miércoles, 8 de diciembre de 2021

El vero origen de los pesebres o belenes

Los dos padres de esta hermosa tradición

 

"Navidad en Greccio", Dino Battaglia (1923-1983)


Por Miguel Carrillo Bascary


En su reciente Carta Apostólica “Admirabile Signum” sobre el significado y el valor del Belén (1.12.2019), el Papa Francisco nos dice:

 

“El belén, en efecto, es como un Evangelio vivo, que surge de las páginas de la Sagrada Escritura. La contemplación de la escena de la Navidad, nos invita a ponernos espiritualmente en camino, atraídos por la humildad de Aquel que se ha hecho hombre para encontrar a cada hombre. Y descubrimos que Él nos ama hasta el punto de unirse a nosotros, para que también nosotros podamos unirnos a Él”.

 

Seguidamente continúa desarrollando su pensamiento con breves palabras a las que podrá accederse mediante el link https://www.vatican.va/content/francesco/es/apost_letters/documents/papa-francesco-lettera-ap_20191201_admirabile-signum.html 

-  I  - 

 

Es conocido que fue san Francisco de Asís quien inició la costumbre de recrear el nacimiento del Niño Jesús en el pesebre de Belén, sin embargo, la historia se confunde con la leyenda hasta el punto en que difícil distinguir la veracidad de algunos aspectos.

 

En la actualidad, cuando la Sicología Social y otras ciencias de la Comunicación nos aportan una perspectiva más amplia, puede señalarse que Francisco buscó trasmitir a sus contemporáneos el mensaje evangélico de sencillez y pureza que expresa la Navidad, en una representación diametralmente distinta del boato propio de las festividades del tiempo en que vivió. El Santo testimonió durante toda su vida un notable grado de sencillez, en su procura de seguir el camino de Cristo, lo nos muestra una coherencia evidente con aquella noche en las colinas de belén, por lo que se justifica una sumarísima referencia a su vida. 

 

Francisco había nacido en Asís en 1181 o 1182 [1], siendo su padre un rico comerciante y su madre de noble cuna. En su juventud transcurrió por distintas experiencias que moldearon su espíritu, inicialmente muy mundano. Fue prisionero durante un año, más tarde se hizo soldado y una larga enfermedad lo maduró. Es tradición su gran generosidad, virtud que cultivaría en grado heroico cuando decisión dedicarse a la vida religiosa. Su propio padre llegó a engrillarlo para disuadirlo de su propósito, obviamente no lo consiguió. Su desprendimiento escandalizó a muchos, por lo que tampoco fue bien recibido por algunos sectores de la clerecía. Fundó la Orden que se conoce con su nombre que, no sin grandes pruebas, alcanzó difusión mundial. Puede decirse que Francisco fue un hombre de su época y de ambos mundos, el de los privilegiados y el de los sumergidos. Murió en el año 1226. Su espiritualidad se caracteriza por la total confianza en la Providencia divina y la entrega a todos los seres humanos en quienes Francisco veía la presencia de Cristo, también por la contemplación permanente de Dios aún en la Naturaleza y un amor a Jesucristo superlativo. Fue canonizado, es decir inscripto por la Iglesia en el catálogo de santos, en 1228, algo excepcional dado lo cercano de su fallecimiento. Su fiesta es el 4 de octubre.

Sus biógrafos, el beato Tomaso de Celano (1190-1260) y san Buenaventura (1221-1274) nos aportan preciosas referencias sobre aquel primer Pesebre, quienes suponen que el Santo tuvo una visión del Niño Dios que inspiró esta inédita muestra de piedad. El acontecimiento en concreto ocurrió tres años antes de su muerte, en la localidad de Greccio, provincia de Rieti, región de Lazio, Italia. La celebración no fue improvisada, con anterioridad Francisco consideró prudente recabar el permiso papal. 

En la víspera de la Navidad de 1223 eligió una cueva en cercanías de su ermita y encargó a Juan Velita terrateniente de Greccio, quien se había hecho seguidor del Santo tras abandonado la carrera de las armas conmovido por su ejemplo, que preparara el ámbito con el debido cuidado. Así se recreó así un establo rural y para darle verosimilitud Francisco se hizo de un burro y un buey[2]; luego invitó a sus hermanos religiosos y a los habitantes de la zona.

 

Colocado sobre una roca, el pesebre estaba vacío, excepto por la paja que allí se colocó, en él no había ninguna representación del Niño Dios, circunstancia que avala la costumbre de disponer allí su figura del mismo en las primeras horas del 25 de diciembre, fecha en que se conmemora al Nacimiento y no en la fecha en que tradicionalmente se arma el belén, que en muchas naciones ocurre a comienzos de diciembre.

 

Se cuenta que cuando Francisco presentó el pesebre a los asistentes su emoción era tal que estaba bañado en lágrimas y que expresaba una exultante alegría. En su condición de diácono (no estaba ordenado como sacerdote y por lo tanto no podía celebrar misa) cantó el Evangelio y luego predicó a los presentes el mensaje de Navidad plasmado en el “Niño de Bethleem” o “Jesús”, palabras con las que aludió al Niño Dios.

 

Juan de Greccio testimonió ante san Buenaventura que en la oportunidad vio a un hermoso niño sobre el pesebre. El heno sirvió de sacramental y se cuenta que, al ser impuesto a enfermos, parturientas y a aún a animales, todos fueron ayudados a transcurrir con toda felicidad los difíciles trances por los que pasaban.

A poco aquella gruta fue consagrada como capilla, adaptando como altar la roca donde se dispuso el pesebre. Todo está inscripto en el entorno del monasterio franciscano donde también se conserva la celda del santo.


Vista del santuario

Altar de la capilla del primer pesebre

Detalle del fresco: san Francisco adorando al Niño junto a sus contemporáneos 
la Virgen amamantándolo mientras san José medita

Tras esta primera representación del Nacimiento, bajo la forma de lo que puede considerarse un “drama histórico”, tan difundido en aquellos tiempos, se hizo costumbre entre los seguidores del Santo, se extendió por la península itálica y luego por todo el mundo, llegado ya el siglo XV. 

Podes conocer la capilla de Greccio en: https://www.youtube.com/watch?v=IxGQLQ4_Uh4

II  - 


Cayetano de Thiene (1480-1547) es otro de los santos favoritos de la feligresía cristiana. Era de familia noble y pocos saben que fue senador en Vicenza, luego ocupó un alto cargo en la corte del Papa Julio II, de manera que conoció los intrincados manejos del poder. Ya ordenado presbítero, expresó la caridad en grado heroico asistiendo a los enfermos y moribundos. Con su apostolado promovió la renovación espiritual en tiempos críticos para la Iglesia por lo que se lo considera una de las figuras de la Reforma Católica, coadyuvó a la misma fundando la Congregación de los Teatinos”, cuyo propósito radicó en la renovación del clero. Impulsó el acercamiento frecuente a los sacramentos. Concibió la práctica de la bendición con el Santísimo Sacramento. Fue un activo formador de los laicos de su tiempo, cuyo rol en la Iglesia contribuyó a clarificar, por lo que se lo considera el patrono del trabajo, al que recurren los desempleados. Para combatir la usura que se cebaba en los más humildes fundó los montepíos[3]. Fue canonizado en 1671. Se lo recuerda cada 7 de agosto. 

Cayetano tenía una profunda piedad mariana hasta el punto que sus biógrafos recogieron el prodigio con el que fue bendecido en vísperas de una Navidad, cuando hallándose el Santo recogido en oración ante la reliquia del pesebre de Belén que se guarda en la basílica de Santa María la Mayor (Roma), se le apareció la Madre de Dios y puso al Niño Jesús en sus brazos. Esto lo inspiró para reproducir la escena del nacimiento de Cristo, lo que concretó en la ciudad de su residencia, Nápoles, dando origen a la tradición de los llamados “pesebres napolitanos”, que se caracterizan por incorporar decenas de figuras y se adaptarse a los diferentes entornos de cada cultural. 

Concluyendo 

Está históricamente probado que ambos santos, Francisco y Cayetano, pueden ser considerados los inspiradores de la tradición navideña del pesebre (o del belén, como se los llama también). 


El primero, compartió con los suyos una inspiración mística que encontró inmediata recepción en su época y que se extendió por el mundo impulsado por los franciscanos.

 

El segundo nos aportó la forma plástica con que convencionalmente se representa el nacimiento del Niño Dios, una forma más mundana, más encarnada en la realidad cotidiana de los pueblos. 

Modernas consideraciones señalan el contexto de los belenes en los relatos de en los Evangelios, a los que se sumaron antiguas tradiciones cristianas y ciertos datos que contenidos en los Evangelios apócrifos[4], es decir aquellos que la Iglesia Católica no reconoce como inspirados por el Espíritu Santa pero que recogen tradiciones de los primeros siglos del cristianismo. 

El Papa Francisco culmina su Carta Apostólica diciendo:


“Queridos hermanos y hermanas, el belén forma parte del dulce y exigente proceso de transmisión de la fe. Comenzando desde la infancia y luego en cada etapa de la vida, nos educa a contemplar a Jesús, a sentir el amor de Dios por nosotros, a sentir y creer que Dios está con nosotros y que nosotros estamos con Él, todos hijos y hermanos gracias a aquel Niño Hijo de Dios y de la Virgen María. Y a sentir que en esto está la felicidad. Que en la escuela de san Francisco abramos el corazón a esta gracia sencilla, dejemos que del asombro nazca una oración humilde: nuestro “gracias” a Dios, que ha querido compartir todo con nosotros para no dejarnos nunca solos”. 



Notas

[1] No hay acuerdo entre sus biógrafos.

[2] Presencia prefigurada en el libro de Isaías, capítulo 1, versículo 3: “El buey conoce a su dueño, y el asno el pesebre de su señor; Israel no entiende, mi pueblo no tiene conocimiento”.

[3] Montepío: fondo o depósito de dinero formado con pequeños descuentos en los sueldos de las personas que pertenecen a un determinado gremio o profesión, destinado a proporcionar pensiones o ayudas a sus miembros o familias en caso de desempleo, enfermedad y otros infortunios. Antecesores de las obras sociales y fondos de pensión.

[4] Particularmente en el “Evangelio del pseudo Mateo” (cap. XIV, versículos 1 y 2), escrito hacia el siglo VI.

lunes, 6 de diciembre de 2021

Curioso vínculo entre el Papa, Rosario y un historiador

Noticias sobre la Virgen Desata Nudos y el Papa Francisco

Por Miguel Carrillo Bascary 

En vísperas de la festividad de Nuestra Señora de la Inmaculada Concepción (8 de diciembre) parece buen momento para contar sobre un hecho que hace a nuestra ciudad y al Papa Francisco, para esto es necesario aportar algunas otras referencias. 

La Virgen Desata Nudos, un Papa y un historiador

Una circunstancia fortuita me puso en contacto con una carta dirigida al Dr. Miguel Alfredo Chiarpenello, quien además de sus méritos profesionales se distinguió por sus aportes a la Historia, como que en su momento fue incorporado como miembro del “Instituto Belgraniano de Rosario” y de la “Junta de Historia” de la ciudad.

Me encontraba revisando una caja que contenía variedad de apuntes históricos acumulados por Miguel, cuando encontré un sobre dirigido a su persona. 

 

El remitente impreso decía “Arzobispado de Buenos Aires – Rivadavia 415”, lo que acentuó mi interés.

En su interior había una tarjeta fina mente impresa, con la imagen de la hoy muy popular “Virgen Desata Nudos[1]”, una de las designaciones con que la piedad católica referencia a la “Inmaculada Concepción”, patrona de los matrimonios. La imagen fue representada por Johan Georg M. Schmidtner (1625-1705)[2] hacia el año 1700. Su original se venera desde 1706 en la iglesia San Pedro de Perlach, Augsburgo, cuya torre data del año 1.000.

Su designación alude a la mediación de María ante su Divino Hijo impetrando por quienes la invocan para destrabar la maraña de los problemas que les impide acercarse a Él. Se remonta a san Irineo, discípulo del Apóstol Juan, quien fuera obispo de Lyon, martirizado en el año 202[3].

Hay varias versiones sobre cómo conoció Bergoglio esta advocación mariana. Corresponde atenerse a sus propias palabras[4] cuando explica que recibió una salutación navideña de una religiosa de Alemania a quien conocía de una anterior estada en Argentina. Él nos amplía “Y yo sentí también que eso tenía un significado, me gustó, la hice imprimir, la repartí”. También sugirió que la Universidad El Salvador la usara como una salutación piadosa, con lo que su conocimiento se fue propagando. Más tarde, cuando el 27 de junio de 1992 Bergoglio fue consagrado obispo empleó la imagen para la estampa de recuerdo que se usa repartir en estos casos.

Una de sus relaciones, Ana María Betta de Berti[5] realizó varias reproducciones de buen tamaño, una fue destinada a la capilla del Rectorado de la Universidad del Salvador (de la Orden Jesuita), la segunda a la "Libera Universitá Santa María Asunta", de Roma (dependiente del Vaticano, instalada antes de ser electo papa Francisco), una tercera que se colocó en la capilla de la “Casa Rosada”, la que fue desmantelada durante la presidencia de Kirchner, por lo que se supone que la obra fue destruida[6]

La última se entronizó el 8 de diciembre de 1996, siendo Bergoglio obispo auxiliar de Bs. Aires en el santuario ubicado en San José del Talar, barrio de Agronomía, donde es venerada por miles de fieles. A partir de entonces la devoción se expandió tanto a Brasil como a la propia Alemania y tras asumir Bergoglio en pontificado llegó a otros muchos países

En la tarjeta, consta una oración[7] y en el segmento de la derecha una breve nota escrita con pequeña y cuidadosa letra de trazo cerrado, que transcribo seguidamente:

“Bs. As., 7 de mayo de 2010

De mi mayor aprecio en Cristo:

Muchas gracias por el libro “La Imagen Olvidada” que tuvo Ud. la delicadeza de enviarme. Lo leeré gustosamente.

Quedo a su disposición. Le pido por favor, que rece por mí. Que Jesús lo bendiga y la Virgen Santa lo cuide.

Cordialmente, 

J(orge) Mario Bergoglio” 

No se Uds. pero para mí fue una profunda emoción lo que acababa de leer. Al momento de escribir esta misiva faltaban menos de dos años para que Mons. Bergoglio fuera electo como Papa con el nombre de Francisco.

Quiero detenerme un instante para destacar la fina delicadeza del prelado consistente en responder el envío de Miguel en forma personal. La caligrafía es de trazos son parejos, ciertamente que algo cerrados pero legibles sin esfuerzo, ocupan todo el espacio disponible entre los textos pre impresos, en renglones bien alineados. Todo expresa autodominio y decisión, al par que las letras redondeadas trasmiten calidez.

Sin embargo, lo más sensible, lo más característico es la frase “Le pido por favor que rece por mí”. La misma que hemos aprendido a oír de los labios de Francisco desde el primer momento en que se dirigió al mundo tras ser electo como Papa, el 13 de marzo del año 2013. El nombre del destinatario y la dirección consignada en el sobre[8] llevan la misma letra.

Detalle ampliado en donde se ve la firma del cardenal Bergoglio

Es así como tan sencilla misiva nos habla y mucho, de uno de los protagonistas de la Historia presente, cabeza visible de la Iglesia y pastor universal.

El Papa Francisco orando ante la Desata Nudos en los jardines del Vaticano

Al encontrar esta carta consideré que sería adecuado darla a conocer en homenaje a este compañero de lides históricas y de polémicas encendidas por la investigación del pasado de Rosario. Paralelamente tuve el gusto de retornársela a su familia, que es el lugar donde debe estar. 

El historiador

Conocido el tenor de esta pieza postal y sabida su autoría es pertinente que nos detengamos en su destinatario, en conocer de qué trata el libro que escribiera y en las curiosas circunstancias de cómo la misiva llegó a mi conocimiento.

Miguel Chiarpenello puso considerable empeño en difundir sus estudios sobre Rosario con el único afán de echar luz sobre la verdad histórica que atañe a la ciudad.

Entre las producciones de Miguel destaca el libro “Colegio Sagrado Corazón, 1900-2000” que historia la trayectoria de esta institución, de la que fue orgulloso exalumno y que tanto aportó y sigue aportando, para la formación de miles de rosarinos. 

La Universidad Nacional de Rosario, donde se formó como especialista en Cs. Económicas, le debe la letra de su himno oficial. Sus numerosísimas publicaciones están reseñadas parcialmente en https://exsagradorosario.com.ar/wp/dr-miguel-alfredo-chiarpenello. También Miguel hizo numerosas contribuciones a la difusión de la historia de la región desde el portal http://www.argentinahistorica.com.ar

Hace algo más de una década Miguel buscó indagar sobre el destino de la primera imagen de Nuestra Señora del Rosario que en el curso del siglo XVII fue venerada por los habitantes del poblado al que dio nombre, hasta que llegó a Rosario aquella que la piedad de los fieles locales había encargado en Cádiz (1773).

La imagen "olvidada" de Ntra. Sra. del Rosario

La misma había pertenecido a una misión religiosa que servía a un núcleo de calchaquíes ubicada en el norte de la provincia que debió despoblarse ante la amenaza de malones protagonizados por otras etnias. La imagen y el resto del ajuar litúrgico de la capilla fueron preservados en la ciudad de Santa Fe, allí se encontraban cuando en 1730 se estableció el curato del Pago de los Arroyos, con cabecera en el punto donde más tarde se estableció Rosario. Con el tiempo, en torno a la capilla se radicaron numerosas familias que dieron forma al poblado que evolucionó hasta ser reconocido como la ciudad de Rosario, en 1852.

Allí recibió la veneración de los fieles hasta que fue reclamada por sus legítimos propietarios, los calchaquíes (por entonces afincados en cercanías del río Carcarañá) y contando ya los rosarinos con la imagen propia, fue devuelta. Miguel investigó los avatares por los que atravesó la humilde talla, décadas más tarde fue comprada por una familia que la mantuvo varias generaciones en su poder, hasta que finalmente fue donada al “Instituto Cristo Rey” en cuyo oratorio ubicado en la localidad de Roldán, donde se encuentra desde 1983.

Con un envidiable despliegue heurístico, a costa de recoger numerosos testimonios, de realizar no pocos viajes a localidades vecinas, de compulsar documentos y de recoger tradiciones Miguel nos dejó varios libros que son verdaderos tesoros por cuanto ilustran sobre un período muy poco estudiado de la vida de Rosario a la que quiso con un énfasis y entrega fuera de toda prueba.

Portada de algunas obras de Miguel Chiarpenello

El que fuera oportunamente remitido al cardenal Bergoglio fue “La imagen olvidada. Rosario antigua algo para recordar”, publicado en el año 2010[9], que lleva un suplemento al mismo, que contiene un complejo estudio técnico de la reliquia. Luego le siguieron: “Rosario la imagen. Su emblema fundacional” (2011) y más tarde, “Historias trascendentes de Rosario” (2016), así como “Testimonios de una historia conmovedora” (2017)[10], publicaciones que Miguel costeó de su propio peculio que generosamente nunca se cansó de regalar a sus amigos y relaciones.

En este cometido que resultó natural que enviara un ejemplar de su obra original al entonces cardenal primado de Argentina y arzobispo de Bs. Aires, Mons. Bergoglio, quien tuvo la deferencia de responderle con la misiva que acabamos de ver. Con humildad Miguel la guardó, aunque es de suponer que quizás la haya compartido con su familia y amigos dilectos.

Miguel Chiarpenello volvió a la casa de nuestro Padre común el 7 de julio del año 2018. Los interesados podrán tener un más cabal conocimiento de su amplia trayectoria leyendo la nota que le dedicó AICA (“Agencia Informativa Católica Argentina”), en https://aica.org/34953-recordaran-un-dirigente-catolico-miguel-chiarpenello.html

Fue una generosa decisión de su familia que sus amigos y compañeros de desvelos históricos recibieran en nombre de Miguel la mayor parte de las obras que acumuló durante su vida y diversos borradores de sus investigaciones, de lo que se sirvió para sus producciones, un loable destino. Entre el material que me fue entregado, se encontraba la misiva del hoy Papa, Francisco. 

Apéndice: Oración

Santa María, Desatadora de nudos, Santa María, llena de la presencia de Dios, durante los días de tu vida aceptaste con toda humildad la voluntad del Padre, y el Maligno nunca fue capaz de enredarte con sus confusiones. Ya junto a tu Hijo intercediste por nuestras dificultades y, con toda sencillez y paciencia, nos diste ejemplo de cómo desenredar la madeja de nuestras vidas. Y al quedarte para siempre como Madre Nuestra, pones en orden y haces más claros los lazos que nos unen al Señor. Santa María, Madre de Dios y Madre Nuestra, Tú que con corazón materno desatas los nudos que entorpecen nuestra vida, te pedimos que nos recibas en tus manos y que nos libres de las ataduras y confusiones con que nos hostiga el que es nuestro enemigo. Por tu gracia, por tu intercesión, con tu ejemplo, líbranos de todo mal, Señora Nuestra, y desata los nudos, que impiden que nos unamos a Dios, para que libres de toda confusión y error, lo hallemos en todas las cosas, tengamos en Él puestos nuestros corazones y podamos servirle siempre en nuestros hermanos. Amén.


Notas y referencias 

[1] Santa María Knotenlöserin, en alemán; de "knot" (nudo), y "löser" o "löserin" (deshacer, desatar). Su fiesta particular es cada 28 de septiembre.

[2] Este artista era natural de Augsburgo (región de Suabia, estado de Baviera, Alemania), tierras de probada práctica católica. Se formó en Venecia.

[3] Quien expresó: “Lo que Eva ató con su desobediencia, lo desató la Virgen María con su obediencia a Dios”.

[4] Véase: Alexandre Awi Mello, su tesis: “María-Iglesia: madre del pueblo misionero. Papa Francisco y la piedad popular mariana a partir del contexto teológico” en https://etd.ohiolink.edu/apexprod/rws_etd/send_file/send?accession=udmarian1549794813187077&disposition=inline. Pág. 267 y ssgts.

[5] Economista y plástica, discípula de del conocido Guillermo Roux. Conoció a Bergoglio cuando ella trabajaba en la administración de la Universidad de El Salvador, de la que el hoy Papa era asesor espiritual.

[7] Véase en el Apéndice de esta nota.

[8] En la fotografía resolví testarla para preservar la privacidad de la familia del destinatario.

[9] Su libro, “La imagen olvidada” está reseñada en la plataforma Google: https://books.google.com.ar/books/about/La_imagen_olvidada.html?id=OBngAQAACAAJ&redir_esc= y, ejemplares de la misma obra los catálogos de bibliotecas de diversas partes del mundo, como la del Congreso (Washington), https://www.loc.gov/books/?all=true&c=100&fa=location:santa+fe%7Clocation:argentina%7Csubject:rosario+%28santa+fe%29%7Cpartof:catalog

[10] En los mismoz Chiarpenello aborda una amplia variedad de temas históricos fundamentalmente relativos a Rosario.

domingo, 5 de diciembre de 2021

¿Nueva imagen para la bandera de Australia?

Entre canguros y estrellas

 

Una de las propuestas como nueva bandera de Australia, incorpora un canguro al estilo aborigen

Por Miguel Carrillo Bascary 

Australia es un estado continente, una nación multicultural. Aislada por milenos en la geografía del globo terráqueo, albergó múltiples etnias que miraron sorprendidas aquellas gentes de piel blanca que llegaban desde el mar descendía de barcos impulsados a vela. A fuerza de fuerza de caballos y armas de fuego emprendieron su propia gesta. También animales extraños se adentraron en el interior de la tierra boscosa, de las planicies y la tierra colorada: ovejas, camellos, conejos, equinos y vacunos, en competencia con las especies autóctonas. 

De esa simbiosis amalgamada en tensiones surgió Australia. Una Australia colonial, conteniendo el germen de una nueva identidad que con el devenir del siglo XX supo adquirir una personalidad política original, propia, en el concierto internacional. Es conocido de todo vexilólogo la evolución de su bandera a través de sus consecutivos diseños. Este Blog le ha dedicado algunas referencias: http://banderasargentinas.blogspot.com/2020/05/nueva-zelanda-vs-australia.html, http://banderasargentinas.blogspot.com/2021/08/las-misteriosas-banderas-de-australasia.html y http://banderasargentinas.blogspot.com/2021/10/banderas-aborigenes.html. 

Con este panorama surgiría la decisión de promover la adopción de un nuevo vexilo que se canalizó mediante la acción de Ausflag que movilizó a ingente número de australianos de toda condición. Copio del “about us” de su web (https://www.ausflag.com.au) lo siguiente: 


Ausflag fue establecida en 1981 por Harold Scruby y otros australianos interesados que apoyaban la idea de una nueva bandera para Australia. Ausflag se formó como una organización apolítica, sin fines de lucro en enero de 1983. Los objetivos de Ausflag desde sus inicios han sido asegurar el apoyo popular del pueblo australiano para la adopción de una bandera, un himno y colores australianos. Además, brinda información sobre las banderas vinculadas o surgidas en Australia y abunda en diseños propuestos por profesionales del diseño y simples particulares. 

Ausflag ha promovido sucesivos concursos que implican miles de propuestas, las que se sometieron a la decisión de un conjunto de profesionales y  del público interesado. De tan participativo y democrático procedimiento surgieron dos podios virtuales y un conjunto de diseños, algunos muy agradables para los que gustamos de la Vexilología, se los presento unificando sus proporciones: 

a) Iniciativas elegidas por el jurado de profesionales: 

Franck Gentil, 1º

 Georges Margaritis: 2º  

Peter Lambert, 3º

b) Propuestas votadas por el público:

George Margaritis, 1º

Neville Cowland y Judith North, 2º

Harol Scruby, 3º  

En lo cromático se subraya el predominio de los rojos, azules y blancos inspirador en la tradicional enseña australiana; también los amarillos y verdes, nacidos de la chaqueta de los rubiers "Wallabies"; así como aquellos que se inspiraron en la herencia aborigen plasmada en la bandera que unifica a las etnias vernáculas, con rojos y negros, otras se basaron en el boomerang, en el kiwi y en la bandera de la Mina Eureka, de gran tradición, la estrella de la Federación es otro de los motivos favoritos, en fin hubo para todos los gustos.

Veamos:

      Charles y Ralph Bartlett                          Geoff Coullin

       Geoff Cross y Christine Lowe                Type 072

       John Josephs                                           Ralph Kelly


       Marko de Haeck                                    Tony Burton

        Type 038                                               Type 055                                  


       Type 086                                              Type 072 


       Lunn-Dyer & Associates                      Tone Moore

      Russel Kennedy                                    Peter Marwick

         Marianne Evers                                  John Bartolomew

       Barley                                                    A. Fraser Hobday

      Type 026                                               Atholl Kelly