viernes, 9 de enero de 2026

De Moldavia a Honduras

George Ypsilantis, vexilógrafo y heraldista

Bandera propuesta para la Unión Panamericana

Por Miguel Carrillo Bascary

Un encuentro muy particular

En la “Biblioteca Argentina”,   la principal de la ciudad de Rosario, encontré providencialmente un ajado folleto que despertó mi curiosidad a partir de su título “Bandera y Escudo de Armas. Dedicado a la Unión Panamericana”.

Su autor firmaba con el extraño nombre de George Ypsilantis de Moldavia. La publicación estaba datada en Tegucigalpa (Honduras) en 1941. Cuenta con solo veinte páginas. El prólogo es un panegírico sobre la confraternidad de las naciones de América. Hay numerosas páginas dedicadas al diseño heráldico. Seguidamente se encuentra: un blasón que responde al título enunciado, su descripción, la propuesta de bandera; la letra del “Canto al Escudo Panamericano”, firmado por María Carlota Falck[1]; y la “explicación heráldica del escudo de Armas”, todo en breves términos; finaliza con la letra del “Himno a la Unión Panamericana”, compuesto de cinco estrofas y un coro, obra de la señora Ángela Ochoa Velázquez[2].

¿Quién era el autor?

Los que hacemos Vexilología no limitamos nuestras investigaciones a las banderas en sí mismas, procuramos circunstanciarlas en todo lo posible, para entender sus componentes y para desentrañar los valores y demás experiencias socio-históricas que las determinan. Me apliqué entonces a investigar al autor del opúsculo, sobre el que encontré pocas pero suficientes referencias que seguidamente les comparto.

George Ypsilantis había nacido en isla de Quíos, Grecia, en 1895 y pertenecía a la familia de uno de los próceres de la independencia de ese país, Aléxandros Ypsilantis (1792-1828). Su estirpe principesca reconoce raíces paternas en Moldavia, una región que estuvo bajo el poder del Imperio Otomano por varios siglos.

George Ypsilantis de Moldavia

Cabe suponer que la disolución del imperio, en 1922, a consecuencias de la I Guerra Mundial implicó el exilio de un muy joven George, aunque no me fue posible determinar si lo hizo junto a sus mayores o en una aventurera soledad, tampoco hallé fechas de referencia. Lo claro es que los azares de la vida lo llevaron hasta Centro América, donde se radicó en Honduras. Ahí encontró el marco geográfico que le permitió especializarse en la Arqueología de la civilización maya y, con los años, también llegó a ser un destacado genealogista. Sin dudas fue un hombre de vasta cultura ya que varias fuentes señalan su erudición como lingüista, su especialización en Historia de Oriente y sus conocimientos en lengua griega, Filosofía y Bibliotecología. Entre sus obras se cuenta “Los israelitas en América precolombina”, editado en forma póstuma en 1962. Otra referencia indica que durante algunos años se radicó en Guatemala. Falleció en 1988, en la ciudad de Santa María de Comayagua, antigua capital de Honduras, donde residía.

El periodista Segisfredo Infante[3] caracteriza al referenciado con palabras que parecen acertadas: “[su] figura merece un respetuoso y extraño tratamiento. Nada sabemos de sus ancestros de Moldavia”.

George Ypsilantis, heraldista

En su opúsculo el autor consigna:

Tal vez parezca atrevido hacer un símbolo para nuestra América que represente los ideales de nuestro Continente y la unión de sus pueblos. ¿porqué que no ha de ser ahora?”.

En consecuencia, plantea un escudo de campo partido, cuyo jefe en gules (rojo) remite a “la sangre de los patriotas vertida en los campos del honor por la independencia, Patria, Honor, Unión y Justicia”. En él coloca 21 estrellas de plata (blancas) que simbolizan las repúblicas americanas, en tanto que sus cinco puntas aluden a la “integridad nacional” (es evidente su semejanza con el cantón de las banderas de los Estados Unidos y con la que usó El Salvador entre 1865 y 1912). Por su parte, el arco iris que separa ambos campos, en el corazón del blasón, representa “la promesa solemne de los pueblos del Continente de vivir en paz y armonía con sus hermanos”. En la punta, de azur (azul), va:

“… el continente Americano, en oro, bañado por ambos océanos, que representan las inagotables riquezas y recursos, la libertad de los mares, las vías de comunicación vitales para el desarrollo económico y comercial de las Américas”.

La bordura también es de oro y porta la divisa de gules que

“… representa la expresión de los pueblos continentales de su inquebrantable fe de seguir en el camino que conduce a la Unión, Paz, progreso y Justicia, con el lema “OMNIA VINCIT POPULIS UNUM” (“Todo lo vence la unión de los pueblos”).

Por timbre un “gorro frigio” -en gules, obviamente- que simboliza la Libertad, “por el hecho de que la Libertad no se adquiere sin sangre”, sostenido por “un asta de oro”. Como soportes, un cóndor y un águila. pasmados, cuyas cabezas se oponen y que con sus garras sostienen el escudo.

Como "adorno y trofeo" dos gajos de nopal, representando a México, unidos por una cinta (lemnisco) de azur, plata y gules, “colores nacionales de todas las Naciones Continentales”, en tanto que el primero está representado en veinte banderas, el segundo en dieciséis y el tercero en catorce.  Encerrado por los atributos anteriormente referenciados se ven: a la diestra, los “cinco volcanes de los Estados Centroamericanos”; a la siniestra, una isla bañada por el mar, con tres palmeras, que representan a las Antillas.

George Ypsilantis, vexilólogo

Cuando el erudito presentó el fruto de sus estudios la Vexilología no existía, sin embargo, podríamos caracterizarlo como un protovexilógrafo, si consideramos que diseñó varias banderas, como se verá seguidamente.

1) La Bandera de la Unión Panamericana

La concibió formada por un paño blanco, simbolizando la paz y la pureza, la fraternidad, la unión y el progreso (ver su imagen al comienzo de esta nota). Por carga, lleva el escudo de armas de la Unión Panamericana, tal como se acaba de describir.

Evaluación:

El diseño está reñido con los principios de la Vexilografía, aunque obviamente no se debe formular un juicio con los criterios actuales sobre una realidad pretérita. Considerando los valores que refiere el autor, el blanco resulta pertinente, ya que es una síntesis de todo el espectro cromático.

Pueden apuntarse varias coincidencias con los vexilos representativos de los estados de la región: a) los cinco volcanes y el arco iris aparecen en los escudos de Nicaragua y El Salvador; b) el gorro, en los de esos mismos países, pero también en los escudos de Argentina, Colombia, Haití y en el sello de Hacienda que obra en el reverso de la enseña del Paraguay, c) el arco iris también está los blasones de Guatemala y Ecuador.

El uso de estrellas para representar las unidades de un todo, siguiendo al ejemplo de la bandera estadounidense, es un recurso harto habitual, que se refleja en el jefe del blasón propuesto.

Llama la atención que el dibujo plantea la frontera entre Estados Unidos y Canadá, quizás para señalar que este último no podía considerarse como estado soberano al tiempo de formularse el blasón, 1941. Lo que no se explica es el trazo del límite entre Estados Unidos y México. 

También extraña que a nivel de los “trofeos” externos se destaquen, atributos que representen a México, Cuba y demás Antillas, sin referencia alguna a los otros estados. En cuanto a las aves-soportes, remiten a los Andes con el cóndor y a los países de Norte América, con el águila, que si se observa bien corresponde a la que figura en el escudo de Estados Unidos, ya que su aspecto expresa al haliaeetus leucocephalus (águila calva o americana). También carece de explicación la ausencia de todo elemento caracterice al Brasil.

2) Bandera de la ciudad de Comayagua

No pude determinar la fecha en que Ypsilantis llegó a diseñar este vexilo. Una fotografía tomada en 1952, obtenida en el interior de su Catedral (que está dedicada a la advocación de la Inmaculada Concepción de María), fue publicada en “Comayagua del Ayer !" - "Ventaselectro Domésticos"[4]”, y muestra el vexilo junto al escudo de la ciudad. La fecha indica que la enseña cuenta con una antigüedad mayor a los setenta años, lo que hace compatible su autoría con la actuación del autor. 

Destacada en azul: la bandera, a su derecha el escudo local

En la misma fuente se cita que la confeccionó la señora Gloria María Molina, que la pintó el artista Mariano Alcerro y que se oficializó formalmente por iniciativa del alcalde, Rodolfo Morillo Madariaga, siendo bendecida en la Catedral de Comayagua el 7 de septiembre de 1972. La pieza original se preserva en el Palacio Municipal de la ciudad.

Ysiplipantis la concibió de paño amarillo cargado con una Cruz de Borgoña o de San Andrés, en blanco. Colores con que ya por entonces se distinguía a la Santa Sede/ Estado del Vaticano. Como resulta patente, la falta de contraste cromático afecta a la percepción. Así, de conformidad a los principios del diseño heráldico, el lábaro peca contra la regla que estipula que no se pueden poner juntos metal con metal (oro con planta– amarillo y blanco- en este caso). Las descripciones del lábaro plasman esta combinación cromática como imagen de la Iglesia Católica.

A imagen de las antiguas banderas de los ejércitos hispanos en el siglo XVIII cada brazo de la cruz incorpora un círculo en amarillo, con las armas de la provincia Comayagua y, en el centro, en un ovalo, también amarillo, aparece el escudo que la diera Carlos V el 13 de septiembre de 1543.

Rediseño moderno del vexilo:


Detalle del blasón[6]

Posteriormente el diseño fue modificado por el obispo Fray Jerónimo de Corrella que incluyó la imagen de la Inmaculada Concepción, patrona de la ciudad, lo que autorizó Felipe II en el año de 1557, cuando otorgó a la villa el título de ciudad[7]. Esto se refleja en la siguiente imagen:

En consecuencia, el blasón oficial de Comayagua tiene su campo en plata y está partido, en el cuartel superior obra la imagen de la Virgen María, bajo su advocación de la Inmaculada Concepción. En el inferior, una palmera. La bordura es de azur, gules y oro, con cuatro castillos en plata, tres leones de oro, sobre gules, y tres águilas de sable en campo de oro. Por timbre, lleva una corona real abierta y por lema, la referencia a la concesión realizada por Felipe II en 1537. Como peculiaridad se advierte que el tercer león se muestra mirando hacia la siniestra[8].

La "Villa de Santa María de la Nueva Valladolid de Comayagua", fue fundada en 1537 por el capitán español Alonso de Cáceres y Retes (1506-1561), siguiendo órdenes de Francisco de Montejo, el Aelantado (1459-1553). Fue capital de la intendencia de Comayagua y, luego, de la provincia homónima. Tras la declaración de independencia de Honduras, acogió al gobierno en carácter de capital, entre 1825 y 1880. El vocablo Comayagua es de etimología lenca, en que “coma” significa “páramo”, de manera que la nominación puede entenderse como “páramo abundate en aguas”.

La bandera tal como se usa en la actualidad[9]

Observar que en la foto superior y en la que aparece en la toma de época, las rodelas aplicadas en los vértices se presentan perpendiculares al asta, aunque la que muestra la imagen superior , se ajusta mejor a los usos del siglo XVIII. El blasón que carga en el centro correspondería al emplado por Carlos V.

Otra versión, a mi juicio espuria, sin mengua alguna para su autor:

El escudo del departamento de Comayagua[11], incorpora la bandera gualda y plata como ornamento, junto con dos ejemplares del vexilo representativo de esa jurisdicción.

El blasón departamental se describe con campo de sinople que carga el mapa denla jurisdicción, en plata. Como cimera el reloj más antiguo de América que el conde de Cocentaina, Juan Ruiz de Corella, obsequió a su hijo, fray Jerónimo de Corrella, cuando fue nombrado obispo, y que éste hizo colocar en su catedral, en de Comayagua.

Catedral de Comayagua, construida entre mediados del s. XVII y 1711

El reloj es de manufactura árabe, se afirma que Corella lo obtuvo como botín de guerra en la toma de Granada (1492), por lo que se considera el más antiguo que todavía funciona en América. En jefe, aparece el nombre del departamento, en plata, en mayúscula y sin serifas. Según otras referencias el escudo se adoptó en el año 2022.

La bandera departamental de Comayagua[12] muestra la franja central en blanco (plata) referenciando al río que le da nombre y las laterales, en verde (sinople) aludiendo a la feracidad de su naturaleza. El diseño es de uso tradicional.

Conclusión

-  La iniciativa de George Ypsilantis tiene el mérito de haber querido plasmar dos símbolos en los que se expresara la hermandad continental, si bien no se pudo concretar en lo fáctico, nos expone hoy un concepto vexilológico arcaico que merece ser rescatado del olvido.

-  La propuesta se inscribe entre otras de similar objeto que se manifestaron en las primeras décadas del siglo XX[13].



Notas y referencias:

[1] Nació en Florida, Honduras, en 1899 y falleció en 1992. Su apellido era Contreras, pero se hizo conocer con el de su marido. Fue una destacada poetisa, periodista y luchadora por los derechos de las mujeres.

[2] Nació Comayagua, Honduras, en 1885.  Fue una de las principales poetisas de su país, también se desarrolló como periodista. Falleció en San Pedro de Sula, Honduras, en 1969.

[4] Cumplo en reconocer la amplia información que tomo de esta fuente lo que me permite brindar una mejor información a los lectores. Véase: https://www.facebook.com/groups/591500148966654/

[5] https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Imperial_Flag_of_Santa_Maria_de_la_Nueva_Valladolid_de_Comayag%C3%BCa_(New_Spain).png

[10] Imagen debida a Fred Dews/ FOTW.

jueves, 8 de enero de 2026

Groenlandia: autonomía local, soberanía danesa

 Sus símbolos

 Inunnguaq en el paisaje de Gronelandia

Por Miguel Carrillo Bascary

Recientes declaraciones de Trump hicieron que Groenlandia capte la atención de la opinión pública mundial, lo que hace oportuna la nota que les comparto.

En el año 1979 Groenlandia accedió a un considerable estado de autonomía como parte del Reino de Dinamarca, un prolegómeno de la eventual soberanía que reclama un porcentual de su población, aunque la mayoría preferiría mantener el status actual.

El interés de Donald Trump por comprar Groenlandia no es nuevo, ya que lo manifestó durante su primera presidencia. En su momento levantó una reacción muy negativa y no prosperó. El renovado planteo que el presidente de Estados Unidos dio a conocer hace unos días es una muestra más de la exhibición de poder que caracteriza su segundo mandato. Más aún, que su Secretario de Estado llegó a decir[1] que no se descarta el uso de la fuerza, en tanto que la isla es apetecida por Rusia y China, por lo que haría vital que los Estados Unidos tengan las manos libres para controlar su territorio.

Esto es buen motivo para reivindicar el derecho de los habitantes de Groenlandia y de Dinamarca de preservar sus derechos soberanos en la forma adecuada al principio de la libre determinación de los pueblos.

Aunque más no sea como un gesto se simpatía, desde una muy lejana Argentina, donde resido, no quisiera dejar pasar el momento y lo hago a la manera de este Blog, mostrando las banderas con que Groenlandia se expresa.

En el contexto de la política internacional disponer de bandera y escudo no solo evidencia a los estados, sino que expresa la identidad de su pueblo.

La bandera groenlandesa se definió a partir de un concurso del que surgió la que hoy ondea en aquella gélida isla. Básicamente muestra un horizonte en el que amanece un Sol, expresado el conjunto con los colores blanco y rojo, al igual que la bandera danesa, llamada Dannebrog[2] (“bandera de los daneses” o “bandera roja”). Sus sencillas líneas del diseño son aparentemente estáticas, pero una segunda mirada le reconoce una dinámica de notable efecto vertical. El blasón de armas groenlandés carga un oso polar rampante, sobre campo celeste, una alegoría de significado evidente. 

Erfalasorput ("Nuestra bandera"), aprobada en 1985

Oportunamente, este Blog dedicó tres notas al proceso que permitió definir esta enseña. Pueden verse en “Historia de las banderas de Groenlandia (Cuando una bandera argentina pudo ser la de Groenlandia)”, a donde remito a los interesados.

Parte I -  https://banderasargentinas.blogspot.com/2016/02/cuandouna-bandera-argentina-pudo-ser-la.html

Parte II - http://banderasargentinas.blogspot.com/2016/03/cuandouna-bandera-argentina-pudo-ser-la_1.html

Parte III - http://banderasargentinas.blogspot.com/2016/03/cuandouna-bandera-argentina-pudo-ser-la.htm

La ambiciosa reformulación territorial emprendida en el año 2009 y complementada en 2019, determinó que la organización interna de Groenlandia se componga de cinco municipios regionales, que agrupan una veintena de comuna y 56 pequeños asentamientos, en los que se distribuyen poco más de 55.000 habitantes. A esto se le suma la extensa porción del “Parque Nacional del Noreste”, que abarca unos 900.000 km2.

Groenlandia, división política

Avannaata, en la que destaca la Estrella Polar, perros de trineo y un fletán o halibut, pez de la zona.

Kujalleq, donde la cabeza de un carnero refleja la bandera nacional.

Qeqertalik, muestra el perfil de su costa.

Qeqqata, que sintetiza su identidad con un perfil de su costa y estrellas.

Sermersooq, donde se enclava la capital del estado, Nuuk (antes Godthab), que abarca las antiguas comunas de Ammassalik, Ittoqqortoormiit, Ivittuut, Nuuk y Paamiut. El escudo carga un inunnguaq[3] propio de la cultura local (ver imagen al comienzo de la nota), destacado sobre un Sol y ondas marinas.

En la Red no existe suficiente información sobre las banderas que pudieran corresponder a la totalidad de las antiguas comunas groenlandesas. El más significativo informe vexilológico se debe Jan Oskar Engene y data de hace ya veinte años[4], cumplo en destacar este esfuerzo. Por su parte, otros destacados vexilógrafos aportan los escudos de esas antiguas jurisdicciones, de lo que se concluiría que iban aplicados sobre paños blancos,

Un somero estudio vexilológico de las comunas groenlandesas destaca la aplicación de sus escudos sobre paños blancos, lo cual no resulta muy adecuado para un territorio que está cubierto de nieve la mayor parte del año.  Los blasones son de líneas muy simples, básicamente expresados en celeste y blanco, en una obvia referencia a la cromática del paisaje; la excepción son los de Kujalleq (rojiblanco) y el de la comuna de Nanortalik (rojo, con tres osos polares).

Comparto también una lindísima composición[5] que expresa la Heráldica cívica groenlandesa, lamentando no poder informar sobre su autoría[6].

Para terminar, no resisto la tentación de mostrarles una hipotética bandera que un vexilógrafo[7] imaginó para simbolizar el Parque Natural del Nordeste:


[2] La leyenda la hace caída de los cielos durante la batalla de Lyndanisse (o de Valdemar) en 1219, con lo que es la más antigua enseña estatal de todas las que hoy se emplean en el mundo.

[3] Algunos pueden llegar a medir unos 3 ms. y a pesar varias toneladas, otros se limitan a pocas decenas de centímetros. Sobre estas figuras puede consultarse: https://www.canadaes.com/que-son-los-inukshuk/

[4] 2005 de “Nordisk Flaggkontakt”, revista de la “Sociedad Nórdica de Vexilología”.

[6] Al buscar el origen se advierte que el vínculo está fracturado con lo que resulta imposible identificar la fuente.

miércoles, 7 de enero de 2026

El Escudo de la ciudad de Córdoba

Historia y presente

Escudo de Armas de la ciudad de Córdoba (Argentina)
que ilustra la nota del autor invitado

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Me honro en presentar la colaboración que solicité a su distinguido autor, en el entendimiento del interés deel tema que puede revestir para los lectores de este Blog.

Considerando que muchos de ellos no son de nacionalidad argentina, les brindo una mínima información sobre la ciudad de Córdoba[1], capital de la provincia de su nombre y segunda en población de la República Argentina.

Miguel Carrillo Bascary

LA CIUDAD Y SU ESCUDO

Por Prudencio Bustos Argañarás (*)

El 5 de julio de 1573 el gobernador don Jerónimo Luis de Cabrera emitió un auto[2] anunciando su decisión de fundar una nueva ciudad en el sitio “que en la lengua destos indios se llama Quiquisacate”, a orillas del río “que los naturales llaman de Suquía” y que él nombró de San Juan, por entender que era:

“… el sitio más conveniente que ha hallado para ello (…) e haber en el dicho asiento las cosas necesarias y bastantes e suficientes que han de tener las ciudades que en nombre de Su Majestad se fundan”.

Al día siguiente por la mañana tuvo lugar la ceremonia de la fundación. Siguiendo el ritual que las costumbres exigían, mandó clavar un árbol con tres gajos, sin ramas ni hojas, señalando el lugar en donde estaría la plaza. Era el rollo o picota, en el que se ejecutaría a los condenados a muerte. Luego echó mano a la espada y cortó ramas de un sauce, trasladándolas de un sitio a otro, en señal de posesión, mientras preguntaba en voz alta si había alguien que lo contradijera.

La ciudad fue llamada simplemente Córdoba, sin que hasta hoy pueda saberse a ciencia cierta la razón de su elección. Algunos historiadores sospechan que fue un homenaje a la ciudad de donde era originaria la familia de su suegra, que poseía en la Córdoba andaluza[3] cuatro mayorazgos. A las provincias –esto es a la región– las llamó de la Nueva Andalucía, por lo que durante mucho tiempo la ciudad fue nombrada a menudo como Córdoba de la Nueva Andalucía o Córdoba del Tucumán, para distinguirla de su homónima española.

Luego de otorgarle todas las franquezas, mercedes y libertades de que gozaba la ciudad de que tomó el nombre y las de Lima y Cuzco, le señaló su escudo de armas[4], consistente en:

“… un castillo con siete banderas puestas en lo alto del y al pie del dicho castillo dos ríos caudales puestos el uno delante del otro, como aquí están señaladas”.

Efectivamente, al pie de la hoja aparece el dibujo, presumiblemente ejecutado por el escribano Francisco de Torres, flanqueado por la firma de este y la de Cabrera.

Detalle del documento

Consta que el primer estandarte con dichas armas fue confeccionado en tafetán, y en 1592 fue sustituido por otro de damasco carmesí, y seda carmesí y amarilla para los flecos y las borlas. Fiel a la disposición del Fundador, la ciudad continuó usando dichas armas en forma ininterrumpida hasta hoy, lo que la convierte en la única de las ciudades argentinas del siglo XVI que conserva su blasón primitivo.

Pero la fundación de Cabrera no se limitó a una ciudad, en el sentido restringido de planta urbana, sino que puede con certeza afirmarse que fundó la Provincia de Córdoba, aun cuando sus límites no eran los actuales, sino que los excedían holgadamente. Por esa razón, al constituirse en 1783 la provincia de Córdoba del Tucumán[5] –que además de la nuestra abarcaba las actuales de La Rioja, Mendoza, San Juan y San Luis– adoptó como armas las mismas que le diera el Fundador, las que por cierto también continuó usando la ciudad propiamente dicha[6].

La eliminación de los cabildos existentes en la Provincia, dispuesta el 30 de diciembre de 1824, hizo desaparecer el órgano de gobierno urbano, situación que se mantuvo hasta el 3 de setiembre de 1856, fecha en que tuvo sanción la ley que restableció el régimen municipal[7]. En su virtud, el 9 de julio del año siguiente tuvo lugar la creación de la Municipalidad de Córdoba que, obviamente, mantuvo como símbolo heráldico el viejo escudo de la fundación.

Si bien los elementos contenidos en él continuaron siendo los mismos, en el siglo XIX se introdujeron numerosas variantes[8], algunas de poca importancia, como que dos de las banderas laterales salen del campo del escudo, además de la superior, tal el caso de unas antiguas sillas de madera labrada que hay en el Palacio Municipal, como aquí se muestra:

En otros casos los cambios se operaron en sus dimensiones relativas y en su contorno. Así el castillo devino donjonado, es decir que adquirió tres torres almenadas, las banderas alcanzaron un tamaño desmesurado y los ríos se eliminaron o se dibujaron de manera caprichosa. Además, aparecieron nuevos elementos que nada tenían que ver con la versión original, tales como diversas orlas y adornos exteriores y hasta dos pirámides laterales formadas por balas de cañón.

                                      1887                                                                               1906

                                     Circa 1910                                                                       1924

Para solucionar tal anarquía, el gobernador Ramón J. Cárcano[9] encomendó a don Luis H. Novillo[10], el 24 de mayo de 1925, un estudio sobre el origen y la autenticidad del escudo que la Provincia estaba usando. En su informe, fechado el 16 de julio siguiente, Novillo propuso adoptar una forma definitiva, con algunas variaciones respecto al original, y darle colores, que hasta el momento no tenía. Fundado en él, ocho días más tarde Cárcano suscribió un decreto[11] estableciendo el escudo de armas “originario y actual” de la Provincia de la siguiente manera:

En un campo de gules, (rojo) aparecerá un castillo de piedras sillares, con tres torres, cuatro almenas, una puerta y dos ventanas abiertas que permitan ver por ellas el campo del escudo. Sobre los costados laterales del castillo se colocarán seis banderas argentinas, y una en lo alto de la torre de homenaje, pero siempre dentro del campo del escudo. Al pie del castillo correrán dos ríos caudales de color azul, ubicados el uno delante del otro en un campo verde.”

El 27 de julio de 1932, la Legislatura lo convalidó, mediante la Ley Nº3.571, cuyo artículo 1o declara que:

“… el escudo de armas de la Provincia es el adoptado por decreto del P.E., fecha 24 de julio de 1925, y el único que podrá colocarse al frente de los edificios y reparticiones públicas, y usarse en los timbres, membretes y sellos oficiales.”

Escudo actual de la Provincia

La Municipalidad resolvió adoptar también un modelo uniforme de las armas de la ciudad y darle sus propios colores, para lo que el 6 de noviembre de 1954, el intendente Martín Federico[12] encargó la realización de un estudio al Dr. Carlos Luque Colombres[13]. Su meduloso análisis sirvió de base para que el Departamento Ejecutivo dictara, el 9 de junio de 1955, el Decreto Nº4.112 serie B, que en su parte resolutiva disponía la adopción por parte de la Municipalidad, “para su uso oficial en todos los casos que sea menester”, el escudo siguiente:

“En campo de oro un castillo redondo de piedra de su color, con una sola torre y sin almenas, sobre dos ríos caudales de azur (azul) y a cada lado del castillo, tres banderas nacionales de dos puntas. A manera de timbre, una bandera nacional de dos puntas, asta de oro, cuyo hierro de color natural surge del interior del escudo y se apoya en la torre del castillo”.

El 18 de noviembre de 1993 el Concejo Deliberante sancionó la Ordenanza Nº9.041 que, ratificando las disposiciones ya existentes, instituyó dicho escudo como “símbolo oficial y de uso obligatorio” para la Municipalidad, reproduciendo la descripción del decreto de 1955. En su artículo 3° dispone que:

Será de uso obligatorio el Escudo en toda papelería, publicidad, bienes y efectos que pertenezcan o se encuentren al servicio del Municipio.”

Sin embargo, el intendente Rubén Martí[14] vetó parcialmente dicha ordenanza mediante el Decreto N°2.205, serie A, excluyendo de su texto el artículo 3°, alegando que la disposición en él contenida “sería impracticable”, por tratarse de una “norma de difícil cumplimiento”, llegando al extremo de sustentar el increíble argumento de que el uso del escudo “podría atentar sobre la jerarquía del fuerte simbolismo que encierra”.

Compensando tan absurdo veto, la Convención Municipal Constituyente de 1995 introdujo en la Carta Orgánica el artículo 5°, que establece claramente que:

“… el Escudo, símbolo que identifica a la ciudad desde su fundación, es de uso obligatorio en toda documentación, papeles oficiales, sellos, vehículos afectados al uso público y en el frente de los edificios municipales”.


Notas:

(*) Médico. Historiador. Senador (m.c.) y diputado. Presidente de la "Academia Argentina de Genealogía y Heráldica"

[1] https://visitcordoba.ar/turismo-urbano/

[2] El término auto está usando en sentido amplio, como sinónimo de una providencia o resolución dictada, en este caso por el funcionario que se menciona.

Un auto es una resolución emitida por un tribunal de Justicia en el curso de un proceso, por lo que no implica una sentencia que pone fin a la instancia.

[3] Se considera que fue fundada por Roma, a mediados del siglo II a. C., integra la Comunidad Autónoma de Andalucía, España.

[4] Era privilegio de los fundadores dotar de un blasón a la ciudad que dejaban establecida por merced del monarca.

[5] Fue en el marco institucional del Virreinato del Río de la Plata, creado en 1776.

[6] En Argentina, las provincias son partes integrantes de la federación, que es su forma de estado. Esto implica que gozan de un amplísimo grado de autonomía propia. De hecho, la mayoría de los territorios que corresponde a estas provincias provienen de la jurisdicción que se asignaron a los cabildos (forma de gobierno municipal hispana) cuando se fundaron las ciudades que los tuvieron como autoridad local. En consecuencia, estas provincias antecedieron en el tiempo al Estado Nacional que se constituyó recién en 1853 cuando sus delegados –excepto la representación de Buenos Aires–, reunidos en congreso, dictaron la primera Constitución, el 1º de mayo de 1853. Así resulta particularmente del texto de su Preámbulo.

[7] Fue una de las condiciones que impuso la Constitución Nacional a las provincias, según su actual artículo 5º.

[8] Tanto Argentina como sus provincias evidenciaron una normatividad azarosa en cuanto a la definición de sus símbolos.

[9] Nacido en Córdoba en 1860 y fallecido en Buenos Aires, en 1946. Fue gobernador de Córdoba de 1913 a 1916 y de 1925 a 1928. Fue legislador, historiador y docente universitario, entre otros antecedentes de relevancia.

[10] Prestigioso heraldista, además de coleccionista y político.

[11] Decreto N°15.025, del 24 de julio de 1925,

[12] Pergamino, 1912 - Córdoba, 1993. Intendente de Córdoba entre 1951 y 1954.

[13] Córdoba, 1909-1994. Destacado abogado, historiador, genealogista y heraldista.

[14] Córdoba, 1941- 2013. Desempeñó la intendencia de Córdoba entre 1991 y 1999, con reelección.