miércoles, 16 de agosto de 2017

La Webb del  Instituto Nacional Belgraniano




Es una entidad  oficial que se desenvuelve dentro de la competencia que se le fijó oportunamente, en área del Ministerio de Educación de la Nación (Argentina)

Se desenvuelve con total autonomía académica. Naturalmente desarrolla su actividad en todo el territorio nacional. Varias filiales se encuentran radicadas en el exterior.

Su actual presidente es el Lic. Manuel Belgrano Lastra, descendiente directo del Prócer.

Lo acompaña en la gestión un Consejo Directivo y un conjunto de treinta miembros de número; a los que se suman miembros eméritos; honorarios; benefactores; correspondientes y adherentes.

Como lo indica su página de presentación:

El Instituto Belgraniano Central de la República Argentina, el 12 de agosto de 1992, fue reconocido y premiado en su accionar por el Poder Ejecutivo Nacional, mediante el Decreto N° 1435 que lo oficializó con el nombre de Instituto Nacional Belgraniano, fijándole como su finalidad primordial la exaltación y divulgación de la vida y obra del prócer. Se mantuvo su estructura orgánica, compuesta por cuarenta miembros de número, un consejo directivo y miembros eméritos, honorarios, correspondientes y adherentes. Es de su primordial competencia la investigación histórica para la realización de estudios historiográficos, críticos, filosóficos, militares, económicos, educacionales, periodísticos, jurídicos y políticos referentes a la acción pública y privada de este padre de la patria

A tales fines sostiene un sitio institucional al que se accede desde http://manuelbelgrano.gov.ar/

En el mismo se desarrollan numerosos tópicos para toda persona que se interese por la trayectoria e ideario del general Belgrano; la Historia argentina y la Vexilología. También a los datos de sus autoridades; de las entidades adheridas y noticias institucionales.

En las siguientes imágenes reproducimos las pestañas de acceso a la información, lo que permite tener una aproximación cierta a sus contenidos.




En las últimas semanas destacamos varias actualizaciones:


sábado, 12 de agosto de 2017

Las Banderas de Artigas en la historia del Uruguay
(Libro de regalo)

Por Miguel Carrillo Bascary

Bajo esta bandera, el general Juan Antonio de Lavalleja, junto a sus “33 Orientales”, en 1825. inició la campaña que permitiría la independencia de la Banda Oriental por entonces bajo dominio del Brasil


Al aproximarse el día patrio del Uruguay, el 25 de agosto, fecha en que declaró su independencia en el año 1825, me parece oportuno difundir una de las obras fundamentales de la Vexilología americana, que lleva por título “Las Banderas de Artigas”, de Agustín Beraza (1902 – 1998).

Originalmente se publicó en el año 1957, en la "Revista del Instituto Histórico y Geográfico del Uruguay", tomo XX. Tres años después se difundió ampliamente desde el diario “El País”.


El libro consta de 168 páginas, entre las que constan 19 documentos; un completo índice temático (que reproducimos) y amplias referencias bibliográficas. Publicamos su índice para inducir a su lectura ¡No se arrepentirán!

 

Además destacan dos láminas que incorporan los esquemas de las banderas identificadas en el texto con sus correspondientes referencias. Son las que reproducimos coloreadas, no sin lamentar la poca calidad de la impresión a color.





  


El propio Beraza nos dice en su presentación que: “La bandera de Artigas, su origen y sus elementos constitutivos, es sin dudas, el objeto menos conocido y mas característico de la época”. A tal fin analiza las causas de su aparición y también se refiere a las demás banderas izadas en nombre y representación de Artigas.

Desde su primera edición el ensayo de Beraza mantiene su vigencia, aunque en sesenta años algunas de sus referencias admiten críticas de menor entidad. Sin embargo y en definitiva puede caracterizarse esta obra za como la más completa en la materia.
  
Se baja íntegro en formato pdf de la página “Biblioteca Artiguista”, que difunde diversos ensayos sobre la vida del pro-hombre oriental y de la historia inicial de la República del Uruguay. A tal fin puede linkearse desde: http://www.artigas.org.uy/bibliotecas/ba/091.Las%20banderas%20de/Pags.%201%20al%20168.pdf
  
Seguidamente se presenta el escudo empleado en tiempos de Artigas, correspondiente a la Provincia Oriental o de la Banda Oriental, que integraba las “Provincias Unidas del Río de la Plata”.


Completamos este post reproduciendo la primera bandera del Uruguay independiente comparada con la actual enseña oficial, tal como hoy se emplea. Las similitudes y diferencias son claramente notables.




Nota: este post forma parte de las acciones del "Programa Rosario cuna de la Bandera y ciudad de la integración" de la Secretaría de Gobierno, Municipalidad de Rosario

domingo, 6 de agosto de 2017

Ceremonia de cambio de abanderado y escoltas 
Por Miguel Carrillo Bascary


Respondiendo a diversas consultas de establecimientos escolares argentinos consignamos estas referencias aplicables a los mismos. Se aporta un esquema básico, susceptible de las adecuaciones necesarias de conformidad al resto del programa que se haya previsto; el número de protagonistas y de asistentes; así como de las características físicas del recinto donde se desarrollará la ceremonia. Otro factor que puede agregar complejidad a la ceremonia es que deban estar presentes otras banderas con sus correspondientes abanderados o escoltas; más aún si en la ocasión se prevé que también haya cambio de sus portadores. En algunas provincias existen normas específicas deberán seguirse.

 
   
   Corresponderá realizar el acto de cambio de abanderado y escoltas en la ceremonia académica de fin de curso de cada año que corresponda al nivel del establecimiento.
     En el recinto formará el alumnado y los docentes a cargo de cada curso; en otros lugares que se asignen se colocarán los familiares; el resto del cuerpo de profesores; demás miembros de la comunidad educativa e invitados especiales.
     Las máximas autoridades de la entidad educativa y las autoridades superiores asistentes se colocan en el estrado (sector de la “mesa académica”), quienes ocupen otras funciones se ubican en la primera o segunda filas de asientos, guardando el orden de precedencia correspondiente.
   En el lugar de privilegio que resulte de la composición del ámbito y de las reglas de precedencia se ubicarán el abanderado saliente y sus escoltas.
    El locutor saludará a los presentes, indicará el motivo del acto y puede informar sobre el ingreso de las autoridades principales, que lo harán así y tomarán ubicación en el estrado. Esto servirá para indicar el comienzo del acto y para que los asistentes hagan silencio.
    El locutor indicará el ingreso de la Bandera de ceremonias del establecimiento; se la recibe con aplausos.
    Seguidamente, ingresará el abanderado portando la Bandera de ceremonia y se colocará en el estrado, a la derecha de la Mesa Académica.
   El locutor anuncia que se cantará el Himno Nacional Argentino y así lo hacen todos los presentes.
  El locutor lee la parte medular de las resoluciones de nombramiento de abanderado y escoltas.
   El locutor va nombrando consecutivamente: al nuevo abanderado y a sus escoltas, éstos se dirigirán en el orden anunciados hacia la Mesa Académica y se ubicarán en fila de frente hacia el costado izquierdo de la misma. El público acompaña tales menciones con aplausos.
     El locutor anunciará que la autoridad principal del establecimiento (la nombra) investirá a los escoltas y al abanderado entrante con las correspondientes bandas y el tahalí.
   El segundo escolta se quita la banda, y se la entrega a la autoridad; esta se acerca al segundo escolta entrante y se la coloca. Se procede de igual manera con los primeros escoltas.
     Seguidamente la autoridad retira el tahalí del abanderado saliente y se acerca al entrante, a quién se lo coloca.
    Posteriormente la autoridad retira la Bandera del abanderado saliente y se la entrega al entrante.
   El nuevo abanderado con sus escoltas, pasa por delante de la Mesa Académica y se desplazan para ocupar los lugares que dejarán los alumnos que les precedieron en los cargos.
    A medida que van siendo reemplazados el abanderado y los escoltas salientes podrán tomar la Bandera, siempre con su mano derecha (aún quienes son zurdos) y llevarla a sus labios con delicadeza para depositar en ella un beso. Luego dejarán caer el paño con naturalidad. En algunos lugares la costumbre indica que los salientes pongan su rodilla izquierda (no la derecha) al mismo tiempo que toman el extremo de la Bandera y que el beso se concrete en dicha posición. La genuflexión se concreta con la rodilla izquierda pues la derecha se reserva solo para la consagración y otros momentos determinados por la liturgia católica.
   El abanderado y los escoltas salientes, se dirigen a los lugares que ocupaban al comienzo de la ceremonia los nuevos abanderados y escoltas. Atención: no deberán cruzar por el centro del espacio; ni por el frente de la Bandera ni de las autoridades.
   El abanderado y los escoltas salientes se dirigirán a los lugares que ocupaban los nuevos, cuidando de desplazarse por detrás de la Bandera.
   Luego de concretado el cambio, el titular del establecimiento se dirigirá a los presentes para destacar la ocasión. Durante este momento la Bandera permanece en descanso
   Posteriormente, el locutor anuncia el retiro de la Bandera, el que se acompañará con alguna marcha oficializada, generalmente será “Mi Bandera”. El locutor indica la actitud del público con breves palabras; por ejemplo: “Acompañamos el retiro de nuestra Bandera con un aplauso”. En aquellas jurisdicciones donde la costumbre sea inversa se dirá: “Acompañamos el retiro de la Bandera con nuestro respetuoso silencio”. Luego, el locutor anunciará que el acto ha finalizado y se concretará la desconcentración.

OBSERVACIONES
- Cuando corresponda el cambio de abanderados y escoltas de las banderas papal, provincial, municipal o del establecimiento, se sigue el procedimiento indicado guardando el orden de precedencia.
- Se recomienda especial cuidado al disponer los espacios que deberán ocupar los abanderados y escoltas. Igual prevención corresponderá al preparar y ornamentar el escenario; el criterio principal será la sobriedad.
- Si alguno de los abanderados o escolta fueran personas discapacitadas se arbitrarán las modalidades necesarias para adecuar lo previsto a tal circunstancia, procurando no poner en evidencia la incapacidad.
- En algunas provincias el Himno nacional se canta luego del cambio de abanderado y escoltas. En las provincias que poseen himno local, este se ejecuta a continuación del nacional.
- Es fundamental que los abanderados y escoltas, tanto entrantes como salientes, ensayen esta ceremonia para poder desarrollarla con mayor solvencia. Se trabajará especialmente sobre la actitud corporal de estos protagonistas. En este punto será capital la intervención del docente de Educación Física.
- Para facilitar el desplazamiento de los protagonistas se pueden colocar discretas marcas en el suelo realizadas con tiza, cinta adhesiva o para embalajes.
- Para el abanderado y los escoltas el más alto honor es portar la Bandera, por eso no corresponde que hagan uso de la palabra como despedida del establecimiento y, si eventualmente deben recibir alguna distinción o diploma lo hará alguno de sus padres u otro familiar, en su nombre.





miércoles, 2 de agosto de 2017

El escudo de Rosario en un soporte de uso cotidiano

Por Miguel Carrillo Bascary




Tarjeta  magnética con el escudo de Rosario

La ciudad de Rosario, se encuentra en la provincia de Santa Fe (Argentina), comenzó a formarse espontáneamente a comienzos del siglo XVIII aprovechando diversas circunstancias históricas y su ubicación geopolítica excepcional, encrucijada entre los caminos que conectaban la ciudad de Bs. Aires con la de Córdoba y el interior del extremo sur americano; y también con Asunción (hoy capital de Paraguay); puerto fluvial favorecido por el gran calado que presenta sobre sus costas. En 1852 fue reconocida como ciudad y comenzó un desarrollo espectacular que la llevó de unos 9.000 habitantes hasta algo más de 200.000 en solo cincuenta años.

Fue en 1862 que adoptó como escudo un diseño propuesto por el concejal Eudoro Carrasco, que procuró fijar la memoria social en el principal hecho histórico ocurrido en la ciudad, el primer izamiento de la bandera nacional argentina, concretado el 27 de febrero de 1812 por decisión del general Manuel Belgrano.

La Heráldica define este escudo como “parlante” por que sus atributos señalan a Rosario como “cuna de la Bandera nacional” ya que se la muestra sobresaliendo de una fortificación empuñada por un brazo colosal atribuido a Belgrano. La caracterización se manifiesta también en la imagen geográfica que indica el emplazamiento de la ciudad en una feraz zona agrícola, sobre la costa de un gran río navegable, dotada de un puerto, mientras que un Sol que nace por detrás de un paisaje de islas determina su ubicación sobre la margen Oeste.

Este blasón experimentó una evolución compleja fruto de la deficiente técnica legislativa usada en la norma de creación. No fue sino hasta 1964 que se fijaron sus características por medio de la Ordenanza municipal Nº1737 que tomó en consideración las referencias históricas aportadas por el historiador Julio Marc y el boceto elaborado por el ing. Angel Guido sobre la base de los antecedentes pictóricos existentes. 

 
Julio Vanzo, que le introdujo algunas modificaciones menores y definió los colores que lleva la representación.



En 1994 se definió como bandera extraoficial de la ciudad un paño blanco, con el escudo municipal en su centro (primera imagen); un diseño que se oficializó con leves reformas en el año 2019 (Ordenanza Nº8523).




Entre las piezas que guarda mi archivo personal se encuentra una tarjeta magnética impresa en cartón que fue usada en el transporte público de pasajeros de Rosario durante el año 2005, allí se advierte como decoración al escudo oficial.

Unos años antes la ciudad había adoptado este sistema electrónico de viajes prepagos para su flota de transporte interno que comenzó a regir con efectividad el mayo de 1997. Como decoración se utilizaron diversos diseños y colores. La tarjeta que se muestra es la única oportunidad en que se uso el escudo oficial local. (Mayores referencias pueden verse en http://www.busesrosarinos.com.ar/historia/prepago/prepago.htm)

El próximo 5 de agosto Rosario celebra el 165 aniversario de su reconocimiento como ciudad, mientras que el  7 de octubre festeja “su día”, en conmemoración de la advocación de María Santísima como Ntra. Señora del Rosario, considerada como su “fundadora”; lo que motiva la publicación de este pequeño post.
  



Nota: este comentario se inscribe dentro de las actividades del “Programa Rosario cuna de la Bandera, ciudad de la inclusión” de la Municipalidad de Rosario.

domingo, 30 de julio de 2017

Notables banderas de ciudades británicas

Por  Miguel Carrillo Bascary


Bandera de Londres (1381)

El Reino Unido evidencia una Vexilología de mayor variedad y de gran tradición. Como entidad rectora en la materia desde 1971 existe The Flag Institute que desarrolla un completo registro de las banderas de este origen y que también extiende su actividad hacia países, particularmente de la Comunicas Británica.

Entre las banderas registradas difundidas desde su pagina Web (https://www.flaginstitute.org) extracto algunas cuyos diseños me agradaron particularmente a las que agrego otras de diversas ciudades.

Esta subjetiva determinación no obedece a ningún criterio en especial, simplemente “a mi me parecieron lindas”. Las comparto con ustedes.

Appleby – 2012 
     

Belfast – 1890     


Bloxwich – 2017    


Bristol – 2012    


Calne – 2009      


Cardiff – 1906    


Edimburgo – 1732  


Evenley – 2014    


Flore - 2012     

Pewsey – 2014


Preston – 2012


La técnica Vexilográfica podría señalar evidentes defectos a estos diseños, pero ellos tienen razones de tradición que los justifican.

Y también me permito destacar la bandera del The Flag Institute, de notable factura que fue elaborada por dos destacados miembros de la entidad: Graham Bartram y Philip Tibbetts. Fue adoptada formalmente en el año 2016; obviamente es una fracción de la Union Jack pero la novedad está en el dinamismo conseguido.



El diseño que mostramos remplazó al anterior que fue preparado por el reconocido experto William Crampton en 1971.



viernes, 28 de julio de 2017

“La divisa punzó y la bandera federal”, de Adolfo Mario Golman

Novedad bibliográfica

Por Miguel Carrillo Bascary




Nuevo aporte en materia de Vexilología argentina, obra del reconocido investigador Adolfo Mario Golman residente en Bariloche.

Un precioso pequeño gran libro que analiza un complejo tema de la historia de la Bandera nacional argentina objeto de polémicas ideológicas con casi dos siglos de debate.

Es un libro que “engaña” en sus 60 páginas ilustradas con 9 imágenes a todo color nos expresa una amplia investigación que se pone de relieve apenas se consulta la amplia bibliografía reseñada.

Golman expone con palabras sencillas, claras; sólidamente documentadas, sobre la evolución del diseño de la bandera argentina durante uno de los periodos más confusos de la historia nacional. Lo hace de una manera muy profesional, sin intentar exponer una identificación política, como es su estilo y costumbre.



El autor desanda este trayecto que explica muy bien de cómo la enseña creada por el general Belgrano en Rosario (27 de febrero de 1812) utilizando los colores blanco y celeste derivo en un subido tono de azul turquí cuando Rosas llego al poder en la provincia de Bs. Aires.

Todo comenzó con la “divisa punzó” la escarapela de rojo subido que distinguió a los partidarios rosistas de aquellos que sustentaron la idea unitaria y empleaban el celeste para identificarse.

Llegado el punto referido específicamente a la bandera usada en los tiempos de la Confederación, con toda habilidad Golman plantea al lector varias preguntas: ¿Por qué Rosas suprimió el uso del celeste? ¿En qué sustentó Rosas el cambio por el azul? ¿Debemos hablar de azul; azul-celeste o celeste? ¿Por qué el uso del azul turquí?

Posteriormente analiza las características de la bandera federal.

Incidentalmente nos explica de cómo durante el gobierno de Rosas es posible caracterizar la divisa del partido federal como un verdadero símbolo.

En suma, este Blog recomienda ampliamente la lectura.



Otras obras del autor:




miércoles, 26 de julio de 2017

El negro en la tradición americana y su manifestación en las banderas

Por Miguel Carrillo Bascary


Es conocido que el negro es el color luctual (funerario) de las sociedades europeas.
Con el mismo se representan conceptos antitéticos. Entre los negativos podemos citar: la muerte (obviamente), el odio, el castigo, lo marginal, la la guerra; la anarquía, el mal, la negación, los conservadores, los fascistas y la perversión. Entre aquellos a los que la sociedad otorga un sentido positivo alude a: la austeridad, la humildad, la elegancia, el lujo, la vanguardia cultural y la autoridad. También hay referencias neutras, como: la noche; el fin; lo universal o la nada.
La estudiosa del color Eva Heller en su “Sicología del Color” (GC Ediciones, Barcelona,2000) identifica 50 caracterizaciones del negro en el uso popular.


Un documento de interés

En este post quiero partir un testimonio que asevera el uso del negro entre los [pueblos andinos, dentro de la esfera de influencia de lo que llamamos cultura inca. El texto dice lo siguiente: 

Del propio modo, se prohíben y quitan las trompetas o clarines que usan los indios en sus funciones, a las que llaman pututos, y son unos caracoles marinos de un sonido extraño y lúgubre, con que anuncian el duelo, y lamentable memoria que hacen de su antigüedad; y también el que usen y traigan vestidos negros en señal de luto, que arrastran en algunas provincias, como recuerdos de sus difuntos monarcas, y del día o tiempo de la conquista, que ellos tienen por fatal, y nosotros por feliz…”

El documento se debe a José Antonio de Areche (1731 – 1789), Caballero de la real y distinguida orden española de Carlos III, del Consejo de S.M., en el Real y Supremo de Indias, Visitador General de los tribunales de justicia y Real Hacienda de ese reino, Superintendente de ella, Intendente del Ejército, Subdelegado de la Real Renta de tabacos, Comisionado con todas las facultades del Excmo. Virrey del Perú para entender en los asuntos de la rebelión ejecutada por el vil traidor Tupac Amaru (II)”, según consta aclarando su firma. Se trata de un alto funcionario colonial español de triste memoria por cuanto encabezó la brutal represión de ese levantamiento indígena.

Justamente, se trata de la sentencia que condenó a muerte a Tupac Amaru II (José Gabriel Condorcanqui), datada el 15 de mayo de 1781 en la ciudad de Cuzco (hoy Perú). En la misma también se impuso una serie de restricciones contra su pueblo, lo que de hecho implicó un duro intento de suprimir toda manifestación de la cultura originaria hasta el punto de que el texto hoy sería una clara manifestación de etnocidio. Desde la Ciencia Jurídica estos dictados son absolutamente estentóreos, ya que el fallo imponía penar a todo un pueblo en forma indiscriminada, sin importar si habían participado de la rebelión o no.

Tupac Amaru

De lo expuesto resulta que en el virreinato del Perú estaba extendida entre los naturales el uso del negro en señal de luto, por esto se prohibía usarlo en las prendas, para evitar que de esa manera se mostrara pesar por la muerte del líder indígena.


El negro y la Vexilología

Su uso es francamente restricto. Son escasas las banderas del mundo que lo utilizan. Entre las mas conocidas podríamos mencionar algunas en Europa, comenzando por Alemania, que lo emplea como herencia de la Orden de los Caballeros Teutones, de donde pasó a Prusia; siguiendo por Bélgica, en donde alude a blasones medievales, esta raíz también se refleja en un significativo numero de entidades subnacionales de la Europa central y también se expresa en la insignia imperial rusa (blanca, amarilla y negra).

Además lo hallamos en las enseñas de muchos países musulmanes, en recuerdo de la dinastía abásida, y particularmente en los estados subnacionales de Malasia, así como en la insignia de Timor.

En el Africa aparece en los paños de Botswana; Zimbabwe, Sudáfrica, Mozambique, Tanzania, Malawi, Kenya, Santo Tomé y Ghana, con directa referencia a la raza que predomina en ellos; al igual que ocurre en el Caribe, donde podemos individualizar las enseñas de Trinidad Tobago, Bahamas, Sta. Lucía, Barbados, St. Kitts, Antigua, Dominica y Jamaica.

Ocasionalmente se ha usado en banderas para demostrar un pesar generalizado, como en la Georgia o coloreando de esta forma los pabellones de México, Guatemala y Cuba. También representa el humus (Estonia) y el arte ancestral (Papua-Nueva Guinea). Desde mediados del siglo XIX el negro identifica al anarquismo y últimamente lo empleó el Estado Islámico (ISIS).


La difundida imagen del poncho salteño

Ningún estado de Latinoamérica incluye el negro en sus pabellones, pero es en la bandera de Salta; una de las provincias norteñas de Argentina donde (según algunos) el negro expresa su sentido luctual mas evidente ya que por tradición se afirma que el agregado de dos listas negras y un moño al poncho color borra vino o sangre de toro (como también se lo llama), tendría por causa el sentimiento de dolor por la muerte del caudillo y gobernador de la provincia martín Martín Miguel de la Mata y Güemes, general de los ejércitos patriotas en la brava lucha por la libertad de las Provincias Unidas (hoy Argentina). El hecho ocurrió el     17 de junio de 1821 y recientemente fue puesto de relevancia mediante la ley.

Por entonces Güemes contaba con amplio apoyo popular y tenia a su cargo la defensa de la frontera Norte de las Provincias Unidas del Río de la Plata, lo que hacia con eficacia al mando de sus gauchos salteños, jujeños y tarijeños, que lo endiosaban.

Salteños emponchados

Lamentablemente esta caracterización constituye un error de apreciación por falta de adecuada información. Las franjas negras del poncho salteño son relativamente tardías con respecto a la fecha de la muerte del prócer, lo que la tradición sí relaciona con el duelo sería el cuello y el moño negro, pero no las franjas.


El típico poncho salteño

Al parecer se habria generado cuando el artista italiano Aristene Papi 1877 - 1954
Ilustró a  varios gauchos de poncho rojo con listas negras en su celebra composición “La muerte de Guemes”, ejecutada en 1910. La difusión popular hizo el resto, fueron protagonistas señalados de este fenómeno destacados folkloristas salteños, como “Los Fronterizo”, por caso.

“La muerte de Güemes" - Detalle

Cuando en 1996 la provincia buscaba una bandera que la representara se convocó a un concurso. La profesora Nélida Baigorria imaginó una propuesta basada en un poncho que ya era reconocido como “típicamente” salteño, sus alumnos coincidieron con la idea que finalmente se consagró como emblema oficial de Salta por medio de la ley Nº6946 (1997).

Bandera de la provincia de Salta


Una voz autorizada

La profesora María Cristina Fernandez, conocida como “Macacha”, amplia difusora de las tradiciones vernáculas y de Salta, en especial, explicó en su presentación ante el “XXI Congreso Internacional de Vexilologia” (Bs. Aires, 2005):

      “El poncho salteño fue descripto en los relatos de viajeros en el siglo XIX. Importantes hallazgos arqueológicos avalan la teoría del uso de sus colores en la región en el año 1500, como en el caso de los denominados "Niños del Llullayllaco" en cuyos mantos se aprecian bandas negras y rojas. Dichos colores provenían de tinturas obtenidas de recursos propios de la región. El historiador Carlos Gregorio Romero Sosa, quien estudió los ponchos andinos, sostiene que previo a la llegada de los conquistadores al territorio de los antiguos quechuas, éstos utilizaban una manta cuadrada roja. Cuando Atahualpa fue salvajemente asesinado por los codiciosos europeos, los nativos le agregaron dos franjas negras a la manta en señal de luto y rebeldía. La manta se convirtió así en poncho enlutado, como dolido homenaje al Inca”

También agregó:

       “Según el Prof. Antonio Sorich, el segundo luto del poncho (alude al moño y al cuello negros) le fue agregado en 1921, al cumplirse el primer centenario de la muerte del prócer. Lo concreto es que el poncho rojo con guardas, cuello, corbatín y flecos negros, es de uso popular en Salta y de gran difusión en todo el país. Si bien la simbología de los colores es arbitraria, subjetiva y cambiante de acuerdo a los países, épocas y culturas, el salteño en general reconoce que el rojo representa la sangre vertida por sus antepasados y el negro el luto por los caídos. Las guardas laterales representarían el luto por todos los caídos durante la lucha por la independencia, el corbatín el luto por la muerte del general Martín Miguel Juan de Mata Güemes y los flecos a cada uno de los innumerables gauchos que integraron sus tropas y que ofrendaron su vida a la Patria”

Una poética explicación que refleja profundas tradiciones.

“Macacha” Fernández