lunes, 12 de marzo de 2018


Los flecos en las banderas 
Su ausencia en  las de Argentina 
(Parte I) 

Por Miguel Carrillo Bascary



Nuestro tema

Antes de hablar de una ausencia hay que tratar sobre una presencia; una nada no se define. En consecuencia, las preguntas que tomamos para analizar el tema son:

¿qué son los flecos?

¿qué función cumplen en el Ceremonial de banderas?


Concepto y características

Los flecos (fringes, en inglés) son un tipo de ornamentos usados desde la Antigüedad. Consisten en hilos o tientos (finas porciones de cuero) sueltos o trenzados, generalmente de una idéntica longitud, que se fijan por un extremo al borde de una pieza de tela o cuero, que cuelgan por efecto de la gravedad y se balancean con el impulso del aire o cuando se mueve el elemento al que están adheridos.

También se los llama “flequillo”, porque su aspecto los asocia a este corte de cabello. Para referirse a ellos otros usan el término “galón” un elemento muy empleado en mercería, que pasó a los usos castrenses para indicar los grados de autoridad.

Para no desviar la atención del lector nos excluiremos a los flecos de cuero, ya que estos no se utilizan como ornamento de las banderas, al menos en la actualidad.
Otra observación, es que no deben confundirse los flecos con el “desflecado”, propio de un textil cuya trama distendida proyecta hebras, como evidencia de su incipiente degradación.

Los flecos pueden ser de escaso desarrollo o relativamente largos, como podemos comparar en las siguientes piezas; la primera fue usada en los primeros tiempos de la Unión Soviética y la segunda corresponde a un estandarte de la caballería de Estados Unidos empleado durante las guerras indias:


  
Generalmente guardarán una longitud uniforme entre sí, pero también se los verá disímiles, con lo que aumenta su efecto visual. Presentamos como ejemplo una antigua enseña militar del Perú:


La estructura de los flecos es infinita; mucho dependerá de la técnica aplicada y de la costumbre. Igual variedad se advierte en su materialidad. Para confeccionarlos se entrelazan hilos de diferentes materiales, incluso de plata y además de oro, como los que presentamos seguidamente:


También se los prepara para que parezcan bimetales, como este raro ejemplo que compartimos:

 

Incluso los hay de bronce y alpaca pero su oxidación al poco tiempo  los hace inadecuados .

Hoy se confeccionan en materiales sintéticos, que además de su menor costo son prácticamente inalterables y otorgan superior durabilidad:




Uso de los flecos en las banderas

Siempre se utilizaron como manifestación de riqueza y poder, bajo la excusa del embellecimiento de la pieza; cosa que resulta evidente, ya que las personas de escasos recursos difícilmente pudieron incurrir en el dispendio de colocar flecos en sus vestiduras. En consecuencia, como forma de evidenciar capacidad económica y autoridad, fue natural que se incorporaran fleco a las banderas.

Los vexilos romanos llevaban flecos en su lado inferior, como se observa en esta recreación fundada en antiguos frisos:


Otras escenas de la Antigüedad también muestran banderas con estos adminículos, es el caso de este fresco samnita:


El flequillo realzaba el paso de la bandera en desfiles y formaciones ceremoniales, pero cuando debía marcharse a una campaña bélica, el simple flamear en condiciones ambientales poco propicias afectaba la integridad de los flecos que insensiblemente se deshacían hasta el punto en que debían ser retirados para la bandera no presentara condiciones de miseria.

Conviene destacar que los flecos no son parte sustancial de una bandera, sino un complemento se los aplica con el decidido propósito de embellecer o jerarquizar la pieza.

Sin embargo, es factible, aunque excepcional, que la reglamentación de algunos estados expresamente establezca el uso de flecos, en cuyo caso deben reconocerse como parte de la divisa. Bien lo destaca el vexilólogo Tom Gregg (NAVA), cuando observa que las banderas estatales de ambas Dakotas, Idaho, Louisiana, Maine, Minnesota, Mississippi, Pensilvania, Rhode Island, Utah y Wisconsin llevan flequillo en los tres lados de vuelo y que la de Montana, solo en los bordes superior e inferior; en su entender esto es consecuencia de que derivan de las antiguas enseñas militares que caracterizaron a los cuerpos milicianos de tales orígenes.
Señalamos por nuestra parte, que las banderas castrenses de los E. Unidos comenzaron a llevar flecos recién a mediados del siglo XIX una costumbre que se generalizó en tiempos de la Guerra Civil.

No es poco habitual que se usen en las banderas de ceremonias, pero resulta excepcional que aparezcan en los ejemplares que se izan en exteriores.

Hay países que hacen un uso intensivo de banderas con flecos, fue el caso de la Unión Soviética y lo es en los Estados Unidos; también abundan en el ceremonial de las casas reales de Europa (particularmente en las enseñas personales de sus monarcas y la nobleza), pero en la generalidad de los países no ocurre así.



También son comunes en las banderas de unidades militares (“regimental colours”) particularmente en los países angloparlantes; como esta, que pertenece al primer batallón del “Royal Irish Regiment” (Reino Unido):


Usualmente los flecos se cosen al perímetro del paño, exceptuando al lado de la vaina (el inmediato la driza). En forma menos frecuente se colocan en un único lateral, el que corresponde al vuelo; es el caso de el estandarte del regimiento de caballería del departamento Iriondo (provincia de Santa Fe), datado en la segunda mitad del siglo XIX, que se preserva en el Museo Histórico de Rosario (Argentina):


En otras circunstancias el flequillo se cose en los dos lados mayores del vuelo; pero más raro aún, es ver flecos en los cuatro lados del paño, como en esta antigua enseña de Estados Unidos:



Nota: este post continuará próximamente.

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