martes, 17 de julio de 2018

Ceremonial para tradicionalistas

Ceremonial Gaucho en Tucumán

Una periodista del Canal, José M. Posse; Víctor H. Abdala y Miguel Carrillo Bascary

En una reciente visita a Tucumán tuve la oportunidad de ser invitado por la para dar un seminario sobre el “Ceremonial Gaucho de los símbolos nacionales”. Todo fue organizado por el doctor José María Posse, en su carácter de subdirector de Patrimonio Histórico y Cultural de la Municipalidad de Yerbabuena, en conjunto con la “Agrupación Gaucha Bernabé Aráoz” que es presidida por Víctor Hugo Abdala.

Estandarte de la Agrupación Araoz

Pese al exiguo tiempo con que la actividad debió ser convocada el auditorio de la Sociedad Sirio-Libanesa se vio colmado por referentes de diversas entidades tradicionalista de Tucumán; historiadores; docentes e incluso de personas llegadas de provincias vecinas lo que generó un grupo sumamente variado que contribuyó al excelente clima de camaradería.


Abrió la presentación el presidente de "la Araoz" que destacó el rol del tradicionalismo en la actualidad y la necesidad de cooperar en pro de su fomento. 


Posteriormente habló el doctor Posse quién referenció a Bernabé Araoz como paradigma de los criollos que lucharon por la libertad de la Patria secundando al general Belgrano en la batalla de Tucumán y en todas las campañas del Ejército del Norte. Cabe destacar que José María Posse es autor del libro “Bernabé Araoz, el tucumano de la Independencia” un aporte fundamental al conocimiento de la personalidad del prócer.


Posteriormente me correspondió desarrollar el tema objeto de la reunión. En primer lugar, quise explicar a los presentes que mi interés por los usos y costumbres gauchas me viene del ejemplo de mi abuelo, Enrique Bascary, quién me enseñó a andar a caballo y a conocer, pero por sobre todo a respetar y a querer las cosas del campo durante mis vacaciones de niño en Tafí del Valle. Él fue un cultor apasionado de este particular aspecto de la argentinidad, más allá de ser un renombrado obstetra que ejerció la Medicina social y la atención de su clientela particular, con un espíritu de servicio proverbial.

La exposición se desarrolló sobre la base de un power point que fui comentando explicando las diversas peculiaridades del Ceremonial de la Bandera nacional adaptado a la gente de a caballo.

Posteriormente se abrió un rico espacio para el diálogo con los asistentes, que enriquecieron la experiencia con sus aportes. Finalmente se concretó la presentación de la segunda edición de mi libro “La Bandera Nacional de la Libertad Civil, su historia y su pueblo”, editado por el Instituto Belgraniano de Jujuy. Fue también la oportunidad para referenciar la participación que me cupo como iniciador de la ley que consagró la bandera provincial de Tucumán y de explicar por qué se aprobó un diseño diferente al de la enseña que se guarda en el templo de San Francisco, que era la que yo consideraba que merecía el honor en mérito a su probada antigüedad y significado.

Al finalizar se intercambiaron presentes y, recibí un ejemplar de poncho tucumano de manos del contador Abdala.


Habían pasado ya dos horas desde el inicio del evento cuando fue oportuno atender la tentación que implicaba el vino de honor dispuesto por los organizadores. En definitiva, un momento muy significativo para todos.



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