martes, 18 de octubre de 2016

Brochero, el Santo Cura Gaucho en las banderas


Por Miguel Carrillo Bascary


El santo Brochero, con su mula

José Gabriel del Rosario Brochero fue canonizado (declarado “santo”) por el Papa Francisco el 16 de octubre de 2016. Brochero es el primer santo que nació y vivió hasta su muerte en Argentina.

Es conocido como “el cura gaucho” pues a poco de ordenado sacerdote fue destinado a una remota zona de la provincia de Córdoba, donde desarrolló su ministerio con una entrega total de su persona a las necesidades de la gente. Para poder llegar a los apartados parajes donde vivían sus feligreses debió apelar a una mula a la que llamó “Malacara”. Por esta razón suele representárselo montado en este animal y se le atribuyen virtudes de un verdadero gaucho.

El curato de San Alberto estaba ubicado en las serranías donde casi no había servicios para sus aislados habitantes (4.400 km2/ 10.000 habitantes). Brochero, al mismo tiempo que se prodigaba para dar asistencia espiritual desarrolló una intensa acción de promoción humana intentando llevar escuelas; centros de atención a la salud; al mismo tiempo que procuraba la construcción de caminos; iglesias; ferrocarril; telégrafo y otras obras públicas; al par que difundía las bondades de los quesos y las frutas que se producían en la zona, como una forma de allegar recursos a los lugareños.

Nació el 16 de marzo de 1840, en cercanías de Córdoba, región central de Argentina. Ingresó al seminario para prepararse como presbítero cuando contaba con 16 años. Desarrolló una peculiar forma de evangelizar desde las realidades de la sencilla gente de su curato. Predicaba en un lenguaje directo; sencillo; mechado de ejemplos cotidianos que le permitían llegar a las almas. Paralelamente daba un ejemplo heroico de virtudes de pobreza y disponibilidad hacia las necesidades ajenas. Esto le granjeó un inmenso cariño de la gente.

Montado un su mula recorrió las serranías por varias décadas llevando los sacramentos a los necesitados y su palabra de aliento; lo que la Iglesia católica denomina en la actualidad como “una atención preferencial por los pobres”. Llegaba incluso a interpelar a quienes estaban apartados de la fe fueran matreros; pecadores públicos; políticos liberales o agnósticos.

Brochero, en su madurez

Brochero fue el prototipo de cura dedicado a su grey. También fue un acreditado predicador religioso que realizó giras por numerosas provincias argentinas, donde era requerido. Por sus méritos fue designado canónico en la importante catedral de Córdoba, pero luego de unos años renunció para volver a su humilde y extendida parroquia.

Más tarde se consideró nombrarlo obispo de Córdoba. Cuando conoció la intención se dirigió a las autoridades desaconsejando su propia designación y diciendo que no tenía luces para desempeñarla y que era indigno de tal ministerio, este gesto de humildad lo enalteció mucho.

Fue un sacerdote comprometido con su gente y con la historia que le tocó vivir.

También fue un precursor en la formación de equipos de laicos para colaborar con la evangelización y la promoción de su pueblo.

En 1910 se le diagnosticó lepra, tras ser contagiado por algunos de sus feligreses. Soportó con cristiana decisión la soledad en que lo dejó la gente que, pese al gran cariño que le profesaba, temía contagiarse del mal. Este aislamiento fue una verdadera cruz para su espíritu activo y para su incansable desempeño en el seno de la sociedad. Vivió sus últimos años en casa de su hermana. Quedó ciego pero continuó ofreciendo cada instante de su vida en oración. Tenía un gran amor por la Virgen María. Falleció en Santa Rosa del Río Primero, Córdoba, el 26 de enero de 1914.

Su muerte generó un profundo impacto en el sentir de los argentinos de entonces; aún en aquellos que por su ideología no eran afines a la Iglesia. Sus contemporáneos reconocieron en él a un verdadero santo. Con los años su memoria se agigantó en la consideración de sus connacionales. Se inició así su proceso de canonización y fue declarado santo tras comprobarse lo inexplicable para la ciencia de dos curaciones atribuidas a su intervención.

Uno de los milagros fue haber preservado la vida y logrado una muy completa recuperación a un niño que con solo 11 meses había perdida parte de su masa encefálica y soportado varios paros cardiorrespiratorios además de graves heridas en otras partes de su físico. El segundo milagro fehacientemente certificado benefició a una niña que con 8 años fue sometida una brutal golpiza por su madre y padrastro; desahuciada, comenzó a recuperarse cuando su abuela pidió a Brochero que intercediera ante Dios por su recuperación. También ella había sufrido graves daños cerebrales; fracturas y otras afecciones.

Este blog quiere rendir homenaje a tan grande hombre y por nuestra temática lo hacemos presentando diferentes banderas que sus seguidores le han dedicado para honrarlo. Como se verá muchas de ellas incorporan su figura, tomada de las pocas fotografías que se han guardado; en otras veremos a la bandera argentina asociada con las ceremonias de beatificación y canonización.

Seguidamente publicamos una oración para pedir a Brochero que interceda ante Dios por las intenciones de quienes le piden

San Jose Gabriel Brochero

“ Señor, de quien procede todo don perfecto: Vos pusiste a san JOSÉ GABRIEL BROCHERO como pastor y guía de una porción de tu Iglesia. Lo ayudaste con su celo misionero, su predicación evangélica y una vida pobre y abnegada; dame por su intercesión la gracia que te pido con sencillez y confianza. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.”


                                                         (Seguidamente, rezar un Padre Nuestro, un Ave María y un Gloria) 



Bandera conmemorativa que coloca el Vaticano en la basilica de San Pedro cuando dispone la canonizacion de un santo





 


Diversas fotos obtenidas en Roma durante su canonizacion



Icono representativo que suele verse en numerosas banderas conmemorativas


Caricatura del Santo, con la bandera argentina







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