Un tema no menor
Por Miguel Carrillo Bascary
La consulta
La profesora Patricia,
lectora habitual de este Blog, consulta sobre el título de esta nota. El tema
tiene su interés ya que permite pulir el vocabulario
técnico en uso de quienes trabajan con el Ceremonial, la Organización de
Eventos y la Vexilología.
Para intentar responder es
oportuno recordar los múltiples
elementos que hacen a las banderas de ceremonia, que no son pocos. Veamos:
- El paño, es
decir, la bandera propiamente dicha.
- El asta[1],
que se compone de: a) la moharra, en
Argentina, y que en otros países se denomina lanza, pico o remate; b) el asta o palo; c) el regatón, que protege el extremo inferior del asta.
- El pie-soporte, una pieza que está normada en Argentina, aunque no ocurre así en otros países. Las cenefas[2] son una variante, se emplean para presentar un número plural de ejemplares.
- La corbata,
prevista por la normativa en Argentina, pero que en algunos países no existe o
bien adopta otras formas, como se verá en el siguiente ítem. Cabe señalar que
las corbatas se componen de moño y de cintas.
- La pasamanería
(adornos textiles), que pueden adoptar diversas formas como: cintas, galones,
cordones, flecos, borlas o trencillas; elemento que no se usa en Argentina,
pero que en otros estados es habitual.
- Los flecos que ornamentan el paño, son de rigor en los
ejemplares de ceremonia de algunos países, no en Argentina[3].
- El tahalí o
correaje, implementos destinados a facilitar el desempeño de los
abanderados sosteniendo el vexilo en determinadas circunstancias, para lo que
cuentan con una cuja o estribo destinado a soportar el peso del asta.
- El expansor, este dispositivo se emplea específicamente en las banderas de sitio con el objetivo de facilitar su mejor presentación y de permitir que se visualicen las cargas del paño. Es decididamente un accesorio, ya que al menos en lo personal no conozco que haya alguna legislación que lo reglamente. pero su uso es consuetudinario.
El quid de la cuestión
Si la normativa que regula
un vexilo específicamente dispone sobre las características de todos o de alguno
de los elementos citados, estos deben llamarse “complementos”, pues forman parte del símbolo.
Si no ocurre esto, de tal
manera que estos elementos pueden aparecer en el su uso ceremonial con diversas
formas y modalidades, lo adecuado es llamarlos “accesorios” ya que técnicamente no son parte del símbolo.
Por corresponder, lo
manifestado respecto de las enseñas de ceremonia, vale igualmente para las de sitio.
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Sirva esta nota para contribuir al profesionalismo propio de la gestión del Ceremonial.
[1] Impropiamente algunos la llaman “mástil”, aunque este último término
debe reservarse al elemento que se enclava en tierra que cuenta con una driza para elevar y
arriar el paño, o que se fija a un vehículo en forma perpendicular al suelo.










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