sábado, 6 de marzo de 2021

María Catalina, realidad y fantasía

Las siete caras de la mujer que cosió la Bandera

 María Catalina Echevarría

Por Miguel Carrillo Bascary

María Catalina Echevarría, a quien la tradición atribuye haber cosido la primera bandera argentina parece haber sido “descubierta” como adalid de la reivindicación de la mujer a partir de su rol en la épica de la creación del símbolo. En realidad, María Catalina, hizo mucho más que coser la Bandera. Emerge entre las brumas del tiempo a través de documentos; recuerdos familiares y otras fuentes complementarias, aunque en su biografía existan numerosos espacios en blanco que siempre nos inquietarán; incógnita se extiende a su participación en la creación del símbolo. No es un personaje de leyenda, fue una persona concreta y, sin embargo, muchos se empeñan en vincularla con fantasías inaceptables.

María Catalina tiene un muy bien ganado espacio en la tradición de Rosario. No necesita que se le endilguen infundios so pretexto de destacar su protagonismo en función de perspectivas de nuestra actualidad. 

El afán de reivindicar a María Catalina encubre una preocupante falta de responsabilidad en el manejo de la información; también implica el uso de estereotipos sociales y, en definitiva, muestra una desvergonzada manipulación de la Historia para acomodarla a las problemáticas del presente. Lo peor es que, sin mayor crítica, muchos replican estas construcciones irreflexivamente, con lo que se profundizan los desvíos y se deforma injustamente a quien fue la María Catalina “real”.

Sería inicuo reducir la existencia de María Catalina al simple hecho de coser dos paños de tela para cumplir el encargo de un coronel de paso por un pequeño poblado perdido en la llanura. María Catalina no necesita que la ensalcen y menos, como paradigma de algo que no fue. Su vida, que fue tan dura como la de muchas mujeres de su tiempo, aquellas que con su compromiso de cada día ayudaron a forjar la Patria y a llevar adelante una familia, con lo que su singular pero circunstancial intervención en la creación de la Bandera la constituye en referente de la mujer rosarina en el alba de la historia local.

Nacida en 1782, María Catalina tuvo la desgracia de quedar huérfana a los dos años; la muerte de su padre, lanceado por una partida de indios (1784), fue el primer golpe de una realidad que confronta a algunos con la vida atravesándola con el enorme dolor de una ausencia.

Sobre María Catalina pesa otro infundio histórico, se la presenta como hija de “inmigrantes vascos”, en un vano intento de asimilarla a este grupo que tuvo tanta importancia en composición social de Argentina y de Rosario, en particular. Si bien su progenitor Fermín de Echevarría tuvo ese origen, su madre, María Tomasa de Acevedo, entroncaba con los Acevedo una de las primeras familias que se formaron Rosario, a comienzos del siglo XVIII.

Como se sabe, María Catalina fue adoptada por un amigo de su padre, Pedro Tuella Montpesar, un peninsular de espíritu inquieto, que llegó hasta América para forjarse un porvenir y que formó su hogar con Nicolasa Costey, oriunda de Montevideo. Era Tuella maestro de escuela, en Itapuá, antigua misión ubicada al Norte del Paraná (hoy Paraguay). Destino que cambió para establecer una tienda y pulpería en el poblado de la Capilla del Rosario, sito en el Pago de los Arroyos. Fue también el único suscriptor residente en Rosario del “Telégrafo Mercantil”, periódico decano del Río de la Plata. Se lo considera el primer cornista de la realidad local, cuyos apuntes volcó en esa publicación de la que actuaba como corresponsal en la zona. Tuella también tuvo sus veleidades de poeta. Esto lo señala como un hombre de muy buen nivel cultural por lo que es natural que lo haya volcado en educar a su querida hija adoptiva.

La niña María Catalina no tuvo a sus padres adoptivos como únicos apoyos afectivos; además sumó el afecto de su extensa familia materna, cuya casa solariega estaba a escasos 80 metros de aquella donde habitó con los Tuella. Además, de su herencia contaba con un más que respetable patrimonio. Puede afirmarse entonces que no fue “una pobre huerfanita”, como ciertos autores la presentan para conmover a sus lectores.

El censo de Rosario, levantado entre 1815 y 1816, nos muestra a una María Catalina treintañera, casada en 1810 con Juan Manuel Vidal y Lucena, joven de buena familia, un año mayor que ella. Esta escasa diferencia de edad alienta a suponer que se trató de un matrimonio por amor. Por entonces contaban con tres hijos: Josefa, de 5; Pedro, de 3 y Manuela, de solo cinco meses, luego vendrían más.

A fuer de difundir la participación de María Catalina como gestora de la Bandera se ha dicho que fue una “humilde costurera”. Cierta bibliografía se refiere a ella como “la costurerita” de Rosario o, más aún, como “la costurerita del buen paso”. Nada de sus circunstancias indican que dependiera de su habilidad con la aguja para llevar el sustento a su casa; como se consignó, en febrero de 1812 era una mujer de buen pasar, señora de su casa.

Temerariamente algunos atribuyen a María Catalina haber escogido los colores de la bandera primigenia. Considerando la importancia que el propio Belgrano atribuyó al símbolo, nada menos que una bandera nacional, es impensable que la haya confiado a la inspiración de María Catalina. El prócer era sumamente cuidadoso con todo lo que de él dependía y estaba en los más mínimos detalles. Más aún, a lo largo de toda su vida el Belgrano testimonió amplios conocimientos en materia de símbolos y la importancia que daba a la exteriorización de sus ideas. Todo esto contribuye a descalificar por fantasiosa la pretensión de que María Catalina diseñó la bandera según su parecer.

Otro verdadero disparate, que al parecer se origina en el afán de dar a María Catalina un protagonismo superlativo en la creación de la Bandera, es atribuirle que ella misma la izó el 27 de febrero de 1812. Nada lo sustenta y, en contrario, se registra la tradición de que la tarea estuvo a cargo de Cosme Maciel, cabildante en Santa Fe y principal autoridad política presente en aquel acto, lo que resulta coherente con las prácticas de ceremonial vigentes.

También sin mayor fundamento se afirma que María Catalina convocó a sus vecinas y amigas y que, entre mates y bollitos, se dieron a la tarea de confeccionar la primera bandera. Es factible que quienes lo sostienen tengan en cuenta la leyenda de que las “damas mendocinas” bordando en conjunto la compleja bandera que identificó al “Ejército de los Andes” (1). Pero, la bandera izada en Rosario fue tan sencilla, que pudo culminarse en pocas horas de labor. El vexilo solo tuvo dos paños y no llevaba ningún símbolo por ende, para elaborarlo bastó tomar dos piezas de género (se especula que María Catalina usó algunas del negocio familiar), unirlas a lo largo, hacerle un bordillo y adosarle dos pequeñas cuerdas en los vértices del lado de la vaina, para poder izarla hasta lo más alto del mástil. En la siguiente imagen se muestran en rojo las costuras que debió implicar aquella primera bandera, sobre la derecha va la vaina destinada a contener la driza que permite izar y arriar el paño. El reborde plateado procura destacar mejor esas costuras.

Veo factible que alguna de las esclavas de la familia Tuella–Vidal haya colaborado en la tarea, todo un mensaje contenido en que el símbolo de la libertad e independencia de América, con que lo aludió Belgrano fuera confeccionado por las blancas manos una dama de la pequeña sociedad local y por las oscuras de su servidora. El censo citado señala que en la casa había dos esclavas, con lo que surge otro interrogante: ¿Quién ayudó eventualmente a María Catalina; habrá sido la parda Victoriana (casada, de 32 años) o Josefa (soltera, de 20)? ¿quizás, ambas? Es otra de las incógnitas en la leyenda del lábaro.

Tras compartir estas referencias, dudas y advertencias, sobre María Catalina cabe desmitificar los gravísimos errores que se difunden sobre su aspecto físico. En el afán de dar carnadura a su persona muchos no trepidan en hacerlo de cualquier manera. Pareciera que solo se busca captar la atención sobre su nombre, aún a costa de usurpar su identidad real, nada menos.

En la cultura de la imagen que vivimos el objetivo de algunos pareciera querer asociar a la Bandera con un rostro, si es posible lo más llamativo, agradable y colorido posible; en definitiva, se concreta una impostura que no tiene nada de inocente. Tras compulsar decenas de páginas de Internet sobre María Catalina Echevarría sorprende que la enorme mayoría denotan una improvisación francamente fantasiosa. No busco la polémica, sino llamar la atención sobre el mínimo respeto que merece la María Catalina real, que evidentemente no coincide con la imagen que algunos intentan presentar a la consideración de los no informados.

En concreto, las imágenes que se atribuyen a María Catalina son:

1ª) El retrato obtenido en su ancianidad; sobre el que no existen dudas; es el que abre esta nota.

2ª) El de su hija, Natalia Vidal Echevarría de Fernández, que algunas fuentes confunden con María Catalina.

         

3ª) Otra imagen de la misma señora presenta una toma más fiel, en neto primer plano, corresponde a la publicada en la revista "Patria" (1926), editada en la localidad de Pergamino.



El epígrafe reza: "Da. Natalia Vidal Echevarría de Fernández, hija 
política del Cnel. Manuel Feliciano Fernández, 
ayudante del Gral. Belgrano (fallecida)"

4a.) La composición idealizada de su rostro que dibujó quien firma como “Pacheco”, para ilustrar una nota sobre María Catalina elaborada por el historiador Félix Chaparro en el diario “Democracia” (30.9.1953). No se conoce cuál puede haber sido la fuente que justificara este aspecto o si el artista actuó con total libertad al respecto.

5ª) Una evidente variante de la anterior, fue esculpida por Eduardo Barnes y fundida en el bajo relieve que se instaló en la “Galería de Honor del Monumento a la Bandera”, inaugurado en 1957.


Detalle

6ª) Una segunda versión de la tercera, iluminada a color, que sostiene una bandera sobre su pecho; cuyo autor/a no consta.

Y, finalmente una 7ª que corresponde nada menos que a ¡Manuela Mónica Belgrano! Sí como se leyó. Se trata de un óleo que se pintó a la citada sobre la base de un retrato previo, a poco de su fallecimiento.

Del relevamiento surge que: a) la imagen 1ª, la auténtica es muy poco conocida; b) igual ocurre con la 2ª y la 3a. que corresponden a la misma persona, hija de María Catalina. En cuanto a la 4ª, por la antigüedad de su origen y la escasa circulación del periódico ha sido prácticamente olvidada, pero cobra relevancia por haber servido de base a la 5ª y a la 6ª; esta última es la más ampliamente difundida. Lo señalado resulta verdaderamente sorprendente y francamente inaceptable. Obviamente hemos de descartar la 7a., tratando de disculpar a quienes la difunden, aunque el error es sencillamente muy grosero.

Pareciera que a los ojos de los argentinos/as del siglo XXI la “María Catalina”, joven y bella; es mucho más atractiva que su imagen auténtica ya en su ancianidad. En esto vemos reflejado un concepto que desmiente la actual sensibilidad por no discriminar. Es una paradoja, pero asignar a un rostro juvenil un protagonismo histórico tan significativo como el formar nuestra Bandera, contradice el reconocimiento que se debe a quienes llevan trasuntan en su aspecto exterior una vida vivida con esfuerzo y dignidad. Es así que en momentos en que la Humanidad toda reivindica a la mujer, lo leído debería hacernos reflexionar sobre la debilidad de los valores que luchamos por difundir.

Frente a este panorama es imperioso difundir la correcta imagen de la María Catalina Echevarría, la “histórica” y descalificar las restantes, particularmente la última que se menciona.

Con estas breves referencias encontramos que en el mes destinado a reivindicar a la mujer corresponde rescatar a María Catalina Echevarría como participe de un hecho histórico relevante pero también, como una persona real libre de caprichos y fantasías que algunos le endilgan asignándole rostros extraños.

 

Anexo – Relevamiento de las imágenes atribuidas a María Catalina

Nota: se practicó con una búsqueda de su nombre en Google, concretada en la primera semana de marzo del año 2021

 Imagen Nº1: Fotografía auténtica, tomada en su ancianidad

https://www.diariosintesis.com.ar/component/content/article/89-sintesis/cultura/9818-maria-Catalina-echevarria-de-vidal-de-san-lorenzo-para-la-historia-de-la-nacion-argentina

http://aprender.entrerios.edu.ar/dia-de-la-creacion-de-la-bandera-nacional

https://pregon.me/maria-Catalina-echevarria-de-vidal-de-san-lorenzo-para-la-historia-de-la-nacion-argentina

  Imagen Nº2: Foto publicada en “Recopilaciones históricas” de Francisco Funes Freyre. Editorial Apis. Rosario, 1956.


  Imagen Nº3: Foto facilitada por la señora Gabriela Fernández Díaz, publicada en la revista "Patria" editada en la ciudad de Pergamino, en 1926.

Imagen Nº5: Dibujo idealizado de “María Catalina” con bandera.

https://creativamonumento.irice-conicet.gov.ar/sistema/?q=node/75

https://www.unosantafe.com.ar/santa-fe/maria-Catalina-la-santafesina-que-cosio-la-historia-argentina-n2170175.html

https://cuartopodersalta.com.ar/la-mujer-que-confecciono-la-primera-bandera/

https://03442.com.ar/2020/06/maria-Catalina-echevarria-la-mujer-que-cosio-la-primera-bandera-para-belgrano

https://www.euskonews.eus/0616zbk/kosmo61601es.html

https://www.barriada.com.ar/una-mujer-cosio-primera-bandera-patria/

http://socialesyescuela.com.ar/items/show/436

https://issuu.com/dovejero/docs/revista_historia_n___25

http://brujulacomunicacion.com.ar/mujeres-de-la-historia-maria-Catalina-echevarria

Imagen Nº7: Retrato de Manuela Mónica Belgrano, hija del General.

https://infogei.com/nota/32517/maria-Catalina-echevarria--la-pergaminense-que-confecciono-la-bandera-con-la-que-juro-belgrano

https://medium.com/@EduMacchiavelli/20-de-junio-d%C3%ADa-de-la-bandera-por-eduardo-macchiavelli-31457d90d01c

https://www.elcordillerano.com.ar/noticias/2021/01/30/102731-belgrano-y-las-mujeres-de-la-revolucion

http://www.tigre.gov.ar/public/files/educacion/ManualBanderaNacional.pdf

https://www.lv12.com.ar/la-mujer-que-confecciono-la-primera-bandera-n36951+

https://elmilenio.info/2020/06/17/maria-Catalina-echevarria-y-su-aporte-en-la-creacion-de-la-bandera-argentina

https://provincial.com.ar/maria-Catalina-echevarria-la-pergaminense-que-confecciono-la-bandera-con-la-que-juro-belgrano

https://losprincipios.com.ar/2020/06/20/maria-Catalina-echevarria-la-pergaminense-que-confecciono-la-bandera-con-la-que-juro-belgrano

https://misionescuatro.com/tag/maria-Catalina-echevarria

Nota: 1.-  la falsificación del relato sobre la creación de la bandera del Ejército de los Andes ha sido probada documentalmente por Adolfo Mario Golman y Francisco Gregoric en su libro "La Bandera del Ejecito de los Andes - Reflexiones sobre la carta que explica su confección". Bs. Aires. Editorial de los 4 Vientos. 2014.

jueves, 4 de marzo de 2021

Ceremonial de banderas y el Mensaje presidencial

De banderas y otros detalles

Pantalla destinada a los gobernadores

Por Miguel Carrillo Bascary

El reciente mensaje del presidente de la Nación ante las cámaras legislativas; con presencia remota de los gobernadores de provincias, sirve de base para analizar algunos aspectos del Ceremonial oficial, en particular sobre la ubicación de las banderas.

Carácter del acto y sus circunstancias

1º de marzo de 2021. Recinto de sesiones de la Cámara de Diputados de la Nación, el más amplio del Palacio del Congreso. El presidente de la Nación presenta su mensaje anual sobre el estado del país y anticipa las líneas políticas de su gestión para el corriente año. Lo hace ante la Asamblea Legislativa, donde muchos congresistas participan de manera remota. A ellos se suman: la Corte Suprema de Justicia, en pleno; los gobernadores provinciales; el Jefe de Gabinete de la Ciudad Autónoma de Bs. Aires y varios ministros. Se trata de un acto de gran significado institucional y de neto formalismo en lo que hace a su Ceremonial y protocolo.

Visión general de la Asamblea. Observar las pantallas adosadas

Tecnología aplicada

La televisación estuvo a cargo del equipo de medios de la Cámara de Senadores. No se permitió el acceso a medios privados, so pretexto de disminuir la presencia de personas en el recinto.

Sobre las paredes se dispuso una gran pantalla múltiple que permitía ver a los gobernadores de provincias conectados on line con el acto que se desarrollan en el ámbito. Aunque en realidad fueron pocas las veces que los enfocaron, algo lógico, toda vez que el protagonista era el presidente de la Nación.

Para quienes no sean de nacionalidad argentina, cabe explicar que nuestro país es un estado federal, en donde los gobiernos de provincia participan en el ejercicio del gobierno conjunto, razón que explica la presencia remota de los gobernadores.

Referencia en general

En este Blog ha reiterado que, para el Ceremonial oficial, las banderas no son objetos decorativos, sino que implican:

a) El poder que inviste el funcionario en el marco del principio representativo del sistema democrático.

b) La presencia del pueblo al que corporiza el vexilo.

En esquema, si se trasmite la imagen oficial de un gobernador de provincia, lo lógico y esperado es que se éste se referencie, tanto con la bandera oficial de la Nación como por la que corresponde al estado sub nacional. Así lo consagra la costumbre inveterada.

En principio es indistinto que flanqueen al funcionario o bien, que se dispongan ambas a su derecha, en cuyo caso la Nacional debe estar más inmediata al magistrado y la provincial, a la derecha de esta, pero en un segundo plano; posición que se conoce en la técnica del Protocolo como el “orden oblicuo”. En el caso tratado esta última posición no fue utilizada, una lástima ya que es muy funcional.

Análisis de lo visto

Como hipótesis de trabajo tomé la trasmisión oficial del Senado; sectoricé la pantalla que presentaba la visión de conjunto de los mandatarios participantes, para que pudiera apreciarse los detalles objeto de comentario.

Para abreviar el enfoque me referiré a la Bandera Oficial de la Nación con la sigla B.O.N. y a la Bandera Nacional de la Libertad Civil, símbolo patrio histórico (Ley Nº27.134), la que se mencionará como B.N.L.C. (Ref. http://banderasargentinas.blogspot.com/2016/12/publicaciones-banderanacional-de-la.html)

Rol protagónico del barbijo 

En el marco de la presente pandemia la normativa y los principios de salubridad pública demandan el uso de tapa bocas. Se admite que esta pauta se flexibilice para el funcionario que haga uso de la palabra en una situación formal, donde sea factible asegurar el debido distanciamiento social (2 metros) y siempre a condición de que se respete el distanciamiento lo que en la ocasión no ocurrió, para nada. Esto conspiró contra la coherencia del lenguaje oficial; de manera que una vez más se verificó el dicho “haz lo que yo digo; no lo que yo hago”.

Por otra parte, siempre resulta esperable que todos los funcionarios den ejemplo a sus representados, lo que en caso se trasunta en el buen uso de barbijo. El contraste entre aquellos que lo hicieron y quienes no, fue muy evidente. Por ejemplo, la vicepresidenta, que se ubicó a la izquierda del titular del Poder Ejecutivo, se mostró permanentemente sin cubre boca; mientras que, al presidente de la Cámara de Diputados, colocado a la derecha presidencial, se lo vio en ocasiones cubierto y en otras sin el adminículo.


En cuanto al presidente de la Nación, se constituyó en un evidente buen ejemplo, ya que llegó con el barbijo colocado; se lo quitó cuando verbalizó su informe a la Asamblea y volvió a colocárselo, ni bien lo finalizó. Para más detalles se advirtió que usó el modelo de barbijo elaborado por el CONICET (Atom-protect, de triple capa); ¡un verdadero detalle!


De igual forma, corresponde destacar la ejemplaridad de algunos gobernadores que se mostraron con el adminiculo. Fueron los de: Misiones; Neuquén; Santa Cruz; San Juan y Santa Fe, en el caso de los dos último el compromiso evidenciado fue superlativo, en alto grado, ya que es de público dominio que ambos superaron la infección de COVID; ignoro si algún otro también lo hizo. En el caso del mandatario santafesino también es conocido que se inoculó la vacuna; no sé si habrá ocurrido lo propio con su colega sanjuanino.

Los ministros de la Corte Suprema que participaron en forma remota se presentaron con diversos cubre bocas, todos correctamente colocados. 

Algunos otros funcionarios que se vieron en inmediaciones de las principales autoridades carecían de máscara.

Análisis particularizado

PRESIDENTE DE LA NACION - La B.O.N. se encontraba izada en el mástil interno del recinto, a la derecha del funcionario, como es tradicional. Para la ocasión, considerando la numerosa presencia de funcionarios en derredor del sitial principal, se retiraron los ejemplares de sitio que usualmente flanquean a la presidencia de la Cámara, correspondientes a la B.O.N. y a la B.N.L.C.

BUENOS AIRES - El gobernador, flanqueado por la B.O.N. y la enseña de su provincia; en su espacio de trabajo. Banderas de sitio, correctamente armadas mediante el uso de un dispositivo extensor de los paños, lo que les da “cuerpo” y permite visualizar las cargas que llevan en su sector medio.

CAPITAL FEDERAL – El Jefe de Gobierno, sin ningún atributo del poder; sobre un fondo blanco impoluto. Una de las dos composiciones minimalistas, neutras, que se vieron en el conjunto.

CATAMARCA - El gobernador; flanqueado por la B.O.N. y la enseña de su provincia. Banderas armadas sin expansor; se presentan agostadas, lo que dificulta apreciar sus cargas.

CHACO - El gobernador; flanqueado por la B.O.N., su derecha y, a su izquierda, la enseña de la provincia (aunque le excesiva iluminación dificulta su apreciación) y a la izquierda de esta, la wiphala, “emblema de los pueblos originarios de América” (Art. 1º de la Ley Nº6.781 [1]). Resulta evidente que la B.O.N. y la enseña provincial no están adecuadamente armadas ya que carecen del dispositivo expansor, por lo que se presentan agostadas; contrastando con la wiphala que incorpora el adminículo, lo que permite apreciar una buena porción de su paño. La verdad es que resulta inentendible esta dualidad de criterios; en concreto da mas presencia a la enseña étnica que a las otras dos.

CHUBUT - El gobernador; flanqueado por la B.O.N. y la enseña de esta provincia; en la “sala de situación” de la gobernación local. Banderas de sitio, correctamente armadas mediante el uso de un dispositivo extensor de los paños.

CÓRDOBA - El gobernador; flanqueado por la B.O.N. y la enseña de su provincia. Banderas de sitio, correctamente armadas mediante el uso de un dispositivo extensor de los paños. A su espalda, la imagen del caudillo autóctono, general Bustos. En su espacio de trabajo.

CORRIENTES - El gobernador; flanqueado por la B.O.N. y la enseña de su provincia. Sobre el fondo el escudo local, tallado. Destaco que la bandera local tiene la correcta disposición que referencia la ley que implementó su reinstalación ya que en numerosas ocasiones se ven ejemplares que llevan la leyenda en semicírculo convexo; aún en despachos y reparticiones oficiales. Banderas de sitio, correctamente armadas mediante el uso del dispositivo para extender de los paños.

ENTRE RÍOS - El gobernador; flanqueado por la B.O.N. y la enseña de su provincia. Banderas de sitio, correctamente armadas mediante el uso de un dispositivo extensor de los paños. En algún momento de la larga exposición presidencial, el funcionario debió atender una llamada a su celular.

FORMOSA - El gobernador; flanqueado por la B.O.N. y la enseña de su provincia. Se lo ve en su espacio de trabajo. Banderas armadas sin expansor; se presentan agostadas, lo que dificulta apreciar sus cargas.

JUJUY - El gobernador de Jujuy; a su derecha, ambas banderas nacionales, la B.O.N. y la B.N.L.C.; a su izquierda, la versión de la B.N.L.C. en la forma de enseña oficial de la provincia. Esta última se diferencia de la anterior en la corbata, ya que como vexilo provincial es idéntica a la de la B.N.L.C., pero lleva bordadas en sus brazos las cifras “1812”, que alude al heroico Éxodo jujeño protagonizado en ese año y “1834”, cuando se proclamó la autonomía de la provincia, cortando los vínculos que la unían a Salta (ref. Leyes jujeñas Nº4.815 y Nº5.772). Banderas de sitio, correctamente armadas mediante el uso de un dispositivo extensor de los paños.

LA PAMPA - El gobernador; flanqueado por la B.O.N. y la enseña de su provincia. En el centro, el escudo provincial. Llamó la atención el uso de un ejemplar de la B.O.N. de un color más oscuro que el dispuesto por el Decreto Nº1.650/ 2010. Banderas armadas sin expansor; se presentan agostadas, lo que dificulta apreciar sus cargas.

LA RIOJA - El gobernador; flanqueado por la B.O.N. y la enseña de su provincia. Banderas de sitio, correctamente armadas mediante el uso de un dispositivo extensor de los paños.

MENDOZA - El gobernador; flanqueado por la B.O.N. y la enseña de su provincia. Como lo dispone la normativa local, el escudo de la bandera provincial se presenta en vertical. Banderas armadas sin expansor; se presentan agostadas, lo que dificulta apreciar sus cargas.

MISIONES - El gobernador; flanqueado por la B.O.N. y la enseña de su provincia. Banderas armadas sin expansor; se presentan agostadas, lo que dificulta apreciar sus cargas. A su espalda una imagen del comandante Andrés Guacurarí; prócer autóctono.

NEUQUÉN - El gobernador; flanqueado por la B.O.N. y la enseña de su provincia. Banderas de sitio, correctamente armadas mediante el uso de un dispositivo extensor de los paños.

RÍO NEGRO - La gobernadora; flanqueada por la B.O.N. y la enseña de su provincia. Llamó la atención el uso de un ejemplar de la B.O.N. de un color más oscuro que el dispuesto por el Decreto Nº1.650/ 2010. Banderas de sitio, correctamente armadas mediante el uso de un dispositivo extensor de los paños.

SALTA - El gobernador; flanqueado por la enseña provincial, a su derecha y la B.O.N., a su izquierda; lo que contraviene todas las normas del Protocolo de banderas. Banderas de sitio, correctamente armadas mediante el uso de un dispositivo extensor de los paños. Sobre el escritorio se observa un pequeño busto dorado del exgobernador local, general Martín M. de Güemes; detalle muy oportuno en el año en que se recuerda el bicentenario de su muerte.

SAN JUAN - El gobernador; flanqueado por la B.O.N. y la enseña desu provincia. Banderas de sitio, correctamente armadas mediante el uso de un dispositivo extensor de los paños.

SAN LUIS - El gobernador; flanqueado por la B.O.N. y la enseña de su provincia. Banderas armadas sin expansor; se presentan agostadas, lo que dificulta apreciar sus cargas.

SANTA CRUZ - La gobernadora; flanqueada por la B.O.N. y la enseña de su provincia. Enmarcada, una foto del ex presidente Kirchner. También aquí llamó la atención el uso de un ejemplar de la B.O.N. de un color no acorde al dispuesto por el Decreto Nº1.650/ 2010. Banderas de sitio, correctamente armadas mediante el uso de un dispositivo extensor de los paños.

SANTA FE - El gobernador; flanqueado por la B.O.N. y la enseña de su provincia. Banderas de sitio, correctamente armadas mediante el uso de un dispositivo extensor de los paños.

SANTIAGO DEL ESTERO - El gobernador; flanqueado por la B.O.N. y la enseña de su provincia. Banderas de sitio, correctamente armadas mediante el uso de un dispositivo extensor de los paños.

TIERRA DEL FUEGO, ANTÁRTIDA E ISLAS DEL ATLÁNTICO SUR - El gobernador; flanqueado por la B.O.N. y la enseña de su provincia. Banderas armadas sin expansor; se presentan agostadas, lo que dificultaba apreciar sus cargas.

TUCUMÁN - El gobernador; flanqueado por la B.O.N. y la enseña de su provincia. Banderas de sitio, correctamente armadas mediante el uso de un dispositivo extensor de los paños.

JEFE DE GABINETE – Se encontraba recluido en su domicilio por ser contacto cercano con paciente infectado de COVID. La B.O.N. se encontraba a su izquierda, contraviniendo lo que señala el Protocolo, que para estos casos exige que se coloque a la derecha del funcionario. Banderas de sitio, correctamente armada mediante el uso de un dispositivo extensor de los paños.

MINISTRA DE SALUD – Se encontraba recluida en su domicilio por ser positivo de COVID. No se visualizó la presencia de bandera, lo que contrastó con el caso anterior, donde sí estaba. Apeló a un fondo neutro, minimalista.

 

De planos y distracciones

Cada gobernador dispuso a su criterio la forma en que serían tomados por las cámaras; así como su entorno; tarea que estuvo a cargo de sus respectivos dispositivos de prensa y comunicación, en coordinación con el del Senado. Algunos prefirieron escuchar el informe desde sus despachos oficiales; otros desde una sala de situación u otro ámbito oficial. Esto se evidenció particularmente cuando el plano de la toma era más amplio.

Al respecto contrastó que unos apelaron al medio plano y otros al medio plano corto, el caso de ambos ministros; del Jefe de Gobierno de la ciudad de Bs. Aires y los gobernadores de Santiago y Tierra del Fuego. En cuanto al resto los hubo donde, a fuer de ser de medio plano, fue más cercano en las tomas a los gobernadores de: Catamarca; Chaco; Corrientes; Mendoza; Río Negro; Santa Fe y San Luis; con ello lograron mayor presencia en la visualización general y al mismo tiempo se evitó que la filmación evidenciara ciertas desatenciones como ocurrió en los casos de: Bs. Aires; Corrientes; Entre Ríos y Formosa (véanse sus fotografías). Habrá que capitalizar la experiencia.

En un momento dado se evidenció un grave error, pues la cámara tomó vacío al sitial de uno de los mandatarios provinciales. Cualquier persona que esté saliendo en vivo puede necesitar retirarse circunstancialmente, pero considerando la importancia institucional de la ceremonia esta ausencia resultó por demás evidente. Me reservo indicar al funcionario que de quien se trataba pero lo expuesto servirá como experiencia a quienes trabajan en Ceremonial o en Comunicación Social, ya que el director de cámaras local  debió colocar una imagen congelada del mandatario faltante para cubrirlo en la emergencia. Como mejor opción siempre cabe tener preparada una secuencia grabada para proyectarla en cámara cuando el funcionario deba ausentarse momentáneamente. 

En cuanto a la Corte Suprema, como cuerpo colegiado que es, optó por presentar a todos sus integrantes de cuerpo entero, según es tradición, lo que fue un acierto ya que así se evidencia la unidad del conjunto. La cuidada imagen se ocupó de ubicar en el centro métrico a su presidente, el Dr. Carlos Rosenkrantz, lo que se resaltó colocando la B. O. N. a su derecha, la que se mostró correctamente armada con expansor. Minetras que la vicepresidenta del cuerpo, la Dra. Elena Highton fue colocada a la derecha del titular.

Los ministros de la Corte

No olvidemos la vestimenta

Por tratarse de una ocasión solemne en este rubro de los funcionarios debieron adecuarse a la etiqueta vigente, que como es de dominio público en los últimos años se ha flexibilizado en la percepción del común de la población. Es así que la mayoría de los varones se vieron con traje oscuro y corbata; con excepción de los gobernadores de: Bs. Aires (quien siempre usa camisa blanca, desprendida); Catamarca; Córdoba; Entre Ríos (de camisa celeste); Tierra del Fuego (quien también suele presentarse a sus actividades sin corbata) y el Jefe de Gabinete. El único que vistió un saco claro fue el mandatario de Entre Ríos. Es una paradoja, pero este estilo distendido, fue universalizado por el ex presidente Macri y todo su gabinete, sin ser sus primeros difusores por supuesto

En cuanto al tono de las corbatas; predominó el azul (con algunos tonos más claros) que expusieron: el Presidente; el Jefe de Gobierno de la C.A.B.A.; el presidente de la Cámara Baja y los gobernadores de Chaco; Chubut; Jujuy; La Pampa; La Rioja; Mendoza y San Juan. Un color oscuro fue elegido por los gobernadores de: Misiones; Salta; Santa Fe; Santiago del Estero y Tucumán. Mientras que optaron por el rojo, los gobernadores de: Corrientes; Formosa; San Luis y Neuquén. En la mayoría de los casos estas prendas fueron lisas; o al menos la poca calidad de las imágenes disponibles impidió apreciar algún detalle, excepto en el presidente de la Nación. Entre las damas, quien resultó más formal en su presentación fue la gobernadora rionegrina.

Detalle de la corbata

Sabido es que los abogados tradicionalmente visten trajes o ambos oscuros, es lo que se vio en los ministros de la Corte Suprema. Donde el Dr. Petracchi usó corbata roja; Maqueda y Rosenkrantz eligieron un tono oscuro; mientras que el Dr. Horacio Rosatti se mostró con una de llamativo color amarillo, lo que hizo que su imagen se destacara netamente.

Solo el presidente y los gobernadores de La Pampa y de Bs. Aires lucieron solaperos. En el primer caso fue un sobrio Escudo nacional; en el segundo se trató del perfil del territorio de su provincia; el tercero empleó la escarapela conmemorativa del bicentenario de su jurisdicción (este emblema fue tratado en http://banderasargentinas.blogspot.com/2020/12/escarapelas-provinciales.html)

Concluyendo

En los tiempos que corren, donde la cultura de la imagen es fundamental es de buena práctica profesional atender los más pequeños detalles en la presentación de los protagonistas de un acto institucional ya la composición  del espacio en que se muestran; ya que por efecto de las redes todo se registra y todo queda expuesto. ¿No les parece?

Nota:

1.- La representatividad atribuida a la wiphla es transitoria, hasta que se defina el emblema que represente a las comunidades aborígenes argentinas en conjunto. Al respecto se apunta que varias etnias reivindican sus propios símbolos y rechazan a la wiphala por no sentirse comprendidos.