Sinfonía en celeste y blanco
Por Miguel Carrillo
Bascary
Se completa así el estudio
sobre la bandera provincial de Formosa (Argentina), cuya primera parte se
publicó en
Lo que siguió después
Una vez que la Convención Constituyente de 1991 aprobó el diseño de la bandera que identificaría a la provincia de Formosa, su primer izamiento se concretó en su ciudad capital. Desde entonces el gobierno difundió ampliamente el
vexilo, con buena aceptación por parte de la población.
Sin embargo, no todo
resultó pacífico. Pese a contar con la imagen oficializada en la primera
edición de la Constitución de 1991, diversos
fabricantes interpretaron el diseño introduciéndole modificaciones. Así da
cuenta el vexilólogo Francisco Gregoric,
lo que se refleja en la siguiente imagen. Las alteraciones resultan de la
superficie del triángulo, del color del paño, del diseño de las estrellas, de
su magnitud relativa, así como de los elementos que forman la guirnalda.
Años más tarde el Poder Ejecutivo
local, con el fin de superar tan
negativas circunstancias y de coordinar las condiciones de uso del vexilo con
relación a la Enseña patria, emitió el gobierno emitió su Decreto Nº1504/ 1995[1]
que aprobó las normas sobre
características y el ceremonial de los símbolos nacionales y provinciales
Esta normativa fue notablemente acertada y está técnicamente muy bien
estructurada, supera en mucho a instrumentos similares de otras jurisdicciones.
También destaca por que contiene
un gráfico que regula con precisión el
diseño de la bandera, con lo que define su modelo –patrón, el que debería
asegurar que todas las reproducciones sean idénticas al original.
Pragmáticamente dispone también:
“En el lado de la unión con el asta llevará
un refuerzo de tela resistente, a la
que estarán cosidas, cada 30 centímetros, dos cintas de tejido fuerte, de 15
centímetros de largo cada una, de color blanco destinadas a unir la bandera con
el asta”.
Otros aspectos a destacar en la norma son:
a) el asta, corbata, tahalí, moharra y regatón, así como
sus dimensiones “serán iguales que los de
la bandera nacional de ceremonias” (Legislar sobre esta temática suele ser
un olvido común en legislaciones comparadas);
b) se especifica que durante la ejecución del himno
marcha a Formosa solo se colocará en la cuja el lábaro provincial. (De esta forma
se aclara un punto ríspido, ya que es bastante usual que en situaciones
similares se ponga en la cuja la Enseña nacional, lo que afecta su
consideración protocolar).
Lo que llama poderosamente
la atención es que tan cuidada redacción no utilizó alguna escala técnica para señalar los colores. Debió hacerse. Eventualmente
los del paño deberán corresponderse con los de la Bandera Nacional. El juicio vexilográfico sobre el diseño se
completa señalando que, quizás debió colocarse el triángulo sobre la primera
mitad del paño, hacia el lado del asta. Con esto se hubiera evitado el
endrizado erróneo o la exhibición del reverso del vexilo, tal como resulta de
las imágenes siguientes:
Por lo demás, su estructura es muy original, armónica y
sus cargas se corresponden fácilmente con los fundamentos expuestos por quienes la concibieron.
Cada día 8 de abril, fecha en que el entonces comandante Fontana fundó la Villa de Formosa en 1879, se concreta el acto en que los niños de cuarto grado primerio hacen su promesa de lealtad a la bandera que identifica a la provincia. El fasto fue dispuesto por medio del Decreto Nº418/ 1997 [2]
Cuando en el 2005 se conmemoró el cincuentenario de la autonomía provincial, la norma [3] que lo dispuso ordenó un logo especial para realzar la ocasión:
En suma, que la enseña de
Formosa cuenta con amplia difusión, más aún trasciende a otras esferas, como se
evidencia con el logo que utilizan la Policía
de la provincia y otras instituciones:
En el mercado también se encuentra con formato de pin:
Los otros proyectos
Considerando que es de
interés general conocer los diseños que
recibieron menciones de honor, agoté las posibilidades a mi alcance. El
Museo Histórico Regional "Juan Pablo
Duffard", a donde se derivaron
oportunamente, no contestó mi solicitud. La correspondencia dirigida a los
domicilios de los autores tuvo un resultado parcial:
1) El profesor de Filosofía Ricardo Ramón Nocetti, autor del proyecto que mereció primera mención, explicó su propuesta señalando que la mitad del paño es un paisaje compuesto del cielo y un Sol naciente, sobre un segmento verde que alude al agro y a los recursos naturales, la vegetación. Mientras que los colores nacionales muestran la inserción de Formosa como parte del país. Su evaluación vexilológica indica gran complejidad lo que hubiera determinado un elevado costo de producción, además se observa que no se asignó representación al segmento rojo.
2) Al arquitecto Eduardo
F. Gaona, egresó de la Univ. Nacional del Nordeste en 1978 se debe la
tercera mención. Trabajó en el Departamento de Historia de la Arquitectura de
la Facultad de Arquitectura de esa Casa junto al eminente Arq. Ramón Gutiérrez,
en el traslado de la capilla de la antigua Federación (Entre Ríos) antes de que
fuera inundada por la presa Yaciretá. También en las ruinas jesuíticas de San
Carlos (Corrientes) y en la misión franciscana de Nueva Pompeya (Chaco). Los fundamentos
de su propuesta se sintetizan así:
Como
punto de partida se respetaron los colores de la Bandera Nacional, disponiendo
dos campos de igual tamaño celeste a la derecha y el otro blanco. El primero simboliza
la Zona Este de la Provincia, que cuenta con mayor número de cuencas
hidrográficas. El blanco, la Zona Oeste, de suelo seco. Se unen a través de dos
manos entrelazadas en un círculo de estrellas que expresan la unidad, elementos
que se adoptaron en relación al escudo provincial, para mantener una identidad,
por lo que se respetaron sus formas originales. El círculo de nueve estrellas indica
la cantidad de departamentos de la Provincia. Representan el potencial y
brillante porvenir de todo el suelo formoseño. Su disposición en círculo simboliza
la cohesión y el esfuerzo solidario que deben mantener siempre, como
integrantes de un todo que es la Provincia.
Las
manos entrelazadas manifiestan “la unión
de todos sus hijos”, a través de la amistad y la ayuda mutua, entre
hermanos de un mismo suelo y la confraternidad con los pueblos vecinos, teniendo
en cuenta que es provincia fronteriza, y su ubicación en el hemisferio Sur,
como “corazón de la cuenca del Plata”.
3) La cuarta mención es de autoría de la arquitecta Lucía Hertelendy, también por la Univ.
Nacional del Nordeste, especialista en Conservación y Restauración del
Patrimonio Histórico Arquitectónico. Representó a Formosa ante la Comisión Nacional
de Monumentos y Lugares Históricos, y también ante el ICOMOS. Realizó estudios
para la restauración de las misiones de Laishí y Taacaglé. Intervino en la
restauración de la Catedral de Formosa, de la casa que fuera del general Ignacio
Fotheringham, primer gobernador del Territorio, y participó en el inventario de
edificios y áreas de interés histórico de la provincia. Su proyecto se sintetiza así:
“(…) para los campos
mantener los colores de la Bandera Nacional como así también su disposición ,
pero variando sus proporciones. Las celestes en proporción de 1/4 , quedando la
extensión en blanco igual a 1/2 del total de la superficie. Estos campos
simbolizan los límites Norte y Sur del territorio provincial, determinados por
ríos Pilcomayo, Teuco y Bermejo. El campo central simboliza el suelo formoseño
y a sus nueve departamentos. Para la
alegoría se optó por incorporar una serie de elementos sumamente sencillos pero
gravitantes: la incorporación de nueve estrellas que indican todo el potencial
de la Provincia”.
4) Mientras que la sexta mención fue para la iniciativa
del profesor de Artes Visuales Francisco
Deolas[4],
autor del proyecto “Reencuentro”, quien acredita una extensa trayectoria en su
medio. En la fundamentación cooperó el docente de Historia Sergio Domínguez, su
compendio es el siguiente:
Predominan los colores de la Enseña nacional, enmarcados en figuras geométricas como ideal de integración. El Sol se sintetiza en una hoja de palma, que resume los 9 departamentos provinciales, mientras que la disposición general representa los ámbitos culturales de la geografía de Formosa (Oeste, Centro, Sur y Este). “Por el blanco callejón central camina la pureza y la fe de un pueblo creyente que anhela llegar a Dios”.
La alegoría central se basa en el Sol, la vida, la energía y la luz, sostenida por la fe, irradiando en sus rayos la esperanza que proyectan los departamentos desde el límite Norte integrados culturalmente en el Centro, fusión de las corrientes de expresión señaladas, hacia un destino de paz y prosperidad. Una alborada federal trascendente asoma en la base del sol vegetal, reafirmando el orden jurídico y el equilibrio de sus instituciones. El autor aclara que el uso de la palma obedece a su presencia en todo el territorio provincial, por lo que es una especie abarcativa e integradora, imagen de generosidad y firmeza, atributos distintivos de los formoseños.
Versiones espurias
Finalmente, se advierte en
el Internet circulan representaciones de
la bandera de Formosa que están totalmente reñidas con la ley que la define. Entre
ellas:
Notas y referencias:
[1] Es increíble que este decreto no se encuentre al alcance a través de
Internet, al menos no he podido hallarlo. Es factible hallarlo en la colección
Anales de Legislación Argentina, Tomo LVI-D, pp. 5844 a 5852, mucho lamento que debido a
su extensión no pueda reproducirlo en el presente estudio. Si algún lector
tuviera especial interés no tendrá más que solicitármelo y le remitiré copia.
[2] https://www.noticiasformosa.com.ar/2021/04/08/insfran-impuso-por-decreto-que-el-8-de-abril-es-aniversario-de-la-provincia-de-formosa-y-no-de-la-ciudad/ y https://archivos.formosa.gob.ar/media/uploads/documentos/documento_1699902540.pdf
[3] https://horizontesfsa.blogspot.com/2016/02/deolas-francisco-angel.htm


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