miércoles, 30 de septiembre de 2026

Una bandera de honor

Novedad vexilológica en Argentina

Por Miguel Carrillo Bascary

En la taxonomía de las banderas que propone la Vexilología se encuentran las “conmemorativas”. Como su designación lo indica referencia acontecimientos que por alguna razón destacan en la experiencia vital de un conjunto social. Son un fenómeno muy restringido en Argentina, pese a que hay países donde las enseñas conmemorativas son particularmente numerosas y donde el mejor ejemplo es el de Estados Unidos.

Un claro ejemplo en Argentina puede encontrarse en llamada “bandera de honor destinada a honrar a los caídos en la Guerra de Malvinas[1]” (1982). No tiene reconocimiento oficial, simplemente surgió por iniciativa de un particular que, por diversas razones, logró cierta difusión.

Se ha dicho: “Se trata de una bandera argentina intervenida con los nombres de todos los soldados argentinos que dieron su vida en el conflicto de 1982, convirtiéndose en un símbolo de memoria, respeto y reconocimiento[2]”; aunque, en realidad, el calificativo no es adecuado, como explicaré más adelante.

Su creador, el polifacético[3] Pablo Bañares Bonfatti[4] , informa que concibió la idea tras observar en el aeropuerto de Miami una enseña norteamericana que sumaba en su paño los nombres de los bomberos fallecidos a consecuencia de los hechos del 11-S.

Dr. Pablo Bañares

Así, transmutó la referencia a esas identidades, incorporando sobre un paño de bandera celeste y blanco los nombres de los argentinos que murieron durante el conflicto internacional. En esta línea de pensamiento:

“Cada nombre representa una historia, una familia y un acto de entrega por la patria. La bandera busca mantener viva la memoria de los 649 argentinos caídos. Un homenaje que invita a recordar y honrar a quienes quedaron para siempre en la historia del país”.

El Dr. Bañares mandó confeccionar 500 ejemplares que puso a disposición de los interesados en las clínicas y consultorios donde atiende en su condición de médico flebólogo y esteticista. La iniciativa alcanzó notable repercusión pública y los pedidos se multiplicaron; de manera que se dispuso poner el diseño a disposición de quien así lo deseara. La imagen es la que luce al inicio de este post.

Desde la perspectiva vexilológica la idea es válida y no constituye ningún tipo de ofensa para la Enseña patria, todo lo contrario. Si se analiza correctamente se constata que no es una “bandera argentina”, sino que son los colores nacionales en forma de bandera, por lo que no aplican las precisiones ceremoniales propias del símbolo. Esto resulta de sustituir el Sol por el perfil de las Islas, en amarillo-oro.

Las identidades de los héroes constan cuidadosamente precedidas por una estrella de cinco puntas en gris, un emblema utilizado ampliamente para señalar a una persona fallecida en circunstancias dramáticas; seguidamente se consignaron los apellidos y nombres de los caídos en orden alfabético y en color negro (sable). Se omitió el grado de los fallecidos por estar todos igualados en el reconocimiento popular.

Analizando la estructura del vexilo, en su forma original va sobre un textil oscuro que contiene mayores referencias, veamos:


En el pie se lee: "Esta bandera fue creada a partir de los nombres de cada uno de los argentinos que dieron su vida defendiendo las islas Malvinas. Que su memoria sea eterna".

Por esto servirá para mostrarlo extendido sobre un muro, pero no como bandera de flameo.

Posteriormente se aplicó este diseño sobre un textil con las medidas propias de una bandera, pero sin el encabezado citado, con lo que resultó apto para ser izado, aunque jamás debería reemplazar a la Bandera Oficial de la Nación, simplemente por no tratarse de una “bandera” propiamente dicha. Es factible que alguien se sienta motivado para izar el emblema en un mástil o presentarlo sobre un astil, a condición de que se coloque cediendo la precedencia a nuestro símbolo nacional y siempre en otro mástil.

Eventualmente, si se quisiera disponer este vexilo en forma de bandera de sitio, resultará factible hacerlo, pero siempre acompañando a un ejemplar de la Bandera Oficial de la Nación. En estos casos bastará que el nombre aparezca en el anverso del paño.

Concluyendo:

- La “bandera de honor por los caídos en Malvinas” es un vexilo netamente conmemorativo.

- La iniciativa es vexilológicamente procedente, no obsta a ninguna normativa nacional por lo que bien podría reproducirse con libertad, a condición de que las condiciones de su empleo cumplan con las pautas de que doy cuenta poco más arriba.

- Cabe destacar el espíritu activo que su creador supo aplicar para definir este emblema.

No hay comentarios:

Publicar un comentario