lunes, 5 de enero de 2026

Banderas de las islas del Año Nuevo/ Parte 2

En la soledad de los mares

las 6 islas "Año Nuevo"

Por Miguel Carrillo Bascary

Hace algunos días publiqué la primera parte de esta nota que nos lleva a un recorrido planetario, visitando con la imaginación, los diversos grupos insulares que llevan este nombre tan sugestivo. Hoy culminamos el derrotero

 (https://banderasargentinas.blogspot.com/2026/01/banderas-de-las-islas-del-ano-nuevo.html)

4) “New Year” Island, Tasmania (Australia)

[1] 

 

A 13.000 km. de las Islas “New Year” de Alaska encontramos otro conjunto homónimo, en la Gran Bahía Australiana que encuadra a la legendaria isla de Tasmania y a otros archipiélagos menores, entre las que se encuentra el que nos interesa. El grupo “Año Nuevo” se compone de cuatro ínsulas: New Year, King (la mayor, ya que tiene unas mil hectáreas, y es la única habitada), Christmas y Councilor. Se ubican al Nor-Oeste de Tasmania. Abarca 98 hectáreas y está deshabitada. Su riqueza faunística es causa suficiente para que sea una reserva natural que alberga pluralidad de aves marinas y reptiles

Fue en 1801 que el capitán John Black, a cargo del “Harbinger” reconoció la Isla Christmas y pocos días más tarde, en el primer día del año 1802, hizo lo propio con la “New Year”. Atento a su ubicación depende administrativamente del estado de Tasmania (Australia) y constituye una dependencia de la Isla King.

En consecuencia, la isla “New Year” se identifica con las banderas de Australia y de Tasmania.


El condado de King no tiene bandera, pero sí escudo de armas, en cuyo campo se observan dos cabezas de ganado (importante recurso productivo) en jefe y una langosta marina de oro, en la punta. Es curioso que el jefe va en sínople, representando a las praderas y la punta en una suerte de turquesa, aludiendo al traslúcido entorno marino. El yelmo tiene una cimera (cresta) formada por la cabeza de elefante marino y los soportes son: un caballo marino alado y un canguro. El lema es “Our strength is your pride” (Nuestra fuerza es tu orgullo) El blasón fue diseñado por el Real Colegio de Armas en 1973.

5) “New Year” island, Territorio del Norte (Australia)

[3] 

Nuestra travesía nos lleva ahora a unos 1.000 kilómetros del destino anterior, cuando llegamos a otra isla del “Año Nuevo”, que integra el Territorio del Norte de Australia. Es parte del “Fideicomiso de Tierras Aborígenes de Arnhem”, solar ancestral de la etnia Yolgŋu. Se trata de un afloramiento rocoso de unos 2 km de largo y 800 metros de ancho, con forma lenticular ubicado en el mar de Arafura, a unos 50 km al Este de la Isla Croker, la principal del grupo de igual nombre, al que se vincula la de nuestro principal interés. También constituye una reserva natural. Alberga grandes colonias de aves y de tortugas marinas.

Obviamente la isla se referencia con la bandera de Australia y con la del Territorio del Norte. Considerando su dependencia de la etnia de la Tierra de Arnhem sería natural que esta relación se exprese con el uso de la que algunos consideran su bandera particular, la que diseñara Nuwandjali Marawili (*1965).

La Asamblea del Pueblo Yolgnu emplea un complejo emblema que referencia sus diversos elementos:

Más allá de subjetivismos es de toda lógica que la isla de referencia pueda ondear la bandera de los aborígenes australianos. Esta creación de Harold Thomas, perteneciente al pueblo Luritja data de 1975 y fue oficialmente reconocida en 1995 por el Parlamento australiano. 

 

Para el bicentenario de Australia (1988-1989) , David Burrumarra líder (Yolgŋu buŋgawa) de la nación Warramiri, una de las que compone el tronco Yolgnu, promovió entre las organizaciones aborígenes y estatales la que denominó “bandera de la reconciliación[5]”, que como se expone, posee elementos culturales mixtos, el diseño se debe a su hermano Lywakan. El proyecto no prosperó, pero la pieza tiene caracteres muy interesantes para los vexilólogos.

"Reconciliation Flag"

6) Mejit (República de las Islas Marshall)



[7] 

Es muy curioso el caso de esta isla que por algunos años fue conocida con el nombre de “New Year”. El primer avistamiento registrado por europeos correspondió al malagueño Ruy López de Villalobos (1500-1546), en diciembre de 1542. El 9 de enero de 1565 la reconoció otro navegante de igual origen, Miguel López de Legazpi (1502-1572), quien la llamó isla de “Los Barbudos” porque sus habitantes varones usaban luengas barbas.  Otto von Kotzebue (1787-1846), marino nacido en Tallin (Estonia) bajo el Imperio Ruso, aunque de familia germana, la visitó el 1º de enero de 1817 y por esto la bautizó como “Isla de Año Nuevo”. Esto sirvió de argumento para que, en 1885, la ínsula fuera reclamada por el Imperio Alemán que la puso bajo su administración junto con el resto de las Islas Marshall, archipiélago al que pertenecía.

Desaparecido este imperio, un mandato de la “Sociedad de las Naciones” puso al conjunto bajo la administración del Japón. Durante la II Guerra Mundial Estados Unidos la ocupó a partir del 2 de abril de 1944. Desde entonces fue controlada por esta potencia en el marco del fideicomiso que le confió la O.N.U. Finalizada la conflagración, quedó bajo el control de los Estados Unidos como parte del territorio en fideicomiso de las Islas del Pacífico, Palau y Estados Federados de Micronesia. Las Marshall establecieron un convenio de asociación libre con E. Unidos en 1986, pero en 1990 proclamaron su total soberanía.

Hay que explicar que el archipiélago de las Marshall contiene más de mil cien islas, entre ellas las Ratak, vocablo que significa “Sonrisa”, en la lengua local. Mejit es una de ellas, y se encuentra aproximadamente a 110 kilómetros al Noreste de Wotje. Su población era de 230 habitantes en el censo de 2021, que mayormente explotan el árbol del pan y el taro. El territorio se conecta con el resto del país a través de una pista de avión que mide solo 900 ms. de largo. Por su forma anular y escasa altura (unos 3 m.s.n.m.), Mejit es un atolón, compuesta rocas, no de coral, con lo que se diferencia de otras emersiones cercanas. Tiene una superficie de 1.86 km2.

 

Mejit se identifica obviamente, con la bandera de las Islas Marshall, que se oficializó en 1979, cuando cesó el mandato de la O.N.U. Esta se mantuvo desde entonces, a pesar de las modificaciones de su condición jurídica.

 

La autoridad de Mejit emplea una bandera propia[7], de campo azul con un escudo/ logo en el cantón superior derecho. Encierra el perfil de un atún, especie explotada en la zona. En la corona de la figura puede leerse "Gobierno Local de la Isla Mejit Lomejed" arriba y, abajo, "Rub-o-Rub ke Ejukaan", el lema nacional en marshalés, que puede traducirse como "Progreso por medio del esfuerzo combinado", todo en mayúsculas negras condensadas sin serifa.

Conclusiones

- Termina así este periplo planetario que nos llevó a recorrer las diferentes islas y archipiélagos del “Año Nuevo”.

- En su transcurso encontramos interesantes referencias que las particularizan y señalamos las banderas con las que corresponde identificarlas, ya sea en lo particular o como parte de un conjunto nacional, subnacional o étnico.

- Vimos también que todas tienen muy reducidas dimensiones y que se encuentras en lugares alejados delas vías de comunicación internacionales. También fue factible verificar que, la mayoría, carece de habitantes permanentes y que son reservas naturales.



[1] Imagen Google Earth – enero 2026.

[2] Idem.

[3] Idem.

[4] Blue Mud Bay, 1956. Imagen de Jhonatan Dixon/ FOTW

[6] Imagen de Antonio Martins-Tuválkin/ FOTW.

[7] Imagen de https://www.atollconservation.org/gallery

sábado, 3 de enero de 2026

Símbolos del Nacimiento y la Epifanía

Una visión dinámica

Por Miguel Carrillo Bascary

En vísperas de la fiesta de la Epifanía, que recuerda la adoración del Divino Niño Jesús por los Reyes Magos venidos de Oriente hace oportuno que me refiera a su protagonismo en el armado de los pesebres navideños, que en algunos países se nombran como “belenes”.

Más allá de la subjetiva creatividad de quienes se encargan de su armado correspondería respetar la secuencia histórica con que tanto ellos, como los pastores y los ángeles se hicieron presentes en Belén.

De los Evangelios resulta que al nacimiento asistieron los ángeles, en la inmensa variedad que la tradición cristiana les reconoce. En consecuencia, las figuras que los evocan deberían ser las que están más cerca del pesebre propiamente dicho, y no solamente en el oscuro cielo invernal, también en la inmediatez, junto a María y a José.

A poco del nacimiento fueron llegando los pastores, privilegiados y humildes testigos del acontecimiento más trascendente de la Historia. Ergo, algunas de sus figuras se ubicarán en derredor de la cueva/establo, otras estarán repartidas en el espacio de la representación, quizás algunas bajando de los montes de papel ya que la tarea de pastor se cumple preponderantemente en una soledad de la que participan la majada y los fieles perros de trabajo.

En cuanto a los Reyes, la tradición los hace acompañados de camellos y, como reflejo de las caravanas que forman para cruzar las soledades desérticas, se los coloca en una línea, aun cuando se los muestra apeados.

Hasta acá no parece haber muchas novedades en lo que vengo reflexionando, pero no resisto en mi afán revisionista, por lo que me permitirá compartirles los siguientes conceptos. Les pido que no se asusten, no hay nada herético en mis consideraciones; al menos así lo creo.

La costumbre general establece el armado de los pesebres el día 8 de diciembres, me disculparán no abundar en sus entrañables detalles.

Ya me expresé al respecto en la nota “Posición de las figuras en el Pesebre de Belén[1]”, hoy exploro otra faceta que bien podrá ser tenida en cuenta, especialmente por quienes busquen acompañar a los niños en su “descubrimiento” del milagro de Belén.

Prefiero detenerme en señalar que los pesebres o belenes deberían ser dinámicos y no estáticos. El dinamismo que postulo entraña una evolución didáctica, particularmente dedicada a los pequeños.

En este caso la “aparición” de las figuras en el entorno bien podría ser paulatina, cronológica, con las licencias del caso, obviamente. De alguna manera esto se concreta cuando se difiere la colocación del Niño hasta el día de Navidad, pero también podría extenderse a los partícipes del histórico cuadro.

Así, en un primer momento se podría mostrar a María y José con el burro, llegando a la cueva. Días más tarde se posicionarían en su interior, en compañía de la vaca. Ya el día de Navidad, la colocación de Jesús en el pesebre se vería acompañada de los ángeles y los pastores. Si se quiere, para completar el panorama las figuras de los Reyes podrán verse a lo lejos o, por lo menos en su segundo plano.

En las postrimerías del tiempo navideño de los pastores cederían el primer plano a los Reyes quienes mostrarán en adoración del Niño, en relación directa con la Sagrada Familia.

Lo leído puede parecer una trivialidad, pero a poco que se reflexione, tiene su lógica y responde a la secuencia de los hechos que la fe nos ayuda a discernir. El recurso didáctico se hace patente, aunque para que cobre sentido deberán ser los padres y familiares quienes los presenten a los niños, esos seres ávidos de conocer el mundo que los espera a partir de la experiencia de aquellos que los quieren y protegen.

Banderas y escudos de los Reyes Magos

La Heráldica especulativa asigna blasones a los personajes de la Historia antigua. De esta manera, Adán, Moisés, Salomón, San José, los Santos Apóstoles, Contastino y muchos otros, hasta el mismo Jesucristo fueron investidos con estos atributos. Totalmente arbitrarios, por supuesto.

En el caso del Evangelio de San Mateo (Cap. II) se menciona a los "magos de Oriente", no se indica que fueran monarcas, pero la hermenéutica los califica como "reyes" como forma de indicar que eran personas poderosas.

En el siglo VI, el Excerptiones Patrum Doctoribusque ("Extractos de los Padres de la Iglesia"), un conjunto de textos atribuidos falsamente a Beda, el Venerable, los caracterizó en las personas de Melchor, el anciano que ofrendó el oro, emblema se la realeza de Cristo; Gaspar, el joven que entregó el incienso, propio de la condición divina de Jesús, y Baltasar, que tenía una piel oscura, que reverenció al Divino Niño con la mirra, imagen de su condición humana y por tal motivo sujeto a la muerte. Estas referencias recogían la imagen que tenía la tríada en la concepción de aquel tiempo. Con el paso de los siglos se fue afianzando hasta llegar al presente.

El Armorial de Gelre (ca. 1370-1395 o bien 1340-1370) compuesto por Claes Heinen, heraldo de Gelre, reproduce en color 1.755 blasones. Entre ellos constan los que hipotéticamente corresponderían a los Reyes Magos.

En el Armorial de Haggenberg (impreso ca. 1466-1470), fray Johannes de Hildesheim (1320-1375), de la Orden del Carmelo, realizó una tarea similar. Basado en el trabajo de Gelre concibió las armas de los Reyes con la siguiente imagen, al par que los dotó de banderas que, en parte, se corresponden con los blasones, pero que también son incoherentes desde la perspectiva heráldica. Así, el campo de oro de Baltazar aparece en la enseña de Melchor y el gules de este se trasunta en el lábaro del anterior. Tampoco se corresponde el Sol con el moro abanderado que carga el baltazarino. 

Cumplo con mostrarles estas muy interesantes representaciones:

Gaspar, Baltazar y Melchor

Desde entonces otras obras similares mantuvieron aproximadamente estas referencias heráldicas - vexilológicas

viernes, 2 de enero de 2026

Banderas de las islas del Año Nuevo/ Parte 1

En la soledad de los mares

 Faro de la Isla Observatorio, con las banderas que le corresponden

Por Miguel Carrillo Bascary

Hace diez años publiqué en este Blog una nota sobre “Las islas de la Navidad[1]” y sus banderas. Hoy parece oportuno conocer sobre las del “Año Nuevo”. Salvo alguna involuntaria omisión les presentaré seis que llevan nombre. También les contaré algo sobre ellas y veremos qué banderas les corresponden.

Será una visita planetaria, porque la distancia entre ellas es inmensa, literalmente. Comenzaremos con aquella que me queda más cerca, aunque se trata un decir, ya que vivo a unos 3.500 km de distancia.

1) Islas "Año Nuevo", Tierra del Fuego (Argentina)

Los cartógrafos consideran que varias islas ubicadas en un entorno diferenciable de otros forman un archipiélago, aunque aquellas puedan ser de diferentes características. El problema se presenta cuando hay otras cercanas, en cuyo caso pueden surgir diferentes apreciaciones que asignan al conjunto una mayor o menor extensión que, a su vez, puede contener núcleos que reciban un nombre diferente. Esto permite entender que un archipiélago se integra con diferentes grupos insulares.

Para no caer en esta trampa semántica me referiré a las “Islas del Año Nuevo”, ubicadas en el Océano Atlántico, litoral Sur de Argentina, al Norte de la gran Isla de los Estados, que a su vez resulta inmediata de la Isla Grande del archipiélago de Tierra del Fuego, por lo que algunos consideran que hace parte.  En concreto, las “Islas del Año Nuevo” son tres: Observatorio, Goffré y Elizalde, a las que se suman los islotes Zeballos (que algunos consideran isla) y Gutiérrez.

 Is. Año Nuevo, en el globo rojo
En grande, la Isla de los Estados

Sus características físicas son refractarias a la vida humana, de hecho están despobladas, excepto por la presencia de una estación científica en la isla Observatorio, establecida en 1901[2]. En ella se instaló el faro del “Año Nuevo” que operó desde 1902[3]. Son de naturaleza rocosa, mesetiformes, con una elevación máxima de 51 m.s.n.m. Tienen costas muy quebradas, con la superficie cubierta mayormente de turba, sin más vegetación que la achaparrada y experimentan un muy crudo clima caracterizado por fuertes vientos. Su forma recuerda vagamente a una gota de agua y tiene una superficie de 4 km2, aproximadamente. La fauna propia es muy rica en aves de todo tipo, pingüinos, lobos y elefantes marinos. El conjunto insular se integra con la Isla de los Estados y otras menores.

La Isla Observatorio. Se atribuye a James Cook haberla avista en 1775. De hecho, siempre se consideró parte de los dominios hispanos y quedó comprendida en el Virreinato del Río de la Plata. Con la independencia argentina se reconoció su pertenencia al territorio de la provincia de Bs. Aires,   aunque también Mendoza alegó derechos[4]. Cuando el país reorganizó su división política en 1862[5] pasó a depender directamente del gobierno nacional, lo que se convalidó en 1881[6]. La evolución normativa es compleja, por lo que lo simplificaré en esta ocasión.

En aquellos años actuaba el pionero y gran navegante Luis Piedra Buena (1833-1853), quien intento la explotación comercial de diversos recursos en la región, al par que demostró gran solidaridad con las numerosas víctimas que dejaban los naufragios en esas peligrosas aguas. También fue un celoso custodio de la soberanía argentina, razón por la que el Gobierno intentó premiarlo entregándole en propiedad la Isla de los Estados y otros territorios aledaños. Tras su fallecimiento, el Estado nacional la compró a sus herederos[7]. Entre 1936 y 1937 otros decretos nacionales[8] reservaron toda esta extensión insular como “unidad de conservación oceánica”, al cuidado del Ministerio de Marina, aunque administrativamente se pusieron bajo la jurisdicción de la gobernación de Tierra del Fuego. Mediante el Decreto Nº2.149/ 1990[9], pasó a ser “reserva natural estricta” y ese mismo año se creó la provincia de “Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur[10]”. El inciso 7, del Artículo 54 de su Constitución declaró a “la Isla de los Estados, Isla de Año Nuevo e islotes adyacentes como reserva provincial ecológica, histórica y turística”.

La biodiversidad y el peligro de alteración del sistema ecológico llevó a que en 2016[11]  se creara “…la Reserva Natural Silvestre Isla de los Estados y Archipiélago de Año Nuevo”, sobre el territorio conformado por la Isla de los Estados, la isla Observatorio, el Islote Elizalde, la Isla Zeballos, la Isla Goffré, El Islote Gutiérrez e islotes adyacentes, bajo el régimen previsto en el Decreto N° 453/94”. Ya el Decreto provincial Nº469/ 1991[12] había declarado al archipiélago como área de reserva natural.

La Isla Goffré recibió este nombre en homenaje al alférez de fragata Alberto Goffré, (nacido en Mendoza en 1902) pionero de la aviación hidronaval, perteneció a la dotación del ARA San Luis que integró la Comisión Hidrográfica que actuó en la zona en el verano 1933/1934 y falleció al año siguiente en cumplimiento de su deber.

La Isla Zeballos se llama así en reconocimiento de Dr. Estanislao Zeballos (1854-1923), hombre público nacido en Rosario, que fundó y fue primer presidente del “Instituto Geográfico Argentino” (1879).

El islote Elizalde, evoca al capitán Juan José de Elizalde y Uztáriz[13], comandante de la expedición que cumplió en la zona la corbeta “San Pío” (1790-1791).

Sobre el islote Gutiérrez no tenga precisiones sobre las razones de su nombre, pero entiendo que recuerda al coronel Antonio Gutiérrez, comandante de las fuerzas de infantería de marina de la expedición al mando de Juan Ignacio de Madariaga, que desalojó a los ingleses que ocupaban ilegalmente las islas Malvinas, en 1770.

Los interesados en conocer más sobre el grupo de islas de Año Nuevo, tendrán la posibilidad de acceder al excelente libro que en el 2019 publicó el profesor Juan Pablo Bello bajo el nombre “La Isla Observatorio. La primera puerta a la Antártida” que ofrece on-line a título gratuito el “Museo Marítimo de Ushuaia[14]”.

Con referencia a la isla Observatorio se identifican dos banderas: la de Argentina y la que corresponde a la provincia de Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur, aprobada en 1999. (Ver foto superior)

2) Isla “Año Nuevo”, California (Estados Unidos)


A más de 7.000 km en línea recta de la Observatorio se encuentra otra isla “Año Nuevo”, hoy convertida en un parque y reserva natural ubicado en el condado de San Mateo, California, a unos 90 km al Sur de la ciudad de San Francisco. La zona fue reconocida por el español Sebastián Vizcaíno que avistó la península homónima y a la isla cercana el día 1º de año de 1603. Su capellán, el presbítero Antonio de la Ascensión, nominó a estas tierras con esta referencia. Por este motivo el apelativo de la isla es “Año Nuevo”, en castellano, y no “New Year”. La habita una gran población de elefantes marinos y pingüinos, por lo que entre los siglos XVII y XIX fue intensamente visitada por cazadores que prácticamente diezmaron la colonia de pinnípedos.

Debido a la peligrosidad del litoral[15], el servicio de guardacostas instaló hasta cuatro silbatos de niebla que operaban manualmente el personal asignado. En 1890 se sustituyó con un faro[16], el que se abandonó en 1948 por razones de costo. Lo reemplazó una boya automatizada.

Las instalaciones en 1953

Como residencia para los servidores en 1902 se construyó la casa de madera que aún puede verse, totalmente abandonada, y que con el tiempo se transformó en fuente de leyendas. También se construyó un muelle, un pequeño tranvía que lo unía con las habitaciones, y dependencias menores. La acción de los pinnípedos fue un constante problema, ya que invadían y destrozaban los espacios aledaños. California compró la isla en 1955 y de inmediata la destinó a reserva natural. En la década de 1960 las instalaciones fueron paulatinamente depredadas por visitantes agresivos, mientras que el clima contribuyó a su deterioro. Los restos del faro fueron derribados por el gobierno en el año 1976.

Su aterrador aspecto en fecha reciente

Desde 1985 se transformó en una de las mayores colonias de elefantes marinos del hemisferio Norte, por lo que recibe un muy controlado número de visitantes y constantes expediciones zoológicas. Administra el área la Universidad de California. En realidad, la reserva comprende la cercana península del mismo nombre, con lo que en total abarca unas 1.600 hectáreas. Hasta mediados del siglo XVIII la isla estuvo unida a la costa continental, pero la formación de un canal por obra de las fuertes mareas rompió el istmo.

La isla “Año Nuevo” tiene una superficie de algo inferior a cuatro hectáreas. Es de estructura rocosa, cuenta con una escasa elevación, otrora estaba cubierta de pastizales, pero la gran erosión que experimenta está cambiando esta fisonomía.

Con referencia a ella se identifican tres banderas: la de los Estados Unidos; la de California, que comenzó a verse en 1890 y que se oficializó en 1911; a la que se suma la del Condado de San Mateo, esta tiene un formato típico de muchas unidades políticas de ese país, con su “sello de armas”, equivalente a su escudo local, aplicado sobre un paño liso, en este caso de color blanco.

3) “New Year Islands”, Alaska (E. Unidos)



El conjunto de este nombre está en la desembocadura de la Bahía Drier, en el Pasaje de la Isla Knight (que se encuentra al Oeste) y la desembocadura del Estrecho del Principe William. Las ínsulas son elevaciones rocosas, fruto de la erosión glacial, cubiertas de bosques, a unos 89 km al Este- Noreste de la pequeña ciudad de Seward (unos 2.000 hab.) Este grupo insular, cuyo principal elemento es la cercana isla Knight, incluye ocho islotes y más de una docena de arrecifes. Originalmente la habitaron culturas originarias. Desde 1907 es parte de la reserva natural del Bosque Nacional Chugach.

Las islas New Year de Alaska no cuentan con una bandera particular debido a su escasísima población permanente (menos de 40 personas), pero, por su ubicación, se referencia con la de Estados Unidos y la del estado de Alaska (creada en 1927), que se muestra seguidamente:

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Nota: En el hemisferio Oriental existen otros tres grupos de islas del Año Nuevo, me referiré a ellas en unos pocos días más estén atentos, a su publicación. (Esta nota continuará)


[2] Declarada como “monumento histórico nacional” por Decreto Nº64/ 1999; https://www.argentina.gob.ar/normativa/nacional/55843/texto

[3] De esta manera sustituyó al faro de “San Juan de Salvamento” o “del Fin del Mundo”, ubicado en la Isla de los Estados, que se había inaugurado en 1884.

[4] Efectivamente, Mendoza, hoy totalmente mediterránea, se arrogó por límite el Océano Atlántico en la ley del 7 de octubre de 1834.

[7] Ley Nº8.940 (1912)

[8] El Decreto Nº78.029/  1936 y el Nº 104.169/  1937.

[13] Nacido en Suasti, Navarra, en 1759 y fallecido en México, 1804.

[14] https://static1.squarespace.com/static/5af237831aef1d2dc3807031/t/61e967ad174f6b606f7dba61/1642686404984/LA+ISLA+OBSERVATORIO+-+JUAN+PABLO+BELLO.pdf Bello también es autor de “Islas de San Pedro, las mal llamadas Georgias del Sur” (Ed. Dunken, Bs. Aires, 2022)

[15] Se registraron naufragios en 1853, 1865 y 1866.

[16] Los amantes de los faros podrán encontrar mayor información en https://www.parks.ca.gov/pages/22491/files/ano_nuevo_light_%20station_report_june_2005.pdf