miércoles, 14 de enero de 2026

En linea con el misterio espiritual de la Porciúncula

 2026/ 2027 - Año Jubilar Franciscano especial 

La capilla de la "Porciúncula" reconstruida por San Francisco de Asís [1]

Con motivo de conmemorarse los 800 años del fallecimiento de San Francisco de Asís[2], el Santo Padre instituyó un AÑO JUBILAR FRANCISCANO ESPECIAL, desde el 10 de enero de 2026 al 10 de enero de 2027, en el que todos los fieles cristianos están invitados a seguir el ejemplo del Santo de Asís, convirtiéndose en modelos de santidad de vida y testigos incansables de paz y así obtener indulgencia plenaria por las consecuencias de los pecados personales.

El Año Jubilar está dirigido de modo particular a: los miembros de las Familias Franciscanas, a los Institutos de vida consagrada, las Sociedades de vida apostólica y las asociaciones que observan la Regla de San Francisco o se inspiran en su espiritualidad.

Pero también, la indulgencia plenaria que otorga la Iglesia se extiende a todos los fieles, sin distinción, que, con el corazón desprendido del pecado, visiten en peregrinación cualquier iglesia conventual franciscana o lugar de culto dedicado a San Francisco en cualquier parte del mundo.

Además de lo expuesto, las condiciones generales implican, acercarse al sacramento de la reconciliación y confesar los pecados cometidos con verdadero arrepentimiento y especial intención de no volver a cometerlos ayudados por la gracia de Dios, aun tratándose de materia venial, realizar una comunión sacramental y rezar un Credo y un Padrenuestro pidiendo por las intenciones del Papa.

Quién realice estas prácticas puede aplicar la indulgencia alcanzada a su propia persona o a un fallecido en particular (sea familiar o no), quien inmediatamente llegará a la presencia del Señor. Esta modalidad implica una profunda empatía para con ella y un enorme gesto de amor y de hermandad en el marco de lo que se conoce como la comunión de los santos.

Los ancianos, los enfermos, detenidos y quienes, por motivos graves, no puedan hacerlo, tienen la posibilidad de obtener la indulgencia plenaria uniéndose espiritualmente a las celebraciones jubilares y ofreciendo a Dios sus oraciones, dolores y sufrimientos.

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[1] Se denomina “Porciúncula” (pequeña porción de tierra) a la humilde capilla restaurada por San Francisco, dedicada a Santa María de los Ángeles, hoy contenida en la gran Basílica de su nombre Santa María de los Ángeles en Asís. Su existencia está documentada desde el año 1045.

[2] Ocurrido en Asís, Italia el 3 de octubre de 1226.

Fuente de esta noticia: https://www.vaticannews.va/es/iglesia/news/2026-01/asis-comienzo-celebraciones-octavo-centenario-muerte-san-francis.html?utm_source=newsletter&utm_medium=email&utm_campaign=NewsletterVN-ES

lunes, 12 de enero de 2026

Ciudad de La Rioja: fe e identidad

Una capital y sus símbolos

 

Escudo cívico y banderas de la ciudad de La Rioja

Por Miguel Carrillo Bascary

Noticia sobre La Rioja

Fundada en 1591 como “Ciudad de Todos los Santos de la Nueva Rioja”, por Juan Ramírez de Velasco (1539-1597) su jurisdicción territorial derivó la que más tarde fue una de las Provincias Unidas del Río de la Plata, hoy República Argentina. Cuando la jurisdicción declaró su autonomía definitiva en 1820,  pasó a ser su ciudad capital . Obvio que no debe confundirse con la comunidad autónoma de igual nombre, en España.

Para quienes no conozcan Argentina interesará saber que la ciudad de La Rioja cuenta con unos 215.000 hab. (casi la mitad del total provincial), su incremento es importante, si se considera que en 1947 solo tenía 23.809[1].

Señalo un aspecto de importancia, la organización municipal de la provincia se basa en el sistema de partidos o departamentos (para usar la terminología riojana). Esto implica que el municipio excede de los límites urbanos para extenderse hacia una superficie que comprende zonas rurales y otros núcleos poblacionales[2], como se observa en el croquis, con lo que se define el Departamento La Capital. Cuyos símbolos trataremos.

El departamento en el territorio provincial

Heráldica del blasón

A partir de la identificación entre la provincia y su capital, el municipio utilizó por años el escudo provincial, hasta que adoptó su blasón cívico por Ordenanza Nº372 sancionada el 24 de diciembre de 1.941. Con los años experimentó algunas mutaciones, lo que justificó que el 15 de noviembre de 2001 se aprobara la Ordenanza Nº3.208[3], para fijar definitivamente sus características. Sue acompaña su imagen y el texto, que dice:

“Artículo 1º.- Aceptase la restitución del proyecto original del Escudo Municipal, recuperado por la Concejal Ramona Sánchez Oliva de Rojas, creado por Ordenanza Nº 372 de fecha 24 de Diciembre de 1.941.

Artículo 2º.- El proyecto original, que se restituye por el artículo precedente deberá ser ubicado en el despacho del Señor Intendente Municipal e incorporado al Registro del Patrimonio Histórico.

Artículo 3º.- Se adjunta fotocopia del original.

Artículo 4º.- [De forma]”

El blasón puede describirse así:

En el jefe, de azur, una cadena montañosa, de lo mismo, que es imagen de la Sierra de Velasco[4], con sus cumbres nevadas de plata; sobre la siniestra un Sol de oro. Sobre la línea del horizonte, se perfila la ciudad (ver Nota 1) de plata, delineada en sable.

Seguimos describiendo: en la punta, de oro, una banda terciada con los colores nacionales (celeste, blanco y celeste). En el cantón diestro, una cruz latina de azur, emblema de la fe que caracteriza al pueblo riojano y de la importancia del cristianismo en la historia local. A la siniestra un sombrero falucho emplumado, de sable, sobre el que extenderé en la Nota 2.

Una llave[5] de oro acolada (puesta por detrás del blasón), en palo, que señala la condición de ciudad (municipio) que reviste La Rioja desde su fundación. Cabe señalar que el adorno ubicado sobre el ojo consiste en una chacana emblema de las culturas andinas de múltiples connotaciones. En el espacio del ojo, propiamente dicho, se delinea una flor de lis, con su corazón en gules (rojo) un motivo que reproduce el bordado en la capa del “Niño Alcalde”, al que me referiré más adelante.

Nota 1:

Pese a las reducidas dimensiones en la perspectiva se distinguen con claridad: la iglesia Catedral de La Rioja, la basílica menor de “San Nicolás de Bari” (patrono de la ciudad y de la provincia), el Palacio gubernamental y la iglesia de Santo Domingo.



Iglesia del convento dominico, tal como se reconstruyó luego del terremoto que la afectó

Nota 2:

El Diccionario de la Lengua de la “Real Academia Española” define al falucho como un “sombrero de dos picos y ala abarquillada que usaban los jefes militares y los diplomáticos en las funciones de gala”, agreguemos que también lo empleaban otros funcionarios reales y, en general los elegantes de la época. La carga heráldica de la que se trata lleva a la imagen del “Niño Jesús Alcalde[6]”, una antiquísima y muy popular advocación de La Rioja. Afirma la tradición que el Jueves Santo de 1593, los diaguitas que habitaban la región, se alzaron contra los abusos de los colonizadores hispanos y amenazaron con destruir la incipiente ciudad, fundada apenas dos años antes.

San Francisco Solano (1549-1610) se hallaba de misión en la zona, se presentó ante los caciques, munido solamente de su violín que empleaba como instrumento de evangelización. Tranquilizada momentáneamente la situación los jefes le expusieron sus demandas. De las negociaciones surgió que las autoridades renunciarían y que se nombraría un nuevo alcalde, de quien se esperaba hiciera justicia a las justas demandas, con lo que se superaría el conflicto. Ningún candidato español resultó válido a la consideración de los sublevados quienes incrementaron su belicosidad. Fue entonces que, inspirado por el Altísimo, el Santo tomó una imagen del Niño Jesús y la revistió con el ropaje y demás atributos del cargo[7]. Luego se la presentó a los indígenas diciéndoles que era “una autoridad de la cual nunca tendrían por qué quejarse”. Los naturales lo aceptaron como alcalde, se logró la paz[8] y unos 9.000 recibieron el bautismo.

Primer Tinkunaco  (oleo  de Ernesto Palacios)

Desde entonces el pueblo riojano venera la histórica imagen con piadoso entusiasmo y cuyo culto es parte del Tinkunaco[9], una celebración sincrética tradicional. La talla original es de 37 cts. aproximadamente, su rostro de cerámica tiene rasgos aindiados y se reserva en el convento franciscano de la ciudad de La Rioja. También lleva una peluca con largos bucles de cabello natural, a tono con la época. En definitiva, la ceremonia se conmemora el encuentro entre ambas comunidades, la originaria y la foránea.

Al tiempo de aquel hecho histórico (1593) reinaba en España Felipe II (1556-1598) “el prudente”, persona de gran religiosidad y de austeras costumbres. En este marco, a imagen del monarca la moda impuso el color negro para los atavíos de cortesanos y funcionarios. Esto es lo que determinó la imagen vista ropaje de ese color y un lujoso sombrero, hermoseado por plumas, también negras. En su mano izquierda porta un bastón (vara) de mando que en su remate muestra una cruz patriarcal (con doble segmento traverso), símbolo pastoral de primer orden. Mientras que su derecha se extiende ante los fieles, en además de impartirles la bendición.

El “Niño Alcalde[10]” 

Vista lateral que permite apreciar la forma del sombrero, 
obsérvese la flor de lis bordada en la capa

¿La primera bandera?

No he podido recabar mayores referencias, pero en el año 2012 un wikipedista Fedejr7wc, de amplia trayectoria como editor en este portal, confeccionó la imagen que atribuye al municipio del Departamento La Capital, provincia de La Rioja. El diseño es muy simple similar al estilo visto en la Vexilología argentina, para las jurisdicciones que, sin haber adoptado uno particular, optan por cargar su escudo de armas sobre un paño blanco. La imagen resultante es la siguiente[11]:

Un segundo intento

Corriendo el año 2017 la ciudad de La Rioja no quiso permanecer al margen de la tendencia de proveer a los municipios argentinos de una enseña que los identificase. De esta manera, el 14 de junio se sancionó, la Ordenanza Nº5.425[12] que dispuso:

“Artículo 1º.- Créase la Bandera Municipal, la cual representará a la comuna en actos protocolares y demás eventos que se realicen en el ámbito de la Ciudad Capital.

Artículo 2º.- La misma será creada a través de un concurso abierto, dirigido a instituciones de artes públicas en general y sin excepción, a los habitantes de la Ciudad de La Rioja Capital que deseen participar en forma individual y/o grupal, y a personas con dos años de residencia mínima en la Capital, y que, a la fecha de la sanción de la presente, cuenten con el domicilio legal en esta ciudad”.

Lo resaltado destaca la falta de coherencia en el mandato, con lo que su diseño quedó diferido hasta que se pudiera concretar el concurso. Seguidamente la norma sentaba las bases de la convocatoria, del proceso de selección y establecía premios en dinero, lo que se podrá considerar a partir de la trascripción que consta en el Anexo I.

Me detengo en la composición del jurado que se integró con cuatro funcionarios políticos y tres “vecinos representativos de la historia de la Ciudad”. Más allá de la honorabilidad de quienes en definitiva pudieron actuar, queda en claro que a ninguno de los siete integrantes se les exigió ni una mínima versación en Vexilología, lo que hubiera sido de desear tratándose de una ciudad capital de provincia.

Pese al esfuerzo empeñado en la investigación no me ha sido posible determinar, ni siquiera, si el proceso selectivo llegó a ponerse en marcha, menos aún si arribó a un resultado concreto. Se agradecerá cualquier aporte al respecto.

La bandera definitiva

Siete años más tarde se buscó adoptar una bandera propia al municipio riojano. La iniciativa se motorizó a partir de la Ordenanza Nº6.425[13] del 27 de marzo del 2024. Por la misma el Concejo Deliberante dejó todo el proceso en manos del Ejecutivo local.  Se reproduce el texto medular:

“Artículo 1º.- Promuévase la Creación de la Bandera de la Ciudad del Departamento Capital de La Rioja mediante llamado a Concurso para el diseño de la misma.

Artículo 2°.- Autorícese al Departamento Ejecutivo Municipal a convocar a concurso público a los fines de elegir un diseño de Bandera que representará a nuestra Ciudad en todos los actos y eventos protocolares de nuestra comunidad y en donde nuestra departamento esté presente.

Artículo 3°.- Facúltese al DEM a designar un jurado, con número impar de miembros, a los fines de la selección del trabajo que resulte ganador.”

Noticias divulgadas después de dictada la resolución del concurso dieron cuenta de que se presentaron 53 propuestas.  El diseño consagrado como emblema oficial del Departamento La Capital  ya fue tratado en este Blog, por lo que a él remito a los interesados[14].

Básicamente se estructura sobre un paño idéntico a la enseña provincial y carga la imagen del monumento dedicado al “Chacho” Peñaloza (1798-1863), popular caudillo riojano. La autora del diseño fue la señorita Aldana Romero Toledo de 21 años, por entonces estudiante de Artes Visuales.

Conclusión

Queda reseñado así el oscilante proceso de los símbolos cívicos propios de la ciudad de La Rioja. Un blasón lleno de simbolismos, digno fruto de su rica historia y una bandera reflejo de la que identifica a la provincia, lo que revela una identificación innegable entre la ciudad y el estado autónomo al que dio nombre.

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Anexo I – Ordenanza Nº5.425

    "Artículo 1º.- Créase la Bandera Municipal, la cual representará a la comuna en actos protocolares y demás eventos que se realicen en el ámbito de la Ciudad Capital.

Artículo 2º.- La misma será creada a través de un concurso abierto, dirigido a instituciones de artes públicas en general y sin excepción, a los habitantes de la Ciudad de La Rioja Capital que deseen participar en forma individual y/o grupal, y a personas con dos (2) años de residencia mínima en la Capital, y que, a la fecha de la sanción de la presente, cuenten con el domicilio legal en esta ciudad.

    Artículo 3º.- No podrán participar funcionarios públicos pertenecientes al Departamento Ejecutivo Municipal.

    Artículo 4º.- Los participantes podrán presentar uno o más trabajos en distintos sobres y con diferentes seudónimos.

    Artículo 5º.- La presentación de los trabajos deberá ser en 2 sobres opacos evitando la transparencia de los datos y por lo consiguiente todo tipo de suspicacia (que no hubiere sospecha y/o desconfianza) y cumpliendo las bases y condiciones que se expresan en el anexo que integra la presente ordenanza.

    Artículo 6º.- Los jurados estarán integrados por dos (2) funcionarios del Departamento Ejecutivo Municipal, 2 (dos) del Concejo Deliberante y tres (3) vecinos representativos de la historia de la Ciudad.

La participación en este concurso implica la aceptación de todos los puntos y cualquiera de ellos que no sea respetado, originara la anulación del trabajo respectivo.

El jurado tendrá la autoridad suficiente para declarar a este concurso desierto en caso necesario dada la importancia y magnitud del fin que se pretende.

El veredicto final del jurado es inapelable, constatando los fundamentos del mismo por escrito.

Cualquier situación no prevista en las bases, será resuelta únicamente por el jurado.

    Artículo 7º.- Los premios. Se instituyen como premio al mejor trabajo: una suma de dinero por el importe de Pesos Diez Mil ($10.000) y un diploma de honor. El premio se entregará en el acto oficial por el DIA de la Municipalidad del Departamento Capital en el cual se entronizará la bandera oficial de la institución y se dará a conocer el ganador.

    Artículo 8º.- El proceso de elección. Al cierre de la fecha de recepción de los trabajos se procederá a la apertura de los sobres. El jurado, desde ese momento contará con treinta (30) días hábiles para elegir las obras. Los sobres consignados con el número dos (2) estarán en poder de la escribana que se designe a tales efectos, hecho que quedará asentado en el acto protocolar.

Se determinará cual es la propuesta ganadora, procediéndose a la publicación en todos los medios de comunicación masiva y en el Boletín Oficial Municipal

    Artículo 9º.- [De forma]. 



[1] Pese a lo expuesto, el PBI de la provincia entera es el 0,5% del total del país, lo que la posiciona como una de las de menor desarrollo. Ref.: https://economiariojana.com.ar/nota/la-rioja-aporta-el-0-5-del-pbi-del-pais

[2] Ellos son: Bazán, Carrizal, Cebollar, El Estanquito, El Médano, El Quemado, La Ramadita, San Antonio, San Javier, San Juan, San Lorenzo, Sierra Brava, Talamuyuna y Trampa del Tigre.

[4] Un sistema orográfico cuya mayor elevación es el macizo Morado, de 4.130 m s. n. m. La ciudad se extiende a sus pies.

[5] El uso de la llave como atributo de una ciudad deriva de que en la Antigüedad, éstas se defendían con murallas, cerradas con grandes puertas.

[6] Una buena semblanza sobre la imagen puede verse en https://diocesislarioja.com.ar/el-tinkunaco-la-gran-fiesta-de-la-rioja/

[7] Además del falucho, la imagen lleva una casaca negra que le llega hasta las rodillas, del chaleco corto cuelga una cadena de oro que engancha un relicario y un reloj. La camisa blanca lleva gemelos de oro en sus dobles puños, al calzón corto siguen las medias hasta las rodillas. La capa es de terciopelo negro bordada con hilos de oro y plata cae de sus hombros. Ciñe su cintura una faja amarilla con bordados y flecos dorados. Calza zapatitos negros con hebilla. La indumentaria es acorde a la usada en el siglo XVIII.

[9] Históricamente cada 1º de enero asumían las nuevas autoridades de los cabildos hispanos, con lo que la fiesta “del encuentro” o Tinkunaco, comienza cada 22 de diciembre con un novenario en la Catedral y finaliza el 3 de enero. En ese día se lleva en peregrinación la imagen del Niño Jesús “Alcalde” hasta el templo de San Nicolás de Bari, la actual Catedral. Lo escolta la “Cofradía de los Ayllis” (ayllus), encabezada por “el Inca” representando a todos los indígenas, mientras que en otra procesión van “los españoles” y la forma la “Cofradía de los Alféreces”, quienes llevan al patrono local. Un mayor desarrollo de la tradición y de la liturgia correspondiente puede verse en https://www.argentina.gob.ar/cultura/manifestaciones-de-patrimonio-cultural-inmaterial/la-rioja/tinkunaco o en https://trascarton.com.ar/cultura/la-fiesta-del-nino-alcalde

[14] En este mismo Blog: Un diseño que no es bandera. Departamento La Capital (La Rioja, Argentina) https://banderasargentinas.blogspot.com/2024/07/un-diseno-que-no-es-bandera.html

viernes, 9 de enero de 2026

De Moldavia a Honduras

George Ypsilantis, vexilógrafo y heraldista

Bandera propuesta para la Unión Panamericana

Por Miguel Carrillo Bascary

Un encuentro muy particular

En la “Biblioteca Argentina”,   la principal de la ciudad de Rosario, encontré providencialmente un ajado folleto que despertó mi curiosidad a partir de su título “Bandera y Escudo de Armas. Dedicado a la Unión Panamericana”.

Su autor firmaba con el extraño nombre de George Ypsilantis de Moldavia. La publicación estaba datada en Tegucigalpa (Honduras) en 1941. Cuenta con solo veinte páginas. El prólogo es un panegírico sobre la confraternidad de las naciones de América. Hay numerosas páginas dedicadas al diseño heráldico. Seguidamente se encuentra: un blasón que responde al título enunciado, su descripción, la propuesta de bandera; la letra del “Canto al Escudo Panamericano”, firmado por María Carlota Falck[1]; y la “explicación heráldica del escudo de Armas”, todo en breves términos; finaliza con la letra del “Himno a la Unión Panamericana”, compuesto de cinco estrofas y un coro, obra de la señora Ángela Ochoa Velázquez[2].

¿Quién era el autor?

Los que hacemos Vexilología no limitamos nuestras investigaciones a las banderas en sí mismas, procuramos circunstanciarlas en todo lo posible, para entender sus componentes y para desentrañar los valores y demás experiencias socio-históricas que las determinan. Me apliqué entonces a investigar al autor del opúsculo, sobre el que encontré pocas pero suficientes referencias que seguidamente les comparto.

George Ypsilantis había nacido en isla de Quíos, Grecia, en 1895 y pertenecía a la familia de uno de los próceres de la independencia de ese país, Aléxandros Ypsilantis (1792-1828). Su estirpe principesca reconoce raíces paternas en Moldavia, una región que estuvo bajo el poder del Imperio Otomano por varios siglos.

George Ypsilantis de Moldavia

Cabe suponer que la disolución del imperio, en 1922, a consecuencias de la I Guerra Mundial implicó el exilio de un muy joven George, aunque no me fue posible determinar si lo hizo junto a sus mayores o en una aventurera soledad, tampoco hallé fechas de referencia. Lo claro es que los azares de la vida lo llevaron hasta Centro América, donde se radicó en Honduras. Ahí encontró el marco geográfico que le permitió especializarse en la Arqueología de la civilización maya y, con los años, también llegó a ser un destacado genealogista. Sin dudas fue un hombre de vasta cultura ya que varias fuentes señalan su erudición como lingüista, su especialización en Historia de Oriente y sus conocimientos en lengua griega, Filosofía y Bibliotecología. Entre sus obras se cuenta “Los israelitas en América precolombina”, editado en forma póstuma en 1962. Otra referencia indica que durante algunos años se radicó en Guatemala. Falleció en 1988, en la ciudad de Santa María de Comayagua, antigua capital de Honduras, donde residía.

El periodista Segisfredo Infante[3] caracteriza al referenciado con palabras que parecen acertadas: “[su] figura merece un respetuoso y extraño tratamiento. Nada sabemos de sus ancestros de Moldavia”.

George Ypsilantis, heraldista

En su opúsculo el autor consigna:

Tal vez parezca atrevido hacer un símbolo para nuestra América que represente los ideales de nuestro Continente y la unión de sus pueblos. ¿porqué que no ha de ser ahora?”.

En consecuencia, plantea un escudo de campo partido, cuyo jefe en gules (rojo) remite a “la sangre de los patriotas vertida en los campos del honor por la independencia, Patria, Honor, Unión y Justicia”. En él coloca 21 estrellas de plata (blancas) que simbolizan las repúblicas americanas, en tanto que sus cinco puntas aluden a la “integridad nacional” (es evidente su semejanza con el cantón de las banderas de los Estados Unidos y con la que usó El Salvador entre 1865 y 1912). Por su parte, el arco iris que separa ambos campos, en el corazón del blasón, representa “la promesa solemne de los pueblos del Continente de vivir en paz y armonía con sus hermanos”. En la punta, de azur (azul), va:

“… el continente Americano, en oro, bañado por ambos océanos, que representan las inagotables riquezas y recursos, la libertad de los mares, las vías de comunicación vitales para el desarrollo económico y comercial de las Américas”.

La bordura también es de oro y porta la divisa de gules que

“… representa la expresión de los pueblos continentales de su inquebrantable fe de seguir en el camino que conduce a la Unión, Paz, progreso y Justicia, con el lema “OMNIA VINCIT POPULIS UNUM” (“Todo lo vence la unión de los pueblos”).

Por timbre un “gorro frigio” -en gules, obviamente- que simboliza la Libertad, “por el hecho de que la Libertad no se adquiere sin sangre”, sostenido por “un asta de oro”. Como soportes, un cóndor y un águila. pasmados, cuyas cabezas se oponen y que con sus garras sostienen el escudo.

Como "adorno y trofeo" dos gajos de nopal, representando a México, unidos por una cinta (lemnisco) de azur, plata y gules, “colores nacionales de todas las Naciones Continentales”, en tanto que el primero está representado en veinte banderas, el segundo en dieciséis y el tercero en catorce.  Encerrado por los atributos anteriormente referenciados se ven: a la diestra, los “cinco volcanes de los Estados Centroamericanos”; a la siniestra, una isla bañada por el mar, con tres palmeras, que representan a las Antillas.

George Ypsilantis, vexilólogo

Cuando el erudito presentó el fruto de sus estudios la Vexilología no existía, sin embargo, podríamos caracterizarlo como un protovexilógrafo, si consideramos que diseñó varias banderas, como se verá seguidamente.

1) La Bandera de la Unión Panamericana

La concibió formada por un paño blanco, simbolizando la paz y la pureza, la fraternidad, la unión y el progreso (ver su imagen al comienzo de esta nota). Por carga, lleva el escudo de armas de la Unión Panamericana, tal como se acaba de describir.

Evaluación:

El diseño está reñido con los principios de la Vexilografía, aunque obviamente no se debe formular un juicio con los criterios actuales sobre una realidad pretérita. Considerando los valores que refiere el autor, el blanco resulta pertinente, ya que es una síntesis de todo el espectro cromático.

Pueden apuntarse varias coincidencias con los vexilos representativos de los estados de la región: a) los cinco volcanes y el arco iris aparecen en los escudos de Nicaragua y El Salvador; b) el gorro, en los de esos mismos países, pero también en los escudos de Argentina, Colombia, Haití y en el sello de Hacienda que obra en el reverso de la enseña del Paraguay, c) el arco iris también está los blasones de Guatemala y Ecuador.

El uso de estrellas para representar las unidades de un todo, siguiendo al ejemplo de la bandera estadounidense, es un recurso harto habitual, que se refleja en el jefe del blasón propuesto.

Llama la atención que el dibujo plantea la frontera entre Estados Unidos y Canadá, quizás para señalar que este último no podía considerarse como estado soberano al tiempo de formularse el blasón, 1941. Lo que no se explica es el trazo del límite entre Estados Unidos y México. 

También extraña que a nivel de los “trofeos” externos se destaquen, atributos que representen a México, Cuba y demás Antillas, sin referencia alguna a los otros estados. En cuanto a las aves-soportes, remiten a los Andes con el cóndor y a los países de Norte América, con el águila, que si se observa bien corresponde a la que figura en el escudo de Estados Unidos, ya que su aspecto expresa al haliaeetus leucocephalus (águila calva o americana). También carece de explicación la ausencia de todo elemento caracterice al Brasil.

2) Bandera de la ciudad de Comayagua

No pude determinar la fecha en que Ypsilantis llegó a diseñar este vexilo. Una fotografía tomada en 1952, obtenida en el interior de su Catedral (que está dedicada a la advocación de la Inmaculada Concepción de María), fue publicada en “Comayagua del Ayer !" - "Ventaselectro Domésticos"[4]”, y muestra el vexilo junto al escudo de la ciudad. La fecha indica que la enseña cuenta con una antigüedad mayor a los setenta años, lo que hace compatible su autoría con la actuación del autor. 

Destacada en azul: la bandera, a su derecha el escudo local

En la misma fuente se cita que la confeccionó la señora Gloria María Molina, que la pintó el artista Mariano Alcerro y que se oficializó formalmente por iniciativa del alcalde, Rodolfo Morillo Madariaga, siendo bendecida en la Catedral de Comayagua el 7 de septiembre de 1972. La pieza original se preserva en el Palacio Municipal de la ciudad.

Ysiplipantis la concibió de paño amarillo cargado con una Cruz de Borgoña o de San Andrés, en blanco. Colores con que ya por entonces se distinguía a la Santa Sede/ Estado del Vaticano. Como resulta patente, la falta de contraste cromático afecta a la percepción. Así, de conformidad a los principios del diseño heráldico, el lábaro peca contra la regla que estipula que no se pueden poner juntos metal con metal (oro con planta– amarillo y blanco- en este caso). Las descripciones del lábaro plasman esta combinación cromática como imagen de la Iglesia Católica.

A imagen de las antiguas banderas de los ejércitos hispanos en el siglo XVIII cada brazo de la cruz incorpora un círculo en amarillo, con las armas de la provincia Comayagua y, en el centro, en un ovalo, también amarillo, aparece el escudo que la diera Carlos V el 13 de septiembre de 1543.

Rediseño moderno del vexilo:


Detalle del blasón[6]

Posteriormente el diseño fue modificado por el obispo Fray Jerónimo de Corrella que incluyó la imagen de la Inmaculada Concepción, patrona de la ciudad, lo que autorizó Felipe II en el año de 1557, cuando otorgó a la villa el título de ciudad[7]. Esto se refleja en la siguiente imagen:

En consecuencia, el blasón oficial de Comayagua tiene su campo en plata y está partido, en el cuartel superior obra la imagen de la Virgen María, bajo su advocación de la Inmaculada Concepción. En el inferior, una palmera. La bordura es de azur, gules y oro, con cuatro castillos en plata, tres leones de oro, sobre gules, y tres águilas de sable en campo de oro. Por timbre, lleva una corona real abierta y por lema, la referencia a la concesión realizada por Felipe II en 1537. Como peculiaridad se advierte que el tercer león se muestra mirando hacia la siniestra[8].

La "Villa de Santa María de la Nueva Valladolid de Comayagua", fue fundada en 1537 por el capitán español Alonso de Cáceres y Retes (1506-1561), siguiendo órdenes de Francisco de Montejo, el Aelantado (1459-1553). Fue capital de la intendencia de Comayagua y, luego, de la provincia homónima. Tras la declaración de independencia de Honduras, acogió al gobierno en carácter de capital, entre 1825 y 1880. El vocablo Comayagua es de etimología lenca, en que “coma” significa “páramo”, de manera que la nominación puede entenderse como “páramo abundate en aguas”.

La bandera tal como se usa en la actualidad[9]

Observar que en la foto superior y en la que aparece en la toma de época, las rodelas aplicadas en los vértices se presentan perpendiculares al asta, aunque la que muestra la imagen superior , se ajusta mejor a los usos del siglo XVIII. El blasón que carga en el centro correspondería al emplado por Carlos V.

Otra versión, a mi juicio espuria, sin mengua alguna para su autor:

El escudo del departamento de Comayagua[11], incorpora la bandera gualda y plata como ornamento, junto con dos ejemplares del vexilo representativo de esa jurisdicción.

El blasón departamental se describe con campo de sinople que carga el mapa denla jurisdicción, en plata. Como cimera el reloj más antiguo de América que el conde de Cocentaina, Juan Ruiz de Corella, obsequió a su hijo, fray Jerónimo de Corrella, cuando fue nombrado obispo, y que éste hizo colocar en su catedral, en de Comayagua.

Catedral de Comayagua, construida entre mediados del s. XVII y 1711

El reloj es de manufactura árabe, se afirma que Corella lo obtuvo como botín de guerra en la toma de Granada (1492), por lo que se considera el más antiguo que todavía funciona en América. En jefe, aparece el nombre del departamento, en plata, en mayúscula y sin serifas. Según otras referencias el escudo se adoptó en el año 2022.

La bandera departamental de Comayagua[12] muestra la franja central en blanco (plata) referenciando al río que le da nombre y las laterales, en verde (sinople) aludiendo a la feracidad de su naturaleza. El diseño es de uso tradicional.

Conclusión

-  La iniciativa de George Ypsilantis tiene el mérito de haber querido plasmar dos símbolos en los que se expresara la hermandad continental, si bien no se pudo concretar en lo fáctico, nos expone hoy un concepto vexilológico arcaico que merece ser rescatado del olvido.

-  La propuesta se inscribe entre otras de similar objeto que se manifestaron en las primeras décadas del siglo XX[13].



Notas y referencias:

[1] Nació en Florida, Honduras, en 1899 y falleció en 1992. Su apellido era Contreras, pero se hizo conocer con el de su marido. Fue una destacada poetisa, periodista y luchadora por los derechos de las mujeres.

[2] Nació Comayagua, Honduras, en 1885.  Fue una de las principales poetisas de su país, también se desarrolló como periodista. Falleció en San Pedro de Sula, Honduras, en 1969.

[4] Cumplo en reconocer la amplia información que tomo de esta fuente lo que me permite brindar una mejor información a los lectores. Véase: https://www.facebook.com/groups/591500148966654/

[5] https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Imperial_Flag_of_Santa_Maria_de_la_Nueva_Valladolid_de_Comayag%C3%BCa_(New_Spain).png

[10] Imagen debida a Fred Dews/ FOTW.