sábado, 14 de julio de 2018


3er. Ateneo Abierto de Conservación de Patrimonio  Cultural 
Buenos  Aires – 13 de Agosto 2018

Dedicado a las banderas




Se realizará en el horario de 9 a 15 hs. en el Edificio Libertador

Organizan: Ministerio de Defensa; Armada Argentina; Museo Naval y el Museo de Arte Hispanoamericano “Fernández Blanco”.

La participación es libre y gratuita

Inscripciones anticipadas y mayores informes en: ateneo.munn@gmail.com



Una curiosa alegoría:
Confederación  Argentina – Estados Unidos


Por Miguel Carrillo Bascary



Sobre la pieza

En el Archivo General de la Nación (Argentina) se preserva una curiosa alegoría que celebra la amistad y el paralelismo entre la historia de ambos estados, particularmente en la derrota del Imperio Británico.

Según las referencias está depositada en el “Departamento de Documentos Escritos”, Sala 10 C. 13 A.8 Nº3. Lamentamos no poder aportar otros datos.

Tomamos esta interesante imagen de la portada correspondiente al catálogo de la colección de Mario Cesar Grass, que agrupa documentos datas entre 1577 y 1883.


Descripción


Como elemento central del conjunto se encuentra un “trofeo” que celebra los triunfos de la Confederación y los Estados Unidos sobre el Imperio. El diseño en general se adscribe al estilo “naturalista” tan en boga durante el siglo XIX.

El águila americana extiende sus alas en posición exployada, la que adopta en el blasón norteamericano. Desde su cuello pende una gruesa cadena abierta, con sendos escudos.

El argentino, a su derecha, de forma elíptica; con la pica, el gorro de la Libertad, cuya punta cae hacia la izquierda; sostenidos ambos por dos brazos diestros desnudos.

En cuanto al escudo norteamericano, lleva una boca a la “suiza”, su campo incorpora once franjas blancas y oscuras (rojas); en jefe (que debería estar esmaltado de azur) hay cuatro estrellas y un lucero central con ocho rayos.

Las garras del ave aprensan: la diestra, una rama de olivo y un haz de flechas, la siniestra; al igual que se presenta en la Heráldica norteña.

El peso del animal soporta, por no decir que aplasta, en clara posición de triunfo, a un león abatido, cuya corona imperial ha caído. En esta figura felina podemos ver corporizado al Imperio británico, lo que permitiría datar la alegoría en una fecha posterior a 1846.

Por detrás del águila, a manera de abanico, se extienden cuatro banderas a cada lado y otros trofeos que se describirán más adelante. Los dos primeros lábaros no permiten identificar a qué nación pertenecen. Por su parte, los habidos sobre la derecha corresponden por su orden a: la Argentina; los Estados Unidos y el Brasil (aunque no podamos atribuir a qué se debe esta presencia). Por la izquierda, también por su orden, se distinguen las enseñas del país del Norte y de la Confederación; mientras que hay otra que es imposible de distinguir.

En cuanto a los otros trofeos, pueden señalarse por la diestra: un cañón, con quince balas esféricas en pirámide y una caja de guerra; como volúmenes dominantes; junto a la moharra de una lanza; una pala de artillería; un fusil con bayoneta calada y un hacha; también hay otro objeto indeterminado. Por el lado opuesto se observan: el pabellón de una trompeta; la culata de un fusil y la campana de un cuerno de guerra; mas otro elemento no identificado.

El depredador sostiene con su pico una cartela doblemente convexa que lleva inscripto el lema propio de los Estados Unidos: “E PLURIBUS UNUM”, que significativamente es equivalente al que adoptaron las Provincias Unidas (estado antecesor de la Confederación Argentina) desde 1813, “EN UNION Y LIBERTAD”.

Detrás de la cabeza del plumífero luce un Sol pleno, con 24 rayos visibles que deja ver solo sus ojos; en una evidente caracterización de la Confederación Argentina. Está asentado sobre una gran nube que lo resalta y flanqueado por cuatro estrellas de cinco puntas.

Por sobre todo lo descripto hay una cartela convexa, de mayor tamaño que la anterior, que reza: “¡VIVA LA CONFEDERACION ARG.na!” (Argentina)

La composición esta afirmada sobre un zócalo que se presenta acolinado, sobre la derecha y plano por su contrario.

Bajo el elemento anterior, obra la leyenda “MUERAN LOS SALVAJES UNITARIOS”, a manera del grito de guerra de los federales; tal como se prescribía incluir en toda correspondencia e impreso, satisfaciendo así la expresa disposición oficial. Un subrayado artístico subraya la fuerza de aquella expresión de odio destinada a sembrar el terror opositor.


Sobre la primera sección destaca la figura de un indio piel roja erguido, que sostiene una bandera de los Estados Unidos, enastada, rematada por una alabarda y de cuya base cae un cordón de pasamanería que finaliza en un pompón con flecos, tal como es tradicional en ese país. Con su brazo derecho sostiene un fusil de avancarga, armado; cuya culata está adornada con una plaqueta. Los largos cabellos del aborigen están ceñidos por una gruesa vincha frontal, sin adorno alguno, rematada por una solitaria pluma en su delantera. Lleva su torso desnudo cruzado por dos correas; de la primera cuelga un cuerno de pólvora; pero nada se observa respecto de la segunda. Se adorna con grandes aretes; un collar del que pende un medallón; sendos brazaletes sobre sus bíceps y una pulsera sobre la muñeca derecha. Un grueso cinto sujeta una falda con flecos, cortada poco más arriba de las rodillas; del aquel cuelgan, una polvorera y un letal tomahawk, arma tradicional de los indígenas norteamericanos. Calza mocasines, propios de las culturas autóctonas del Norte.


Por su parte, sobre la siniestra, vemos a un militar (también erguido) que podemos caracterizar, considerando todo su atuendo, como perteneciente a la caballería de la provincia de Buenos Aires, principal arma de la Confederación, dominada entonces por el régimen de Rosas. Con su mano derecha sostiene la bandera nacional argentina, cuyo Sol posee 16 rayos, el asta consiste en una lanza equipada con un espontón de brazos ondeados. El rostro del personaje está adornado por un grueso bigote, característico de aquella época. Cubre su cabeza con un bonete, con su punta caída hacia la izquierda; también a la moda de entonces. Los alamares del cuello alto del uniforme que viste, provisto de abotonadura central y la espada de caballería que ciñe del cinto, evidencian que se trata de un oficial. En su pecho lleva una divisa, que puede caracterizarse como “federal”. Usa chiripá y calzoncillos cribados. Su pecho está cruzado por dos correas; de una de ellas pende una carabina que lleva sobre sus espaldas, aunque apenas se divisa su culata. Calza botas de potro, que dejan descubiertos los dedos de los pies, que portan grandes espuelas. Con el derecho pisa una boleadora de una sola piedra (“bola loca” o “perdida”), con su huasca (correa) arrollada.

Entre este militar y la composición central recientemente descripta, sobre el horizonte y en la lejanía se distingue una escena plena de dinamismo en que un soldado huye corriendo, portando una bandera del Reino Unido, poco más atrasado lo persigue otro militar, montado y al galope, que revolea una boleadora de dos piedras preparándose para arrojarla sobre el primero.

Por su parte entre el indígena armado y el conjunto principal se observa, también en un segundo plano, un navío a vapor (tal como lo evidencia su chimenea humeante) equipado con una rueda impulsora lateral y con su velamen desplegado. Un pabellón norteamericano flamea sobre su castillo de mando con lo que identifica su nacionalidad.




Otros aspectos

La composición presenta aspectos plenos de ingenua expresividad.

Contrasta particularmente que se observe a un oficial argentino y a un auxiliar de las tropas norteamericanas, cuando lo lógico habría sido representar a otro oficial en su uniforme.

El protagonismo atribuido a la posición y al volumen del águila, señala una preponderancia en favor de los Estados Unidos; que se acentúa al ubicarse al indígena y al navío sobre la diestra del conjunto.

Por su parte la representación de la Confederación predomina en la posición y magnitud relativa de la cartela que la alude, pero reconocemos que ésta es un adorno de jerarquía inferior. Otro aspecto en favor de la Confederación es que el escudo nacional se encuentra a la derecha, respecto del norteamericano.

La presencia de la nave podría interpretarse en el sentido de que la victoria de los Estados Unidos se concretó, principalmente, a consecuencia de su predominio sobre la Marina Real. Mientras que la lucha entre la Confederación y el Reino Unido se habría alcanzado en virtud del desempeño de su caballería, aspecto en donde la realidad no coincide con lo sucedido, pero que se puede explicar por la preponderancia que tuvo el arma en tiempos de Rosas.

viernes, 13 de julio de 2018


Error que es un agravio, la bandera kelper en Ceres

Una  lección  a  considerar

Por Miguel Carrillo Bascary



Para componer este post recabé las diversas fuentes que se citan. Comparto esta información y expreso algunas observaciones que deberían servir de advertencia para quienes se desenvuelven en los ámbitos del Ceremonial; del Protocolo; y la Comunicación institucional. Obviamente, también para las autoridades políticas, de todos los niveles. Hechos parecidos, quizás de menor entidad política ocurren con demasiada frecuencia y con ello se expone a sus responsables, a la crítica y también al ridículo.


El acontecimiento al desnudo

Según la información recibida, un hecho grave, que podría calificarse como aberrante (1) ocurrió en la ciudad de Ceres (Santa Fe, Argentina). Allí, en el curso de un acto oficial se colocó la bandera que el Reino Unido de Gran Bretaña atribuye a la administración usurpadora de nuestras Malvinas.

Tras este primer contacto con la noticia decidí verificar los hechos y analizar la situación por entender que su magnitud lo justifica ampliamente.

(1) Aberrante: dicho de una cosa: que se desvía o aparta de lo normal o usual (DRAE)


Ilustrando los hechos

Fue nada menos que el pasado 9 de julio, durante el acto organizado por la Intendencia de la ciudad. La misma está a cargo circunstancial de Juan Manuel Mansilla, quién preside el Concejo Municipal de Ceres, por licencia fundada en razones de salud de su titular, Camilo Busquet (Frente para la Victoria)

Como es habitual en actos similares, además de Mansilla y otras autoridades locales, participaron niños del “Liceo Municipal”, un grupo de bailes nativos y unos 200 vecinos. El intendente izó la Bandera argentina junto a tres alumnos de un club, mientras los asistentes entonaron el Himno nacional. El evento se desarrolló conforme a lo previsto, pero ninguno de los presentes advirtió la irregularidad.


El lugar

Se eligió como sede de la conmemoración a la “Plazoleta de las Américas”, que según informa la Web oficial del municipio “acababa de ser puesta en valor”. Se había inaugurado en 1973.

Como resulta de las fotografías acompañadas, en ese espacio existe una fuente con globo terráqueo, junto a un mástil principal y contorneando el centro de la plaza lucen otros de menor altura destinados a las banderas de los estados de América.



El espurio izamiento

Fue en uno de esos mástiles, donde la Dirección de Ceremonial local hizo colocar nada menos que la bandera que el Reino Unido de Gran Bretaña atribuye a las Islas Malvinas (Falkland, a su decir); esto es, la insignia de la administración colonial que usurpa aquella parte del territorio argentino.

Una kelper iza la cuestionada bandera en Puerto Argentino

Aunque Ceres sea una población relativamente pequeña del interior de nuestro país a nadie escapa la gravedad de este izamiento ya que implica un desconocimiento supino del sentimiento nacional por la “Causa Malvinas”; un agravio a la memoria de los ex combatientes y una mácula a los centenarios reclamos argentinos en pro de la devolución del territorio usurpado.

No olvidar que se trató de un acto oficial en el que, nada menos, se conmemoraba la independencia nacional. Que también fue un gravísimo error de Protocolo, es absolutamente evidente.


Impensadas repercusiones

Los organizadores nunca pensaron que el acto tendría un impacto como el que generó. El repudio fue generalizado. Despertó numerosos interrogantes sobre la motivación y paradójicamente puso en ridículo a toda una población, con sus autoridades a la cabeza.

El hecho trascendió el ámbito de Ceres gracias a la atención de uno de sus vecinos cuya actitud reivindica a todos los ceresinos. El sacó una fotografía y la comunicó al portal nacional “TN y la gente” (Ver: https://tn.com.ar/sociedad/un-error-imperdonable-en-una-plazoleta-de-ceres-santa-fe-izaron-la-bandera-britanica-de-malvinas_881982) Recogió la noticia el diario “Uno” de la ciudad de Santa Fe. Con esto bastó para que se divulgara el escándalo en las redes sociales; como no podía ser para menos la toma se hizo viral y la noticia fue replicada por los medios nacionales.

La actitud del ignoto cronista de Ceres fue un acto de vergüenza propia que generó el lógico y unánime repudio. El intendente provisorio de la localidad, no trepidó en calificar a este despierto ciudadano, como “un malintencionado” (¿?) Utilizó este calificativo por dos veces, durante un reportaje del que se informa luego.

Reza el dicho: “pueblo chico; infierno grande”. Es de esperar que el improvisado fotógrafo y escandalizado ceresino no sea vea afectado por actuar como todo buen argentino debió hacerlo. Convengamos que pudo ser más discreto, pero la indignación al sentimiento de argentinidad a veces puede más que la prudencia. ¡Con la Patria y la sangre de los héroes no se juega!

Al día siguiente de evidenciada la irregularidad la Intendencia retiró la enseña “infiltrada”.


Nobleza obliga

Este Blog, quiso conocer la expresión oficial sobre el acontecimiento y con toda lógica se buscó en la web de la Intendencia de Ceres. Para nuestra sorpresa no se encontró ninguna explicación. Quién lo desee puede y constatarlo por sus propios ojos (www.ceres.gob.ar)

Un segmento de ese medio nos remite a la crónica del acto conmemorativo, pero allí tampoco se brindan las esperables excusas. Ver: http://ceres.gob.ar/acto-oficial-dia-de-la-independencia-en-la-plazoleta-de-las-americas


Tardía reacción oficial

Las informaciones aludían al comunicado oficial emitido por el municipio de Ceres. Su texto íntegro podrá verse anexado al final de este post. Extracto algunos segmentos: consigna lo siguiente:

Queremos en primer término, decir PERDÓN(en mayúsculas) siempre en el hecho de hacer, está la posibilidad de equivocarse (…) somos convencidos que la sociedad no debía pasar por esta situación que a todos nos duele. Un error involuntario, un descuido, que sin dudas no debe volver a suceder. La puesta en valor de nuestra Plazoleta de las Américas y la realización del acto de la Independencia estaban lejos de tener el objetivo de este error, repetimos, producto de un descuido(Fuente: https://www.minutouno.com/notas/3080226-vergonzoso-izaron-la-bandera-los-usurpadores-las-islas-malvinas-un-acto-el-dia-la-independencia)

Un pedido de disculpas con gusto a demasiado poco para restañar tamaño acto que tan mal deja a la ciudad de Ceres.


Un intendente avergonzado

YouTube, nos permitió discernir algo más. Allí se escucha a Gustavo Mura, del programa “El ojo de la tormenta” (Telemax Argentina) que reportea al Intendente interino, Juan Mansilla, al que cualquiera podrá acceder desde: https://www.youtube.com/watch?v=9-SATmF_zP4. La entrevista fue colgada el día 12 de julio a las 18 hs. (https://youtu.be/9-SATmF_zP4)

Mansilla relata también, que en el marco de la recuperación de la plazoleta se encargó un juego de “banderas de América” a una imprenta de otra localidad. Por ahora no ha trascendido su nombre, ni su origen, pero es evidente su falta de responsabilidad en ejecutar el trabajo. Estas enseñas miden unos 30 centímetros por 50, al decir del funcionario. Sin embargo, de las fotografías disponibles resulta que sus dimensiones son muy superiores.

De las palabras de Mansilla trasciende que las banderas encargadas llegaron a Ceres sobre la hora y que la Dirección de Ceremonial dispuso que se izaran sin mayor análisis. Fue en estas circunstancias en que se produjo el izamiento del emblema británico, sin que nadie del Municipio lo advirtiera. Con ello se consumó el agravio y quedó expuesta la ligereza en el obrar de la repartición oficial.

Al decir del funcionario, el comercio que encaró el trabajo googleó “banderas de América”; la información que recopiló la utilizó para confeccionar las banderas.

Justo es reconocer al señor Mansilla su desazón ante algún medio que dio a entender que en pleno acto por la Independencia se izó la insignia de la administración usurpadora en lugar de la Bandera nacional argentina. De esto da fe la fotografía que se reproduce seguidamente, donde puede constatarse que se izó esta última:



Una funcionaria de Ceremonial, responsable directa

En un medio local (https://ceresciudad.com/una-las-integrantes-del-equipo-protocolo-pidio-disculpas-la-bandera-imperialista), se transcribió el descargo de quién se presenta como responsable de Protocolo de Ceres, que hizo un acongojado mea culpa en su cuenta de Facebook. Allí se responsabiliza totalmente; hemos de creer en su sinceridad, pero no puede disimularse el resultado de su accionar. Piadosamente omitimos su identidad, por entender que bastante pesar debe agobiarla. Así se expresó la funcionaria:

No soy de escribir públicamente, pero debido a lo sucedido en el Acto del 9 de Julio, en donde yo como encargada de Protocolo y Responsable total de haber controlado las banderas que fueron colgadas ese día para dicho acto. Asumo la responsabilidad total y comentarles primero que nada que las Disculpas fueron dadas a quien corresponde y de forma personal al Sr. Pichi Quintana (ignoramos de quién se trata) a quien conozco desde chica y del barrio que me vio crecer. Eso calmó en partes mi angustia ante un hecho que produce dolor a todos los argentinos. En qué corazón cabe pensar que No somos patriotas. Hoy está en juego mi trabajo y el sustento de mis hijas, el error y la desconcentración ocurrió en el apresuramiento del trabajo y en No advertir la presencia de esa bandera de mierda, dentro de las 24 que había que colocar. Me Equivoqué y lo Reconozco como también me haré cargo de las consecuencias. Pero No Hagan una Masacre de mis compañeros ni del municipio, por un error. Apenas se advirtió de la situación el Intendente a Cargo del municipio ordenó el retiro Inmediato de la misma y comunico de dicha situación a la oficina correspondiente para evaluar sanciones. Tengo amigos, compañeros y conocidos Ex Combatientes y familiares de Malvinas. Por eso estoy pidiendo disculpas haciéndolo público a través de este medio. El que quiera sacarse dudas y charlar sobre lo ocurrido se acerca y lo hablamos personalmente. No en un medio en el que te destrozan moralmente”.

Captura de pantalla


Algo más sobre Ceres

Se trata de una ciudad de la provincia de Santa Fe que se fundó en 1892. Cuenta con algo más de 26.000 habitantes y se encuentra en una rica zona agrícola ganadera. En el mapa podemos ver su localización aproximada:


Ceres cuenta con bandera y escudo propios, en ambos se evidencia la riqueza agricultura de la zona, particularmente en el blasón, donde observamos a la diosa dispensando mieses:



El imago tipo oficial de la gestión en curso es el siguiente:




Ceres y los excombatientes

Puede verificarse que en el año 2017 se desarrolló un acto donde se reconoció a quienes intervinieron en Malvinas, ignoramos si ocurrió lo propio en el presente:



La posición oficial de la Intendencia

Se trascribe el comunicado oficial, tal como fuera publicado en https://ceresciudad.com/grosero-error-protocolo-al-izar-una-bandera-del-imperio-britanico-malvinas:

“Queremos en primer término, decir PERDÓN, siempre en el hecho de hacer, está la posibilidad de equivocarse.
Nuestro repudio, también es interno, somos convencidos que la sociedad no debía pasar por esta situación que a todos nos duele.
Un error involuntario, un descuido, que sin dudas no debe volver a suceder. La puesta en valor de nuestra plazoleta de las Américas y la realización del acto de la independencia, estaban lejos de tener el objetivo de este error, repetimos, producto de un descuido.
Pedimos perdón a nuestros hermanos héroes de Malvinas, los reconocemos, los queremos y respetamos. Lamentamos muchísimo esta situación, que seguramente los llevo a recordar aquellos oscuros años, cuándo el pueblo Argentino nos los reconocía como debían y como lo hacemos hoy.
Somos fieles defensores de nuestra patria, tratamos siempre de reivindicar aquella gesta de Malvinas, con el valor y honor en la que defendieron nuestra bandera.
Ni bien advertimos la situación, la bandera en cuestión fue quitada, pero el error ya estaba, y nos hacemos cargo, como manifestamos anteriormente, fue sin ninguna mala intención.
Nuevamente, PERDÓN, un error que no debe pasar por alto y por el cual se tomarán las medidas correspondientes”.


Lecciones de tan lamentable evento

  • Las tareas de Ceremonial y Protocolo no pueden improvisarse. Mucho menos si se trata de actos oficiales.
  • Corresponde hacer las cosas con tiempo, el apresuramiento al encargar las banderas resultó la causa primaria del desaguisado. 
  • Contratar empresas responsables y, por sobre todo, controlar el producto entregado. 
  • Elegir adecuadamente las fuentes de información. No cualquier página de Internet merece credibilidad. 
  • Verificar celosamente la debida colocación de las banderas. Puede disculparse un equívoco, pero el ocurrido tiene connotaciones demasiado complejas. 
  • Un error de protocolo compromete particularmente al titular de una entidad y por extensión afecta a toda la comunidad. 
  • Si se observa con detenimiento, las enseñas colocadas solo tienen impreso su anverso. Es evidente que la empresa proveedora no cumplió su cometido. Técnicamente no son banderas. Es inaceptable usarlas como tales.


Detalle ampliado de la foto impresa más arriba


Conclusiones

Corresponde que cada lector emita su juicio sobre lo actuado y capitalice las conclusiones pertinentes.

Por mi parte creo que se impone organizar un acto de desagravio al Pabellón nacional y a los héroes de Malvinas; quién lo realice; cuándo y cómo; es responsabilidad de las autoridades y vecinos de Ceres.

Por nuestra parte, cumplimos con hacerlo, a nuestra manera:

Bandera argentina ondeando en Puerto Argentino



Finalmente, aunque los términos de este post puedan parecer muy duros, recordemos a Publio Terencio, el Africano (siglo II a.C.), que hizo decir a uno de sus personajes, en la comedia Cremes: «Hombre soy; nada humano me es ajeno»

jueves, 12 de julio de 2018


La dramática historia de dos pañuelos

Por Miguel Carrillo Bascary


Una foto idílica, ¿una realidad inconciliable?

Quienes vivimos en Argentina parecemos destinados a una eterna división desde los orígenes mismos de nuestra historia nacional. En concordancia con estas banderías, los argentinos asumimos diversos símbolos que identifican esos antagonismos. Las primeras escarapelas; la cinta punzó; las boinas blancas y rojas; los puños en alto; los dedos en “V”; son solo algunos de los emblemas a los que me refiero.

Por si fueran pocos los males que nos aquejan, la mayoría por culpas propias, en los últimos años surgió otra enorme división atizada desde el poder como una herramienta a su servicio. Se trata de la tristemente famosa “Grieta” que literalmente separó familias y desquició amistades de años.

Pero no para aquí la cosa, cual “caja de Pandora” a comienzos de año se generó otra profunda huella que separa a los argentinos con motivo del debate sobre la legalización del aborto. Surgieron así otros símbolos que tomo como objetos de este post.


El pañuelo verde


Los impulsores de la ley del aborto auto titulados “Campaña nacional por el derecho al aborto, legal, seguro y gratuito”, comenzaron a preparar su militancia en una fecha que convencionalmente se remonta al año 2005, cuando un plenario de mujeres sesionó en la ciudad de Córdoba. Una de sus referentes explica que para identificar sus ideas tomaron el pañuelo blanco de las “Madres de Plaza de Mayo”, cuyo color cambiaron por el verde que ya se había usado como distintivo abortista en el “Encuentro Nacional de Mujeres” realizado en el año 2003, en Rosario. En un primer momento, se confiesa la directiva, se pensó adoptar el violeta o el lila, pero se desechó “por estar identificados con algunos grupos feministas”.

En cuanto al verde, se justificó su elección en que no era usado por ningún partido político y que como era el emblema del movimiento internacional ecologista tenía, de por sí, una fuerza legitimante que le daba una penetración importante en la opinión pública.

Advertimos aquí una dualidad, se desechó al violeta por sus vinculaciones con ciertos grupos, pero se tomó el verde, que caracteriza a otro, perfectamente individualizado.

Agregamos por nuestra parte que el verde tiene netas condiciones positivas en la Psicología de los colores; en las sociedades occidentales se lo relaciona con la esperanza; con la vida; la renovación de la Naturaleza; el estilo de vida sano; etc.; etc.

Digamos también, que la historia de los emblemas políticos señala que los colores blanco, verde y violeta fueron los mayoritariamente usados por el movimiento sufragista femenino, que a comienzos del siglo XX luchó por el reconocimiento de los derechos políticos y sociales de la mujer.

 

Tomadas en su conjunto, estas referencias sobre el verde impactaron con un mensaje subliminal de progresismo.

Fue así, que desde el 2005 el pañuelo verde se extendió como símbolo de las demandas del colectivo social aludido y se transformó en el emblema de la campaña pro ley del aborto. Su significado no es unívoco y hoy es usado con diversas connotaciones asociadas a las reivindicaciones del sector.


En cuanto a la forma de pañuelo, fue un acierto impensado. Su sencillez permite manufacturarlo con toda facilidad y a un escasísimo costo; puede adaptarse a todos los atuendos (tanto de varones como de mujeres); es factible portarlo al cuello como atado a la muñeca; a una cartera o mochila; permite cubrirse con él la cabeza y además cabe emplearlo como bandera, extendiéndolo con ambas manos.


El pañuelo celeste


Surgí recientemente como símbolo de la posición contraria a la ley de aborto, también conocida por el lema “Cuidemos las dos vidas”, aludiendo a las de la madre y a la del niño aún no nacido.

La iniciativa correspondió a la ONG “Más Vida” que se exteriorizó en público por primera vez frente al Congreso Nacional el día 15 de mayo de 2018, mientras transcurría el debate del proyecto de ley en la Cámara de Diputados. Allí un grupo de militantes pro vida de diversas instituciones se dieron cita para repartir pañuelos celestes a cuantos simpatizaran con la causa.

Mujeres pro-vida manifestando frente al Congreso (15 de mayo de 2018)

La difusión que el pañuelo celeste alcanzó en pocas semanas fue verdaderamente espectacular; los grupos pro vida de diferentes concepciones religiosas; filosóficas y sectoriales lo adoptaron con pasmosa amplitud como un emblema de unidad en la defensa de los no nacidos. Hoy es una suerte de contrapunto al pañuelo verde.

Pero, en realidad el pañuelo celeste tiene un origen más antiguo y es de neto significado solidario. Nació en el año 2001 por impulso de la Ong “Mujeres por una Nación Diferente”, cuyos afiliados prestaban servicio de asistencia social a los desposeídos afectados por la gran crisis socioeconómica que por entonces afectó a a la Argentina.

Desde esta perspectiva de solidaridad con los más desprotegidos halló justificación en la defensa de niños no nacidos, los seres humanos más desvalidos de todos.

Otro modelo 

En el marco del debate sobre la legalización del aborto, a mediados de abril aparecieron algunos pañuelos celestes y rosas; fue ahí que la organización “Más Vida” decidió tomar el primero de esos símbolos y darle un “impulso” propio.

Pañuelos celestes y globos rosas

Uno de sus dirigentes aclaró que: “El color a favor de la vida en los distintos países va variando, pero en general el que más se presenta es el rojo, el color de la sangre, del amor, de la pasión”.

Efectivamente, como lo demuestran algunos ejemplos de otros países, el rojo está bastante difundido entre las agrupaciones pro vida.





En nuestro país el rojo también puede verse en algunas manifestaciones:


Sin embargo, continuó el dirigente, se optó por el celeste por cuanto remite a uno de los que están presentes en la bandera argentina y por ello se identifican con la identidad nacional.

Estos grupos adoptaron también otros emblemas, como la escarapela pro-vida de la que hay varios formatos:


Como nota de color, la creatividad de los activistas se extendió hasta involucrar a las estatuas, algo que también contó con manifestaciones entre los verdes:

Monumento Nacional a la Bandera (Rosario)