martes, 14 de enero de 2020

Ceremonial práctico: transporte de banderas / 1

Transportando banderas de izar

Primera entrega



Por Miguel Carrillo Bascary

Advertencia: cuando en esta entrada hablemos de una “bandera” excluimos esos grandes paños que se les asemejan por tener sus mismos colores y que a veces alcanzan decenas; centenares y aún miles de metros.

El caso argentino

La estructura de la Bandera nacional argentina en su versión de izar presenta algunos problemas para su transporte.

La ubicación central del Sol, única carga del paño, demanda que este atributo se jerarquice y por esto se presentará encanastada, con el rostro del astro destacado, de frente a quien la observa en esta posición.

El Sr. Ignacio Piedra responsable de
izamientos y arríos en el Mástil Mayor del Monumento a la Bandera, ciudad de Rosario

Un corolario práctico, indica en que así se conserva la buena presentación del dibujo, prolongando la vida útil de la pieza. Por el contrario, si el Sol debiera soportar reiterados plegados se acelerará el desgaste. No es una cuestión menor, si se considera el alto costo de este tipo de enseñas.

En cuanto a las banderas de las provincias argentinas, los diseños que contienen un atributo central demandan que también se presenten encanastadas. Es el caso de: Bs. Aires; Santa Fe; Santiago del Estero; Córdoba; San Luis; Mendoza; San Juan; Catamarca; Jujuy; Salta; La Pampa; Neuquén; Santa Cruz; Chubut y la Ciudad Autónoma de Bs. Aires.


De las banderas en general

La magnitud del paño es un importante aspecto a considerar en el traslado de una bandera de flameo. En principio la operación debería estar a cargo de una sola persona; pero si las dimensiones son de mayor amplitud demandará la colaboración de una segunda, en cuyo caso deberán acompasar sus pasos durante el traslado.


Al llegar junto al mástil, otra persona endrizará el paño y se iniciará el izamiento, mientras quién lo lleve dejará que se vaya extendiendo con naturalidad hasta que quede totalmente desplegado. El procedimiento debe ser pausado, para que no pierda solemnidad, además así se evitará que pueda desprenderse y que alguna porción arrastre por el suelo.


El problema se presenta si la pieza es verdaderamente grande. En este caso el paño se llevará plano; por lo que será necesario disponer de un conjunto de tantas personas como sean necesarias.


Nota: el Código Ceremonial de Naciones Unidas, prohíbe expresamente esta posición.

La bandera se posiciona de manera que la vaina va por delante, con el Sol perpendicular, a la izquierda del conjunto de personas encargadas del traslado. (Ver el siguiente diagrama)

No es cuestión de improvisar. Quienes asuman la tarea deben actuar como un verdadero equipo para que la operación tenga el lucimiento debido. Como en todo equipo habrá roles bien determinados, pues la tarea no será idéntica para cada uno de ellos.

Es natural que deba existir un jefe/ conductor/ guía; a él/ella le corresponderá portar el vértice superior del cantón. Ver el siguiente diagrama, donde el rojo representa al guía y el amarillo a su segundo.


El segundo portador tendrá a su cargo la esquina contraria. Sus tareas serán complejas; ellos son los encargados de marcar el paso de todo el equipo y, además deben mantener la tensión del paño para que no se combe por su propio peso.


Los otros se colocarán a distancia uniforme entre sí, sosteniendo firmemente el paño para que mantenga siempre su tensión y no caiga al piso. No es apropiado ubicar portadores al frente, del lado de la vaina, ya que tendrán que caminar llevando el paño a sus espaldas, posición muy incómoda que puede dar lugar a imponderables.



Dedde ya, es totalmente fuera de protocolo que se marcha por delante de la bandera que llevan otras personas ya que implica anteponerse al propio símbolo nacional. Si se quiere destacar a las autoridades presentes se las colocará como portadoras, manteniendo el clásico orden de práctica, de tal manera que la más importante irá a la derecha, en primer lugar; la segunda, a la izquireda del paño, también a la cabeza, y así segun corresponda.


Al llegar junto al mástil, el primer portador endrizará la vaina, comenzando lógicamente por la esquina que tenga a su directo cargo; eventualmente puede aguardar en el lugar una persona que desempeñará esta tarea. Es preciso cuidar que el endrizado comience por el vértice del cantón pues a veces se producen errores que pueden poner en ridículo a los responsables y, por extensión, a la institutición. Veamos uno de ellos:


Proseguirá la misma cuidando que el paño no toque el suelo; por lo que acá es fundamental que el segundo portador mantenga el lado en tensión. Culminada la tarea, el guía permanecerá en el lugar coordinar al resto de los portadores que sostendrán la pieza a medida que se vaya elevando.

Excelente ejemplo

En el ceremonial argentino no está definido a qué altura del cuerpo de los portadores debe llevarse la bandera. La costumbre ha consagrado que se conduzca de tal forma que sus brazos estén levemente recogidos, por lo que el paño queda aproximadamente a la altura de la cintura.


El ceremonial de otros estados requiere elevar el paño para que se posicione a nivel de los hombros:


También los hay en que el paño se lleva en ángulo, desplegado en posición de flameo:

 

Esta otra fotografía muestra cómo llevar una bandera donde sus portadores la presentan con diversos niveles. En este caso la vaina va en segundo término a fin de mostrar bien el atributo que carga el paño.


Lo expuesto evidencia que el transporte de grandes banderas debería ensayarse. Lamentablemente la práctica indica que suele improvizarse excepto, claro está, cuando los encargados de la operación es personal militarizado.
  

Podría admitirse cierta informalidad como la que se desprende de la fotografía mostrada; cuyo justificativo es evidente; pero siempre serán casos excepcionales.


Nota: en una próxima entrada ampliaremos sobre lo expuesto donde se analizarán otras numerosas modalidades.

lunes, 13 de enero de 2020

Errores de Ceremonial: la lección de Pilatos

Podemos corregirnos, pero …
lo mostrado, mostrado está


Títulus de la Santa Cruz, reliquia



Por Miguel Carrillo Bascary

Leemos en el capítulo 19 del Evangelio de San Juan (cap. 19; versículos 19-22) que cuando Cristo fue crucificado …

19. Pilato redactó una inscripción que decía: “Jesús el Nazareno, rey de los judíos", y la hizo poner sobre la cruz.
20. Muchos judíos leyeron esta inscripción, porque el lugar donde Jesús fue crucificado quedaba cerca de la ciudad y la inscripción estaba en hebreo, latín y griego.
21. Los sumos sacerdotes de los judíos dijeron a Pilato: “No escribas: El rey de los judíos", sino: “Este ha dicho: Yo soy el rey de los judíos”.
22. Pilato respondió: “Lo escrito, escrito está”.


La cartela (titulus) que habitualmente vemos estilizada clavada en las cruces cristianas, se representa con las iniciales de la expresión latina (I.N.R.I), solamente. Originalmente hacía saber cuál era el delito que justificaba la condena a la pena capital de la crucifixión.

De esta forma, la autoridad romana, es decir, “el mundo de aquél entonces” reconoció en forma pública y solemne el cumplimiento de la profecía bíblica en la persona de Cristo. Esto fue inmediatamente advertido por los sumos sacerdotes, lo que motivó que pidieran a Pilato que se cambiara la cartela. La respuesta es toda una ratificación del meta-mensaje proclamado para la Historia del género humano.

Más allá de la trascendencia de lo explicado hasta acá, la frase con que Pilato definió la cuestión es una expresión muy aleccionadora que debemos tener presente para cada instante de nuestra vida.

Los hombres nos equivocamos, demasiadas veces; otras, decididamente actuamos dolosamente mal. Enmendar el error y rectificar nuestras acciones; pedir perdón, incluso, es lo que corresponde, lo que nos hace mejores, lo que restablece la armonía entre nosotros y el conjunto humano.

Sin embargo, la Historia es indefectiblemente lineal, “va para adelante” como dicen los jóvenes. Lo que pasó “no fue”, sigue causando efectos, igual que una piedra arrojada sobre la tranquila agua de un estanque.

“Lo escrito, escrito está”. Nada más gráfico en el universo virtual en que desarrollamos nuestra vida.

Les pido sobre esto un instante de reflexión.

Volvamos ahora al tema que nos ocupa, el Ceremonial de banderas y veremos ¡cuánta razón tenía Pilatos!

En TODO lo que sea nuestro cometido como ceremonialistas deberíamos tener bien grabada la frase de Pilatos.

Cuando protagonizamos una presentación pública como son aquellas que conforman nuestro trabajo, TODO, pero TODO, queda en la Historia. Podrá disimularse; quizás en el momento y muchos no adviertan el desliz; quizás nadie.

Quizás pueda corregirse de apuro para que no llegue a ser percibida por más gente todavía; pero … siempre será tarde.

Lo digo por experiencia propia. Cuanta más trayectoria tenga el colega especialista en Ceremonial, reconocerá que es así.



Nuestro caso en análisis

Vamos a verlo con un ejemplo práctico, bien concreto, que tomamos de la vida real.

Téngase presente que como argentino que soy, los actos de oficiales de un país, aunque sea vecino, como Bolivia no son parte de mi cotidianeidad. Y, sin embargo …

Al aproximarse la Navidad del año pasado, la presidenta provisional del Estado Plurinacional de Bolivia, la abogada Jeanine Áñez, fue fotografiada junto a un pesebre (belén, se le llama en España), teniendo a su izquierda tres banderas, como se muestra en la toma:



No se les escapará la errónea colocación de los lábaros:

a) uno de ellos es el que identifica al estado desde 1831;

b) el otro es la wiphala, emblema cultural definido como segunda bandera del país, según lo dispuso su Constitución política en el año 2009 y el tercero es;

c) la bandera de la flor del patujú; blanca, con un trazo central multicolor; representativa de las etnias cuyas tierras ancestrales no habitan en el Altiplano.

He dado noticias de esta enseña en una anterior entrada: http://banderasargentinas.blogspot.com/search?q=patuj%C3%BA
Recuerdo aquí que, al momento de escribir lo presente, este símbolo no tiene carácter oficial más que en el departamento de Santa Cruz de la Sierra.

Como se observa, la histórica bandera de Bolivia está correctamente colocada, en el centro del conjunto. Sin embargo, a su derecha se ubica la enseña del patujú y a la izquierda de la tradicional se ubica la wiphala.

El orden protocolar determina que la wiphala debe ir a la derecha de la boliviana por tener status constitucional; por el contrario, a la del patujú hay que disponerla a su izquierda.

Esta presentación debería ser fácilmente dispuesta por cualquier estudiante de Ceremonial; sin embargo, no ocurrió así en ocasión del acto oficial donde la presidenta boliviana se fotografió junto al pesebre ubicado en el palacio de su sede de gobierno. La imagen que acabamos de ver pone en evidencia un supino error de principiantes en la gestión protocolar.

Seguidamente vemos otra toma, obtenida de la TV boliviana donde se muestra a la presidenta Áñez durante su aparición pública motivada por la Navidad. En un gesto de sensibilidad ante el público formado por niños, la funcionaria se presenta tocada con un típico gorro de Santa Claus y una roja capa al juego. Pese a esta cuidada informalidad, la imagen está plena de símbolos de la autoridad que inviste:


1.- la acompaña un edecán del Ejército

2.- habla desde un ambón que se identifica con el escudo boliviano; y

3.- por detrás suyo podemos ver las tres banderas que mencionábamos; esta vez correctamente colocadas: la tradicional en el centro, a su derecha la wiphala y a la izquierda la que porta la flor del patujú.

Es evidente entonces que algún funcionario/a advirtió el error previo y mandó colocar las banderas en el orden correspondiente. ¡Bien por él/ ella!

Lamentablemente, como decía Pilato: “Lo escrito, escrito está”; lo que podemos parafrasear en el caso concreto, afirmando: “Lo mostrado, mostrado está”

Más aún: “Lo mal mostrado, mostrado está”.



Para saber más sobre el “Titulus Crucis

Sin ser un experto, ni mucho menos, les aporto dos fuentes de naturaleza totalmente distinta:

jueves, 9 de enero de 2020

Tanques, blindados y banderas - Capítulo América

Tanques, blindados y banderas

(Capítulo: América)

TAM - Tanque Argentino Mediano
Producido entre 1975 y 1995


Por Miguel Carrillo Bascary


Hace algunos meses iniciamos esta serie a la que hoy damos continuidad


En otras entradas presentamos una selección de blindados que exhibían diversas banderas correspondientes estados de:

Europa: http://banderasargentinas.blogspot.com/2019/01/tanques-y-banderas-capitulo-europa.html

Hoy le llega el turno al continente americano.


Argentina

 C 5 A

TAM 2 C

Vickers-Carden-Loyd 1934
(maqueta en el Museo de Armas de la Nación)

Brasil

Blindado usado como transporte de la bandera de ceremonia de la unidad

Bolivia


Canadá


Sherman M4
Chile


Leopard II A


Colombia

M 1117  - 2
Ecuador
Stuart M3

Estados Unidos


Sherman M4

Un Hummvee con la irregular y muy difundida bandera confederada

 Abrams M1A 2
Honduras


RBY - 1
México


Panhard VBL M 11

Paraguay
M3 Stuart

Perú

Rep. Dominicana


M 3

Uruguay

Atención: no se trata de un blindado uruguayo; ¡observar la estrella roja en la torreta!
Foto presumiblemente tomada durante el Mundial de Futbol, en Rusia


Venezuela


T 72B

Montero

Nota: como siempre, toda corrección será bienvenida.

miércoles, 8 de enero de 2020

Errores de Ceremonial: ¡demasiados!


Una foto y ¡OCHO ERRORES!

Urgente, a buscar ceremonialistas ...




Por Miguel Carrillo Bascary


Periódicamente se difunden en Internet fotografías que exponen supinos errores en materia de Ceremonial y Protocolo que de esta forma exponen a la poco profesional actuación de la institución responsable. Desde este Blog procuramos analizarlos dese una perspectiva didáctica.


La imagen que abre esta entrada corresponde a una presentación de la “Confederación Sudamericana de Futbol” (C.S.F.), institución que agrupa a las entidades nacionales del continente y que, como tal está afiliada a la “Federación Internacional de Futbol Asociación” (F.I.F.A.)

Se trata de una entidad que maneja enormes presupuestos; cuya actividad está vinculada al más popular de los deportes, por lo que cabe entender que debería disponer de un equipo profesional dedicado al Ceremonial y Protocolo.

Evidentemente no es así.

Prueba de esto resulta la foto expuesta, que evidencia demasiados errores; algunos de ellos de suma gravedad.


Primer aspecto negativo

Quizás es el más evidente; donde se muestran a las banderas institucionales, intercaladas en el centro de un conjunto formado por las enseñas estatales de los países afiliados. No debería ser así.

Las banderas estatales gozan de precedencia universal por sobre de las institucionales.

Si se querían mostrar en conjunto, para que estas últimas no queden en un segundo plano respecto de las primeras, entiendo que podrían haberse presentado dos grupos: el primer, abarcativo de las banderas de estados, a la derecha del lugar; el segundo, formado por las enseñas de las entidades deportivas, colocado sobre la izquierda del sector; dejando entre ellos un espacio. De esta forma se habrían resaltado mutuamente; sin infringir la pauta protocolar correcta.


Segundo aspecto negativo

En ambos conjuntos debe respetarse el orden protocolar, es algo elemental. En consecuencia, habrá que reconocer primaría a la entidad internacional (F.I.F.A.) por sobre la continental (C.S.F.); de manera que la primera quede a la derecha y la segunda a su izquierda.


Tercer aspecto negativo

Tampoco se ha respetado el orden protocolar conforme al nombre de los estados representados. El posicionamiento es totalmente aleatorio, como se evidencia en la siguiente imagen:


Cuarto aspecto negativo

Por alguna razón ignota se colocó a los paños unos flecos de color blanco, cuando ninguna de las banderas de América utiliza estos accesorios. Algo totalmente innecesario y de opinable gusto. Más aún, una decisión muy poco práctica y antieconómica, ya que el color blanco es susceptible a la suciedad.


Quinto aspecto negativo

La mayoría de las banderas expuestas presentan su atributo central girado levemente hacia la derecha, para que de esta forma queden casi en paralelo con el asta.

Esto es una alteración grave de los símbolos, totalmente inaceptable. Lo que expongo es particularmente evidente en los pabellones de: Ecuador; Argentina; Bolivia; Perú y hasta el de la propia entidad deportiva sudamericana.

Podrá decirse que se dispuso así para favorecer visual, pero esta razón no excusa la irregularidad de la mutación operada ¡En absoluto!

Abundando; la imagen general es notoriamente caprichosa, snob se diría años ha. No se trata de un desliz circunstancial, evidencia que las banderas fueron confeccionadas de esta forma con toda intencionalidad.


Sexto aspecto negativo

El largo de los paños resulta excesivo. Obsérvese que con los flecos adicionados la mayoría llega a tocar las bases de los masteleros. También resulta inadecuado, ya que esa base es ontológicamente una manifestación del suelo y es sabido que una de las costumbres universales consagra que “las banderas no deben tocar la tierra”.


Séptimo aspecto negativo

Colombia es representada con el estandarte o bandera de su presidente, tal como lo expresa el atributo central.


Octavo aspecto negativo (ya parece demasiado... ¿no?)

Como pauta de uniformidad podría admitirse la colocación de corbatas a las banderas de ceremonia que no las tengan prescripta; pero en el caso de la de Chile ¡se omitió la franja de color azul!


Noveno, un acierto

No es cuestión de puntualizar solamente lo mal hecho: la bandera del Paraguay carga el correcto modelo de escudo, desprovisto del anillo rojo con que se la muestra todavía en muchas circunstancias; es el caso presente.

Cabe acotar que ese anillo se suprimió en el año 2013, de conformidad al decreto suscripto por el presidente de la nación paraguaya.


Reflexión final

Los siete puntos negativos destacados justifican a todas luces que una entidad de la importancia que tiene la Confederación Sudamericana de Futbol se provea con toda urgencia de un equipo verdaderamente profesional que asuma con responsabilidad su cometido.

Recursos no le faltan.