domingo, 12 de abril de 2026

“Che, Manuel”, ópera-homenaje al general Belgrano

Cuando las palabras coinciden con los hechos

Con notable éxito se estrenó en Rosario, en el marco de un Teatro “El Círculo”, a pleno, con más de 1.000 localidades vendidas. Quienes tuvieron la fortuna de hacerlo, asistieron emocionados a un espiral de emociones que culminó con la escena final, lo que motivó un cerrado y prolongado aplauso.

Se trató de una original propuesta con múltiples lenguajes y soportes escénicos, que alcanza a crear una multitud de símbolos, hilvanando la narración de los últimos momentos del prócer. Así, enlaza la épica de su trayectoria vital con la angustia de un hombre que se adelantó a su tiempo y que todo lo sacrificó, incluso el amor por su hija pequeña, Manuela Mónica.

Un momento en la representación

La subjetividad de cada espectador podrá optar por señalar el segmento de su preferencia. En lo personal destaco la cuarta escena del segundo acto, “Éxodo Jujeño”, en la que los coros electrizan plasmando el heroísmo de aquél pueblo mártir conducido por Su General.

A lo largo de la función diversos contemporáneos del prócer interactúan con el protagonista: su amada Juana Manuela; sus amigos, el general San Martín y el Dr. Balbín, su médico personal; Juana, su hermana; apasionados realistas; Moreno, Saavedra y otros inflamados revolucionarios de Mayo, reflexivos congresales de Tucumán, y, en reiteradas ocasiones, personajes del pueblo llano.

Interesa señalar que en uno de los palcos se hallaba presente el Lic. Manuel Belgrano, nieto-chozno del prócer, presidente del “Instituto Belgraniano de la República Argentina”, entidad que prestó su formal adhesión a la realización y asesoró sobre aspectos históricos del libreto.

El Lic. Manuel Belgrano, al terminar el segundo acto

De lo visto en el estreno se comprueba que, cuando la Historia argentina se representa con calidad artística y un argumento fiel, cuenta con todos los favores del público. Es el premio para quienes incursionan en esta faceta del arte, privilegiando lo nacional por sobre ofertas foráneas. ¡Bien está!

Finalizada la presentación, además de los generalizados y muy entusiastas comentarios quedó flotando una pregunta ¿Cuándo volverá aponerse en escena? Es de esperar que sea pronto. 

Los intérpretes fueron ovacionados 

En lo estilístico, al decir de sus autores, la ópera propusouna confluencia de música sinfónica, lírica y actuación dramática, acoplada a una composición visual que incluye arte escenográfico y cine. Las situaciones se sucedes suceden en diversos planos, sumergiendo a los espectadores en una atmósfera propia”.

Como es clásico, la obra se descompone en tres actos y tiene una duración de cien minutos. La música original es de Enzo Giraudo y el libreto original pertenece a Osvaldo Buzzo, Enzo Giraudo, Matías Tamburri y Carolina Diez.

El maestro Fernando Ciraolo, asumió la dirección musical, conduciendo la “Orquesta Sinfónica del Centenario”. Mientras que la dirección escénica fue responsabilidad de Matías Tamburri. Diego Petrelli tuvo a su cargo la dirección coral, en cuya masa participaron integrantes de “La Eulogia Coral” y del “Coro del Jockey Club de Rosario”.

Parte del elenco

Los intérpretes principales fueron: Martín Otaduy (Belgrano), Lorena Brignardello, Lara Cassinelli, Daniel Gómez López, Alfonso Giancola y Nadia de Luca.

Afiche de la obra

El arte visual fue de Cristian Cabruja. La escenografía de Silvana Sutich y Daniela Roselló. Orientó la coreografía Vanesa Moreira, mientras que la iluminación estuvo a cargo de Tomás Quiroga, el vestuario de Elisabeth Sosa y el stage fue de Rocío Carabajal, Carolina Diez y Vanesa Moreira. También se registró la colaboración del Cuarteto Karê (Diego Petrelli. Julián Cerdán, Gianni Iazetta y Mauricio Cuesta). La mayoría de los artistas se vinculan con el Estudio de Ópera del Teatro “El Círculo”. En definitiva, participaron más de 80 personas.

La iniciativa de la puesta en escena correspondió al “Rotary Club Rosario Oeste”. Por tal motivo el Instituto Belgraniano distinguió a la entidad promotora en la persona de su presidente, el Dr. Ernesto Pangia, y también, al Dr. Roberto Cerana, quien estableció el vínculo de referencia, por intermedio del "Centro de Estudios Belgranianos de Rosario".

Parte de lo recaudado se destinó a la Fundación Hospital de Niños “Víctor J. Videla” y al “Taller Protegido Rosario”.

De derecha a izquierda: el Dr. Roberto Cerana, el Lic. Manuel Belgrano, el maestro Fernando Ciralo, el Dr. Miguel Carrillo Bascary y el Dr. Ernesto Pangia.

Tras finalizar, el Lic. Belgrano se acercó a felicitar al staff y a los artistas, compartiendo un momento realmente único, al que se sumaron los miembros del "Centro de Estudios Belgranianos de Rosario".

El Lic. Belgrano, miembros del Centro de Estudios Belgranianos (Liliana Pereyra, Francisco Cassullo, Miguel Carrillo, María Isabel Abalerón, Denise Cardozo, Gabriela Fernández Díaz), la Dra. Gabriela Baldarenas y el Dr. Roberto Cerana (Rotary Club Rosario Oeste)

El Lic. Belgrano saluda a Martín Otaduy (Belgrano)

M.C.B.

Más referencias:

https://www.youtube.com/watch?v=Th8NSouhA4M

https://www.youtube.com/watch?v=fm5TP1tDz0c

https://www.youtube.com/watch?v=qyM8lAYeHlY

https://www.conclusion.com.ar/espectaculos/che-manuel-se-estrena-en-rosario-la-opera-folklorica-sobre-los-ultimos-dias-de-belgrano/03/2026/

https://www.instagram.com/reels/DWellD8jzIh/

sábado, 11 de abril de 2026

Argentina: abanderado/ escolta ¿nacionalizado?

Respuesta a una consulta

Por Miguel Carrillo Bascary

Una lectora de este Blog pregunta: ¿existe alguna objeción legal para que un argentino naturalizado pueda ser abanderado o escolta de la Bandera Nacional?

Antes de responder es necesario clarificar el planteo, ya que la legislación argentina contiene peculiaridades de interés.

En nuestro país rige el sistema del ius solis, por lo que cualquier persona que nazca en el territorio argentino adquiere la nacionalidad por este solo hecho y sin necesidad de acreditar ninguna otra circunstancia.

Por su parte, nuestra Constitución estipula en su artículo 20 que los extranjeros pueden obtener la nacionalidad tras haber residido dos años continuos en el país, aunque en casos puntuales este término puede reducirse probando “servicios a la República”. Estos principios también se aplican a los apátridas.

Para reglamentar este derecho constitucional Argentina dictó su Ley Nº346[1] que se aprobó en 1869.

Desde el año 2025 el procedimiento dejó de ser judicial como ocurría otrora, hoy se lleva adelante en la esfera administrativa (Decreto de Necesidad y Urgencia Nº366/ 2025[2]) por vía de la Dirección Nacional de Migraciones y a través de una plataforma digital.

Esto revela que la naturalización no es automática, requiere de la voluntad libre del interesado. En la Argentina se reconoce capacidad legal para hacerlo a partir de la 0 hora de haber cumplido 18 años de edad, en virtud del artículo 2º de la Ley Nº346.

En este caso se habla de nacionalidad “adquirida”, con lo que el implicado será considerado como “argentino naturalizado”. Con esto, además de contar con todos los derechos civiles (como cualquier extranjero residente en Argentina), el naturalizado adquiere los derechos políticos, por lo que podrá elegir y ser elegido para desempeñar cargos oficiales, excepto para ser presidente de la Nación, conforme lo prevé el art. 89 de la Constitución.

En consecuencia, y respondiendo a la pregunta: no existe ningún impedimento legal para que un argentino naturalizado sea abanderado o escolta de la Bandera nacional.

Más aún, si se cumplen con los requisitos particulares que determinan estas honrosas funciones, todo argentino naturalizado tiene el derecho a serlo.

Si eventualmente, existiera alguna reglamentación provincial que lo prohíba, esta deberá ser declarada por la Justicia como “inconstitucional” y con ello será inaplicable. Tampoco será válido que a un argentino naturalizado se le asigne ser escolta si califica para ser abanderado.

En ambos casos la normativa restrictiva también será inconstitucional, por contener un principio discriminatorio en razón de la nacionalidad de origen.

Un problema

Lo dicho rige respecto de un extranjero mayor de 18 años que se naturalizó como argentino.

Acá es donde pueden producirse situaciones particulares si algún alumno extranjero, hijo también de extranjeros, califica objetivamente para ser abanderado o escolta a del Bandera nacional ya que, como menor de edad, carece de capacidad legal para tramitar su nacionalización.

Por la naturaleza personalísima de este procedimiento lo padres no pueden hacerlo en su nombre.

Aunque la ley aplicable no lo consagre en forma expresa, los precedentes autorizan a que un niño extranjero sea abanderado o escolta de la Enseña patria, a condición de que previamente haya cumplido con el ritual cívico conocido como “promesa de lealtad” a la Bandera. Este es un requerimiento objetivo y razonable.

Diferente es el caso de un niño nacido en el exterior que tenga uno de sus padrea argentino puede calificar como “argentino por opción”, en los términos que prevé la ya citada Ley Nº346. En consecuencia, tampoco puede limitarse válidamente su derecho a ser abanderado o escolta de la Bandera Nacional. 

Sobre esta temática:

¿Un extranjero puede arriar la Bandera Argentina?; https://banderasargentinas.blogspot.com/2026/01/un-extranjero-puede-arriar-la-bandera.html

Apuntes para abanderados; https://banderasargentinas.blogspot.com/2017/06/abanderados-y-escoltas-apuntes.html

jueves, 9 de abril de 2026

Problema de Protocolo

La Casa Museo de Boulogne-sur-Mer

 

Por Miguel Carrillo Bascary

La ciudad de Boulogne-sur-Mer, en la región de Pas-de-Calais (Francia), sobre la Gran Rue Nº113, se encuentra la casona donde desde 1848 habitó el general José de San Martín, hasta su fallecimiento en 1850, a quien la historia de América reconoce como libertador de Argentina, Chile y el Perú. El inmueble perteneció al abogado Adolphe Gerard, vecino de la localidad, director de la biblioteca pública de la ciudad, quien alquiló a San Martín el segundo piso de su casa[1].

Fue en abril de 1926 cuando el Gobierno nacional adquirió la propiedad, afectando el producido de una gran suscripción que se realizó en cientos de escuelas de nuestro país. En 1928 se convirtió parcialmente en museo y allí funcionó también el Consulado argentino hasta 1966.

Actualmente es un museo de sitio que cuenta con la particularidad de tener extraterritorialidad diplomática argentina ya que depende de nuestra Embajada en tanto integra su sección cultural. Su interior contiene réplicas de los muebles usara San Martín, cuyos originales se hallan en el Museo Histórico Nacional, también elementos icónicos que referencian su vida en la esfera militar y civil.

El municipio de Bouglogne-sur-Mer considera al general San Martín como el residente de mayor fama que habitó su ejido, por tal razón existe un monumento acueste que perpetúa su memoria y en la cripta de su iglesia catedral, donde sus restos estuvieron algunos meses, hay una capilla votiva que lo recuerdo.

En mérito a estas circunstancias la alcaidía de la ciudad tomó a su cargo proveer las banderas que se ubican en el frontis de la casona-museo y se ocupa de reemplazarlas cada dos meses para asegurar sus debidas condiciones de lucimiento. Un gesto de fraternidad que honra al municipio galo. 

Un problema de protocolo vexilológico 

En el austero frontis de la construcción, de típico estilo de la zona, se observa un Escudo Nacional argentino ejecutado en un estilo que difiere del que prevé la reglamentación vigente desde 1944[2]. Encubre la base del mastelero del que se desprenden tres astiles, cada uno destinado a una bandera, como resulta de la fotografía que abre esta nota.

Antes de considerar la disposición de los vexilos corresponde recordar extraterritorialidad argentina de la Casa-museo, como dependencia de la embajada en Francia. En consecuencia, corresponde el primer orden de presencia a la bandera Oficial Argentina, el segundo a la Tricolor francesa y el tercero a la enseña de Boulogne, que obviamente remite a la que portaron sus célebres milicias.

No escapará a la persona que tenga formación en Ceremonial, que los vexilos no guardan la precedencia que marcan las reglas de Protocolo, en que la divisa en primer grado corresponde que se ubique en el centro, llevando a su derecha la de segundo orden y, a su izquierda, la restante. O sea: Argentina, Francia y Boulogne-sur-Mer.

De manera entonces que, como la disposición observada no se cumple en el caso concreto, debería modificarse en forma concordante a la costumbre internacional. En el caso concreto nunca mejor aplicado el dicho de que “lo cortés no quita lo valiente”. Toca a la Embajada argentina en Francia solicitar a la alcaidía de Boulogne que se deberán colocar debidamente los vexilos, sin perjuicio de agradecer la atención de haber tomado a su cargo su periódica provisión por muchos años.

Para evitar que el pedido se malinterprete, cabría que el debido posicionamiento fuera pedido al Ministerio de Relaciones Exteriores de Argentina, por alguna entidad sanmartiniana. De esta manera la Embajada podrá peticionar ante la Alcaide de Boulogne que los vexilos se coloquen en forma acorde al protocolo alegando que se registra una demanda formal, una mediatización que evitará hacerlo en forma directa.

Es de esperar también que la jurisdicción no considere la observación como causa para dejar de prestar el servicio relacionado.

Paralelamente la Embajada debería hacer colocar un escudo que responda a los cánones oficiales.

Anexo: Bandera de Boulogne-sur-Mer

Para satisfacer la curiosidad de los argentinos creo que interesará aportar algunas referencias sobre el origen de esta enseña, que se remonta a la que empleaba la milicia local, en tiempos donde la mandada el duque de Aumont, a quien se atribuye su creación. Las “tropas boulonnaises” se hicieron conocer desde 1635, cuando combatieron en la batalla de Mont de Fiennes, inmediaciones de Ardres, ubicada hacia el Norte de Calais. También actuaron en diversas acciones de guerra y guarnicionaban el litoral marítimo de la región. Hasta tal punto llegó su organización que a mediados del siglo XVI llegaron a considerarse como la mejor milicia de Francia.

Descripción. El vexilo estaba cuartelado en azul y “amarillo narciso”, cargado por una cruz blanca desplazada hacia el lado del asta y, en su centro, en escusón, lleva el blasón del burgo, una síntesis de dos escudos de armas, el propio de los condes de Boulogne, de campo de oro con tres tortillos gules, y el primitivo blasón cívico, también cargado con un cisne de plata con patas sable.

Vexilo de las milicias, reconstrucción 

Antigua ilustración

Una representación más reciente

La bandera actual de Boulogne-sur-Mer tiene los colores invertidos respecto de que usaron sus milicias.


[1] El propietario habitaba la planta baja.

[2] Decreto Nº10.302/ 1944.

martes, 7 de abril de 2026

Emergencias en Ceremonial

Ante el apremio: soluciones “heroicas”

Por Miguel Carrillo Bascary

Un suceso recientemente tratado[1] justifica abordar esta temática donde expondré algunos criterios que considero acertados y que podrían orientar el accionar a los responsables de Ceremonial, organizadores de eventos y similares. 

La praxis del Ceremonial de los símbolos no está exenta de avatares que dan lugar a estas circunstancias complejas que demandan una intervención urgente. Quienes operan su técnica se ven precisados a actuar, imperiosamente lo que, a veces, derivan en opciones. Algunas pueden ser mejores que otras y ciertamente las hay inaceptables.

Al respecto es impensado que haya reglas precisas que aporten soluciones para toda circunstancia excepcional, pero pueden señalarse algunos puntos que ayuden. Advierto que algunas de las soluciones que describiré generarán polémica, particularmente en aquellos más apegados a los formalismos. Al igual que un cirujano en el campo de batalla, puede ocurrir que, para salvar la vida de un herido se prescindan de ciertas facetas de la terapia que serían insoslayables en situación de normalidad.

Uno de los protagonistas de estas emergencias puede ser el viento, no olvidemos que en esencia las banderas son dispositivos aerodinámicos de naturaleza textil. Esto demanda la necesidad de cumplir un procedimiento de armado del vexilo o de su izarlo de tal manera que se minimicen las consecuencias indeseadas. Veamos:

Caso 1).- Ya iniciada la ceremonia un golpe de aire desprende la corbata en forma total o parcial ¿Cómo proceder?

Desde ya que el abanderado debe permanecer impertérrito, eventualmente será un tercero o un escolta quien colabore y recupere el elemento desprendido, pero corresponderá que solo este último proceda a fijarlo nuevamente. Si el desprendimiento es parcial, también debe ser éste quien lo solucione; eso si habrá que esperar el momento oportuno, nunca interrumpir la marcha del abanderado para poder hacerlo.

 

Caso 2).- Más complejo será si el viento corta o desata alguna de las cintillas. El abanderado permanecerá impasible en su posición, mientras que el escolta intentará subsanar el inconveniente con la debida prudencia. Se advierte que podría necesitarse que el portador colabore con la operación, inclinando levemente el asta, pero solo si no hubiera otra opción.

Caso 3).- Minutos antes de comenzar el acto un descuido hace que la bandera se manche con alguna sustancia. No existe posibilidad de reemplazar el paño y, obviamente, la misma debe presentarse al inicio del acto. La solución más obvia sería omitir su uso, pero esto implicaría una alteración sustancial del ritual cívico, la presencia o no del lábaro no es un “detalle menor”, todo lo contrario. El simbolismo propio de la bandera le aporta un rol esencial, no cabe omitir su presencia. Entonces, ¿cómo proceder?

En los minutos disponibles cabrá que intentar reducir el daño en la manera que fuera posible. Aún cuando la mancha consecuente sea muy evidente no hay más opción que presentar el símbolo en la ceremonia. Sí, como se lee, lo importante es concretarlo, aunque no exhiba un estado impoluto. ¿Seguro? ¡Sí, absolutamente!

La cuestión no terminará aquí, como el manchado seguramente será muy visible, se impone que al público presente se le explique lo ocurrido y las razones de este proceder, antes de que se produzca el ingreso de la bandera. Esta prevención debería estar a cargo del responsable del dispositivo y no mediatizarla confiando la tarea al locutor, por lo que en el ámbito escolar correspondería que fuera un alto directivo del establecimiento.

Caso 4).- Instantes antes de un acto se constata que el paño de la enseña que se va a izar muestra un gran desgarro, pero si no puede reemplazarse, queda en claro que la ceremonia demanda el izamiento ¿Cómo actuar entonces?

Es imprescindible reparar el daño, lo que dependerá de su magnitud y del tiempo disponible. Si así fuera un adecuado zurcido permitiría superar de momento la cuestión; de no serlo cabría aplicar un parche[2], aunque el celeste del añadido no sea idéntico. De no disponerse, la dramática situación podría salvarse optando por uno coser un segmento blanco (lo que en principio siempre será factible de conseguir) nunca de otro color, ya que esto desnaturalizaría totalmente el aspecto.

Ahora, supongamos que se carece de tiempo para realizar estos trabajos de costura. Ante la urgencia podría superarse la situación apelando a grampas metálicas abrochadas, aunque pueda parecer muy desprolijo, se preservará mejor la dignidad del símbolo que izándolo con un desgarro evidente.

Caso 5).- Si por alguna razón uno de los escoltas no dispone de la banda que debiera caracterizarlo, esto puede disimularse disponiendo que prescinda de ella quien sí la tiene. Siempre será preferible mostrar simetría entre ambos escoltas, que no exponer la irregularidad, ya que ello afectará con mayor entidad la imagen institucional. Jamás puede improvisarse apelando a un trozo de “cinta argentina” de buen ancho, ya que la diferencia con quien use la banda reglamentaria será muy evidente. Eventualmente, podría apelarse a la cinta, pero para ambos escoltas.

Caso 6).- El lado del vuelo es el que más sufre por desgaste del textil cuando flamea, con lo que es muy factible que se deshilache. De no poder reemplazarse el paño es imperioso presentarlo en las mejores condiciones posibles. En las campañas militares del pasado se solucionaba recortando con cuidado el sector y realizándole un dobladillo, aunque las dimensiones del paño disminuyeran en su largo.  Como esta reparación puede demandar cierto tiempo, de existir la necesidad de presentar la bandera en forma inmediata, resultará factible cortar con cuidado los hilos más extensos y realizar el dobladillo pegándolo con un cemento de contacto u otro adhesivo fuerte (eventualmente con grampas metálicas). Esta situación de emergencia podría salvar circunstancialmente el problema, aunque el procedimiento sea evidentemente muy torpe.

La foto en análisis

Según se me informó, el intenso viento cortó las cintillas de la “bandera de los Veteranos de Malvinas”, por lo que resultó imposible colocar el paño en el asta en la forma reglamentaria. Se optó por fijarlo por el lado superior, con lo que el vexilo debió desfilar en una ceremonia oficial en una posición inédita, que en mucho lo privó de su identidad, ya que sus elementos se presentaron confusos a los ojos del público presente.

En lo personal y, sin desmedro de la dignidad del símbolo, jamás hubiera fijado el textil al asta en la forma que ocurrió. ¿Cómo proceder en consecuencia?

Entiendo que pudo superarse el evento mediante una solución de emergencia, si con el debido cuidado, se practicaba una incisión en el textil, aproximadamente en el lugar que corresponde al nacimiento de las cintillas faltantes, con lo que se hubiera generando un improvisado ojal. Por ahí se pasaría las cintas que suplieran a las faltantes. Claro que este muy poco canónico proceder pudo haber pasado desapercibido al público, con lo que se hubiera evitado invertir el vexilo.

Obvio que algún purista podría descalificar el procedimiento por considerar que se está interviniendo físicamente al lábaro, pero a tan razonable critica cabe contrastarla afirmando la necesidad de actuar rápidamente y con energía, aun apelando a procedimientos atípicos que permitan superar el momento. Aunque a algunos suene a "sacrilegio".

Convengamos que la situación fue verdaderamente dramática y absolutamente excepcional.

Reitero, como criterio general que, si las “reparaciones” son muy evidentes, corresponderá que el titular del establecimiento o el funcionario responsable conducir la ceremonia, explique estas circunstancias a los presentes.

Otras referencias

Como una forma de minimizar estos problemas también pueden darse algunas pautas orientadoras, todas ellas basadas en su razonabilidad:

- Trasladar las banderas de ceremonia apelando a su respectiva funda, es lo que corresponde a la dignidad del símbolo y a su mayor protección.

- La mejor forma de preservar los paños de ceremonia es colocándolos enastados, en vertical, sobre su pie soporte y dentro de una vitrina con buen cierre, para minimizar el ingreso de cualquier vector o factor contaminante. En cuanto a los de izar, se guardarán prolijamente encanastados[3], dentro de un cofre especialmente preparado al efecto[4]. En ambos casos se adicionará algún tipo de producto insecticida y antimicótico.

- Luego de cada uso ceremonial, hay que revisar la pieza para detectar cualquier anomalía, lo que permitirá solucionarla con tranquilidad.

- Si las condiciones higiénicas que presenta no son las debidas, las banderas deben lavarse; es un errro, muy extendido, que esté prohibido hacerlo[5], no existe ninguna norma que lo establezca.

- Una particular recomendación es que los paños tienen que presentarse sin pliegues marcados, para levitarlos solo se requiere un oportuno planchado[6] [7]

- La corbata merece las mismas consideraciones que los paños. Si se observa el punto con detenimiento se verá cuanto descuido pesa sobre estos elementos.

- Aún en la comodidad que implica el destino de origen, instantes previos a la concreción de la ceremonia, habrá que revisar la bandera para constatar que todo esté en orden y, de no ser así, poder actuar en consecuencia. En el caso de ejemplares de ceremonia esto ocurrirá durante su armado, entre bambalinas del lugar afectado al acto.

- Es muy importante que los abanderados y escoltas sean capacitados en el cuidado, armado, traslado y deposito de las piezas a su cargo. Esta responsabilidad corresponde a los titulares de los establecimientos escolares o de la institución a la que corresponda presentar el símbolo.


Notas complementarias publicadas en este Blog por el Dr. Miguel Carrillo Bascary:

[1] Bandera del Veterano de Malvinas. Un vexilo en evolución; https://banderasargentinas.blogspot.com/2026/03/bandera-del-veterano-de-malvinas.html

[2] La bandera emparchada de Río Gallegos. Se pudo hacer mejor; https://banderasargentinas.blogspot.com/2020/01/la-bandera-emparchada-de-rio-gallegos.html

[6] Planchado de banderas. Detalles que se ven; https://banderasargentinas.blogspot.com/2020/08/temas-practicos-de-ceremonial-planchado.html

[7] Ninguna persona concurre a una fiesta con el vestido arrugado ¿no es así?

domingo, 5 de abril de 2026

Pascua 2026 - Vexilología

¡Anunciamos su muerte proclamamos tu resurrección, ven Señor Jesús!

Por Miguel Carrillo Bascary

Los fieles católicos, pronuncian la proclamación litúrgica del subtítulo en cada eucaristía, luego de la consagración del pan y del vino, que se convierten verdaderamente en el cuerpo y la sangre de Nuestro Señor Jesucristo

Remiten al profundo misterio de fe por el que los cristianos testifican la muerte de Jesús en la cruz y su posterior resurrección, un hecho que, si bien tiene su arraigo en la historia, se renueva realmente en cada celebración eucarística.

Al llegar la Pascua la proclama adquiere una connotación especial por ser el momento culmen de la liturgia anual.

No me extenderme en esta consideración por cuanto este Blog está dedicado a la Vexilología. En relación con el arte pictórico se nos ofrece un interesantísimo panorama donde la resurrección de Cristo es representada de tal manera que, tras vencer a la muerte, lo muestra en una bandera que así lo expresa.

Diversos artistas plasmaron este concepto, cada uno con su estilo personal y con las pertinentes improntas culturales de la época en que vivieron. Este pluralismo ofrece un abanico sorprendente sobre un tema tan significativo para la Cristiandad.

Nuestro Blog se ofrece una serie de cuatro estudios que, desde la perspectiva de la Vexilología, toman la dimensión cromática como eje diferenciador. Hay imágenes bellísimas, otras tienen profundas connotaciones históricas. Se las comparto.

1.- Banderas de Cristo Resucitado (Los porqué de este símbolo): http://banderasargentinas.blogspot.com/2016/03/la-bandera-de-cristoresucitado-por.html

 

2.- Banderas de Cristo Resucitado (Banderas de paño blanco): http://banderasargentinas.blogspot.com/2019/04/la-bandera-de-cristo-resucitado-2.html

 

3.- Banderas de Cristo resucitado (Banderas de paño rojo): http://banderasargentinas.blogspot.com/2019/04/banderasde-cristo-resucitado-3-hoy-las.html

 

4.- Banderas de Cristo resucitado (Ejemplares   atípicos): http://banderasargentinas.blogspot.com/2019/04/banderas-de-cristo-cuarta-entrada.html

sábado, 4 de abril de 2026

Futbol + Vexilología/ Parte 2

Las 6 últimas banderas

                                  Irak                                     Suecia                                   Turquía

Por Miguel Carrillo Bascary

Con esta nota culmina la serie dedicada a las banderas de los seis últimos estados que se clasificaron para disputar el Campeonato Mundial de Futbol del 2026. La anterior puede verse en:

4. Irak, República de

Su territorio y su misma identidad cultural arraigan en la más remota antigüedad, hasta el punto que se lo señala como el lugar donde se emplazó el paraíso, nada menos. Para no remontarnos en demasía señalemos que fue parte del Imperio Turco Otomano hasta su disolución en 1922. La Sociedad de las Nacional, antecesora de las Naciones Unidas puso su territorio bajo el mandato británico con el nombre de Mesopotamia.

Adoptó una bandera basada en los tres colores de la Revolución Árabe: negro, blanco y verde, más el rojo, que fueron los emblemáticos de la causa, en 1916. En 1932 se formó el reino de Irak se mantuvo estos colores, hasta que en 1958 se transformó en una república formal. Desde entonces, su bandera experimentó numerosísimas transformaciones en cuanto a cargas, significados y particiones.

Abreviando, desde enero del 2008 se adoptó el diseño vigente con carácter provisional. Mantiene los colores rojo, blanco y negro, cargando en su centro el takbir (la frase Allahu akbar, que significa "Dios es el más grande", en idioma árabe), en verde. El color negro refiere a los califatos Rashidun y Abasí. El blanco a los califatos Omeya y Fatimita. El rojo, a la dinastía hachemita. El verde es el color de Mahoma y del califato Rashidun.

Irak registra su primera participación en los mundiales de futbol en México 1986, donde perdió sus tres partidos. Población: se estima en 46 millones de pobladores.

5.- Suecia, Reino de

Este país posee una de las banderas más antiguas y bien documentadas del mundo. Cuenta la leyenda que, en 1157, cuando el rey Eric IX llevaba adelante la primera cruzada en territorio de Finlandia vio que el Sol brillaba sobre una cruz dorada recortada sobre el diáfano cielo, emblema que transformó en su divisa. Estos colores fueron tomados por la monarquía sueca desde 1569. Otros relatos indican que la bandera deriva de la Dannebrog, de Dinamarca que apareció durante la batalla de Lyndanisse,  en 1219.

La clásica cruz escandinava o nórdica responde a una evidente afinidad étnica e histórica de los pueblos de la región. Desde 1906 se emplea el diseño actual, cuando se fracturó la unión real entre Suecia y Noriega, 1844/ 1905.

En la consideración general el azul de la bandera representa a la verdad, la lealtad y a la justicia. El amarillo a la riqueza y la generosidad.

Suecia cuenta con unos 11 millones de habitantes. Participó en doce mundiales, desde 1936. Fue subcampeón en 1958, en el que fue país organizador.

6.- Turquía, República de

También el lábaro turco registra gran antigüedad.  Se referencia con el Imperio Otomano que existió desde fines del siglo XIII hasta el año 1920, en que colapsó como resultado de las tensiones acumuladas que catalizaron por la derrota en la Primera Guerra Mundial.

El paño rojo se referenciaría con la púrpura imperial bizantina, recordemos que los turcos conquistaron Constantinopla en 1453.  En cuanto a la estrella en plata, su origen es más remoto aún, y referenciaría a la Virgen María, madre de Jesucristo, a quienes los musulmanes llaman Miriam. Su combinación con la media Luna, caracterizó a las etnias turcas.

La composición se definió en 1793 como divisa naval y de uso civil, empero, la estrella era de ocho puntas (el Lucero, de la Heráldica), reforzando su identificación con Venus.

Desde 1844 el astro adoptó el formato de cinco rayos. En 1936 se adoptó el actual modelo patrón.

Turquía intervino en solo dos ediciones de la Copa del Mundo, en 1954 y en el 2002, donde fue tercero. Suma unos 88 millones de pobladores.