en un tiempo donde los enfrentamientos sectoriales parecen marcar a fuego a la sociedad. Personeros de intereses sectoriales pujan por obtener réditos y mantener privilegios absurdos, de espaldas a las necesidades del pueblo. Paralelamente oscuras manipulaciones externas y la complicidad interna de otros incentivan a una pequeña fracción de una minoría que desembozadamente pretenden erigir un estado independiente que abracaría una cuarta parte del territorio nacional, sin trepidar en métodos de extrema violencia.


Ante este duro panorama me referiré a un ejemplo del pasado común, que orienta cuál debe ser la actitud para encarar el futuro inmediato de nuestro país.

Una historia de banderas en la meseta patagónica

Argentina no es una excepción a la múltiple composición étnica, donde confluyen los aportes de pueblos originarios muy diversos, descendientes de españoles, afroamericanos, inmigrantes de toda Europa, del Medio y hasta del lejano Oriente.


En el marco de un estudio sobre las etnias originarias que emprendí en el año 1999 recibí una valiosa información que comparto como núcleo de la presente nota, la complemento con otros materiales recabados de diversas fuentes.

En este contexto centraré el análisis en la realidad de la meseta patagónica al terminar el siglo XIX y dar comienzo del XX, donde la densidad poblacional era absolutamente mínima, concentrada en algunos puntos de la geografía que fueron poblados por galeses y donde los pueblos originarios caracterizados como aonikenk llamados comúnmente tehuelches todavía recorrían las planicies.

El término aonikenk, es una castellanizada del nombre que se dan a sí mismos, el que por carecer de escritura se recoge su fonética como aonek'enk o awkkoi 'a’ien, indicativos de "hablante de lengua sureño" o, simplemente, “sureño”. El vocablo es una simplificación que abarca un conjunto de pueblos originarios de la Patagonia y de la región pampeana, que los usos y costumbres denomina habitualmente tehuelches meridionales. Este último gentilicio derivaría del mapudungun (legua de los mapuches), chewel che (“gente brava”), aunque otros dicen que significaría “gente del páramo”. Para tratar de ser fiel a la herencia autóctona y no apartarme del conocimiento popular me referiré a este pueblo como tehuelche/ aonikenk.

El título de esta nota alude a la “bandera argentina-tehuelche (aonikenk)” a la que caracterizaré como un producto de síntesis intercultural de significativo valor, un designio revelado de convivencia armónica, base de un desarrollo conjunto a partir de la diversidad.

Para analizarla es imprescindible situarnos en la historia concreta y en el ámbito espacial del territorio implicado.

Prolegómenos

Hacia 1893, por impulso del emprendedor italiano Francisco Pietrobeli, se solicitó al Gobierno nacional[1] la creación la que en un primer momento se llamó “Colonia Pastoril Sarmiento”, por ser éste el nombre del departamento donde se enclavaba, en el entonces lejano territorio del Chubut. Su formación se autorizó por decreto del 21 de junio de 1897, previendo que cada uno de los 200 lotes tendría unas 625 hectáreas y se adjudicarían gratuitamente a los argentinos y extranjeros que se radicaran allí por el término de cinco años, acreditando su explotación económica.

En la zona estaban radicados un grupo de sus primitivos pobladores de la etnia tehuelche/ aonikenk, junto a varios colonos argentinos. En 1898 se sumaron cinco familias galesas y tres polacas. Otra fuente también menciona a un matrimonio lituano.

En su condición de originario, Desiderio Torres, gran conocedor de la zona, prestó invalorable apoyo a la radicación de los recién llegados y con el tiempo su protagonismo se agigantó hasta el mito, como que se dio su nombre al museo regional, al que me referiré más adelante.

Un grupo de los primeros colonos, 1903 (*)

Detalle: Desiderio Torres (con el acordeón) y su esposa (pañoleta a lunares)

Con los años llegaría otros grupos familiares provenientes de lugares tan diferentes como se evidencia en sus banderas agrupadas en un panel que se exhibe en el museo local, esto es: Argentina (obviamente), España, Países Bajos, Líbano, Alemania, Suiza, Rusia, Sudáfrica, Polonia, Lituania, Bulgaria, Checoslovaquia, Francia y Bélgica. Hay otras dos que no se distinguen bien, pero una es la de Gales y la restante parecería ser la de Chile, toda vez que en 1912 el inspector de escuelas Marcelino B. Martínez informa que concurrían a clases varios niños de esa nacionalidad[2]. 

El panel expositivo

Inaugurado en 1972, el Museo Regional “Desiderio Torres” depende de la Municipalidad local, contiene colecciones paleontológicas, arqueológicas e históricas. Hoy ocupa la reconstruida estación del antiguo ferrocarril que vinculó a Sarmiento y Comodoro Rivadavia, entre 1914 y 1973. Tiene como anexo el parque paleontológico “Valle de los Gigantes”, que expone réplicas de dinosaurios cuyos restos se encontraron en las inmediaciones. 

Fachada del Museo Regional “Desiderio Torres” (Sarmiento, Chubut)

La bandera en concreto

En dicho repositorio obra una pieza excepcional, razón de ser del presente estudio. Tiene la estructura de una bandera argentina, que carga un Sol humanizado de diseño muy original, ya que impresiona como un rostro muy realista estampado, hasta el punto que recuerda vagamente la muy conocida “Sabana Santa” de Turín.

Según lo acredita la tradición y lo que me hizo saber en el año 2000 el director del Museo, Guillermo Caroli Williams[3]:


 “…fue confeccionada con telas de sábanas, cocidas a mano y teñidos los paños de celeste por las primeras mujeres inmigrantes a quien el Ing. Policarpo Coronel les encargó esta tarea. Pero el Sol – continua explicando el funcionario – fue resuelto magníficamente por las mujeres aborígenes, con tintas de calafate y molle, dejando aquí su impronta de excelentes pintores de kai ajnún [mantas pintadas] o quillangos[4], usados por los pueblos tehuelches”.

El vexilo, como se exhibía en el año 2000 (*), fijada a un friso

Tehuelche con un quillango (Museo Etnográfico Univ. Bs. Aires, ca. 1900

Como también destacó Caroli Williams, “esta conjunción de inmigrantes y aborígenes, habla a las claras de la excelente relación que se dio en nuestros espacios y que figura en las crónicas de los viajeros”.

Esta última referencia es la que da carácter ejemplar al proceso de mutua integración cumplido entre los primeros pobladores de la Colonia Sarmiento, lo que en mi entender debería servir de ejemplo para los tiempos presentes. Tal actitud no fue excepcional, sino que se trató de una constante en las relaciones entre los tehuelches/ aonikenk y los colonos winkas (blancos), particularmente los de origen galés que en la actualidad se recuerda en fiestas y celebraciones.

El textil es un testimonio de las aspiraciones de progreso y trabajo común en el marco de afianzar el concepto de multiculturalidad de la Nación argentina. Por la manera en que se confeccionó este vexilo, es justo fundamento para considerarlo como una bandera argentina-tehuelche (aonikenk), sin que implique minimizar el aporte cultural de otros colonos presentes en aquel momento en que se izó por primera vez a los vientos patagónicos.

La comunicación que me cursara el director del Museo “Desiderio Torres” acompañó la fotografía del Sol que abre esta nota y la imagen de la enseña. Para más, se adjuntó un esquema de la pieza, información complementaria y otras fotografías que aquí se identifican con un asterisco. Este aporte cobra un especial valor a veintitrés años de aquella colaboración.

Esquema de la bandera (*)

Respondiendo a la misiva recibida me permití señalar en su respuesta:

Las características de la bandera en cuestión son realmente únicas. La técnica con la que se representó al Sol ha logrado darle una expresividad notable, incluso atendiendo a los cánones platicos actuales. El diseño es coincidente con la gran diversidad de representaciones del sol en nuestra bandera que existían hacia finales del siglo XIX. El buen estado genera de conservación de la divisa permite observar que el desplazamiento del astro hacia el asta es también una característica relativamente habitual en las representaciones de nuestra bandera hacia la segunda mitad del siglo XIX y principios del XX. Es remarcable la luminosidad que aun ostentan los planos celestes, sobre todo si consideramos que es un color muy fácil de desteñirse por incidencia de la luz solar. La proporción entre su largo y su ancho no dejan de llamar la atención, quizás pudiera tener explicación en el contexto para el que fue preparada. Sin lugar a dudas la pieza tiene un alto valor vexilológico, más allá del carácter testimonial que implica para la historia de Sarmiento y de la convivencia intercultural que representa”

Y, agregaba:

“… llegado el caso de que Sarmiento resuelva adoptar una bandera municipal el diseño del sol contenido en la reliquia bien podría ser un elemento principal en tal enseña, dado la evidente raíz histórica y los restantes valores que posee”. Más adelante veremos que esto no ocurrió.

La fotografía previa demuestra que la pieza luce en mejor condición que la mostrada en el año 2000, como lo indica estar contenida en una vitrina protegida por una cortina que permite aislarla de la luz y evitar la potencial contaminación por hongos e insectos. Sin embargo, acorde a los criterios actuales que aconseja la técnica, para lograr la debida conservación de los textiles antiguos la bandera debería exponerse en forma horizontal y con humedad controlada. Además, al encontrarse inmediatamente al lado de un ventanal recibe un considerable caudal lumínico, a despecho del cortinado que la cubre. Bien seria que se pudieran aplicar estas pautas a la brevedad posible.


Detalle

Un caracterizado vecino de Sarmiento, Bernardino Etcheto[5] fue nombrado “encargado escolar suplente de Colonia Sarmiento”, por resolución del 15 de junio de 1912 del Consejo Nacional de Educación[6]. Este dato aislado nada dice, pero constituye un antecedente al hecho de que aquella bandera quedó en algún momento en su poder. Cuando en 1972 se formó el museo local, la familia del pionero la entregó al mismo, una decisión que honra sus descendientes. Esto demuestra el alto valor emotivo e histórico con que la comunidad reconocía a la pieza.

Veamos un poco más sobre su historia

En 1899 llegan el Ing. Policarpo Coronel[7] con la misión de mensurar las tierras que componían la colonia, un rol altamente significativo en el contexto histórico de aquel entonces. Con naturalidad se transformó en un referente directo de la autoridad del estado argentino en aquella desolada región.

No extraña entonces que el 20 mayo de 1900, el Inspector de Escuelas Nacionales, Raúl B. Díaz, recibiera una nota cursada por un gran número de pobladores de sarmiento, en la que solicitaban que se creara una escuela en la localidad y donde se nombraba como “nuestro representante” al Ing. Coronel. En razón de la época y la distancia la petición demoró varios meses en llegar a destino, pero cuando obtuvo dictamen favorable de la Inspectoría fue casi provisto de inmediato. Asombra que 15 días más tarde fuera despachado por el Consejo Nacional de Educación, cuando en la actualidad un pedido similar podría durar meses, sino años.

Así, la resolución del 26 de marzo de 1901, que dispuso crear “una escuela mixta infantil en la “Colonia Sarmiento” (Chubut)”. Se inauguraría pocos meses más tarde, el 8 de noviembre de ese mismo año, con la asistencia de 14 niños y niñas. Díaz la describe así:


Ocupa la escuela una casa con paredes y techo de zinc y piso de tierra, gratuitamente cedida por don Benito Grillo. Tiene los muebles y útiles mas indispensables, pero en mal estado por haber permanecido bajo la nieve varios meses[8]”.

La exigüidad sugerida en la descripción justifica que no tuviera un elemento imprescindible en todo establecimiento escolar, una bandera nacional.

En la emergencia vemos nuevamente el protagonismo del ingeniero Coronel que promovió la elaboración de la bandera que tratamos.

El acto por el que se establecía una escuela en aquellas lejanas regiones tenía importancia fundamental ya que marcaba el inicio institucional de un núcleo poblacional. Con presencia de las autoridades, los vecinos de la zona y, lógicamente, los futuros alumnos, se izaba la bandera nacional, ocurrían los discursos de rigor, el maestro tomaba posesión, se firmaba un acta dando cuenta del acontecimiento y se complementaba todo con la lógica fiesta popular.

Un informe posterior indica que en 1902 la escuela estaba dirigida por Flora S. de Suárez Orozco y que constaban inscriptos 32 varones y 34 niñas, de los que asistían regularmente la mitad. Las clases se cerraron con la fiesta alusiva al 25 de Mayo cuyo programa desarrolla en detalle[9].

Informe del inspector Walter Jones, 4 de junio de 1904

La siguiente fotografía mostraría a los alumnos de la escuela fiscal en 1912, tal las referencias con que la señala el Museo Histórico de Río Negro.

 

Alumnos de la escuela fiscal de Sarmiento” (ca. 1912, MHRN)[10]

Una ampliación de la toma permite distinguir las facciones de niñas y niños cuyas facciones denotan biotipos europeos y de pueblos originarios, como protagonistas del proceso de enseñanza aprendizaje implicado.

Es factible que esta bandera se usara en los actos conmemorativos del 25 de Mayo y del 9 de Julio desde comienzos del siglo, también aquella con que la comunidad se identificara en otras ocasiones memorables, como la inauguración del trazado ferroviario entre Sarmiento y Comodoro Rivadavia que significativamente ocurrió el 25 de mayo de 1914. En la fotografía siguiente[11], tomada en la terminal local destaca una gran bandera, cuyas dimensiones se corresponderían con la que hoy guarda el Museo:

La lejanía entre los diversos embriones de pueblos y estancias de Chubut y de otras gobernaciones justificó que a partir de 1914 se crearan escuelas ambulantes que recorrían una determinada jurisdicción, entre sus elementos se llevaba una bandera nacional que permanecía izada en el lugar donde se asentaba mientras duraba el período lectivo que era de 4 meses y medio. Una extensión justificada por la crudeza del clima.

Concluyendo

  • La bandera argentina- aonikenk (tehuelceh) es una palpable evidencia de una síntesis intercultural en pro de un futuro común en desarrollo económico, social e institucional.
  • Una pieza que merece conocerse

Bibliografía principal (además de la referenciada en el texto)

Coicaud, Alejandra. “Historia de la Colonia Sarmiento (1897-1945). Acta Académica. Mayo 2002. http://revista.uaca.ac.cr/index.php/actas/article/view/610/631

Municipalidad de Sarmiento, Chubut. Ref.: https://www.sarmientochubut.gob.ar/?q=historia

Caviglia, Sergio. “La Educación” En El Chubut 1810 1916 Rawson: Ministerio de Educación de la Provincia de Chubut. Rawson, 2011: https://archive.org/stream/LaEducacionEnElChubut18101916/La+Educaci%C3%B3n+en+el+Chubut+1810-1916_djvu.txt



Notas y referencias

[1] El pedido se fundó en las prescripciones de la Ley Nº1.501 de 1884, llamada “Ley de Hogar”, que habilitaba una serie de medidas para la radicación de pobladores en tierras fiscales (Registro Nacional, Tercera parte, 1874, p. 846. Nº13.925.)

[2] Caviglia, Sergio Esteban. La educación en el Chubut 1810 1916. Rawson. Ministerio de Educación de la provincia de Chubut. 2011, p. 196.

[3] En nota al autor de fecha 2 de marzo de 2000, preservada en mi archivo personal. Caroli Williams es investigador, artista plástico y escritor. https://www.academia.edu/28008261/Problem%C3%A1ticas_de_distribuci%C3%B3n_de_la_tierra_p%C3%BAblica_en_Chubut_Poblamiento_y_colonizaci%C3%B3n_del_territorio_en_Colonia_Sarmiento_

[4] Los quillangos son suavísimos cueros de guanacos nonatos o con tiempo de nacido (chulengos), ensamblados y cosidos con la "vena" del cogote de los ejemplares adultos, respetando la forma original del cuero del animalito. Se usa con el pelo hacia adentro y en el exterior se pintaba con figuras geométricas, fundamentalmente de choiols, es decir representaciones de la cruz con el punto central, un diseño impropiamente conocido como “pampa” que se referencia con la cruz andina, chakana.

[5] Bernardino fundó la "Casa Etcheto” (más tarde “Bernardino Etcheto e Hijos” S.R.L., que se disolvió en 1951), se dedicaba a ramos generales, pero también actuó como financiera en materia de préstamos, hipotecas, empeños, prendas, giros, recibía depósitos, ahorros y tramitaba comisiones. Más tarde fue corresponsal del Banco de la Nación Argentina.

[6] Expediente Nº6.384. El Monitor de la Educación Común. N°474. Bs. Aires. Junio 30 de 1912. Tomo XLI, p. 335: http://www.bnm.me.gov.ar/giga1/monitor/monitor/474.pdf

[7] El ingeniero Policarpo Coronel (1866-1911), como factótum del pedido para formar la escuela, fue sindicado como impulsor de la elaboración del vexilo. Pertenecía a una tradicional familia de Santiago del Estero. Se graduó en la Universidad de Bs. Aires. Colaboró con el perito Francisco Moreno (1852-1919) en la demarcación de los límites con Chile y con las exploraciones de Manuel Olascoaga (1835-1911), con lo que adquirió amplia experiencia que justificó fuera contratado para realizar las mensuras y delinear el trazado de Comodoro Rivadavia y Colonia Sarmiento (1899-1901). Ameghino es una figura consular de la historia argentina, naturalista, explorador de la Patagonia, científico y pionero del conservacionismo como que se le debe la creación del primer parque nacional (Nahuel Huapi). Fue perito en la demarcación de los límites con Chile. Sus colecciones son el fondo fundamental del Museo de Historia Natural de La Plata y de la biblioteca publicad de esa ciudad. Olascoaga fue Ingeniero militar, fue el primer gobernador de Neuquén y fundo la ciudad de Chos-malal. Fue también periodista, demarcó los límites con Bolivia y relevo numerosos espacios en Santa cruz y Chubut, es autor de numerosas publicaciones históricas y, fundamentalmente, científicas. Texto completo del informe en: http://www.bnm.me.gov.ar/giga1/monitor/monitor/353.pdf, p. 742.

[8] Informe publicado en El Monitor de la Educación Común. Tomo XVIII Nº853. 31 de julio de 1902. Bs. Aires, p. 742: http://www.bnm.me.gov.ar/giga1/monitor/monitor/353.pdf

[9] Informe publicado en El Monitor de la Educación Común. Tomo XIX. Bs. Aires. 31 de julio de 1904. Nº378, p. 1163: http://www.bnm.me.gov.ar/giga1/monitor/monitor/378.pdf

[10] En lo particular discrepo con la referencia de la foto ya que, aunque la toma esté cortada parecería que la operación encubrió a una persona con habito religioso, que en el contexto de la época sería un sacerdote salesiano, una congregación educacionista con gran arraigo en la Patagonia. En cuyo caso no correspondería a la escuela de Sarmiento, que era laica. Queda abierta la cuestión.