sábado, 17 de abril de 2021

Taller de dispositivos de Ceremonial/ 1

Varias cosas por observar (y no repetir) 

Por Miguel Carrillo Bascary 

Periódicamente me llegan consultas a través de fotografías propias o recolectadas de Internet. Por esta razón resolví crear una nueva sección en este Blog a la que llamaré “Taller de dispositivos”, que analizaremos en conjunt0. Hoy se abordará el primero de ellos. 

En la fotografía se observa lo que parece ser la reunión de un foro sudamericano realizada en Argentina. He disimulado el logo del evento, como una delicadeza.

Verán Uds. que el dispositivo se estructuró con las dos banderas nacionales de Argentina y las de seis estados sudamericanos, junto con una pantalla de TV donde en la toma se proyecta el título del encuentro y que eventualmente podría usarse para alguna presentación. Por lo demás, es un salón pequeño, singularizado por una mesa tipo directorio, sin estrado y sillas modernas, sobrias, muy funcionales. El equipo de sonido, con dos bafles en columna, parece sobredimensionado con relación al espacio del evento. 

Primera consideración:

En principio pareciera que los organizadores ordenaron los vexilos conforme a la “regla de la derecha” ya que en esta posición se ubicaron las enseñas argentinas; seguidas por las de Bolivia y Chile. Sin embargo, una mirada más atenta indica que esto no ocurrió ya que en el segundo bloque están las de Perú, Colombia, Ecuador y Venezuela, en este orden.

Los que evidencia una alteración de la correcta secuencia, que hubiera demandado observar el siguiente orden: Colombia; Ecuador; Perú y Venezuela. Una falta por demás de notable. 

Si bien a falta de disposición expresa es factible que en circunstancias como la tratada, puedan presentarse las banderas tanto aplicando la “regla de la derecha” como la del “centro con orden alternado”; el ordenamiento general del espacio sugiere como más pertinente emplear la técnica del “centro partido”, complementado con la del ordenamiento alterno. Esto se justifica por la presencia de la TV, que rompe la simetría del conjunto, con lo que las banderas “locales” quedan aparentemente desplazadas de la atención principal del observador. 

En el caso presente sugeriría ordenar las banderas en la siguiente forma: Perú/ Colombia/ Bolivia/ Argentina, en el segmento derecho y Bandera nacional de la Libertad Civil/ Chile/ Ecuador/ Venezuela, en el izquierdo

 

Una observación, cuando se deban exhibir enseñas de diversos estados, en principio se prescindirá de la “Bandera Nacional de la Libertad Civil”, (recordemos que la Ley Nº27.134 que la regula le asigna carácter optativo) por cuanto implicará duplicar la representación espacial que se asigna al Estado argentino. Sin embargo, en el caso tratado podía justificarse, ya que de esta forma se alcanza un número par de astas, lo que permite una visualización más armónica del dispositivo.

Obviamente, punto en contra que vale dos, ya que el correcto orden protocolar es un requisito mínimo de todo dispositivo. 

Segunda consideración:

Las banderas nacionales argentinas parecen ser las determinadas por la legislación vigente: el Decreto Nº1650/ 2010 y Ley Nº27.134, respectivamente. Punto a favor. 

Todas están bien armadas, con sus respectivos expansores; además llevan las corbatas pertinentes; así como las astas y moharras acordes las normas citadas. También llevarían los pies reglados, aunque solo es factible ver el correspondiente a la de Venezuela. Otro acierto, entonces. 

El problema se presenta con las alturas, ya que las de Bolivia y Ecuador están por bajo el nivel general. Esto es muy evidente y desluce la composición. Punto desfavorable. 

Tercera consideración

Un detalle que también es muy visible y que califica al armado del dispositivo como muy poco cuidado: los paños muestran sus dobleces. Hubiera sido muy sencillo apelar al planchado para conjurar este problema, demasiado común, por otra parte. Punto en contra. 

Cuarta consideración

Versa sobre la posición de la pantalla de TV con relación al entorno de la habitación. ¿No les parece muy desprolijo el cuadro que se ve por detrás? Obvio que sí, es de imaginar. También acá la solución es harto simple, quitar el cuadro del lugar. Punto en contra, consecuentemente. 

Cuarta consideración:

Es muy atinado que cada uno de los miembros del panel cuente con una cartela que lo identifique, un sencillo detalle que algunos organizadores pasan por alto; aunque a veces es difícil de implementar ya que la dinámica del evento obliga a la rotación de quienes se presentan ante el público o cuando se supone que los mismos son bien conocidos por los presentes. Punto favorable. 

En conclusión: 3 tantos a favor y 5 en contra.

 

miércoles, 14 de abril de 2021

Participa en un interesante Concurso

Elegí la “marca país” Argentina 2021

El Banco de la Nación invita a los interesados a participar en la elección de la “marca país” que se empleará desde el corriente año.

A tal fin los interesados podrán conocer con mayor detalle las dos propuestas preseleccionadas y votar por aquella de su preferencia. Tendrán así la posibilidad de acceder a viajes por el interior del país, conforme a las condiciones que allí se detallan. El único requisito es contar con 18 años cumplidos. Para hacerlo les bastará clikear: https://www.argentina.gob.ar/turismoydeportes/votalamarcapais/confirmacion

 

La propuesta “A” tiene como base la bandera nacional, símbolo que nos representa hace más de 200 años y nos indica procedencia, pertenencia e identidad.

 

La propuesta “B” parte de la fuerte representatividad que poseen el Sol de Mayo y la escarapela, símbolos de identificación nacional.

Atención: la votación cierra el 30 de abril de 2021, animate.


De la compulsa resultó elegida la propuesta "B". La decisión fue oficializada por medio del Decreto Nº460/ 2021. 

Más noticias al respecto en: https://noetingeryarmando.com/marcas/actualizacion-y-nuevo-isologotipo-para-la-marca-pais-argentina-decreto-460-2021 

domingo, 11 de abril de 2021

El Ceremonial y Felipe de Edimburgo

La bandera del Príncipe y sus visitas a la Argentina 

La Union  Flag a media asta en duelo por la muerte de Felipe de Edinburgo

Por Miguel Carrillo Bascary 

El fallecimiento de Felipe duque de Edimburgo; conde de Merioneth; barón de Greenwich; caballero de la Orden de la Jarretera; caballero de la Orden del Cardo y de la Orden del Mérito; caballero Gran Cruz de la Orden del Imperio Británico y compañero de la Orden de Australia; miembro de la Orden de Servicio de la Reina y real consejero privado; ocurrido en el castillo de Windsor, el 9 de abril del corriente año, evidencia el inexorable paso del tiempo y dio lugar a diversas manifestaciones de duelo, entre las que se encuentra el colocar a media asta las banderas del Reino Unido y la del propio príncipe. El duelo real se mantendrá por ocho días. En distintos estados vinculados con la monarquía británica las manifestaciones de pesar se replicaron con parecidas modalidades. 

Las banderas de Australia y del príncipe Felipe a media asta 

La noticia llegó al público mediante un sobrio aviso enmarcado que el personal del Palacio de Buckingham colocó en su reja por algún tiempo, tal como es usual en Gran Bretaña para notificar al público sobre eventos significativos vinculados a la familia real. En el contexto de la pandemia se retiró poco más tarde para evitar que a su alrededor se concentraran las personas deseosas de manifestar su pesar, cuando lo tradicional es que la comunicación hubiera permanecido exhibida durante 24 horas. 

Frente al lugar se comenzaron a acumular ofrendas florales y alguien extendió la Union Flag sobre la vereda, un gesto que en el Reino Unido no se considera una afrenta, como ocurre en los países de cultura latina o de confesión musulmana. 

El viernes por la noche, las campanas de la abadía de Westminster,  tañeron 99 veces (una vez por cada uno de los años de su vida), una por minuto, en homenaje al príncipe. Otra manifestación sonora de pesar fueron los 41 disparos de cañón (salvas), tradicional homenaje en el Ceremonial militar. Cabe señalar que el número impar de disparos se justifica según el saber popular, en la posibilidad de haberse omitido alguno en el conteo.

Salvas de honor ante el castillo de Cardiff (Gales), 
la bandera de este país, a media asta 

El standard del Príncipe

Como consorte de la reina Isabel, Felipe debió adaptar su apellido y renunciar a ciertos títulos de nobleza que le pertenecían por nacimiento, en cambio recibió otros que se justifican por su particular relación matrimonial. Seguidamente se muestra el blasón que así lo expresa, tanto en su versión completa como simplificada. 

En consecuencia, el estandarte personal que caracterizaba  al fallecido y que expresaba su origen se nos presenta cuartelado. 

Estandarte personal de Felipe de Edimburgo 

El primer segmento, es de oro (amarillo) sembrado con nueve lirios de agua en gules (rojo) (que muchos confunden con corazones); carga tres leones, pasantes, coronados, en azur (los que a veces se representan en azur disminuido, celeste); que según las referencias consultadas correspondería a la dinastía de Oldemburg, rama de Schleswig-Holstein-Sonderburg-Glücksburg, su familia paterna, y a la de Battenberg (rama de la estirpe de Hesse-Darmstadt); ambas originarias de Alemania. 


En el segundo cuartel, que es azur, carga centrada una cruz griega en plata (blanco), evidencia la antigua bandera de Grecia, estado del que fue su segundo rey, Jorge I de Schleswig-Holstein-Sonderburg-Glücksburg-Beck, príncipe danés, que gobernó esa nación entre 1863 y 1913, a consecuencia de un complejo acuerdo internacional. De este monarca desciende Felipe por lo que antes de la renuncia que demandó su enlace poseía vocación sucesoria tanto al trono helénico como al de Dinamarca.

El tercer cuartel esta franjado en palo, con tres elementos de plata y dos de sable (negro); corresponde a la estipe de los Mountbatten, denominación superadora del origen germano que por nacimiento le correspondía (Battenberg); esta designación puede ser traducida del alemán como "montaña de Batten” o “Mountebatten”, de donde deriva el apelativo. 

El último cuartel refleja su título ducal, correspondiente a Edimburgo (Escocia): campo de plata; que carga un castillo en sable, mazonado, sostenido en rocas; armado de dos torres flanqueantes; muro y ciudadeja; cupuladas de gules, embanderadas con gallardetes farpados en lo mismo; que lleva aberturas aclaradas en gules; con puerta apoyada en una escala. El símbolo se basa en el blasón de la ciudad de Edimburgo; fue creada en 1762. 

Imagen de Graham Bartram (Flag Institute)


Bandera y blasón cívico de Edimburgo 

La proporción de tal estandarte generalmente se presenta como 1:2 y, eventualmente, 2:3.

Debido a su lazo matrimonial el estandarte de Felipe siempre tuvo un uso restringido ya que debió adaptarse a las circunstancias donde se encontraba sin la presencia de su real consorte. Por caso, fue factible verlo ondear en las embarcaciones donde navegaba; en el vehículo de transporte oficial o en lugares donde desempeñó alguna misión. 

Una peculiar relación

Felipe de Edimburgo visitó varias veces la Argentina. La primera fue en enero de 1957 cuando navegando en el yate real Britannia recaló en la isla Soledad, archipiélago de las Malvinas, allí fue recibido por una delegación local.  

El estandarte del príncipe flameando en las islas Malvinas, durante su visita en 1957 

Luego siguió viaje hasta la isla Belgrano, ubicada en la Antártida Argentina, al Oeste de la Península Antártica (Tierra de San Martín) oportunidad en que fotografió una colonia de pinnípedos, en cercanías de la Base “T” establecida por el Reino Unido.

 
Posición geográfica de la isla Belgrano

En 1962 volvió a nuestro país invitado por el entonces presidente Arturo Frondizi. La visita oficial se vio interrumpida por el derrocamiento del anfitrión, por lo que para su seguridad el príncipe fue recibido transitoriamente en una la residencia campestre ubicada en la provincia de Bs. Aires. Allí tuvo oportunidad de practicar uno de sus deportes favoritos, el polo.


Felipe acompaña a Frondizi en el Cadillac presidencial
En primer plano, su estandarte personal, a la derecha se desplegó la bandera argentina

Como parte de los actos protocolares recibió las simbólicas “llaves de Buenos Aires” de manos del Intendente porteño. Toda una paradoja histórica, si se tiene presente que el 12 de agosto de 1806 el pueblo de esa ciudad expulsó a los británicos que transitoriamente la habían ocupado (desde el 25 de junio del mismo año) y que también rechazó una fuerte expedición armada que buscó aposentarse en el Virreinato del Río de la Plata, hecho ocurrido en julio del año 1807. 

Beresford, comandante de la expedición británica, se rinde ante Santiago de Liniers (1812)

En 1966, Felipe retornó en visita extraoficial, como presidente del Federación Ecuestre Internacional, en ocasión del VI Campeonato Mundial de Saltos Ecuestres que se desarrolló en Bs. Aires; también en esta ocasión su estancia se vio complicada por el desarrollo del Operativo Cóndor que protagonizó un grupo de militantes políticos y por las implicancias de un reciente golpe de estado.

Actual bandera de la Federación Ecuestre Internacional 

Esta fue la más destacadas de sus visitas extraoficiales en las que el Príncipe pudo practicar polo y donde sobresalió cuando llegó a ser finalista del Torneo Abierto de Hurlingham, en su edición de 1966, el más antiguo del mundo. El Príncipe integraba su equipo personal y lo hizo vistiendo la chaquetilla “4” (back, defensor). Felipe fundó el equipo en 1955 con el nombre de Household Brigade Polo Club y desde entonces fue su presidente; en 1969 cambió su nombre por el de Guards Polo Club, aunque coloquialmente se lo menciona como Windsor Guards.


El Duque, con su equipo deportivo - Emblema del Guards Polo Club 

Más tarde estuvo en Argentina en 1991, cuando visitó Puerto Argentino y al año siguiente, como invitado especial de la Fundación Vida Silvestre, que celebraba una convención internacional en Bs. Aires.

Bandera de la World Wide Fountation en 1991

Bandera de la Fundación Vida Silvestre, Argentina

Banderas a media asta 

Hay diversas interpretaciones sobre esta posición; para algunos la bandera se coloca literalmente a mitad del mástil; para otros, aproximadamente en el tercio medio del palo y hay también quienes consideran que debe colocarse mediando un espacio con el tope equivalente al ancho del paño que se ice. En este tramo, dice la tradición, se despliega simbólicamente la "bandera del dolor por la muerte".

En cuanto al izamiento, se llevará el paño hasta el topa y luego se descenderá lentamente hasta la posición que indica el duelo. Llegado el momento de su arrío, se lo elevará hasta el tope y luego se terminará el procedimiento.

Sobre esta temática publiqué en este Blog, varias entradas; a las que los interesados podrán remitirse:

 


jueves, 8 de abril de 2021

Libros de regalo sobre Ángel Guido

Rosario en su memoria y el protagonismo de Ángel Guido 

Para los que quieren conocer más de Rosario y de su historia les ofrecemos dos libros excepcionales que podrán descargar en sus dispositivos para leerlos con toda comodidad y mucho provecho; en forma totalmente gratuita.

El primero es “ANALES DEL MUSEO HISTÓRICO PROVINCIAL. La colección de arte colonial del Museo Histórico Provincial de Rosario” donde su director, el Lic. Pablo Montini, conduce un paseo virtual la temática de la mano de uno de los formadores del repositorio, Ángel Guido. La obra nos ilustra sobre los orígenes del Museo concebido por su primer director y formador, Jorge Marc; no ubica en el tempo cultural de mediados del siglo XX en nuestra ciudad y pasa revista a diversas muestras y a algunas de las piezas que componen du patrimonio.

Puede accederse al mismo desde: https://www.academia.edu/33295059/Cuzco_-_Buenos_Aires?email_work_card=abstract-read-more

 

El segundo libro lleva por título “ANGEL GUIDO, ingeniero civil y urbanista” fue producido por el Colegio de Profesionales de la Ingeniería Civil Distrito II y agrupa trabajos de Gabriela Cousello; Jorge A. Gómez; Pablo Montini; Analía Brarda; del muy recordado Roberto De Gregorio y de Elisa Welti. Cada uno aborda aspectos particulares de la trayectoria de Ángel Guido y, por supuesto, de su gran obra, el Monumento Nacional a la Bandera.

Se accede al mismo desde: http://www.monumentoalabandera.gob.ar/uploadsarchivos/angel_guido_ingeniero_civil_y_urbanista.pdf

En ambos casos se trata de publicaciones cuidadas, de agradable y entusiasmante lectura,; con numerosas fotografías que son verdaderos testimonios históricos. 

MCB

miércoles, 7 de abril de 2021

Banderas en el Arte religioso: la Pascua

El jubiloso mensaje de la Pascua de Resurrección

Por Miguel Carrillo Bascary

Hace pocos días los cristianos celebramos la Pascua, cuando resucitó Nuestro Señor venciendo a la muerte, la fecha más significativa del calendario litúrgico. Hace algunos años preparé un estudio sobre las representaciones artísticas del acontecimiento, tomando en consideración el estandarte con que los creativos representa a Cristo saliendo del sepulcro.

La serie está formada por cuatro notas; cuyos links consigno más abajo. Hay imágenes bellísimas y otras tienen profundas connotaciones históricas, se las comparto.

1.- Banderas de Cristo Resucitado (Los porqué de este símbolo): http://banderasargentinas.blogspot.com/2016/03/la-bandera-de-cristoresucitado-por.html

 

2.- Banderas de Cristo Resucitado (Banderas de paño blanco): http://banderasargentinas.blogspot.com/2019/04/la-bandera-de-cristo-resucitado-2.html

 

3.- Banderas de Cristo resucitado (Banderas de paño rojo): http://banderasargentinas.blogspot.com/2019/04/banderasde-cristo-resucitado-3-hoy-las.html

 

4.- Banderas de Cristo resucitado (Ejemplares   atípicos): http://banderasargentinas.blogspot.com/2019/04/banderas-de-cristo-cuarta-entrada.html

 

miércoles, 31 de marzo de 2021

Semana Santa: arte, simbolismo y piedad religiosa

El Via Crucis de la Catedral de Rosario

 

Por Miguel Carrillo Bascary 

¿Qué es el Via Crucis? 

La oración conocida por este nombre es una costumbre clásica en tiempos de Cuaresma y Semana Santa, aunque puede realizarse a lo largo de todo el año; lo que muchos fieles no suelen tener presente. 

Se originó en el recorrido que los primeros cristianos realizaban por la ciudad de Jerusalén recreando la Pasión de Jesús y su camino hasta el Calvario. La tradición indica que fue la propia Virgen María quién diariamente recorría esas calles recordando a su divino Hijo. 

Con los años se extendió universalmente y desde el siglo XVIII se representa en imágenes o esculturas distribuidas a lo largo de las naves de los templos; cada uno de los cuales recibe el nombre de "estación".

Fue San Leonardo de Puerto Mauricio (Génova, 1676 - Roma, 26 de noviembre de 1751) misionero quien como franciscano y misionero itinerante difundió extraordinariamente la práctica. Pio IX lo canonizó en 1867 y Pío XI lo nombró patrón de las misiones populares en 1923. La tradición indica que el Santo propuso a Benedicto XIV construir un Vía Crucis alrededor del Coliseo. Con el tiempo se abandonó la costumbre que se retomó en 1925 durante el pontificado de Pío XI. En 1964 el papa San Pablo VI presidió el rito que se hizo costumbre hasta la actualidad, excepto en años donde que cuestiones extraordinarias lo hayan impedido. 

A partir de 1342 la orden franciscana, que atendía el culto en los Santos Lugares, sistematizó el Vía Crucis. Inocencio XI en 1686 autorizó que los cristianos impedidos de concurrir a Jerusalén recorrieran las estaciones en sus iglesias y dispensó indulgencias para la práctica; además, asignó a los franciscanos entronizar las cruces indicadoras y las imágenes complementarias que se instalaron en todos los templos del mundo, siempre con la anuencia del obispo del lugar. En 1731 Clemente XII fijó las estaciones en 14; pero en 1991 San Juan Pablo II agregó la "Resurrección", por lo que su número se elevó a quince.

Es tradicional que los devotos recorran las estaciones orando y meditando en el amor de Jesús implicado en el sacrificio de Pasión y muerte en la cruz, acompañando emotivamente el último camino de Jesús. La intención de la tradición es recordar a los fieles el llamado de Cristo para seguir sus pasos. 

Cada una de las estaciones señala un momento en el doloroso trayecto. En realidad, las estaciones se simbolizan con una cruz; los cuadro o íconos que la representan son una ayuda para la meditación. 

Quienes realicen el Via Crucis con devoción pueden obtener lo que la Iglesia llama “indulgencia plenaria”, es decir el perdón de la pena merecida por los pecados. Para esto se necesita: 1) tener disposición interior de desapego al pecado, incluso al venial (esto es fundamental); 2) confesarse y comulgar piadosamente y rezar por las intenciones del Papa (usualmente y al menos un Credo, un Padrenuestro y un Avemaría). Estas condiciones pueden cumplirse “algunos días antes o después de la ejecución de la obra prescrita (el rezo del Via Crucis, en nuestro caso); sin embargo, es conveniente que la comunión y la oración por las intenciones del Sumo Pontífice se realicen el mismo día en que se haga la obra”. 

Si te interesa lo referido a las indulgencias podrás ampliar leyendo el documento pontificio: “Constitución Apostólica INDULGENTIARUM DOCTRINA” http://w2.vatican.va/content/paul-vi/es/apost_constitutions/documents/hf_p-vi_apc_01011967_indulgentiarum-doctrina.html 

El Via Crucis de la Catedral de Rosario 

Rosario cuenta con un Via Crucis, que, como obra de arte es verdaderamente excepcional. Está colocado en derredor de la nave, en la iglesia Catedral y recibe el apelativo “de Cristo Rey”, ya que responde a una advocación muy sentida de “Acción Católica”, movimiento laico de la Iglesia, que promovió su instalación. La referencia se expresa en el monograma de Cristo (Crismón) enlazado por una corona que consta en cada uno de los cuadros. 

La Catedral, basílica y santuario de Rosario

a) Su historia 

Se concretó por iniciativa de la Junta Parroquial de Acción Católica, que más tarde concitó el aporte de la señora Elvira Echesortu de Sugasti, de manera que pudo fundirse en bronce. 

Se expuso al público por primera vez en el Museo de Bellas Artes “Juan B. Castagnino”, en la muestra abierta el 27 de septiembre de 1952, como parte de las actividades conmemorativas del primer centenario de la declaración de Rosario como ciudad, un hecho que se concretó por ley del 5 de agosto de 1852. Ya en aquel momento generó excelentes comentarios. 

Para la ocasión monseñor Francisco Núñez, cura párroco de la Catedral, preparó el opúsculo “Via Crucis de Cristo Rey” donde se reproducen de cada una de las estaciones junto a pertinentes reflexiones. 

La publicación

Quedó instalado y fue bendecido por el Arzobispo Caggiano el 4 de octubre de 1952, en vísperas del día de Ntra. Señora del Rosario (7 de octubre), fundadora de la ciudad, a quien está dedicado el templo. El Vía Crucis fue un presente para monseñor Núñez en ocasión de su cumpleaños 50 quién se desempeñó en este servicio entre 1941 y 1955.

b) El artista 

Es obra del rosarino Eduardo Barnes (1901 – 1977), quien a mediados del siglo pasado se destacó como autor de esculturas, particularmente religiosas, que se encuentran distribuidas por toda la región.

Barnes en su taller 

Entre 1949 y 1950 viajó a Europa donde pudo estudiar in situ numerosas iglesias; oratorios y catedrales; lo que se evidencia en las características generales de sus trabajos que con trazos eminentemente modernos poseen una fuerte reminiscencia del románico.

Expuso en Roma, Bs. Aires, Mar del Plata y, por supuesto, en Rosario. También fue profesor extraordinario en la Universidad Nacional del Litoral, como docente de “Modelado” en la Escuela de Arquitectura, hoy facultad. 

La obra de Barnes ha merecido juicios elogiosos de la crítica. Los taseles de muchas de sus concepciones se preservan en el museo ubicado en el subsuelo del teatro “El Círculo” que en épocas de normalidad puede ser recorrido por los interesados y turistas.

 Vista del museo dedicado al artista rosarino 

Barnes también participó en la construcción del Monumento a la Bandera, que se levanta en Rosario en homenaje a ese símbolo nacional. Actuó como asesor artístico del arquitecto Ángel Guido, uno de sus creadores, quien actuó como director de la obra. Barnes ejecutó dos hermosos bronces contenidos en la “Galería de Honor de las Banderas de América”. Patentizan el protagonismo de Rosario en la creación de nuestra Enseña nacional y de los denomina respectivamente: “Belgrano crea la Bandera en Rosario” y “Bendición de la Bandera nacional”.


A manera de los antiguos maestros gremiales de la Antigüedad, Barnes colocó en toda su producción un peculiar monograma que expresa al “Avemaría”, lo que implica una invocación a la Madre del Señor; se inscribe en un cuadro partido que permitiría referenciar a las iniciales del artista (la “B” y la “E”). Es habitual que el público atribuya el anagrama a una criptica referencia al nombre del artista, sin advertir la invocación religiosa que evidencia la profunda devoción del artista.


Descomposición del anagrama

Por su parte, la conservadora y legataria de Barnes, Elvira Fernández, nos aporta otra interpretación del anagrama de donde estaría compuesto de las letras "EAB", por las iniciales del nombre de la esposa del artista, Amelia, y las  de sus hijos, Ajax y Ariel.

Como peculiaridad puede citarse que, cuando Barnes realizó este Vía Crucis apeló a una antigua costumbre medieval, por la que el artista incluía en la obra a su mecenas. Es así que, en el cuadro de la decimotercera estación, correspondiente a “Jesús en la Cruz” (de izquierda a derecha) vemos entre los personajes que se encuentran al pie a: San Juan; a la Virgen María; al entonces arzobispo de Rosario, monseñor Antonio Caggiano y a un soldado romano. 

Caggiano (1899 – 1979) provenía de una humilde familia santafesina y llegó a ser obispo de Rosario en 1934, más tarde fue nombrado cardenal y arzobispo de Bs. Aires. 

También a Barnes se debe la medalla conmemorativa de la coronación de Ntra. Sra. del Rosario, cumplida en 1941.

 

Anverso y reverso de la pieza