jueves, 9 de abril de 2026

Problema de Protocolo

La Casa Museo de Boulogne-sur-Mer

 

Por Miguel Carrillo Bascary

La ciudad de Boulogne-sur-Mer, en la región de Pas-de-Calais (Francia), sobre la Gran Rue Nº113, se encuentra la casona donde desde 1848 habitó el general José de San Martín, hasta su fallecimiento en 1850, a quien la historia de América reconoce como libertador de Argentina, Chile y el Perú. El inmueble perteneció al abogado Adolphe Gerard, vecino de la localidad, director de la biblioteca pública de la ciudad, quien alquiló a San Martín el segundo piso de su casa[1].

Fue en abril de 1926 cuando el Gobierno nacional adquirió la propiedad, afectando el producido de una gran suscripción que se realizó en cientos de escuelas de nuestro país. En 1928 se convirtió parcialmente en museo y allí funcionó también el Consulado argentino hasta 1966.

Actualmente es un museo de sitio que cuenta con la particularidad de tener extraterritorialidad diplomática argentina ya que depende de nuestra Embajada en tanto integra su sección cultural. Su interior contiene réplicas de los muebles usara San Martín, cuyos originales se hallan en el Museo Histórico Nacional, también elementos icónicos que referencian su vida en la esfera militar y civil.

El municipio de Bouglogne-sur-Mer considera al general San Martín como el residente de mayor fama que habitó su ejido, por tal razón existe un monumento acueste que perpetúa su memoria y en la cripta de su iglesia catedral, donde sus restos estuvieron algunos meses, hay una capilla votiva que lo recuerdo.

En mérito a estas circunstancias la alcaidía de la ciudad tomó a su cargo proveer las banderas que se ubican en el frontis de la casona-museo y se ocupa de reemplazarlas cada dos meses para asegurar sus debidas condiciones de lucimiento. Un gesto de fraternidad que honra al municipio galo. 

Un problema de protocolo vexilológico 

En el austero frontis de la construcción, de típico estilo de la zona, se observa un Escudo Nacional argentino ejecutado en un estilo que difiere del que prevé la reglamentación vigente desde 1944[2]. Encubre la base del mastelero del que se desprenden tres astiles, cada uno destinado a una bandera, como resulta de la fotografía que abre esta nota.

Antes de considerar la disposición de los vexilos corresponde recordar extraterritorialidad argentina de la Casa-museo, como dependencia de la embajada en Francia. En consecuencia, corresponde el primer orden de presencia a la bandera Oficial Argentina, el segundo a la Tricolor francesa y el tercero a la enseña de Boulogne, que obviamente remite a la que portaron sus célebres milicias.

No escapará a la persona que tenga formación en Ceremonial, que los vexilos no guardan la precedencia que marcan las reglas de Protocolo, en que la divisa en primer grado corresponde que se ubique en el centro, llevando a su derecha la de segundo orden y, a su izquierda, la restante. O sea: Argentina, Francia y Boulogne-sur-Mer.

De manera entonces que, como la disposición observada no se cumple en el caso concreto, debería modificarse en forma concordante a la costumbre internacional. En el caso concreto nunca mejor aplicado el dicho de que “lo cortés no quita lo valiente”. Toca a la Embajada argentina en Francia solicitar a la alcaidía de Boulogne que se deberán colocar debidamente los vexilos, sin perjuicio de agradecer la atención de haber tomado a su cargo su periódica provisión por muchos años.

Para evitar que el pedido se malinterprete, cabría que el debido posicionamiento fuera pedido al Ministerio de Relaciones Exteriores de Argentina, por alguna entidad sanmartiniana. De esta manera la Embajada podrá peticionar ante la Alcaide de Boulogne que los vexilos se coloquen en forma acorde al protocolo alegando que se registra una demanda formal, una mediatización que evitará hacerlo en forma directa.

Es de esperar también que la jurisdicción no considere la observación como causa para dejar de prestar el servicio relacionado.

Paralelamente la Embajada debería hacer colocar un escudo que responda a los cánones oficiales.

Anexo: Bandera de Boulogne-sur-Mer

Para satisfacer la curiosidad de los argentinos creo que interesará aportar algunas referencias sobre el origen de esta enseña, que se remonta a la que empleaba la milicia local, en tiempos donde la mandada el duque de Aumont, a quien se atribuye su creación. Las “tropas boulonnaises” se hicieron conocer desde 1635, cuando combatieron en la batalla de Mont de Fiennes, inmediaciones de Ardres, ubicada hacia el Norte de Calais. También actuaron en diversas acciones de guerra y guarnicionaban el litoral marítimo de la región. Hasta tal punto llegó su organización que a mediados del siglo XVI llegaron a considerarse como la mejor milicia de Francia.

Descripción. El vexilo estaba cuartelado en azul y “amarillo narciso”, cargado por una cruz blanca desplazada hacia el lado del asta y, en su centro, en escusón, lleva el blasón del burgo, una síntesis de dos escudos de armas, el propio de los condes de Boulogne, de campo de oro con tres tortillos gules, y el primitivo blasón cívico, también cargado con un cisne de plata con patas sable.

Vexilo de las milicias, reconstrucción 

Antigua ilustración

Una representación más reciente

La bandera actual de Boulogne-sur-Mer tiene los colores invertidos respecto de que usaron sus milicias.


[1] El propietario habitaba la planta baja.

[2] Decreto Nº10.302/ 1944.

No hay comentarios:

Publicar un comentario